1. EL CAMPO UNIVERSITARIO COMO OBJETO DE INVESTIGACIÓN
1.2 La universidad como objeto de investigación
1.2.3 Aproximaciones al campo universitario colombiano
Sobre la universidad colombiana se registran varias aproximaciones, que contribuyen a la determinación del contenido, límites y alcances del campo universitario, en el ámbito de los cambios en el régimen político colombiano desde la década de los años 90. Dan luces al respecto los trabajos de Ricardo Mosquera Mesa (1993), Darío Bustamante Roldán (1996), Constanza Cubillos Reyes (Cubillos Reyes, 1998), Jorge Yarce (Yarce et al., 2002), José Gregorio Rodríguez (Rodríguez et al., 2002), Daniel Mera (Mera et al., 2003), Víctor Manuel Gómez (2004), y Gabriel Misas Arango (2004).
Ricardo Mosquera Mesa (1993), expone el curso de elaboración de la Ley 30 de 1992 de Educación Superior. Presenta una síntesis del diagnóstico y perspectivas educativas del país, resaltado los problemas de calidad, cobertura y pertinencia. Documenta una visión de la universidad desde diversos estudios gubernamentales y de organismos multilaterales, para dar sustento a la necesidad de un nuevo ordenamiento legal, en consonancia con los derroteros políticos trazados en la Constitución Política de 1991.
Mosquera Mesa presenta el proyecto original de ley orgánica de Educación Superior, elaborada por el Ministerio de Educación Nacional, para luego seguir con la exposición y análisis del trámite en las comisiones del Congreso de la República, en el que revela aspectos claves de la lógica institucionalista inmersa en el nuevo cuerpo normativo. Sin embargo, esta perspectiva distrae la atención sobre las estrategias de las fuerzas políticas y sociales puestas en juego en la formulación de la Ley.
Darío Bustamante Roldán (1996) dirige la Misión Nacional para la Modernización
de la Universidad Pública, cuyos resultados dan cuenta de los procesos de acreditación, la
comunidad universitaria y los exámenes de ingreso a la universidad. Se exponen los referentes conceptuales y operativos de un nuevo elemento inserto en las prácticas institucionales, la acreditación y autoevaluación institucional. En la segunda parte del documento, se informa de los resultados de una caracterización de la comunidad universitaria, contribuyendo a la definición de agentes universitarios, de los cuales presenta fortalezas y aspectos profesionales a desarrollar. Y, en tercer lugar, asume la problemática del ingreso a la universidad, visto a través del sistema de pruebas de Estado, abordando así el componente académico como uno de los núcleos que definen la producción del campo.
Yarce, Lopera y Pacheco (Yarce et al., 2002) realizan otra caracterización en la que, desde una visión histórica, establecen como rasgo distintivo en el siglo XX, el reformismo como tendencia hacia la modernidad de la universidad. Con este marco de referencia plantean su estructura y el funcionamiento; la situación del acceso y la cobertura en este nivel;
proponen una tipología de gobiernos universitarios; delimita sus actores principales,
estableciéndolos como estudiantes, docentes y personal de apoyo; describen los sistemas de apoyo a las labores misionales; plantean las tensiones en el financiamiento; analizan la
dinámica de la oferta y la demanda de cupos, en el país e internacionalmente; realizan una apreciación documentada sobre el estado de la investigación; evalúan el impacto y las perspectivas de la aplicación de las nuevas tecnologías de la información en el sector;
observan los límites del campo universitario con el espacio social; informan de los procesos de reformas a la nueva normatividad surgida del nuevo ordenamiento constitucional;
concluyen reseñando las políticas del Ministerio de Educación en este sector, a manera de tendencias en el campo.
En La educación superior en Colombia, estos autores aportan una panorámica de los componentes del campo universitario en el marco normativo establecido para el conjunto de instituciones estatales, durante la década de los años 90. Aunque contribuye con la caracterización del campo universitario, englobado en el campo de poder, conserva la limitación de asumir las prácticas en el campo universitario, como resultado o efecto de las disposiciones normativas, o de estructuras sociales que se despliegan sin luchas ni contradicciones.
Con el Examen a la educación superior pública: presupuesto, eficiencia relativa,
equidad social y gobernabilidad (Mera et al., 2003), la Contraloría General de la República
expone la situación presupuestal de las universidades públicas, a partir de la aplicación de nuevos dispositivos normativos garantes de una base presupuestal, que concitan al examen de la eficiencia interna del sector. De igual manera, escruta el grado de equidad en acceso y permanencia, relevando los asuntos relativos a las condiciones académicas e infraestructurales dirigidas a propiciar el ingreso y obtención de títulos profesionales. Consecuentes con la idea de un sistema dual, no-universitaria y universitario, documenta la especificidad de uno y resalta las tensiones generadas en los gobiernos universitarios, debido a la aplicación diferenciada de la autonomía universitaria por las contradicciones entre el carácter jerarquizado del mundo académico y la naturaleza política del ejercicio de la democracia en la universidad.
De esa manera, el estudio contribuye a la determinación de los márgenes de elección en que se desenvuelven los agentes universitarios, en los aspectos de orden financiero, de cobertura y gobierno, con lo que permite apreciar nudos de contradicciones y tópicos por los cuales se despliegan estrategias en las luchas propias del campo universitario.
A este enfoque hacia la acción de los agentes institucionales converge Saldo Rojo (Cubillos Reyes, 1998), una la investigación periodística que denuncia aspectos de la Ley 30 de 1992: por un lado, la proliferación de programas e instituciones sin rigor investigativo, y, de otra parte, la creación del sistema de información y el desarrollo del sistema de acreditación. Documenta el desbordado crecimiento de las instituciones universitarias en
todo el país durante la década del 90 y afirma que, la politiquería y la narcopolítica encontraron en la Educación Superior condiciones para influir en la sociedad.
La investigación de Cubillos Reyes denuncia la ausencia de políticas de largo alcance, el libertinaje o pseudo autonomía como coartada para la oferta de programas de bajo costo y alta rentabilidad. Describe el surgimiento de instituciones públicas y privadas y motivadas por el afán de producir títulos, antes que por la investigación científica. Registra la precariedad de los bordes entre la educación universitaria y la no-universitaria, reconociendo la jerarquía de las primeras.
En Saldo Rojo se ilustra el desarrollo sin freno de pregrados, postgrados, con un análisis de los mismos, demostrando el sentido lucrativo de lo que denomina“maestrías lift”.
Saca a flote problemas del ejercicio docente universitario, que califica de “mal llamados docentes de tiempo completo o dudosa dedicación exclusiva”.En el capítulo nueve, trata el espinoso tema de los verdaderos dueños de las instituciones universitarias y cómo estos, abusan de ellas. Concluye con aspectos como la politiquería universitaria, la corrupción de los funcionarios y la nula o escasa cultura de muchos de sus directivos, algunos relacionados con la narco-política.
La autora realiza una amplia investigación documental, con entrevistas a 37 personalidades altamente representativas del campo universitario. Devela el comportamiento de agentes y hace una aproximación a los intereses y estrategias políticas de los agentes, e informa de diversas luchas que entre ellos despliegan en procura de alcanzar el control sobre la producción de títulos profesionales, la rentabilidad de la matrícula y la legitimidad del
conocimiento científico y tecnológico, así como propone una metodología para construir relaciones, nodos y lógicas del campo universitario.
Siguiendo esta mirada periodística, está el Observatorio de la Universidad Colombiana5, que entre otros aspectos ha tratado de manera sistemática la cuestión de la permanencia, los asuntos de la acreditación y con ello la creditización, y las políticas y prácticas de extensión o proyección social y los asuntos del gobierno universitario.
Resumiendo, esta revisión bibliográfica arroja una visión de tres modos de acercamiento a la realidad de la universidad colombiana: como“padeciente”de la nueva fase de acumulación capitalista denominada neoliberalismo; como una organización sujeta a las transformaciones del proceso deglobalización;y como un agente institucional que interactúa en el espacio social.
La mirada desde el análisis de los efectos del modo de producción capitalista sobre los ámbitos político y cultural de la sociedad, abarcan lo ateniente a la educación y la universidad. Respecto de ésta, deduce que su comportamiento refleja la lógica mercantil en la producción, distribución, intercambio y consumo de los bienes simbólicos, que configuran un capitalismo académico (Maldonado, 2016), o la mercantilización de la educación (Estrada Álvarez, 2007) o la universidad neoliberal (Vega Cantor, 2015)
En dicha perspectiva, se encuentran elementos para la comprensión de las condiciones de posibilidad de los agentes institucionales del campo universitario, lo que exige que la
investigación sobre su estructuración y estrategias supere la concepción de entes que mecánicamente despliegan los designios del modelo capitalista, para dar paso al entendimiento del modo de acción relacional de las universidades.
El siguiente grupo temático reseñado, aborda el interior de la universidad en su relación con el contexto de la globalización (Fazio Vengoa, 2003). Las tareas de docencia, investigación y extensión son analizadas desde los retos planteados por el impacto de los avances científicos y tecnológicos, postulando la necesidad de adecuarse a las nuevas realidades.
En consecuencia, se enfocan en las relaciones entre el Estado, el Mercado y la Universidad (Brunner & Uribe, 2007), con la descripción de las limitaciones y oportunidades que plantean la liberalización de la economía, el nuevo orden político internacional y la globalización de la cultura. Convergen en la priorizar políticas de modernización administrativa, investigación aplicada y alianzas con el mundo empresarial. Con esto, las lecturas aportan indicios sobre la construcción de estrategias de los agentes universitarios.
La tercera categoría de escritos apunta hacia los agentes sociales que integran el campo universitario. De un lado los directivos, con crisis de gobernabilidad en las universidades públicas, y la supeditación de la academia a la rentabilidad en las universidades privadas. De otra parte, el profesorado con las situaciones críticas por el tipo de vinculación y la sobrecarga laboral inducida por las presiones por mejorar en indicadores de calidad que posicionen en el ranking de competitividad. Con esta revisión, se avanzó en los criterios para conocer las propiedades que tienen relevancia para establecer el peso específico en de los agentes universitarios.