• No se han encontrado resultados

ANTIGUO PACTO

In document diccionario de la iglesia primitiva (página 32-35)

duración, y a este imperio lo prolongamos mientras a aquél lo detenemos. Tertuliano (197 d.C.)

(El Anticristo) lleno de astucia, se exaltará contra los que sirven a Dios, él deseará afligirlos y perseguirlos en este mundo, pues ellos no le darán gloria. Él mandará que en todo lugar todo el mundo establezca lugares de sacrificio para que ninguno de los santos pueda comprar ni vender sin primero sacrificar. Esto es lo que quiere decir recibir la marca en la mano dercha. Y la frase “en la frente,” indica que a todos ellos se les pondrá una corona de fuego y de muerte, mas no de vida. Hipólito (200 d.C.)

El Anticristo no conocerá la vergüenza, será un belicista y un déspota. Y exaltándose a sí mismo sobre todos los reyes y dioses, construirá la ciudad de Jerusalén y restaurará el santuario. Hipólito (200 d.C.)

El engañador busca asemejarse en todo al Hijo de Dios… Cristo es un rey; por tanto, el Anticristo también es un rey. El Salvador apareció como cordero; por tanto, aquél también aparecerá como cordero, aunque por dentro es un lobo. El Salvador vino al mundo en la circuncisión, y el Anticristo vendrá de la misma manera. El Señor envió apóstoles por todas las naciones, y aquél del mismo modo enviará falsos apóstoles… El Salvador levantó y mostró su carne santa como un templo, y aquél levantará un templo de piedra en Jerusalén. Hipólito (200 d.C.)

Él dice: “Dan es un cachorro de león” (Deuteronomio 33:22). Y al nombrar la tribu de Dan, claramente declaró que de la tribu de Dan nacería el Anticristo. Así como Cristo vino de la tribu de Judá, el Anticristo ha de venir de la tribu de Dan. Hipólito (200 d.C.)

“Después de sesenta y dos semanas los tiempos serán cumplidos, y por una semana hará un pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda.”… Pues cuando las sesenta y dos semanas terminen y Cristo haya venido y el evangelio haya sido predicado en todo lugar, serán entonces cumplidos los tiempos. Luego, quedará sólo una semana, la última, en la que Elías y Enoc harán su aparición. Y a la mitad de la semana, la abominación desoladora se manifestará. Éste es el Anticristo que anuncia desolación al mundo. Y cuando éste venga, el sacrificio y la ofrenda cesarán, los cuales son ofrecidos a Dios por las naciones en todo lugar. Hipólito (205 d.C.)

“Por un tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo.” Por esto él indica los tres años y medio del Anticristo. Hipólito (205 d.C.)

Queridos hermanos, ninguno de ustedes se atemorice por la persecución futura o la amenaza del Anticristo y así no sea hallado listo por los preceptos y las exhortaciones del evangelio y las advertencias del cielo. Pero sobre él, también vendrá Cristo. Cipriano (250 d.C.)

El anticristo viene como hombre. Isaías dice: “Este es el hombre que perturba toda la tierra, y que causa molestia a los reyes y que deja el mundo hecho un desierto.” Cipriano (250 d.C.)

Pero el rey… también será un profeta de mentiras. Él se constituirá y se llamará a sí mismo Dios y dará una orden para que lo adoren como al Hijo de Dios. Y le será dado poder para hacer señales y maravillas, con lo que seducirá a los hombres a adorarlo… Entonces intentará destruir el templo de Dios y perseguirá a los justos. Habrá angustia y tribulación como nunca lo ha habido desde el principio del mundo. Todos aquellos que crean en él y se unan a él, serán marcados por él como ovejas. Pero aquellos que rehúsan su marca, huirán a las montañas o, siendo atrapados, serán llevados a la muerte por medio de torturas lentas y minuciosas… Le será dado poder para desolar toda la tierra por cuarenta y dos meses…

Cuando estas cosas sucedan, los justos y los seguidores de la verdad se apartarán del malvado y huirán a lugares solitarios. Y cuando el rey impío oiga esto, inflamado de ira, vendrá con un gran ejército y reuniendo todas sus fuerzas, rodeará todo monte en que puedan encontrarse los justos, para apoderarse de ellos. Pero ellos… clamarán a Dios con voz fuerte… y Dios los oirá y enviará desde el cielo al Gran Rey para rescatarlos y librarlos de aquellos. Y destruirá toda la maldad con fuego y espada…

Cristo descenderá con una compañía de ángeles en medio de la tierra, y un fuego inextinguible irá tras Él… Después que todas sus fuerzas hayan sido destruidas, el malvado escapará solo, y su poder perecerá con él. Éste es aquel que es llamado Anticristo. Sin embargo, falsamente se llamará a sí mismo Cristo y peleará contra la verdad. Lactancio (304-313 d.C.)

VER TAMBIÉN APOCALIPSIS; GRAN TRIBU- LACIÓN; MARCA DE LA BESTIA (666); ÚLTI- MOS DÍAS

ANTIGUO PACTO

33

APOCALIPSIS

APOCALIPSIS

I. Su autor

II. Interpretación de algunos pasajes

I. Su autor

La revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto; y la declaró enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan. Apocalipsis 1:1

Yo Juan, su hermano, y copartícipe suyo en la tribulación, en el reino y en la paciencia de Jesucristo, estaba en la isla llamada Patmos, por causa de la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo. Apocalipsis 1:9

Hubo cierto hombre entre nosotros, el cual se llamaba Juan, uno de los doce apóstoles de Cristo. Él profetizó por una revelación que le fue dada, que aquellos que creyeran en Cristo morarían mil años en Jerusalén. Justino Mártir (160 d.C.)

Juan, discípulo del Señor, vio en el Apocalipsis la gloriosa y sacerdotal venida de su reino. Ireneo (180 d.C.)

Aunque el hombre espiritual no es honrado en los asientos principales en este mundo, se sentará sobre los veinticuatro tronos y juzgará al mundo, como Juan dice en el Apocalipsis. Clemente de Alejandría (195 d.C.)

En la isla de Patmos, Juan recibió una revelación de misterios admirables, la cual él relata libremente, y hace conocer a otros. Dime, dichoso Juan, apóstol y discípulo del Señor, ¿qué viste y oíste acerca de Babilonia? Hipólito (200 d.C.)

Tenemos también las iglesias que se alimentaron de Juan: porque, aunque Marción (un maestro entre los herejes) rechaza su Apocalipsis, si recorremos la sucesión de los obispos hasta su origen terminaremos en Juan, su autor. Tertuliano (207 d.C.)

II. Interpretación de algunos pasajes

Ap. 1:12: Porque en todas partes la iglesia predica la verdad, y es el candelabro de las siete lámparas que porta la luz de Cristo. Ireneo (180 d.C.)

Ap 1:17: Juan mismo no soportó la visión. En efecto, dice: “Caí a sus pies como muerto,” para que se cumpliera lo escrito: “Nadie puede ver a Dios y seguir viviendo” (Ex 33:20). Mas el Verbo le dio vida y le recordó que él, estando reclinado sobre su pecho durante la cena, le había preguntado quién era el que lo había de traicionar, y le dijo: “Yo soy el

primero y el último, vivo por los siglos de los siglos y tengo las llaves de la muerte y de los lugares infe- riores.” Ireneo (180 d.C.)

Ap. 4:10: Los veinticuatro ancianos son los veinticuatro libros, de la ley y los profetas, que dan testimonio del juicio. Victorino (280 d.C.)

Ap. 5:1: “Y vi un libro por dentro y por fuera, sellado con siete sellos.” Éste libro es el Antiguo Testamento que ha sido dado en las manos de nuestro Señor Jesucristo, el cual recibió el juicio del Padre. Victorino (280 d.C.)

Ap. 6:12: La luna de sangre representa a la iglesia de los santos, la cual derrama su sangre por causa de Cristo. Victorino (280 d.C.)

Ap.8:6-9:21: Juan, el discípulo del Señor, contempló en el Apocalipsis que las naciones paganas en general sufrirán las mismas plagas que en particular afligieron a Egipto. Ireneo (180 d.C.)

Ap. 11:3: Él dice: “Y por una semana hará un pacto con muchos, y a la mita de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda.” Por „una semana‟, se refiere a la última semana que ha de tener lugar en el fin de todo el mundo. A la mitad de la semana, los dos profetas: Enoc y Elías, iniciarán su prédica. Porque ellos predicarán 1260 días vestidos de cilicio, anunciando arrepentimiento a los hombres de todas las naciones. Hipólito (200 d.C.)

Ap. 12:1 La mujer vestida del sol, con una luna debajo de sus pies… es la antigua iglesia de los patriarcas, profetas, santos y apóstoles. Ella sufrió los gemidos y dolores de su vivo deseo hasta ver que Cristo hubo tomado carne de su mismo pueblo- el fruto de su pueblo según la carne que tiempo atrás le había sido prometido. Victorino (280 d.C.)

Ap. 12:1-2,5: Por “la mujer vestida del sol,” Juan se está refiriendo claramente a la iglesia, revestida con la palabra del Padre, cuyo resplandor es mayor que el sol. Y por “la luna debajo de sus pies,” se refiere a ella misma adornada como la luna, con gloria celestial. La frase “sobre su cabeza una corona de estrellas,” se refiere a los apóstoles, los cuales fundaron la iglesia. Y el pasaje “y estando encinta, clamaba con dolores de parto,” quiere decir que la iglesia no cesa de sufrir en su corazón que la Palabra sea perseguida en el mundo por los incrédulos. Juan dice “y ella dio a luz un hijo varón, que gobernará a todas las naciones.” Esto quiere decir que la iglesia siempre está manifestando a Cristo, el perfecto Hijo varón de Dios, el cual declara ser Dios y hombre, llega a ser maestro de todas las naciones. Hipólito (200 d.C.)

34 APOLOGÉTICA

Ap. 12:14: Eso se refiere a los mil doscientos sesenta y seis días durante los cuales el tirano ha de reinar y perseguir a la iglesia, la cual huye de ciudad a ciudad y busca ocultarse en el desierto entre los montes. No posee otra defensa que las dos alas de la gran águila, es decir, la fe de Jesucristo. Hipólito (200 d.C.)

Ap. 12:14: “Por un tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo.” Por esto él indica los tres años y medio del Anticristo. Hipólito (205 d.C.)

Ap. 13:5-7; 20: Cuando el Anticristo devastare todas las cosas en este mundo, y hubiese reinado durante tres años y seis meses, sentado en el templo de Jerusalén, entonces el Señor vendrá entre las nubes del cielo en la gloria del Padre. Entonces lo enviará al lago de fuego con sus seguidores (Ap. 19:20), e instaurará el tiempo del reino para los justos, es decir el descanso, el séptimo día santificado, y cumplirá a Abrahám la promesa de la herencia. Este es el reino al cual, según la palabra del Señor, muchos vendrán de oriente y occidente, para tomar su lugar junto con Abraham, Isaac y Jacob. Ireneo (180 d.C.)

Ap 13:11-14: Dice estas últimas palabras a fin de que nadie vaya a creer que lo hace por poder divino, sino por obra de magia. Ni haya quien se admire de que, por medio de los demonios y espíritus apóstatas, le sirven, realice signos para seducir a los habitantes de la tierra. Ireneo (180 d.C.)

Ap. 13:16-18 VER MARCA DE LA BESTIA [666] Ap. 14:1-5: Juan nos dice en el libro de Apocali- psis: “Después miré… y estaban con Él ciento cuarenta y cuatro mil… Éstos son los que no se contaminaron con mujeres, pues son vírgenes. Éstos son los que siguen al Cordero por donde quiera qure va.” Esto demuestra que el Señor es el líder del coro de tales vírgenes… Fíjate cuán grande es a la vista de Dios el valor de la virginidad: “Éstos fueron redimidos de entre los hombres, siendo los primeros frutos para Dios y para el Cordero”… Y Él claramente nos enseña con esto que desde el principio, el número de los que se mantuvieron vírgenes estuvo reducido a un cierto número… Al contrario, la multitud de los demás santos es innumerable. Metodio (290 d.C.)

Ap. 17:7: Otra vez, Babilonia, según nuestro propio Juan, es una figura de la ciudad de Roma. Tertuliano (197 d.C.)

Ap 17:8: (El Apocalipsis) ha apuntado el nombre (del Anticristo) para precavernos de él cuando venga, sabiendo quién es. Pero calló el nombre, porque no es

digno que el Espíritu Santo lo pregone. En efecto, si éste lo hubiese pregonado, podría permanecer por mucho tiempo. Mas puesto que “era pero ya no es; va a surgir del abismo pero para ir a la perdición,” como quien no existe, por eso no se ha proclamado su nombre. Ireneo (180 d.C.)

Ap. 17:12-14: Más claramente aún Juan, discípulo del Señor, escribió en el Apocalipsis acerca de los últimos tiempos y de de los diez reyes que se dividirán el reino que ahora impera. Cuando explica el significado de los diez cuernos que Daniel vio, dice que esto le fue revelado: “Y los diez cuernos que viste son diez reyes a los que aún no se les ha dado el reino, sino que por una hora recibirán el poder junto con la bestia. Estos tienen una sola idea en su mente, la de entregar a la bestia la fuerza y el poder. Estos lucharán con el cordero, y éste los vencerá porque es el Señor de los señores y Rey de los reyes.” También se declara que aquel que viene matará a tres de ellos, los otros le quedarán sometidos, y el mismo será el octavo de ellos. Y devastarán Babilonia y la quemarán a fuego, le entregarán su reino a la bestia y perseguirán la iglesia. Una vez acaecidas estas cosas, quedarán destruidos con la venida de nuestro Señor. Ireneo (180 d.C.)

Ap 20:4-6: Primero habla de aquellos que resuci- tarán habiendo hecho el bien, para entrar en el reposo; después, de aquellos que resucitarán para ser juzgados; como dice la Escritura en el Génesis: que después de la consumación de este siglo, seguirá el día sexto, o sea el año 6000; porque éste será el día séptimo, día del descanso, como canta David: “Este es mi reposo, en él entrarán los justos” . Este séptimo día es el séptimo milenario en el que reinarán los justos, en el que está prometida la incorrupción. Ireneo (180 d.C.)

Ap. 21:1-8: En el Apocalipsis Juan la vio descender (a la nueva Jerusalén) sobre la tierra nueva… No podemos decir que se trata de una mera alegoría; sino que todo cuanto Dios preparó para la felicidad de los justos tiene un sólido y verdadero cimiento. Pues, así como es verdadero y no alegórico el Dios que resucita al hombre, igualmente será que el hombre resucite de entre los muertos, como lo hemos expuesto con los anteriores argumentos. Ireneo (180 d.C.)

VER TAMBIÉN ANTICRISTO; JUAN, EL APÓSTOL

APOLOGÉTICA

35

In document diccionario de la iglesia primitiva (página 32-35)

Outline

Documento similar