APRENDE A LIDERAR TU INTERIOR 3ª competencia emocional
2. Aprende a valorarte y quererte: Potencia tu autoestima personal
Es importante que tú seas tu mejor amigo, que te sientas a gusto contigo mismo y que confíes en ti de manera incondicional, pase lo que pase en tu vida. Todo esto nadie lo puede hacer por ti.
La autoestima personal se va constituyendo a través de la vida en base a los cinco ingredientes que a continuación deseo describir:
Primer ingrediente: Autocreencias
Cada persona tiene en su mente un conjunto de creencias, las cuales seguimos ciegamente, que son auténticas evidencias. Nos atribuimos cualidades y/o defectos. Este conjunto de creencias nos aporta saber quiénes pensamos que somos, lo que valemos o no valemos. Algunas personas le dan a ese conjunto de creencias un balance positivo de sí mismos o por el contrario negativo.
A este ingrediente le llamo autocreencias, porque muchas personas no son capaces de discernir qué grado de credibilidad tiene cada una de ellas. Han entrado en nuestra mente por medio de la información que el entorno iba guardando de cada uno de nosotros. Pero posiblemente puedan ser falsas, y esto hace que algunas personas puedan tener de sí mismas un concepto confuso, equivocado y falso. Por eso conviene revisarlas una a una, tanto las positivas como las negativas.
Segundo ingrediente: Autorretrato
A la vez, cada persona mentalmente tiene hecho un retrato de sí misma y por tanto una imagen mental, basada en el grado de satisfacción o insatisfacción que su cuerpo le genera y le hace sentir. Hay personas que tal vez sientan un rechazo total a su cuerpo, nada les gusta. Otras sienten rechazo a alguna parte de su cuerpo que les hace sentir incómodas. Otras lo aceptan plenamente. Todo esto para nada depende la belleza física que la naturaleza nos haya otorgado, sino de la imagen interior que nos hemos ido haciendo de nuestro propio cuerpo a través de los años. Estamos muy condicionados por el entorno y por el imperio y adoración que la sociedad hace de la belleza exclusivamente física. Si tuvieras que elegir, ¿preferirías tener una belleza física excepcional o ser y sentirte una persona bella, atractiva, seductora? Esto último no depende de los genes ni de naturaleza, depende de lo que hagamos con nuestras vidas cada uno de nosotros.
Me encontré en alguna ocasión con una mujer excepcionalmente bella físicamente, sumida en fuertes depresiones y que con sinceridad me confesó que su belleza había sido para ella en la vida un grave problema. Que los hombres con los que convivió la habían elegido
exclusivamente por eso y toda la vida se había sentido como un objeto manipulado y maltratado.
Tercer ingrediente: Autorrefuerzo
Imagínate ahora que llevas conviviendo con una persona un largo tiempo y que nunca jamás te dijo una sola palabra bonita, de cariño, de afecto, de bienestar, ¿cómo te sentirías?
Pero voy a hacerte, amigo y entrañable lector, una pregunta muy sencilla pero comprometida: ¿Cuántos años llevas tú conviviendo contigo mismo y cuántas veces te has reconocido, acariciado, valorado y querido a ti mismo? ¿Es que no te lo mereces y no has hecho nada en tu vida digno de ser aplaudido y valorado?
Vivimos en un entorno social donde esto está muy mal visto. Cada ser humano siente una profunda necesidad de afecto y de reconocimiento, pero piensa que esto solo se lo tienen que dar las demás personas. Pero como los demás están muy ocupados con sus vidas y no están entrenados en ofrecernos cada día el refuerzo que necesitamos, la mayoría estamos tristes, depresivos, inseguros y hacemos cantidad de tonterías para ver si alguien se da cuenta y nos hace caso.
Ámate a ti mismo, valórate, quiérete, dite cosas bonitas, anímate ante cualquier dificultad para seguir adelante. El alimento emocional que necesitamos constantemente es el reconocimiento y las caricias.
En una ocasión una mujer estaba totalmente desolada porque me decía que era consciente de que ningún hombre se fijaba en ella, que se iba a quedar soltera, no por vocación sino por obligación. A mí me gusta no responder a muchas cuestiones que me plantean y volver a preguntar a quien las hace. Le dije: «Imagínate que tú eres una mujer que no eres tú, una amiga tuya, si fuera así y tú fueras un hombre, ¿estarías dispuesto a enamorarte de ella? Es decir, ¿tú serías capaz de enamorarte de ti misma?». Aquella mujer me dijo: «No, jamás me enamoraría de una mujer como yo». Pero ella quería que los hombres se enamoraran de ella.
Las personas que más enamoran son las que antes se han enamorado de sí mismas. Por supuesto sin caer en el narcisismo y el falso enamoramiento.
En una palabra, si no nos queremos a nosotros mismos, nos tenemos olvidados y nos situamos en el último lugar, ¿cómo es posible que esperemos que el mundo y los demás nos quieran, nos valoren, nos hagan caso y nos amen?
Cuarto ingrediente: Autoconfianza
En otro relato hablo del abejorro que va por la naturaleza volando sin ningún problema, a pesar de que los científicos han hecho un estudio aerodinámico de su gran corpulencia y
pequeñísimas alas y han llegado a la evidencia científica de que está fisiológicamente incapacitado para volar. Pero el caso insólito es que vuela.
¿Conoces personas que con suficientes razones objetivas para estar muertos desde hace ya tiempo, están vivos y mantienen una actitud ante la vida y las dificultades dignas de admiración? ¿De dónde sacan las fuerzas, el coraje y la valentía? Solo de una cosa, de la confianza que tienen en ellos mismos. Conocerás otras personas que ante la menor dificultad se ahogan, no en el océano, sino ante la mera presencia de un vaso de agua.
Quinto ingrediente: Autoaceptación
Los seres humanos somos imperfectos por naturaleza a todos los niveles de la vida. Gracias a ello habita dentro de nosotros y en lo más íntimo un deseo de crecer, de mejorar, de aprender, de incorporar cosas nuevas a nuestra vida.
La persona que tenga la idea de sí misma de que es perfecta y no necesita cambiar ni mejorar nada en la vida, está emocionalmente muy enferma.
La única forma de hacer frente a los errores que cometemos y poder ir erradicándolos de nuestra vida, es aceptándolos y siendo conscientes de ellos.
La aceptación no equivale a la resignación. Así como la acomodación tampoco equivale a la comodidad. Por eso hay tantas personas acomodadas en un estilo de vida monótono, incómodo, aburrido y sin sentido y que así piensan continuar hasta la muerte. La comodidad viene cuando estamos a gusto, nos sentimos bien a todos los niveles. Pero para ello necesitamos salir del espacio de la acomodación y adentrarnos en el terreno de lo desconocido, de lo nuevo, del cambio y la innovación personal. Cuando nos resignamos es cuando una y otra vez caemos en los mismos y repetidos errores, por eso el refrán «el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra». La aceptación nos permite tomar conciencia de algo real y objetivo que nos está sucediendo, que nos produce incomodidad, y para ello tenemos que despertar el deseo de mejorar. Al fin y al cabo lo que hacemos todos los días es ver cómo logramos un nivel óptimo o por lo menos aceptable de bienestar.
Convierte, una vez que has tomado conciencia de tus errores y limitaciones, cada uno de ellos en un «área personal de mejora». Visualiza cada error como una semilla que no ha caído en tierra fértil todavía, a partir de ahora tienes que tratar de encontrarla, sembrarla ahí y cuidarla hasta que eso que hasta ahora has llamado error, se reconvierta en una nueva virtud, en una capacidad, en un valor en tu vida.
grado de satisfacción que cada uno te genera. Las puntuaciones 1, 2 y 3 reflejan la no satisfacción y la necesidad de mejorarlo. Las puntuaciones de 4 y 5 significan un alto grado de satisfacción y te generan dicha y bienestar.
Escribe en un folio a continuación las cosas que a partir de ahora vas a empezar a hacer para que dentro de seis meses, cuando vuelvas a evaluar cada ingrediente, las puntuaciones hayan ido a mejor. Recuerda que si en tu vida continúas pensando, sintiendo y haciendo las mismas cosas, nada va a cambiar y vas a continuar cosechando más de lo mismo. Y a largo plazo vas a ir a peor.
Ahora es importante que te visualices como si ya estuvieses disfrutando en tu vida de esas nuevas cualidades que tanto deseas poseer y que estás dispuesto cada día a cultivar. Visualízate como si esas nuevas cualidades ya fuesen en tu vida una realidad y de vez en cuando repite esa visualización. Haz como yo estoy haciendo ahora, disfrutando de lo que estoy escribiendo, más tarde del libro, una vez que lo termine. Un doble disfrute como puedes ver.