• No se han encontrado resultados

CALIDAD Y CANTIDAD DEL CRÉDITO

In document Solución a las CRISIS MONETARIAS (página 125-127)

Capítulo IV BIENES ECONÓMICOS

CALIDAD Y CANTIDAD DEL CRÉDITO

manipular la cantidad y/o calidad del bien económico crédito según la teoría económica vigente, nos referimos a lo mismo que manipular la cantidad y/o calidad del dinero, y ello es así debido a que la teoría asimila ciertas manifestaciones del crédito con dinero. Como consecuencia de dicha observación, notamos que el intento teórico y práctico actual de manipular la cantidad y/o cantidad del crédito coincide en muchos aspectos con el mismo objetivo de tratar de manipular la cantidad y/o calidad el dinero. Y dichas interferencias o confusiones derivan exclusivamente de dos aspectos principales: confundir MF con dinero y confundir también PM con dinero, siendo que, al participar ambos de la condición de ser crédito, lo único que los diferencia son las características aquí indicadas. Una vez reiterado este aspecto teórico de fundamental importancia, continúo con el análisis de la cantidad y/o calidad del crédito circulatorio o bancario que aquí he tratado como medio fiduciario (MF), y luego el del crédito que adquiere la forma de papel moneda (PM) de materialización flexible.

Como dije cuando me referí al dinero, no resultará muy difícil tratar los aspectos cualitativos y cuantitativos del crédito si seguimos con toda la cadena de razonamiento que venimos acarreando, por eso reitero aquí también que “en primer lugar, tenemos muy en claro que antes de hablar de la cantidad de

algo debemos precisar lo mejor posible, hasta el nivel que nuestra necesidad de cuantificar lo requiera, la cualidad de la cosa a cuantificar; por eso hablaré primero de la cualidad del crédito y luego de su cantidad.”

Cualidad del crédito

Ya vimos con total claridad que el crédito es el intercambio interpersonal de bienes económicos presentes por bienes económicos futuros; también que la diferencia con el contado era precisamente que en el crédito existen bienes económicos futuros. Por otro lado, se comete el error de confundir dinero con crédito, siendo que son dos entes que están en esferas económicas totalmente distintas: el dinero es un bien económico presente y el crédito es un bien económico que está dentro de la categoría del bien económico intercambio interpersonal, como lo es el contado; luego, sólo tiene sentido comparar el crédito con el contado, ya que ambos son intercambios interpersonales, pero no el crédito con el dinero, el cual está únicamente en la categoría de los bienes económicos presentes, que luego pueden ser intercambiados interpersonalmente.

El aspecto cualitativo del crédito es fundamental, como lo es el del dinero, ya que, reitero una vez más, es el causal de muchos errores en la teoría y la práctica en economía, al punto de que se mezcla el estudio de la cualidad y cantidad de ambos como si fueran la misma cosa, lo que, obviamente, desemboca también en confundir el precio de uno con el del otro; es más grave cuando sabemos que el precio es precisamente la síntesis de la calidad y cualidad en economía.

Cantidad de crédito

Hablar de la cantidad necesaria de crédito que tiene la economía es una cuestión endógena de ésta, como lo es hablar de cualquier bien económico, en virtud de que, si no fuese así, el crédito no estaría en la esfera de los bienes económicos y no pertenecería, por ende, a la economía. Reitero que dentro de las entidades económicas están las instituciones sociales que afectan a la vida económica, es decir, las que influyen sobre las necesidades humanas y los bienes económicos que las satisfacen.

Calidad y cantidad del crédito

El intento de regular o controlar la calidad y/o cantidad del crédito, y específicamente el crédito circulatorio, bancario o MF, es lo que ya estudia Mises cuando refiere a los límites que deben observarse para la emisión de MF. En otras palabras, la única distancia que hay entre Mises y su escuela con respecto a los keynesianos es el grado de dicha discrecionalidad y, por otro lado, los cuantitativistas modernos como Friedman aconsejan que se siga una pauta inflacionaria de expansión.

De acuerdo con mis hipótesis, todo este concepto teórico sobre la manipulación de la cantidad y/o calidad del crédito cae por inconsistencia teórica, y lo hace desde dos aspectos: 1) por el error de considerar ciertas formas de crédito como si fueran dinero, y 2) porque son los intercambios interpersonales intertemporales que realizan los agentes económicos de bienes económicos presentes por futuros, como aquí queda totalmente demostrado, los que determinan los límites de calidad y cantidad del crédito que se institucionalizan por medio de los MF (no son los bancos los que aportan el “sacrificio” de los bienes económicos presentes en el crédito). Obviamente aquí también están las actuaciones del gobierno como un agente económico más; y en relación con la participación del gobierno, aprovecho para decir que no tiene sentido abordar la economía como si el gobierno fuera extra humano o extra económico; sólo sirve dicha calificación desde el punto de vista de si es más o menos eficiente en materia económica, pero no desde aquel con que se trata generalmente en todos los libros de texto, donde el Estado es un sector separado, como si fuera un agente exógeno a la economía.

Reitero que, cuando digo que son los intercambios interpersonales intertemporales los que definen la cantidad y/o calidad del crédito que “supuestamente” otorgan los bancos con sus MF, quiero expresar, en primer lugar, que no existe crédito sin bienes económicos presentes que se entreguen a cambio, y que, en realidad, el que otorga el crédito es el agente tenedor del “papel” en última instancia, salvo que su tenedor sea el propio banco, o bien porque no salió de sus cajones o bien porque retornó a él al momento de su cancelación, en cuyo caso es simple papel, ni dinero ni crédito.

Y por último, los mismos conceptos caben al tratamiento del límite de la calidad y cantidad del crédito que se expresa en forma de PM, donde también son los agentes económicos los que terminan aportando el sacrificio de soportar más o menos incobrabilidad según las desviaciones que convalida la permisión del desvío al principio de la materialización rígida que se hubiese manifestado si fuera dinero y no crédito. No obstante, el gobierno (endógenamente siempre) puede influir en este caso alterando en forma directa las relaciones biunívocas de “bien económico-propietario”, lo cual toca al corazón del régimen institucional de la propiedad, que sabemos es el pilar sobre el que se sustenta la creación de riqueza derivada del intercambio interpersonal.

Debemos recordar que la manipulación o alteración de la materialización del PM constituye directamente un apropiación de bienes económicos presentes, a diferencia de la apropiación “temporal” indebida de bienes económicos presentes que se realiza con los MF que, por aplicación de la TRE, se transforma

indirectamente en apropiación indebida de bienes económicos presentes. De esta forma, podemos reiterar que los PM ocasionan apropiación “directa” indebida de bienes económicos presentes y que los MF ocasionan apropiación “indirecta” indebida de bienes económicos presentes.

En lo que hace específicamente al crédito circulatorio o MF, se observa que, cuando en la teoría y práctica bancaria se habla de que la “autoridad monetaria” debe controlar la cantidad y/o calidad de éste, sólo se alude a fijar cuánta cantidad de crédito otorgan los bancos a cargo de “sacrificio misiano” de terceros; por eso decimos apropiación temporal de bienes económicos (que se tornan bienes económicos presentes por la TRE).

Es importante recordar una característica común del PM y el MF: adquieren la condición de crédito cuando se produce el primer intercambio interpersonal donde éstos se intercambian por un bien económico presente; de lo contrario, sólo estamos en presencia de simples papeles -ni dinero ni crédito-, característica que vuelven a adquirir cuando retornan a las manos de su emisor y permanecen en su cajón, pero no como endeudamiento sino por materialización final. Obviamente este aspecto es de trascendental importancia, sobre todo en lo que hace al estudio de la cantidad y/o calidad de MF y PM existentes en la economía.

Sólo me queda reiterar lo que dije cuando hablé de la calidad y cantidad del dinero y de los bienes económicos en general:

A modo de síntesis sobre las disputas teóricas respecto a si es más conveniente controlar la calidad y/o cantidad del crédito, que evidentemente es lo que subyace en el concepto del equilibrio económico, no puedo menos que referir a lo que expresé en forma general respecto al tema, y por lo tanto, considerar al crédito como un bien económico más no lo hace distinto en este aspecto; por ende, demuestra que mi teoría sobre el tema de la cantidad y calidad en economía es más general al respecto que las vigentes, a la vez que nos muestra la inutilidad de darle un carácter especial y misterioso a la “manipulación” de la cantidad y/o el precio del crédito por parte de un cerebro al estilo del genio lamarckiano.

In document Solución a las CRISIS MONETARIAS (página 125-127)