LOS SONIDOS DEL LENGUAJE
L, A FORMA EN E L LENGUAJE: LOS PROCED IM IEN TO S GRAMATICALES
9 Las “raíces secundarias” son elementos que desde el punto de vista formal pueden tomarse por sufijos, puesto que nunca
aparecen sin el apoyo de un verdadero elemento radical, pero cuya función es tan concreta, para toda clase de finalidades, como el propio elemento radical. Las raíces verbales secundarias de esta especie son características de todos los idiomas algonquines, y del yana.
En los idiomas algonquines se concibe a todas las personas y cosas como objetos animados o inanimados, tal como en latín y en alemán se las concibe como seres masculinos, femeninos o neutros.
‘entonces ellos (animados) hicieron que algún ser ani mado vagara por ahí huyendo de uno a otro de ellos mismos’. El esquimal, el nootka, el yana y otros idiomas poseen estructuras igualmente complejas de ele mentos sufijados, si bien las funciones llevadas a cabo por ellos y los principios a que obedece su combinación varían en muy gran medida.
No hemos hablado hasta ahora del curiosísimo tipo de afijación que consiste en el empleo de “infijos”, por que queríamos ilustrarlo por separado. Este tipo es totalmente desconocido en inglés, a no ser que se con sidere la -n- de stand [‘estar de pie’], en contraste con
stood [pretérito del mismo verbo] como un infijo. Los
idiomas indoeuropeos más antiguos, como el latín, el griego y el sánscrito, sé servían con bastante frecuencia de nasales infijas para establecer la diferencia entre el tiempo presente de cierta clase de verbos y otras formas (compárese, en latín, vinc-o ‘yo venzo’ con vic-i ‘yo ven cí’ y en griego lamb-an-o ‘yo tomo’ con é-lab-on ‘yo to mé’ ). Existen, sin embargo, ejemplos más impresionan tes de este procedimiento, ejemplos en que ha asumido una función más palpable y definida que en esos casos la tinos y griegos. Los infijos tienen un papel notablemen te importante en muchas lenguas del Asia sudoriental y del Archipiélago malayo. El khmer (cambodgiano) nos ofrece un buen ejemplo con las palabras tmeu ‘caminan te’,*‘alguien que camina’ y daneu ‘el caminar’ (sustan tivo verbal), derivados ambos de deu ‘caminar’. Del bontoc igorot, una lengua de las Islas Filipinas, podría mos sacar ejemplos parecidos. Así, un infijo -in- expresa la idea del resultado de una acción realizada: por ejem plo, ícayu significa ‘leña’, y kinayu ‘leña amontonada’. Los infijos se emplean también, abundantemente, en el verbo bontoc igorot. Así, un infijo -uní- es caracterís tico de muchos verbos intransitivos con sufijos prono minales de persona, por ejemplo sad- ‘esperar’, sumid-ak ‘yo espero’; kineg ‘callado’, kuminek-ak ‘yo estoy calla do’. En otros verbos sirve para indicar tiempo futuro, por ejemplo tengao- ‘celebrar un día de fiesta’, tumen-
gao-ak ‘yo pasaré un día de fiesta’. Con frecuencia, el
tiempo pasado se indica mediante un infijo -in-; si ya existe un infijo -um-, los dos elementos se combinan en -in-m-, por ejemplo kinminek-ak ‘yo estuve callado’. Es evidente que el procedimiento de mfijación, en estas lenguas (y en otras afines), tiene la misma vitalidad que poseen los prefijos y sufijos, más comunes, de otros idiomas. Ese procedimiento se encuentra asimismo en varias de las lenguas aborígenes de Norteamérica. En yana, el plural se forma a veces intercalando un ele mento como infijo, por ejemplo Jc’uruvvi ‘curanderos’, plural de k’uwi ‘curandero’; en chinook, aparece en ciertos verbos un infijo -1- para denotar actividad que se repite, por ejemplo ksik’ludelk ‘ella lo está mirando todo el tiempo’, iksik’lutk ‘ella lo miraba’ (el demento radical es -tk). En los idiomas de la familia sioux apa rece un tipo de infijación particularmente interesante, porque en ciertos verbos se injertan los elementos pro nominales dentro del cuerpo mismo del elemento ra dical; en sioux, por ejemplo, cheti significa ‘hacer una lumbre’, y chewati ‘yo hago una lumbre’; shuta significa ‘errar’, y shuunta-pi ‘nosotros erramos’.
Un procedimiento gramatical subsidiario, pero que de ningún modo carece de importancia, es el del cam bio,vocálico o consonántico interno. En algunos idio mas, como en inglés (sing, sang, sung, song; goose, geese), el cambio vocálico interno ha venido a ser uno de los métodos más importantes para indicar cambios fundamentales de función gramatical. En todo caso, el procedimiento tiene aún mucha vitalidad, puesto que induce a los niños de habla inglesa a cometer errores muy graciosos. Es muy frecuente él caso de los chi quillos que dicen I have brung something [en vez de
I have brought something ‘he“traído algo’], por analogía con formas como sung y iliing [participios de sing ‘can tar' y de fling ‘arrojar’: el verbo correspondiente a brought es bring]. En hebreo, como ya hemos visto, el cambio vocálico tiene una importancia mucho mayor que en inglés. Y, por supuesto, lo que decimos del hebreo se aplica también a todas las demás lenguas semíticas. Como complemento de las formas verbales hebreas que
hemos presentado a otro propósito, podrán bastar unos ejemplos de los llamados plurales “quebrados” del ára be.11 El sustantivo balad ‘lugar' tiene como plural la forma bilad;12 el plural de gild ‘cuero’ es gulud; el de
iagil ‘hombre’, ñgal; el de shibbak ‘ventana’, shababik. En otras lenguas existen fenómenos muy parecidos, como los que podemos observar en los idiomas camiti cos del África septentrional. Véanse estos ejemplos del shil:13 izbil ‘cabello’, plural izbel; a-slem ‘pez, plural
i-slim-en; sn ‘conocer’, sen ‘estar conociendo’; rmi ‘can sarse’, rumni ‘estar cansado’; ttss** ‘dormirse’, ttoss ‘es tar dormido’. El somalí15 nos ofrece alternancias nota blemente parecidas a las inglesas del tipo sing— sang y a las griegas del tipo Jeip-o ‘yo dejo’, lé-loip-a ‘yo he dejado’; por ejemplo: al ‘yo soy’, il ‘yo era’; i-dah-a ‘yo digo’, i-di ‘yo dije’, deb ‘di’.
También en varios de los idiomas de la América india es de gran importancia el cambio vocálico. En el grupo athabaska, muchos verbos cambian la calidad o la can tidad de la vocal del elemento radical según cambie el verbo de tiempo o de modp. El verbo que en navajo expresa la idea ‘yo pongo (grano) en un receptáculo’ es bi-hi-sh-ja; el elemento radical de este verbo es -ja; el pretérito, bi-hi-ja\ tiene una a larga, seguida por la “interrupción glótica” o “saltillo”; 16 el futuro es bi-h-
de-sh-ji, con cambio completo de vocal. En otros tipos de verbos navajos, los cambios vocálicos siguen líneas diferentes, por ejemplo: yah-a-ni-ye ‘tú llevas (una ma nada) a (un establ)’; pretérito, yah-i-ni-yin (con i larga en -yin; aquí ponemos -n para indicar que hay nasaliza ción); futuro, yah-a-di-yehl (con e larga). En otro idio