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Aquí empleamos la palabra “cantar” en sentido muy amplio.

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LOS SONIDOS DEL LENGUAJE

7 Aquí empleamos la palabra “cantar” en sentido muy amplio.

No podemos cantar continuamente sobre un sonido como la b o

como la d, pero podemos tararear con facilidad una tonada sobre una serie de b o de d, a la manera del “pizzicato” que se hace en los instrumentos de cuerda. Una serie de tonos ejecutada sobre

consonantes “continuas”, como la ni, la z o la 1, produce un efecto

d<* susurro o de zumbido. De hecho, el "zumbido” no es otra

articulaciones sonoras son los elementos del habla que se oyen con mayor nitidez. Como tales, son el ve­ hículo de casi todas las diferencias importantes en cuanto a acento, altura y composición de sílabas. Las articulaciones sordas son sonidos articulados que inte­ rrumpen la corriente de la voz con fugaces momentos de silencio. Desde el punto de vista acústico, a medio camino entre las articulaciones netamente sordas y las articulaciones sonoras existen algunos otros tipos carac­ terísticos de emisión de la voz, como el murmullo y el cuchicheo.8 Estos y otros tipos más de voz carecen re­ lativamente de importancia en inglés y en la mayor parte de las demás lenguas europeas, pero existen cier­ tos idiomas en que llegan a ser bastante importantes en la corriente normal del habla.

Las fosas nasales no son un órgano activo del ha­ bla, pero tienen un papel muy destacado como caja de resonancia. Pueden ser desconectadas de la cavidad bucal, que es la otra gran caja de resonancia, haciendo subir el velo del paladar, de manera que quede obstrui­ do el paso de la corriente respiratoria a la cavidad na­ sal; o bien, cuando se deja que el velo del palada^ cuelgue libremente y sin estorbos, de manera que el aire espirado pase lo mismo a la nariz que a la boca, se obtiene una caja combinada de resonancia. Se lla­ man articulaciones “bucales" sonoras las que resultan cuando la corriente sonora no recibe una resonancia na­ sal, como la b, o como la a en fathér [‘padre’], [o en la palabra española pato]. Pero tan pronto como se deja bajar el velo del paladar, haciendo que las fosas nasales entren a formar parte de la caja de resonancia, los so­ nidos b y a toman una calidad “nasal" particular y se transforman, respectivamente, en m y en esa vocal na- salizada que en francés se escribe an (como en sáng, 6 0 LOS SONIDOS DEL LENGUAJE

cosa que una nasal sonora continua emitida en una sola altura musical, o variando de altura, según se quiera.

s El cuchicheo del habla ordinaria es una combinación de so- nidos sordos y de sonidos “cuchicheados”, según se entiende el término en fonética.

tant. etc.). Los únicos sonidos ingleses 9 que reciben normalmente una resonancia nasal son la m, la n y el grupo ng en una palabra como sing.10 Sin embargo, prácticamente todos los sonidos pueden nasalizarse, no sólo las vocales — las vocales nasales son frecuentes en todas las partes del mundo— , sino también ciertas con­ sonantes, como la 1 y la z [inglesa o francesa, pronun­ ciada aproximadamente como ds]. Las nasales sordas son perfectamente posibles. Aparecen, por ejemplo, en galés y en no pocos de los idiomas indígenas de Norte­ américa.

Los órganos que constituyen la caja de resonancia bucal pueden producir las articulaciones de dos mane­ ras: 1) la corriente de aire, sonora o sorda, nasalizada o no, puede pasar a través de la cavidad bucal sin ser detenida o estorbada en ningún punto; 2) la corriente puede ser detenida por un momento, o bien puede pa­ sar a lo largo de un canal sumamente estrecho, por donde el aire sale ponstreñido, produciendo con su ro­ zamiento o fricción un sonido. Existen asimismo mo­ dos de transición entre estos dos tipos de articulaciones. El aire que pasa libremente toma un color o calidad particulares de acuerdo con la forma que adopte la caja de resonancia de la cavidad bucal. Esta forma, que puede variar mucho, está determinada por la posición de las partes movibles, esto es., la lengua y los labios. La lengua puede estar levantada o baja, retirada hacia atrás o movida hacia adelante, puede estar tensa o floja, y los labios pueden estar fruncidos ( “redondeados’') en grados diversos, o en su posición natural de descanso, y de todo ello resulta gran número de calidades distin­ tas. Estas calidades orales son las vocales. En teoría, su número es infinito; en la práctica, el oído humano

9 Prescindiendo de la nasalización involuntaria de todas las ar­

ticulaciones sonoras en la pronunciación de las personas que "gan­ guean” al hablar.

w [Tampoco en castellano es importante la nasalización. Tie­

nen resonancia nasal los sonidos m , n y ñ, y casi siempre se nasa-

lizan por completo las vocales que se encuentran entre dos conso­ nantes nasales, como la a de manco y la u de nunca.]

no puede diferenciar más que una cantidad limitada de posiciones de resonancia, pero aun esta cantidad es sor­ prendentemente grande. Las vocales, nasalizadas o no, son por regla general articulaciones sonoras; sin embar­ go, en no pocas lenguas existen además “vocales sor­ das”.11

Las demás articulaciones bucales suelen agruparse en una sola familia: la familia de las consonantes. En éstas, la corriente de aire espirado queda obstruida de alguna u otra manera, lo cual produce una resonancia menor y una calidad más aguda y más incisiva del tono. Casi todos los especialistas en fonética distinguen cua­ tro principales modos de articulación dentro del grupo de sonidos consonánticos:

1) La corriente de aire puede quedar completamen­ te detenida durante un momento en algún punto con­ creto de la cavidad bucal. Los sonidos producidos de esa manera, como la t, la p o la d [por ejemplo en la palabra española conde], se conocen con el nombre de “articulaciones oclusivas” o “explosivas”.12

2) La corriente de aire puede quedar obstruida constantemente a lo largo de un canal estrecho, aun­ que no detenida, del todo. De ello resultan las articu­ laciones “espirantes” o “fricativas”, por ejemplo la s, la z [tanto la inglesa como la española] y la y.

3) La tercera clase de consonantes, las “laterales”, son articulaciones semi-oclusivas. Hay una verdadera detención u oclusión en el punto central de la articu­ lación, pero se deja que el aire espirado escape a lo largo de los dos pasajes laterales, o a lo largo de uno solo. Por ejemplo, la d inglesa puede transformarse fá­ cilmente en i, que tiene la sonoridad y la posición de

11 Éstas pueden definirse también como la corriente de aire

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