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La rueda de la plegaria

In document Joe Vitale - La Plegaria Secreta.pdf (página 64-67)

Un objetivo debería asustarte un poco y emocionarte mucho.

Doctor Joe Vitale

¿Existe una forma sencilla de tener en mente tus plegarias?

¿Qué puede ser más sencillo que repetir tus plegarias durante todo el día? Pues una solución es la rueda de la plegaria.

Una rueda de la plegaria es un concepto antiguo, seguramente recogido por primera vez por los budistas de China. Y todavía se sigue utilizando. Puede ser pequeña como el plato de un perro o un dedal o grande como un barril de whisky o una caldera de aceite. En realidad, sirve cualquier cosa.

La idea de la rueda es tener una imagen visual que represente tus plegarias. En el pensamiento tradicional, eso significa que las plegarias están escritas en la rueda. Cuando la miras, tanto si está estática como dando vueltas, ves tus plegarias. Cuando gira como un reloj, cada revolución cuenta como una plegaria rezada.

Aunque, por supuesto, es mucho más que esto. La imagen visual de la rueda se comunica con tu cerebro, que hoy sabemos que es cómo manifestamos nuestras vidas. No creamos de fuera hacia dentro, sino de dentro hacia fuera. Dicho de otra manera, tu realidad externa se visualiza primero en tu interior. Eres como un proyector de cine, y todo lo que ves a tu alrededor sale de tu mente.

Cuando miras una rueda de la plegaria, estás mirando la realidad que quieres manifestar. Estás realizando tu petición aislada al Ojo que Todo lo Ve de Todo lo que Hay. En primer lugar, entra en tu mente y después, esta información pasa a lo Divino. Es una forma de comunicar tus deseos a lo Divino.

Plantéatelo así: en la actualidad, muchas personas hablan de un panel de visión. Es un panel donde escribes afirmaciones o cuelgas fotos de lo que quieres tener, hacer o ser en tu vida. Es algo muy popular. Cuando me invitaron al programa de Oprah en 2007, lo primero que me preguntaron los miembros de producción fue: «¿Utilizas un panel de visión?». (Sí que lo utilizo). Incluso Oprah sabía que era una de las claves del éxito.

Una rueda de la plegara es un panel de visión. Puedes crear una rueda y colocar la plegaria o imagen que quieras. También puedes hacer tu propio panel de visión. Es tan sencillo como realizar una lista con todo lo que quieres tener, hacer o ser (tus

plegarias) y, después, buscar las fotos o frases que mejor resuman lo que quieres. A continuación, cuelgas todas esas frases y fotos en tu panel.

Colócalo donde lo veas a menudo, en el espejo del baño o en la nevera, por ejemplo. También puedes hacer copias del panel y colgarlo por todas partes. Aunque te recomiendo que sea tu pequeño secreto. No hay ninguna necesidad de colgar tu rueda de las plegarias o tu panel de visión en internet. No quieres recibir negatividad, críticas o comentarios que reduzcan tu energía.

Una cosa más: no tengas miedo de modificar tu panel. Es decir, si aparece algo mejor, añádelo. Si decides que ya no quieres algo, bórralo. Lo vas adaptando a medida que vas recibiendo información nueva.

A continuación, un ejemplo. En 2012, decidí que quería un Mercedes-Benz Gullwing SL300 de 1955. Es un coche muy bonito, muy rápido y ya no quedan muchos. El actor Clark Gable había tenido uno igual (y había paseado a Marilyn Monroe en él) y lo subastaron, si no recuerdo mal, por un millón de dólares. Había visto uno en una tienda de coleccionista y lo vendían por medio millón de dólares. Me quedé mirando aquellas puertas tan sexys abiertas hacia el cielo (sí, seguro que las puertas de tu vehículo se abren hacia delante, como en la mayoría de los automóviles, pero las del Gullwing no; éstas se abren hacia arriba) y decidí que quería uno.

Lo añadí a mi panel, lo miré, pensé en él, recé por él, pero nunca lo recibí. No me molestó, puesto que estaba realizando una petición aislada, pero tenía curiosidad. ¿Por qué no lo atraía?

Y entonces, un día, recabando datos sobre ese vehículo por diversión, descubrí que no tenía aire acondicionado y que las ventanillas no se podían bajar. Vivo en Texas. Aquí hace calor. Eso quiere decir que el automóvil sería un horno. Un spa con ruedas. Me derretiría ahí dentro. No me extraña que, en 1955, la gente condujera esos vehículos y, ante un semáforo o una señal de stop, abrieran las puertas. Se estaban ahogando.

Con esa información nueva, eliminé el automóvil de mi panel. Ya no lo quería. No lo había atraído porque no era para mí. Aunque, claro, al principio no lo sabía. Sin embargo, algo mucho mayor que yo sí que lo sabía. No atraer a ese Gullwing me ahorró mucho tiempo, energía, dinero y, por supuesto, sudor.

Así pues, si creas una rueda de la plegaria o un panel de visión, añade sugerencias de tus deseos, no deseos reales. Deja que el Universo te entregue lo que sea más indicado para ti. Puede que sea lo que habías imaginado, o puede que sea algo mejor. Debes tener fe y confiar.

Ésta es otra forma de trabajar el segundo paso de nuestra plegaria secreta: la petición aislada.

In document Joe Vitale - La Plegaria Secreta.pdf (página 64-67)