Quisiera comenzar mi devolución con un párrafo de “Los mocos” de Pablo Bernasconi “Cuando el cerebro detecta una enseñanza que
prefiere no guardar, como por ejemplo la fecha de un acontecimiento histórico, ese dato se transforma en un menjunje verdoso que escupe el parietal izquierdo y que desciende por un cañito hasta ubicarse, en las fosas nasales, junto con otros datos inservibles, como el nombre de algún prócer o un número de la tabla de multiplicar” (Bernasconi, 2012: 36).
http://media-cache-
ak0.pinimg.com/originals/d7/50/2a/d7502aa4d69f1938d65cadf672ad884d.jpg
(imagen)
Comencé mi devolución con un texto de Pablo Bernasconi, ya que como docentes debemos repensar la forma de realizar nuestras prácticas educativas y provocar acciones que permitan la reflexión y la transformación de lo pedagógico actual; realizando maniobras que permitan ejercitar acciones de retroalimentación.
La clave para construir la evaluación es fortalecer la retroalimentación, es decir las devoluciones que realiza un otro, sobre las propias producciones (Anijovich).
Video para reflexionar: http://youtu.be/I8hKSzv_rRw
EDUCAR del latín educere, sacar lo mejor que se tiene. ¿Para qué educarse? No creo que sea para formar mejores máquinas para producir dinero, creo que es para formar mejores seres humanos. La espiritualidad (no religiosidad) está en la base de esa educación.
Todos caemos en la falacia de “entre mejores notas más inteligente es la persona”, si bien existe un una relación entre ser inteligente y sacar buenas calificaciones, tiene más que ver con la disciplina y el tiempo invertido en el estudio.
Dado de que los niños se basan en sus emociones, expresiones y creatividad, los adultos han olvidado ese acaecimiento en una mente infantil. La civilización avanza, y contra más avance, se perderán el comportamiento convencional en todo ser humano, digamos que debemos ser ''MODELOS'' más que ciudadanos corrientes en busca de la felicidad de vida.
Como docente es un gran desafío poder desterrar esas concepciones que tenemos los docentes sobre la evaluación, vinculada como la finalidad de calificar y decidir si el estudiante aprueba o desaprueba una materia. Para poder romper con estas estructura, es necesario implementar otras herramientas, la inclusión las TIC juegan un papel fundamental que podrían abordarse en el proceso evaluativo, pero como plantea Monereo en su artículo “Para que una evaluación auténtica resulte efectiva es imprescindible que
los alumnos hayan podido practicar con alguna de sus modalidades, antes de enfrentarse a una situación de evaluación, ya tenga una finalidad formativa (supervisar y mejorar el proceso) o sumativa (tomar decisiones de acreditación o promoción)”. Sin duda que el docente tiene que trabajar previamente con este tipo de modalidad, acostumbrar a sus alumnos, sino resultaría un fracaso.
¿Cómo revisar mi práctica evaluativa? Podemos comenzar por reflexionar y entender de qué modo las TIC pueden ayudarme para alcanzar una evaluación formativa que promueva y respete las diferencias,
garantice una mayor inclusión social, se convierta en una instancia más del proceso de aprendizaje, y ver las evaluaciones como práctica poderosa, ya que promueve la innovación y el cambio, según los contextos y sujetos participantes. (Benetti Celia)
Torelli, Gustavo, ¿Estamos realmente aportando en la búsqueda de justicia curricular, o nos
conformamos con una superficial igualdad?. El miedo a lo nuevo y nuestra propia complacencia nos
paralizan, nos obnubilan, nos cristalizan en una serie de prácticas "probadas" cuyo resultado final es, con mínimas variantes, el mismo. Corrernos de esta situación y ubicarnos (¡voluntariamente!) en el terreno de la inestabilidad es un ejercicio que demanda una enorme decisión.
Estamos recién empezando a modificar, o por no menos replantear nuestras evaluaciones, los ejercicios de autoevaluación, permiten revisar nuestras prácticas, porque ya que la evaluación esta tan asociada a la práctica educativa, formando prácticas evaluativas que invisibilizan relaciones de control y dominación (ya que las naturalizan). Por todo eso, es importante revisar nuestras sensaciones, emociones en nuestras prácticas educativas, sociales.
Tomando las palabras de Sebastiani, Mariela sobre: el concepto de justicia social nos plantea la necesidad de comprender la forma en la que hoy en día nuestros alumnos adquieren conocimientos: “el no saber y el error son el éxito de la colaboración y la participación”. Este modo de adquisición de conocimientos nos obliga a repensar nuestras planificaciones, basadas principalmente en la transmisión de determinados contenidos curriculares que normalmente no despiertan el interés de nuestros alumnos y no modifican nuestro rol docente como transmisores de conocimiento.
En cuanto a la retroalimentación, las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías, es la apertura
a espacios pujantes y a la vez más complejos, que permitan construir y debatir lo común, pero a la vez, involucrar cuestiones que exceden lo técnico y que respalden una verdadera erradicación de la brecha digital y post social y la evaluación puesta en la mira es un gran desafío.
Como dice Anchelerguez Laura, la evaluación así como el error son el punto de partida para la construcción de nuevos conocimientos, y la autoevaluación como la retroalimentación nos permiten, tanto a alumnos como a docentes, detectar obstáculos epistemológicos, crear conflictos cognitivos y realizar procesos metacognitivos que den cuenta de aprendizajes y carencias para seguir adelante con el proceso. Como plantea Anijovich “que el error sirva para aprender y no para excluir, los trabajos colaborativos que
enseñan a trabajar en equipo son importantes en los tiempos que corren, y utilizar la retroalimentación como herramienta poderosa para evaluar, donde escuchándonos todos aprendemos de todos”
Quisiera terminar mi devolución con Fernando Girón “YA NO HAY PRETEXTOS. HAY DERECHOS” Muchas gracias por su lectura y atención, se me hizo muy difícil armar la devolución, ya que todos los aportes me perecieron valiosísimos.
Abrazos