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Hacia una Garantía del Conocimiento:

CAPÍTULO CUARTO Análisis de las entrevistas

“La presión por adaptar la enseñanza y la investigación a las demandas económicas, técnicas y administrativas del momento, propone métodos y rectas que limitan la enseñanza general y marginalizan la cultura humanista. Estas tendencias superadaptativas no son precisamente signos de vitalidad sino anuncios de senilidad y muerte, porque se pierde la esencia creativa. Se trata de evitar el fraccionamiento entre el pasado y el presente, el conocimiento humanístico y el científico, la tecnología y el arte. La formación universitaria ligada a la realidad tiene que unir, integrar.” Quiróz, M. (diciembre 2001) “La formación del comunicador social en tiempos de crisis. En Revista Diálogos.

A partir de las evidencias resultantes a través de las entrevistas, se manifiesta un sentir generalizado, en primer lugar de los estudiantes, quienes desde su perspectiva sienten el derecho a exigir por la promesa de valor que se obtiene al ingresar como estudiante cada semestre (dejar pago el semestre, implica que se trasladan de la condición de estudiantes a la de clientes) y es la de esperar que el proceso de educación sea pertinente, aterrizado a la realidad, oportuno, adecuado, eficiente y de alta calidad como lo da a conocer la Universidad.

En total fueron seis entrevistas personalizadas que se realizaron a estudiantes y egresados de Comunicación Social. Algunos están en proceso de finalizar la carrera; otros ya están expuestos al mundo laboral desde hace dosaños, como máximo.

El proceso académico por el que pasaron durante cinco años aproximadamente, tiempo que dura el pregrado de Comunicación Socialcon énfasis en Comunicación Organizacional, fue similar. Estas personas que coincidieron con las respuestas dadas en las entrevistas, son el punto de partida para el análisis de la información recolectada. Como bien se había establecido en el capítulo anterior, el plan de estudios de Comunicación Organizacional tiene diecinueve materias que lo componen, según la malla curricular en donde están establecidos los objetivos, el contenido temático, las estrategias pedagógicas y la evaluación. Además está dividido por ciclos o ejes con el fin de abarcar todos los ámbitos en los que un Comunicador Social se puede desempeñar, evidenciado en la matriz de diseño metodológico.

Lo primero que se concluye es la percepción de repetición de los contenidos, hecho que lleva a pensar en la misma estructura de la malla; a esta conclusión se pudo llegar por la alta frecuencia en las respuestas analizadas de los alumnos y egresados entrevistados. “Son muy repetitivas entonces hay prerrequisitos que no son claros porque uno termina viendo misión visión y valores desde tercero hasta séptimo semestre” (Botero, F. 2011, 19 de mayo), entrevista virtual con Serrano, J. Madrid-Bogotá.

Se puede decir qué esto lleva a consecuencias que afectan directamente a los estudiantes en la medida en que el proceso de creación de conocimiento no es constante, pues lo que cambia son los profesores y rara vez la metodología; sin embargo, según los entrevistados, el contenido es el mismo.

Al estudiar este tipo de énfasis, se entiende que la mayoría de los contenidos estará basado en las organizaciones, su razón de ser, los empleados, la gestión con los clientes, las estrategias comunicativas, el manejo de crisis, entre otras temáticas. La comunicación organizacional tiene muchos temas para enseñar por lo que la repetición puede presentarse por varias razones. La primera por tener profesores que no tienen la preparación para ser docentes, la segunda por la falta de interés de los estudiantes. El análisis se basa en la importancia de entender que para que dentro de la Facultad todo mejore, los estudiantes, los profesores y las Directivas deben aportar, pues es un proceso en conjunto.

Es un proceso en el que se debe retar al estudiante a pensar de manera distinta, con ojo crítico, con otra perspectiva, de lo contrario las materias pasarán sin dejar ningún tipo de huella para la creación de conocimiento. Por lo tanto, el análisis realizado puede determinar que en la medida que esto siga sucediendo, las clases no serán más que un espacio al que hay que asistir las semanas que dure el semestre para obtener una calificación y poder continuar con el próximo semestre.

Otra consecuencia de esto, es la ausencia de sentido frente a aspectos como innovación por vía de los proyectos. Los estudiantes los perciben como tareas que se repiten y el compromiso con las asignaturas con el pasar de los semestres disminuye notablemente. El análisis permite concluir que la situación que se presenta frente al tema abordado tiene también su cuota de responsabilidad en los estudiantes; se detectan alusiones a la falta de iniciativa por parte de ellos para cambiar las situaciones, mediante acciones como la creación de grupos de investigación y de medios para sus publicaciones, dinámicas que los podrían convertir ensujetos activos dentro de la Facultad sin tener que depender estrictamente de ella. El perfil de los estudiantes de Comunicación Social tendría que reevaluarse y la entrada a la Universidad Javeriana tendría que ser más exigente, en aras de rechazar todo tipo de pensamiento de quienes piensan que estudiar Comunicación Social es fácil y lo hace cualquier persona.

Es interesante analizar la argumentación de cada una de las diecinueve materias en la malla curricular y cómo éstas las perciben los estudiantes posteriormente en la realidad. “Uno mete una materia por el nombre y por lo que dice en la página y cuando uno la ve no es la materia que uno esperaba ni sobre el tema que uno creía y ahí se pierde mucho tiempo” (Garbiras, M. 2011, 21 de mayo, entrevista telefónica con Serrano, J. Bogotá.). En el SIU(Sistema de Información Universitaria) se da el espacio para que se explique cada una de las materias; allí se puede observar que si bien todas están bajo la línea organizacional, cada una mirada diferente frente a lo que sucede en la realidad.

El análisis permite concluir que lo anterior queda plasmado únicamente en lo teórico al no traducirse, la mayoría de ellas, en realidad. El nombre de la Facultad queda en vilo, los estudiantes continúan en un proceso de conocimiento que no es constante, que es repetitivo y que tiene como consecuencia grave el mal uso de los conocimientos de aquellos que sienten una necesidad por enseñarle a otros.

A partir de las evidencias hechas en la matriz de diseño metodológico, en el aprendizaje de la Comunicación Organizacional en los espacios para la creación de conocimiento, se puede decir que es necesaria una regulación más clara en cuanto a las metodologías establecidas por la Facultad a los contenidos de los programas.Es muy común escuchar y se comprobó con las entrevistas realizadas a los estudiantes quejarse acerca de la repetición y la falta de exigencia por parte de los profesores.

El conocimiento entendido como una construcción y reconstrucción a partir de las experiencias y la realidad en la que está inmerso el ser humano, permite el entendimiento de su coyuntura actual para que de esa manera pueda transformarla y transformarse durante este proceso. Por lo tanto, se puede concluir después del análisis realizado, que son las diferentes maneras de interpretar el mundo, los problemas, las múltiples formas de pensar y de apropiarse los retos la salida para crear innovación a partir de los contenidos de las materias explícitos en la malla curricular.

El tema de la innovación nace del binomio profesor-estudiante en la medida que existan los espacios para que se propongan proyectos, estrategias, diagnósticos distintos, metodologías académicas que se salgan de la rutina de diagnosticar una empresa, de pensar según la propuesta de que todo comunicador debe ser DirCom y que es el Comunicador Organizacional el encargado de administrar los medios de comunicación

internos de la organización. Las realidades son distintas desde la perspectiva de un profesor que ha estudiado, que tiene años de experiencia por delante y que en el mismo proceso de enseñar ha redefinido su realidad. Por el otro lado, la realidad del estudiante está inmersa en el diario vivir de la Universidad, durante 5 años ese es su mundo, y el hecho de relacionarse con sus iguales y con profesores, determinan un momento para que la experiencia junto con las ganas de aprender se entrelacen y resulten innovaciones tanto de la manera de pensar como de entender, siendo éste un proceso sinuoso, interactivo y rápido.

Se parte de la base que para innovar debe haber un punto de referencia establecido, por eso se hace hincapié en la importancia de una metodología en la que se permita almacenar el conocimiento que para algunos va a ser explícito, para otros tácito, dependiendo de su experiencia y coyuntura actual. Como el resultado que se produce es de un momento para otro, y el mundo no da espera, el poder almacenar el conocimiento garantizará que el tiempo no desvalorice lo que en su momento determinado se logró pensar o hacer. En síntesis, todo lo recolectado a través de esa metodología será siempre un punto de referencia para la innovación.

En esa medida, se tendría la plataforma abierta para que los estudiantes tuvieran una base de conocimientos; ésta sería la referencia para otros proyectos de diferentes materias y se estarían confrontando varias problemáticas. Por un lado la repetición de proyectos en las asignaturas y por el otro la fuga de conocimiento que acontece con la finalización de los semestres.

Para los profesores entrevistados, existen apuestas muy claras a las que debe apuntarel programa en general y el énfasis en particular. Una de ellas es reconocer que es necesario redefinir el rol de los comunicadores frente a las organizaciones, un activo importante en el que el reenfoque va más allá del saber hacer de ellos como profesionales y como era en un pasado, cuando a los comunicadores sociales se les consideraban hacedores de oficios no estrategas a través de la comunicación.(Ver Anexo 6)

Atrás quedó la época en la que eran los comunicadores sociales encargados de los medios internos de la organización. Sin embargo, aún no se ha hecho el salto necesario para entender a los comunicadores organizacionales como agentes de cambio dentro de

formación que le permite desarrollarse en cualquier tipo de organización. “No hay una conciencia de formación clara y definida sobre qué debe hacer el comunicador, en la Gestión del Conocimiento, en las organizaciones” Roveda, A. (2011, 25 de mayo). Los profesores tienen eso claro, pero no se ha hecho evidente completamente pues aún el método de enseñanza dentro de la Facultad es ortodoxo, desactualizado y descontextualizado al usar referencias con más de 30 años de historia, teorías que ya no son aplicables al mundo corporativo de hoy en día, análisis de casos que sucedieron hace más de 10 años entre otros.

Antonio Roveda, Director del Departamento de Comunicación, habló sobre la necesidad de hacer una reestructuración en el énfasis organizacional en donde exista un orden lógico para evitar que los cursos sean inconexos y donde el tema de la innovación, desarrollo, ciencia y tecnología sean metodologías para pensar en Gestión del Conocimiento y en beneficios de proyectos concretos.

Que los comunicadores sean “gerentes del conocimiento esa es la propuesta, es tan elemental y tan sencilla que si yo soy Dircom que es un enfoque grave o digamos más bien permanente en la Facultad, y en Organizacional, pues una cosa es hablarle a los gerentes al oído para que tomen decisiones y otra cosa es que los comunicadores además de direccionar la comunicación, también contribuyan a fortalecer en las organizaciones el saber hacer mediante la gerencia del conocimiento que se crea y se recrea continuamente.” Bances, A. (2011).

Por otro lado, el tema de la libertad de cátedra funciona en el país por legislación; implica que los profesores deben asumir una responsabilidad mayor con respecto al proceso de enseñanza en el que se involucran con cada grupo. La Facultad se encarga de dar los lineamientos en relación a los contenidos, peromás allá no interviene, pero exige que se mantenga una calidad de curso alta en la medida de lo posible, con buena coherencia y la garantía de un alto rendimiento en el proceso de formación de los estudiantes.

Entonces, si se determina que las materias se dictan conforme cada profesor cree que es lo adecuado, no está existiendo una metodología medular que tenga consecución dentro del énfasis. A esto habría que sumarle la alta rotación de los profesores en el área y el número tan bajo de profesores de planta. Si se toma la determinación de que ciertos

profesores no continúan como parte del equipo, es porque hay una razón de peso como la evaluación al final de clases que resultó deficiente o incoherente con la razón de ser de la Universidad como centro del saber.

Al irse un profesor, se va una manera de pensar, de enseñar, independientemente de sus resultados dentro de la Facultad. Las formas de exteriorizar información y experiencias resultan siendo bases para crear conocimientos nuevos y el paso de un semestre por alguna de las materias aporta o interrumpe el proceso que realizaron los estudiantes desde que escogieron el énfasis.

Queda entonces el cuestionamiento:¿por qué hay tanta rotación entre los profesores si éstos han pasado por un proceso de selección y evaluación antes de entrar a ser parte del cuerpo de catedráticos de la Facultad?

El know how de la Facultad se está perdiendo y con éste el conocimiento se está alejando del objetivo de formación que se expresa en un perfil profesional al cual aspira quien haya tomado la decisión de ser comunicador organizacional y de aquel que logra completar el plan de estudios para convertirse en egresado.

Para Miquel de Moragas, Presidente de la Asociación Española de Investigación en Comunicación, durante una sesión especial del IX Encuentro Latinoamericano de Facultades de Comunicación Social realizado en Lima en 1997, se trata de preguntar y averiguar qué se va a hacer con la teoría, con el objetivo de saber ésta cómo va a interactuar con los problemas existentes en el pasado y con los nuevos y cómo la teoría afronta los problemas de antes a la vista de la experiencia.

El aspirante debe tener una “actitud investigativa para crear nuevos conocimientos sobre la realidad social y los diversos campos del saber y hacer comunicacional. El egresado debe desarrollar nuevas maneras de hacer comunicación que sean expresión de creatividad humana y que generen la participación para la construcción de nuevos mundos con sentido.” (Facultad de Comunicación y Lenguaje, perfil del aspirante y egresado(s.f))(Ver Anexo 4)

Sin embargo lo que queda claro es que, el énfasis organizacional aún está en construcción, es muy jóven y dentro de éste, el tema de la Gestión del Conocimiento no existe ni se evidencia como tal. Si bien existen estudiantes que sí tuvieron materias en

las que la Gestión del Conocimiento se incluyó como tema, fue más un ejercicio teórico que práctico enfocado en los autores principales y con respecto a las organizaciones. Cuando esté instaurado este concepto con sus metodologías, modelos y consecuencias positivas, se logrará que el aprovechamiento de cada una de las materias sea mayor, que lo que sucede hoy en día frente a la repetición de contenidos no vuelva a suceder pues el crear conocimiento no es un proceso que se repita de manera idéntica y se experimentará un proceso de creación conjunta de conocimiento en donde participarán de manera sinérgica los alumnos y los profesores.

Para poder entender e introducir la Gestión del Conocimiento dentro de un ámbito académico, se necesita que los Comunicadores Sociales Organizacionales entiendan qué significa tener o estar en proceso de conseguir el título. Además, es necesario que se reduzca la brecha tan amplia que existe entre las Directivas y los profesores, para así poder lograr la sinergia necesaria que requiere la reestructuración de la malla curricular. Lo anterior no se argumenta en relación con el hecho de que se entrevistaron a 2 ex- profesores del énfasis, sino por el hecho de conocer que el 90% de profesores son de cátedra y el 10% restante de planta. Partiendo de ahí, la relación es la misma de un empleador con un free-lance en el que sólo hay de por medio un trabajo y no una relación más cercana de compromiso.

Según el análisis de este trabajo de investigación, el caso entre profesores y alumnos es distinto: los dos tipos de público coinciden en afirmar que lo que profesa la Facultad queda escrito y no se convierte en realidad, afectando de esta manera el nivel de satisfacción que sienten los estudiantes y egresados acerca del proceso de aprendizaje. A la Facultad con respecto al énfasis organizacional, se le ha pasado por alto la relación que tiene la comunicación con la Gestión del Conocimiento como bien lo afirmaba Antonio Roveda, Director del Departamento de Comunicación en entrevista realizada el 25 de mayo del presente año: “En el momento que entendamos que comunicación, más organización, más Gestión del Conocimiento, más la información, produce inteligencia en la organización, empieza a ser útil, pero eso se lo hemos dejado a los Ingenieros, eso se lo hemos dejado a los Gerentes y el comunicador no se ha apropiado de ese escenario”.

La disponibilidad está, y por entrevistas realizadas se conoce que se están tomando decisiones que cambiarán las cosas en el futuro, para que al cabo de un tiempo se pueda

pensar en comunicadores que estén formados bajo los lineamientos de la Gestión del Conocimiento dispuestos a ser agentes y gestores, conscientes de que el tener información y conocimiento se traduce en un valor intangible que las organizaciones ya están buscando; comunicadores que tengan la estructura mental para analizar y construir comunidad de aprendizaje y conocimiento.

El comunicador que conocemos vive de la división entre emisores y receptores, productores y consumidores división que con frecuencia es asumida como si formara parte de la “naturaleza de la cultura” y no de la división social la lógica del mercado. A partir de ese presupuesto el comunicador define su funcióncomo intermediario, consistente en establecer relaciones entre actores o ámbitos que se afirman separados. “La propuesta es releer y reescribir la historia de nuestro campo “Fuentes, R. (Octubre 2000).