6. PRIMERAS OBSERVACIONES Y ANÁLISIS DE LAS
6.3. Propuestas de acción: primera intervención 156
6.3.1. Aprendizaje contextualizado, en situaciones reales 158
Diez de Ulzurrun (1999) destaca la necesidad de la funcionalidad en los textos que leen o escriben los niños. Cuidar que estos estén abocados a contextos reales de la vida cotidiana. Estas actividades motivan y facilitan el aprendizaje de los niños.
Si bien en este estudio se recalca la responsabilidad de la comunidad y de nosotros mismos, los mapuche, en la recuperación de la lengua mapuche, las escuela también tiene un rol fundamental en esta recuperación, porque la lengua es parte de la cultura, es fuente de conocimientos. Salas (1987 en Chiodi y Loncón, 1995) nos señala que el mapudungun y el castellano no compiten en los mismos contextos culturales, sino cada cual es para su propio mundo y en este sentido una lengua no puede desplazar a otra, o no tendría que hacerlo. Pero se tiene que reconocer que la civilización occidental es agresiva e impositiva, entonces hay que fortalecer el mapudungun.
Leer y escribir sobre situaciones reales, describir lugares de la comunidad, actividades propias del lugar, recopilar epew (relatos mapuche) y con ello elaborar un libro, o redactar un folleto turístico o trípticos informativos, a fin de que el lenguaje escrito tenga una función comunicativa real.
La idea no es realizar actividades por el sólo hecho de realizarlas, sino siempre con el deseo de aprender, activar este sentimiento en los niños. Proyectar sus tradiciones y su lengua.
A continuación se citan algunas actividades y su valor educativo:
Comentar alguna noticia tanto en lengua mapudungun como en castellano.
El lenguaje está siendo funcional, a futuro tendremos personas con hábitos de lectura. Si leemos y hablamos el mapudungun lo estamos reivindicando y potenciando el conocimiento.
Sensibilizar a los niños sobre la funcionalidad del lenguaje.
Hacer que los niños tomen conciencia que el lenguaje sirve para comunicarse y para aprender. Sensibilizar a los niños sobre la importancia de preservar la lengua mapudungun como elemento de fortaleza y pertenencia cultural. Hacer que los niños
mapuche tomen conciencia que el mapudungun es la lengua que les pertenece, que es una lengua de valor a través de la cual se logran conocimientos únicos, Kimün1 y que a través de ella y conociendo otras lenguas podrán acceder a todo tipo de conocimientos. Y con esto, serán conscientes de la importancia de la lengua mapuche, que si se desmantela, no tendrá razón de ser y desaparecerá (Chiodi y Loncón, 1995), con lo que perderán su cultura porque cada lengua es la mejor para expresar las necesidades de su cultura. De aquí la importancia de enseñar el mapudungun para que no sea absorbido por la lengua castellana y evitar que así se pierda, esta tarea la debe fortalecer la escuela. Describir situaciones, escribir palabras o reconocer palabras en lengua mapudungun. Hablar y escribir el mapudungun para hacerlo funcional. Nombrar objetos en mapudungun, otorga sentido de pertenencia. Con las palabras integramos en la cultura nuestras experiencias y nuestras reflexiones sobre nuestras experiencias. (Chiodi y Loncón, 1995)
Visitar alguna autoridad tradicional del Lof y escribir sobre la situación vivida. Publicar esta noticia en un diario escolar, un mural, alguna revista escolar o en un blog de internet.
Esta es una forma de recuperar la tradición en el saber mapuche. Los ancianos y las autoridades tradicionales son los portadores de grandes conocimientos. Es preciso entonces visitarlos. Pero esto debe realizarse en su espacio que posee un símbolo sagrado para el mapuche, ya que desde la lógica mapuche, un mapuche no vive sólo, es un todo, su familia, su lof, comunidad, su wilngiñ, su patio. Esto constituye los elementos sagrados que le dan la energía necesaria para cumplir su misión. Fomentar aquel conocimiento a través de diálogos, notas, publicarlas en un mural o Internet, son fórmulas de dar vida a la cultura, de proyectarla y aprender de ella.
Intercambiar mensajes de conocimiento con otros niños de otro Lof Che (comunidad) escritos en mapudungun.
Utilizar ahora el elemento de la escritura para comunicarnos en nuestra lengua, para intercambiar conocimientos, para conocernos desde nuestras herramientas lingüísticas y
culturales. Formar niños para que sean futuras personas sociables con deseos de aprender de otros y de compartir su propio saber. Que esta comunicación se produzca en su propia lengua mapudungun, ya hemos hablado mucho en castellano, fortalezcamos lo nuestro, esto no nos quitará lo otro, al contrario habrán niños y jóvenes competentes en más de una cultura y con mayor desarrollo cognitivo.
Realizar una exposición de objetos mapuche con sus respectivos nombres en mapudungun. (Ejemplos Metawe, chüni, külko, llepu, kura, trülke, mamüll, tapül, etc.) Esta actividad fomenta la convivencia con la lengua mapuche, que los niños cuenten con escritos en mapudungun, esto les ayuda a ir familiarizándose con el lenguaje. Más aún si son los propios niños quienes escriban estos nombres. Se sentirán identificados al decir, ese trabajo lo hice yo, ahí dice metawe, ahí dice mamüll, etcétera. Mejor aún si dijeran: “feytimew metawe piley” “feytimew mamüll piley” (ahí pone metawe, o ahí pone mamüll). Hagamos a los niños hablar en mapudungun y hablemos con ellos.
Para Fons (2000) leer y escribir nombres o frases de síntesis ayudan a potenciar el conocimiento si la maestra interacciona con ellos y no se centra solamente en la escritura, sino que busca que hablen para pensar y para escribir. Por otra parte Cardona (1990, en Chiodi y Loncón, 1995) nos plantea que con el lenguaje se domestica la realidad, ya que aprendemos las cosas viéndolas y tocándolas y hablando de ello. Trabajo colaborativo
Fons (2000) nos sugiere el trabajo en diferentes grupos, el gran grupo que corresponde a todos los niños que hay en la clase, el grupo reducido y las parejas de trabajo. El tipo de agrupación que se escoja dependerá del momento de la actividad o la secuencia didáctica, una unidad de enseñanza de la composición escrita formulada como un proyecto, cuyo objetivo es la producción de un texto (Camps, 2003). Por ejemplo, si se comparte la lectura de un texto, realizada por un experto que puede ser la maestra, favorece el intercambio de opiniones, inferencias, gustos, etc. Los niños también pueden dictar un escrito y la maestra lo va registrando y en conjunto revisan y comparten estrategias, dudas o formas de encontrar soluciones.
Ejemplos: Cómo le podemos pedir permiso a los padres para ir de paseo con el curso, dónde podemos encontrar información sobre plantas medicinales mapuche. Si esto además lo trabajamos en lengua mapuche, obtendremos grandes conocimientos. Será
una forma de recuperar y de aprender. Hagamos que los niños regresen a la tierra, a la naturaleza, a volver a conocer de las plantas medicinales, sus nombres y sus usos, su significado espiritual, acaso no podemos formar a grandes sabios en este siglo.
Actuar de modelo para los niños trabajando en forma individual y en pequeños grupos donde los niños más avanzados ayuden a aquellos con más dificultad para aprender. El trabajo en grupo promueve el trabajo reflexivo, la interacción cooperativa y la intervención del adulto ajustada. Las interacciones promueven el esfuerzo de los niños para explicar a sus compañeros los propios conocimientos adaptando su lenguaje para llevar a cabo la tarea propuesta. El trabajo en grupo también permite el acceso al maestro a la realidad de cada alumno. Cualquier actividad aunque sea en grupo igualmente debe conllevar una actividad individual para que exista aprendizaje. Por ejemplo, se pueden plantear algunas tareas en las que cada alumno debe enfrentarse a ella en forma autónoma y luego socializarla. Es preciso que el alumno tenga la libertad para elegir aquella actividad que más le gusta o quiere practicar.
Reforzar la lectura y escritura de los niños, leer y escribir junto a ellos.
Defior (2000), en cuanto al proceso constructivo del aprendizaje que nos plantea que la adquisición del lenguaje escrito es un proceso paulatino y no un mero sistema de codificación o decodificación, sino que implica una elaboración, interpretación y reconstrucción por parte del sujeto, nos sugiere:
Ayudar a los niños a comprender los textos que leen. Ayudar a que los niños se enfrenten a un texto en busca de su significado.
Interactuar con los niños de manera de activar sus conocimientos a través del diálogo, la formulación de preguntas, la explicación de conceptos claves en un ambiente estimulante para este proceso constructivo.
Apoyar sobre todo a aquellos niños en situación de riesgo o fracaso mediante la práctica guiada, esto supone la implementación de estrategias como explorar el contenido de los textos, parafrasear la información, distinguir las ideas principales de la secundarias, etc. (Defior, 2000). Estas implicaciones se enmarcan dentro del proceso estratégico de la lectoescritura, con estrategias de planificación, de generación, de organización de las ideas y de revisión del texto ya elaborado.
Diversidad de ejercicios de lectura y escritura
En trabajos de Defior (2000) y Díez de Ulzurrun (1999) se presentan algunas técnicas de enseñanza del proceso de la lectura y escritura: profundizar en la lectura; profundizar en el contenido de los textos en todos sus apartados (títulos, idea principal de cada párrafo, personajes…; leer más allá del texto, la idea es que los niños aprendan a analizar y cuestionar, y leer textos que hablen del conocimiento de distintas áreas; generar predicciones de los textos que leen, preguntas, imágenes…; aplicar recursos y estrategias cognitivas en la búsqueda e integración de la información; analizar los conceptos más relevantes para facilitar la comprensión lectora; hacer que los niños lean fichas, láminas didácticas, cuentos, poesías y noticias…
Los niños de los primeros niveles pueden escribir sus nombres, nombres de objetos, frases síntesis a partir de la lectura de cuentos o poesías. También pueden escribir a partir de observaciones de láminas didácticas o de lo que ven en otras actividades y materiales relacionados.
Actividades para aprender. Este tipo de actividades fortalecen el uso de la lengua, lleva al alumno a consultar para aprender, a buscar información y a ser protagonista de su propio aprendizaje. Por ejemplo:
Incrementar el vocabulario de los niños en lengua mapudungun y crear un producto concreto por ejemplo una receta.
Realizar visitas a algún lugar y escribir lo que han observado y hacerlo en lengua mapudungun. Se puede hacer una visita a la ciudad más cercana, ver en qué lugares aparecen escritos en mapudungun (murales, algún verídico, algún centro público) Invitar a los niños a leer, describir y reflexionar sobre ello. Nuevamente estaremos formando personas críticas, reflexivas, conscientes de su aprendizaje.
Aprovechar el momento histórico que se está viviendo en la zona, leer y escribir sobre ese acontecimiento (entrada de la primavera, We Tripantu; inicio del año nuevo desde el contexto mapuche, las siembras, la cosecha, etc.)
Uso de la lengua en las actividades de aula
Esta actividad propone hacer uso de la lengua mapudungun en el aula. Existen muchos motivos para involucrarnos en la valoración de las lenguas; motivos culturales:
recuperación de la cultura; motivos éticos: fortalecer los derechos lingüísticos y, por ende, los derechos humanos; motivos científicos: recuperar fuentes de sabiduría; motivos profesionales: tenemos el papel de enseñar las lenguas; motivos prácticos: la diversidad nos ofrece recursos potentes para formar mejores usuarios de las lenguas. (Crystal, 2000 en Unamuno, 2005)
Ejemplos de estas actividades que podemos desarrollar son: introducir consignas en mapudungun (para dar instrucciones, saludos, interactuar con los niños); en clases de cultura mapuche, dar todas las instrucciones en lengua mapudungun (tomar asiento, abrir la puerta, cerrar la puerta, escuchar, etc.), así los niños se van familiarizando con la lengua; realizar consultas a los niños en lengua mapudungun, de este modo les estamos ayudando a comprender el mapudungun, a pensar y elaborar respuestas; procurar leer para los niños en lengua mapudungun, ya que se encuentra en desventaja respecto del castellano y se debe motivar el trabajo dando sentido a la presencia del mapudungun; al hablar en mapudungun hacerlo sólo en esta lengua, evitando la intervención de la lengua castellana en el discurso, por lo que se aconseja trabajar en el contexto correspondiente.