Capítulo IV BIENES ECONÓMICOS
TIPOS DE INTERCAMBIO INTERPERSONAL
Los intercambios interpersonales se clasifican según la relación que tengan con el tiempo económico y según el destino que el agente económico le dé a los bienes económicos que recibe en el intercambio (que mi teoría corrige).
Según la existencia temporal de los bienes económicos
Siguiendo a Mises en “La teoría del dinero y del crédito”, pág. 238, (la cursiva es de Mises):
“Los actos de intercambio (supongo que alude solamente a los interpersonales, ya que no refiere con precisión a los intertemporales), ya sean directos o indirectos (clasificación que rechazaré seguidamente), pueden llevarse a cabo de tal manera que ambas partes cumplan su parte del contrato al mismo tiempo, o bien en tiempos diferentes. En el primer caso, hablamos de transacciones al contado; en el segundo, de transacciones a crédito. Una transacción a crédito es un intercambio de bienes presentes por bienes futuros (asumido que refiere a los intercambios interpersonales con exclusividad, y a los bienes económicos, es obvio que difiero con este concepto, ya que es el de intercambio intertemporal más general de mi teoría y no del crédito en particular).”
En razón de que ya he hablado del crédito en el capítulo precedente, puedo precisar la crítica que he efectuado (entre paréntesis en la cita). En virtud de que Mises, al definir la transacción de crédito, refiere al intercambio interpersonal de bienes económicos presentes por bienes económicos futuros, es obvio que no considera en esta definición -por lo menos con la simpleza y la precisión que estimo en la mía- el intercambio intertemporal interpersonal. Pero como bien sabemos la importancia que daba Mises al tiempo en otras partes de su teoría (recordemos que era austríaco discípulo de Böhm Bawerk), es obvio que el error de su teoría estaba en su defectuosa clasificación de los intercambios intertemporales y su relación con los intercambios interpersonales, circunstancia que lo llevó a no advertir la existencia de la TRE, así como a extravíos referidos a los conceptos de dinero, crédito, interés, etc.; extravíos que, como veremos, no son de su exclusividad.
Vemos que, según la existencia temporal de los bienes económicos para los agentes económicos que hacen intercambio de ellos, hay dos tipos de intercambios interpersonales:
a) Contado: es el intercambio interpersonal que se produce cuando los bienes intercambiados por los agentes económicos son de existencia presente; cada agente entrega en el momento del intercambio interpersonal las cantidades de los específicos bienes económicos presentes. Es de fundamental importancia advertir que la mayoría de los diccionarios económicos y textos de economía en general no hacen referencia al intercambio de contado y, más bien, queda como la operación opuesta al crédito, lo cual ratifica -por omisión- la clasificación aquí expuesta. Algunos lo definen también como una operación de pago inmediato; pero podemos asumir que lo que se define como intercambio de contado es el aquí definido, y que tendrá vital importancia cuando hablemos del dinero y lo comparemos con el trueque.
b) Crédito: es el intercambio interpersonal de bienes económicos presentes por bienes económicos futuros, según ya vimos en el capítulo precedente. Es de fundamental importancia
destacar que el crédito abre las puertas a un compromiso futuro, que se verá totalmente perfeccionado o cumplimentado cuando la parte que asume el compromiso de entregar un bien económico presente al vencimiento de la obligación proceda a entregar en ese nuevo presente un bien económico presente a cambio de un bien económico pasado, la inversa del acto con el que se origina el crédito. Al vencimiento del crédito, entonces, puede presentarse alguna de las siguientes situaciones: 1) que se cumpla con el compromiso entregando bienes económicos presentes por bienes económicos pasados, más su interés; 2) que se renueve el plazo de vencimiento, lo que se llama comúnmente refinanciación de un crédito; 3) que no se cumpla con el crédito y se lo considere incobrable; 4) la combinación de alguna de las formas anteriores; y, por último, 5) lo que se llama generalmente endoso o transmisión de “sustitutos monetarios”, que son créditos “a la vista”, lo cual simula la presencia de intercambios interpersonales de contado con dinero, ya que son verdaderos créditos; tendré la oportunidad de expresarlo como nueva teoría y su posterior corroboración.
Esta clasificación tiene suma importancia, sobre todo cuando de mayor precisión de lo que es dinero y crédito se trata, y ayuda a despejar los errores de la teoría actual que han llevado a muchas confusiones y guiado mal el trabajo de análisis de la información económica, como la metodología aplicada a la obtención de los datos estadísticos relevados por error en la definición de las variables y constantes que intervienen. En otras palabras, al estar equivocada la “carga teórica” previa que guía toda observación, éstas carecen de sustento teórico adecuado.
Expresado de otra forma, podemos decir que la diferencia entre un tipo de intercambio y otro se basa en la diferente existencia espacio temporal de los bienes económicos intercambiados interpersonalmente en relación con la misma existencia espacio temporal de los agentes que intervienen. No nos debe quedar ninguna duda de que todo intercambio interpersonal es una nueva relación biunívoca “bien económico- propietario” para cada uno de los agentes que intervienen; es decir que el requisito o la condición necesaria es la existencia del punto espacio temporal del intercambio interpersonal, ya sea que se realice con bienes económicos presentes o futuros. Lo mismo sucede con la existencia espacio temporal del agente económico que interviene, el cual puede existir o no al momento del intercambio interpersonal; tal es el caso de un intercambio interpersonal llevado a cabo por un “representante” del agente económico (como representante, mandatario, en comisión, etc.), que puede llegar a ser una persona jurídica que no existe al momento del intercambio interpersonal. No obstante las posibilidades de que no existan los bienes económicos intercambiados interpersonalmente y/o los agentes que intervienen al momento del intercambio interpersonal, lo que debe quedar claro es que todo intercambio económico interpersonal se hace siempre en un punto espacio temporal presente, que es único e irrepetible. Este concepto es de crucial importancia para entender la verdadera entidad del precio interpersonal -al que referiré más adelante-, que es la que ayuda al cálculo económico; y como, a su vez, el precio interpersonal no existe sin intercambio interpersonal y éste no existe sin propietarios, luego derivamos por qué Mises concluye que en las sociedades colectivas no es posible el cálculo económico.
Es importante destacar también que, en todo intercambio interpersonal, los dos agentes están actuando en la doble característica de oferente (por el bien económico que entregan) y demandante (por el bien económico que reciben). Esto nos muestra cómo la vida en sociedad es un permanente intercambio interpersonal de bienes económicos, siendo el más común el de intercambiar el bien económico trabajo por el bien económico de cambio de uso común, el cual puede luego intercambiarse por otros bienes económicos con facilidad. De esta forma, todo agente económico es a la vez empresario y está sometido al albur del impredecible futuro, aspecto muy importante destacado por la corriente conocida como economía austriaca (Mises, Hayek, Kirzner y otros), sólo que en mi teoría todos los agentes económicos son empresarios, con mayor o menor patrimonio bajo su propiedad y de distinta complejidad de composición de los bienes económicos. Este aspecto tiene mucha relevancia, ya que se suele hablar de oferta y demanda como entes de vida propia, sin considerarlas unívocamente relacionadas con agentes económicos sin los cuales esos conceptos no existen; no son los bienes económicos los que ofertan y demandan, sino que son los agentes económicos quienes demandan por necesidades y ofertan bienes económicos para satisfacerlas; y esto es válido para cualquier régimen de propiedad que adopte la sociedad.
De todo este discurrir teórico se deduce que la posibilidad de combinaciones de intercambios interpersonales es infinita cuando se trata de tipos y formas en que se pueden relacionar distintos agentes y bienes económicos.
En los siguientes capítulos, referiré específicamente al desarrollo de los intercambios aquí expresados -el de contado y el crédito-, y tendremos oportunidad de analizar otros entes o herramientas económicas muy delicados como para cometer errores teóricos en su tratamiento -como creo se han cometido-; entre ellos, el dinero, los precios, el interés y otros.
En virtud de la enorme relevancia de cada uno de estos tipos de intercambios interpersonales, le dedicaré un capítulo a cada uno de ellos, oportunidad en la cual iré comparando las discrepancias esenciales de mi teoría con las vigentes, amen de que sobre esto tenga reservados, a su vez, capítulos especiales, como lo serán los destinados a las críticas a las teorías cuantitativas, de Keynes y de Hayek.
Según la mediatez del bien económico
Aquí hago referencia a la clasificación del intercambio interpersonal según el destino que los agentes económicos dan a los bienes económicos intercambiados; en otras palabras, según “para qué” un agente económico recibe los bienes que son producto del intercambio interpersonal; de esta forma, suele destacarse la siguiente diferenciación en el intercambio:
1) Intercambio directo o trueque: según las definiciones que aparecen en los diccionarios de economía, se denomina así al cambio de una mercancía por otra sin que intervenga el dinero en la transacción. Pero si investigamos más el término, llegamos a que el cambio directo es aquel por medio del cual un agente económico entrega los bienes que para él poseen menor valor de uso que de cambio, y recibe bienes económicos que poseen directamente valor de uso, para satisfacer sus necesidades últimas. Tendremos oportunidad de ver que podemos equiparar el trueque a los intercambios interpersonales que incluyen dinero -que aquí se excluye- con el solo hecho de considerar la necesidad de poseerlo (como lo es la posesión de cualquier bien económico); en otros términos, en mi teoría no existe diferencia relevante entre el trueque y el intercambio interpersonal con dinero, motivo esencial de esta separación.
2) Intercambio indirecto: en oposición al directo, es aquel en el que interviene el dinero (medio de cambio). Según Mises, en “La teoría del dinero y del crédito”, pág. 4: “El cambio indirecto se
distingue del cambio directo según se emplee o no un medio [...] y la demanda de bienes para satisfacer necesidades inmediatas se transforma en demanda de bienes para ser cambiados por otros”. Pero si profundizamos nuevamente el término, vemos que es el intercambio interpersonal por el cual un agente económico entrega un bien que posee menor valor de uso que de cambio por otro bien económico, el cual, a su vez, puede estar destinado a ser bien de uso o nuevamente de cambio; en este último caso, se sirve de un bien económico, llamado de cambio, como mediador entre los bienes económicos, mediatos y los que necesita para sus necesidades finales o de uso. Es lógico que aquí consideremos la misma reflexión que hice al final del apartado anterior, referido a que en mi teoría es irrelevante esta clasificación.
Es evidente que, con la división del trabajo, es prácticamente imposible que se presente la situación del cambio directo o trueque tal como aquí está expresada, haciendo alusión a que la diferencia se da cuando interviene o no un medio de cambio -dinero- en el intercambio interpersonal.
Un aspecto de crucial importancia es no confundir la presente clasificación con la que hice anteriormente de “contado” y “crédito”. En otros términos, no se debe equiparar y menos aun asimilar las dos clasificaciones del intercambio interpersonal; por un lado, contado-crédito, y por otro lado, directo- indirecto.
Entonces, debe quedar claro que cuando hablamos de contado-crédito nos estamos refiriendo al aspecto
temporal de la existencia de los bienes económicos (presentes y futuros), y cuando hablamos de directo- indirecto nos referimos a los fines mediatos o inmediatos de los bienes económicos para que el agente económico se vea motivado al intercambio interpersonal. Si se desea hacer alguna comparación una posible es la que ubica tanto al intercambio (llamado cambio) directo como al indirecto dentro de lo que llamamos contado, y por otro lado al crédito; dicho en otros términos, el contado se suele separar entre intercambio directo e indirecto. Pero tendremos oportunidad de ver que esto es así en mi teoría del dinero y del crédito (a diferencia de la teoría económica actual que confunde dinero con crédito).
Si relacionamos el concepto de intercambio indirecto con el de mercancía, vemos que la definición dada de ésta es bastante similar a la del bien económico que hace de “bien de cambio” en el intercambio indirecto, ya que en ambos casos se reciben bienes a cambio que no son para uso final del agente. Pues bien, lo que se usa como “bien de cambio” en el intercambio indirecto no es ni más ni menos que una mercancía, la cual tiene una condición especial -más vendibilidad- para satisfacer la necesidad del intercambio indirecto (que estudiaremos con más precisión cuando tratemos el dinero).
Luego, vemos que si incorporamos el objetivo de poseer un bien de cambio como una necesidad humana más, estamos concluyendo que no existe diferencia alguna entre el intercambio directo y el indirecto, y su
utilidad se resume sólo a la técnica financiera y no agrega nada a la teoría económica. No obstante veremos que el no considerar las cosas como aquí las planteo es el motivo principal del desvío de la ciencia económica en aspectos muy caros para el ser humano, como lo son las teorías del dinero, el crédito, el interés y los precios monetarios.
En síntesis, la categorización del intercambio interpersonal en directo e indirecto trajo aparejado disturbios en la teoría económica, hasta el punto de discutir nuevamente aspectos teóricos corroborados bajo condiciones de cambio directo o trueque (que supuestamente no lo son en condiciones del cambio indirecto). Mi teoría dice todo lo contrario: que la clasificación en cuestión es al solo efecto de taxonomía útil a los aspectos financieros, pero no altera en nada el análisis de la teoría económica; en otras palabras, no tiene sentido separar la teoría económica en condiciones de trueque de la teoría económica sin trueque, sino que lo importante es considerar la diferencia entre intercambio interpersonal de contado y de crédito; pero sí sirve a los aspectos del análisis financiero el separar el intercambio interpersonal de contado entre el intercambio directo o trueque y el intercambio indirecto.