• No se han encontrado resultados

Cómo reforzar el poder de tus plegarias

In document Joe Vitale - La Plegaria Secreta.pdf (página 93-97)

La magia sólo es una ciencia que todavía no hemos comprendido.

Arthur C. Clarke

Es extraño el día que no hablo del impacto que las creencias tienen en tu realidad. Bien escribo sobre ello, lo expreso desde un escenario, en un plató de televisión, realizo una grabación sobre ello o mantengo una conversación personal con alguien al respecto. Cuando lo asumes, lo que crees que es cierto (de forma consciente o inconsciente) crea tu vida como la conoces.

Permíteme que te haga una pregunta. ¿Crees en la magia? Espero que hayas respondido que sí, porque los milagros y la magia son compañeros de clase.

¿Y acaso los milagros no son por lo que rezas?

¿Existe alguna diferencia entre el enfoque de la plegaria y el enfoque de la magia? En realidad, no, aunque, por favor, recuerda que no estoy hablado de delirios ni ningún otro problema psicológico; eso es otro asunto muy distinto. He descubierto que cuando las personas no creen en la magia, suele ser porque han perdido la fe en

las fuerzas ocultas, las llames como las llames. Todo lo que «saben», su principal

foco, se encuentra en sus condiciones y circunstancias actuales limitadas. Y creen en

eso.

Y por eso yo llevo una mala.

Mi mala, hecha con semillas de rudraksha, me recuerda quién soy realmente. Es un recordatorio para convertirse en un ser espiritual en un cuerpo y una condición humanos, un recordatorio para seguir conectado con el espíritu.

Según los antiguos textos hindúes, estas semillas tienen unos profundos poderes espirituales y en la actualidad se siguen cultivando para fines curativos y terapéuticos. Algunos de los poderes que se han estudiado incluyen un apoyo en las siguientes áreas mentales y físicas:

• Concentración y memoria. • Claridad y paz mental. • Estrés y ansiedad.

• Longevidad y el proceso de envejecimiento.

También traen buena suerte. Se las conoce por proporcionar protección divina y aumentar el amor, la abundancia y la prosperidad.

En otras palabras, las llevas por los mismos motivos por los que rezas.

Yo también uso la mala a modo de rosario. En mi caso, no rezo avemarías, sino que repito el mantra Ho’oponopono: «Te quiero. Lo siento. Por favor, perdóname. Gracias» mientras las cuentas van pasando por mis dedos.

La idea detrás de esta acción es una plegaria repetitiva que, como dice Bruce Davis en Monastery Without Walls, «abre la presencia silenciosa de nuestro interior una y otra vez hasta que la fuerza de plegaria se hace sólida en nuestro interior. […] Se convierte en un mantra que sigue resonando de tal forma que, al final, alcanza la consciencia de cada célula […] [y] nunca es la misma, porque siempre tenemos sentimientos distintos y el silencio es nuevo cada vez que rezamos».

Históricamente, las cuentas para rezar existen desde el siglo viii a. C. y más de dos tercios de la población mundial las utilizan, incluidos los hindúes, los budistas, los cristianos y los seguidores del islam. La palabra «cuenta» en inglés (bead) procede del término anglosajón bede, que significa «plegaria».

También llevo una moneda grabada en el bolsillo por motivos simbólicos. Es del tamaño de una moneda de 25 centavos con una semilla de mostaza real grabada en una cara y, en la otra, se lee la famosa cita de Jesús:

Si tenéis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: «Pásate de aquí allá», y se pasará; y nada os será imposible. (Mateo 17:20)

Yo lo utilizo tanto como desencadenante de plegarias como un recordatorio de la fe, la confianza y el poder de la intención inquebrantable. Igual que la semilla crece con agua y luz del sol, sé que la fe más la acción hará que mis deseos den sus frutos. Demasiada gente se queda atrapada en el poder del «si» a la hora de manifestar sus objetivos. Deja que sus mentes les ponga la zancadilla con preguntas como:

• ¿Y si sucede esto? • ¿Y si sale mal? • ¿Y si no sale bien?

Sin embargo, la fe nunca presenta la forma negativa del «¿Y si?». Eso es duda, no fe.

Existe otro tipo de pregunta «¿Y si?». Mi amiga Mindy Audlin, autora de What If

It All Goes Right?, sugiere que hagas preguntas positivas. En lugar de: «¿Y si no

sale bien?», pregunta: «¿Y si sale bien?». En vez de: «¿Y si nadie responde a mis plegarias?», pregunta: «¿Y si alguien responde a mis plegarias?».

La primera pregunta nace del miedo, y la segunda, de la fe.

Jesús no fue el único en referirse al poder de una semilla de mostaza. Un artículo sobre la historia de esta semilla publicado en Mother Earth Living defendía que «Los primeros hindúes utilizaban las semillas de mostaza para, de alguna forma, viajar por el aire. […] Y en la historia europea, se creía que las semillas protegían contra la brujería. También existía la creencia de que llevar una semilla de mostaza en una bolsita de tela roja incrementaba los poderes mentales de aquel que la llevaba».

No veo cómo estas ideas pueden definirse como poco probables si pensamos que la ciencia todavía no ha descubierto cómo se construyeron las pirámides antiguas, y puede que nunca lo descubra. Las culturas que han vivido a lo largo de la historia han tenido conocimientos que les funcionaron pero que, por motivos diversos, se han ido perdiendo.

Una vez escribí que si necesitaba protección «me pondría espaguetis en la cabeza o un collar de comida de conejo si estaba convencido de que eso me ayudaría. Creo que deberías ser un poco tonto para no hacer lo que fuera para sentirte más fuerte, y eso incluye rezar, realizar rituales, realizar ornamentos… lo que sea. Bueno, no sé, cualquier cosa que te ayude a salir adelante… debería ser aceptable».

Y sucede lo mismo con cualquier plegaria o herramienta de meditación, ya sean cuentas, semillas de mostaza o cualquier otra cosa. Y hay de todo tipo. Aquí tienes una lista de algunos de los objetos que se suelen utilizar:

Banderas para rezar Mandalas o yantras Cajas para rezar Velas o incienso Piedras preciosas Plumas para rezar Bastones para rezar Pañuelo para rezar Altares

Rueda de la plegaria

Todos esos objetos se pueden utilizar para facilitar la plegaria y agudizar la fe. Y, sin fe, hay pocas probabilidades de que hagas ningún movimiento en la dirección que sea.

¿Por qué ibas a descartar algo que puede ayudarte a atraer lo que deseas? No te hará daño y, al menos, te hará destacar.

Desde que aparecí con mi mala en la película El secreto, la gente me para por la calle y me pregunta: «Joe, ¿qué es eso de las cuentas?».

Y es muy gracioso…

Por si no fueran suficientemente poderosas de forma inherente y potentes de forma histórica, creo que además me aportan atractivo.

In document Joe Vitale - La Plegaria Secreta.pdf (página 93-97)