Hacia una Garantía del Conocimiento:
CAPÍTULO PRIMERO
Conocer para crecer-contextualización teórica-
“El conocimiento es una mezcla fluida de experiencias, valores, información contextual, y apreciaciones expertas que proporcionan un marco para su evaluación e incorporación de nuevas experiencias e información. Se origina y aplica en las mentes de los conocedores.”(Valhondo, 2003, p. 67) “El conocimiento es una mezcla fluida y flexible de la experiencia, de los valores, de la información contextual y de la comprensión experta que proporciona un marco de trabajo para evaluar e incorporar nuevas experiencias e información” Davenport y Prusak (Citado en García Jiménez, 2002, p.50)
Conocer. Esa diminuta pero extensa palabra nos abre un mundo de posibilidades en las que es casi imposible separar al sujeto del contexto que lo rodea. Conocer no sólo viene
del conocimiento; también de la experiencia a ese acto sublime atado a una circunstancia, a un accidente de tiempo que se siente, se vive y se aprende. Eso somos, seres de experiencias y de conocimientos. Seres que dedican la vida a conocer, saber y aprender; individuos que pueden decir que dependen de la experiencia para poder decir que han vivido.
Como seres humanos que nos desarrollamos a través de la experiencia y de acuerdo al conocimiento que vamos adquiriendo con el paso del tiempo, podemos afirmar que lo anterior son los niveles de conocimiento a los que estamos enfrentados diariamente, y que con el paso del tiempo y de acuerdo a la relación que tengamos con la sociedad, se van convirtiendo en un nivel un poco más complejo. Cuando somos niños, imitamos acciones que experimentamos viendo; cuando crecemos, las producimos y lo hacemos gracias a la experiencia y al conocimiento adquirido de ésta. Nacemos y aprendemos a vivir con el tiempo; seguimos conductas. Respiramos por inercia, hablamos por necesidad, caminamos por imitación y consumimos conocimiento por adquirir experiencia, en varios casos sin ni siquiera darnos cuenta. El conocimiento y la experiencia son un par de motores que mueven al mundo y que nos permiten decir: he vivido pues conozco.
EL CONOCIMIENTO
Crear. Hacer. Gestionar. El alcance de estas palabras parece simple; sin embargo, es la profundidad en ellas la que se presenta como el eje principal de cualquier conocimiento, ese mismo que impulsa el empoderamiento de una temática y a la acción desde, sobre y para ésta: la acción de conocer. En palabras más simples: somos sujetos que dependen tanto de la razón como de la acción.
Así pues, y de acuerdo con la teoría de la Gestión del Conocimiento, tomada de Nonaka y Takeuchi, existen dos tipos de conocimiento jerarquizados a partir de las experiencias: se encuentra el “conocimiento tácito que es personal, de contexto específico, difícil de formalizar y socializar; por otro lado, el explícito, que se puede transmitir utilizando el lenguaje formal, lo cualsugiere una práctica intelectiva y experimental que construye conocimientos compartidos y un lenguaje que lo legitime y extienda“ ( Marín , 2005, p.62).
Por otro lado, para Maté (citado en García Jiménez, 2002), “los inicios de la Gestión del Conocimiento se sitúan en el año 1975, cuando Chaparral Steel basa su estructura organizativa interna y su estrategia corporativa en la Gestión explícita delConocimiento” El término como tal, se usó por primera vez en 1986 en una conferencia patrocinada por la Organización Internacional del Trabajo en Europa.
De manera tal que lo que nos ocupa no sólo es el conocimiento en sí, sino también la manera en la que éste se recibe, se relaciona y se utiliza. Estos dos tipos de conocimiento, el implícito y explícito, necesitan uno del otro para subsistir pues todo conocimiento tácito, si se gestiona de la manera correcta, se convierte en explícito y, como consecuencia, se da el primer paso para crear un conocimiento nuevo que entonces será llamado tácito y así empieza el ciclo.
Existen diferentes maneras de llamar los tipos de conocimiento como tácito articulable; no transmitible/transmitible; no articulado/articulado; no observable en uso/ observable en uso; esquemático/complejo; indocumentado/documentado; tácito/ complejo. Sin embargo y para evitar confusiones, en lo que respecta a este trabajo se va a utilizar el concepto de conocimiento tácito y explícito de aquí en adelante.
Es entonces necesario detenerse en la definición de conocimiento para poder continuar explicando la gestión del mismo. González Sánchez (citado en Ramírez, 1997) define el conocimiento como un “proceso mediante el cual el hombre construye y reconstruye en su conciencia la realidad en donde se encuentra inmerso, lo que le permite la posibilidad de explicarla y/o comprenderla, y controlarla o transformarla, transformándose en esta interacción dialéctica a sí mismo”.
Por lo tanto para que el conocimiento se cree y se construya, es necesaria la presencia de un objeto de estudio que se relacione directamente con el sujeto y así pueda darse la reconstrucción de lo que se quiere hacer hasta llegar al nivel de autogestión.
Este proceso queda obstaculizado cuando no se lleva a cabo la interacción necesaria entre el sujeto y el objeto de estudio que permita contextualizar el proceso de conocimiento como tal; sin la existencia de esto último, no es posible que el conocimiento tácito haga el salto al conocimiento explícito.
La coyuntura, entendida como el momento en el que se encuentran los sujetos con los objetos dentro de una realidad determinada por aspectos culturales, económicos, sociales
y políticos, hace parte esencial de este proceso. Los seres humanos, sujetos principales para la existencia del conocimiento, sin importar el tipo de conocimiento que sea, viven y se sumergen en una realidad dada por la macroestructura del mundo en el que interactúan.
El conocimiento tiene un punto de partida y es la información y los datos; para Davenport y Prusak (citado en García Jiménez, 2002), es de suma importancia hacer esta división pues estos autores al hablar de datos se refiere de los “hechos discretos y objetivos acerca de acontecimientos” y la información es entendida y desplegada por medio de “mensajes, documentos o comunicaciones visibles y/o audibles”.
De este modo, para que la información se convierta en conocimiento son necesarias las comparaciones con otras situaciones anteriormente vividas. Ahondar en la información obtenida del pasado es de gran utilidad pues este tipo de conexiones también son necesarias al momento de crear conocimiento nuevo.
Ahora bien, existen diferentes acercamientos sobre el conocimiento tácito y el explícito. Henry Marín (2005, p. 63) afirma que el “tácito es la gran base del conocimiento; es el total de conocimientos que está en los individuos”; para él, el conocimiento que no se puede explicar fácilmente es más valioso, más puro y el de más importancia en este ciclo.
La razón para exponer lo anterior se basa en afirmar que este tipo de conocimiento no es el resultado de una combinación de situaciones y de encuentro entre seres humanos, sino que por el contrario, es todo aquel conocimiento que los sujetos han ido formando con el tiempo, según sus propias y únicas experiencias. Son concepciones del mundo sin estar en directo contacto con éste, logrando que esté por fuera de todo tipo de contaminación y manipulación de la sociedad y de la cultura; sin embargo, si todo se queda en esa categoría, la Gestión del Conocimiento no tendría ningún tipo de validez, pues como ya se afirmó los seres humanos crean, hacen y finalmente gestionan tangibles e intangibles como es el conocimiento.
Para Nonaka(citado en Peluffo y Catalán, 2002), tiene más importancia el conocimiento tácito pues de éste sale el know how, que es la piedra angular para gestionar el conocimiento. “Una organización necesita reconocer el conocimiento tácito disperso
entre su personal, sintetizar este conocimiento e incorporarlo en las actividades claves organizacionales para impulsar un proceso continuo de innovación”.
Por otro lado, se encuentra la definición de Marín (2005, p.71) para quien el conocimiento explícito se entiende como un proceso que surge de manera intencionada y planificada según la coyuntura en la que se desarrolle determinado grupo de personas, para que en un futuro el conocimiento generado traspase las barreras detiempo y espacio.
Compartir, desde los inicios de la humanidad, era considerado como necesario para la existencia y subsistencia de quienes vivían en comunidad; compartían las cosas materiales, la comida, el lugar donde dormir, la ropa y sin darse cuenta, compartían también el conocimiento, un intangible que ha cambiado la manera de ver, vivir y reorganizar el mundo y su status quo.
Recurrir a la imitación para realizar algún tipo de actividad no es otra cosaque un acto básico por compartir lo intangible: el conocimiento. Años después se conceptualiza el tema para hablar de la necesidad de seguir realizando estas prácticas que involucren a los sujetos y a los objetos en relación con la coyuntura. “Poner el conocimiento personal a disposición de los demás constituye la actividad fundamental de la empresa creadora de conocimiento” Nonaka (citado en Arias,J. et al., 2007, enero-junio p.71).
Para la creación del conocimiento es necesaria la aparición de la espiral del conocimiento definida como “la interacción del conocimiento tácito y explícito dentro de un marco organizacional y temporal”: Nonaka, Takeuchi (citado en Valhondo, 2003). De tal forma, en la medida en la que el sujeto adquiere un conocimiento, es también necesario que éste actúe frente a lo aprendido y que, a partir de una experiencia, sea capaz de crear más conocimiento y gestionarlo.
El sentido común que determina experiencias y un nivel de conocimiento básico se va forjando desde pequeño y con el tiempo se va complejizando. La espiral del conocimiento tiene sus orígenes y fundamentaciones básicas en la complejización de la información y el conocimiento previo de acuerdo al tiempo y a las experiencias vividas. Son cuatro procesos en los que la interacción y el espacio necesario logran que todos los niveles y tipos de conocimiento encontrados por Nonaka y Takeuchi se entrelacen y desarrollen nuevos puntos de partida.
La socialización, como resultado del encuentro entre dos conocimientos tácitos, se genera a partir del acto de compartir con los otros las experiencias personales por medio del lenguaje oral.
La combinaciónque se produce entre dos conocimientos explícitos como consecuencia de diferentes tipos de fuentes, genera otro nivel de conocimiento explícito a partir de testimonios de personas desde diferentes medios y situaciones como conversaciones telefónicas, reuniones, encuentros casuales entre otras. Este tipo de proceso se puede utilizar para crear bases de datos y obtener así el conocimiento explícito.
La exteriorización que se produce cuando el conocimiento tácito hace el salto a la conceptualización. Es decir que se puede explicar utilizando las figuras literarias como la metáfora, la analogía, la hipótesis y los modelos, obteniendo el conocimiento explícito y la esencia como tal de la creación del conocimiento.
La interiorización es la parte de la espiral que es introspectiva pues va del conocimiento explícito al tácito. Se analizan las experiencias adquiridas en relación con el nuevo conocimiento para que quede registrado y así pueda ser compartido posteriormente.
Por otro lado, existen seis diferentes formas de creación y generación del conocimiento.Según Davenport y Prusak (1998), a diferencia de los autores anteriormente nombrados, no hablan sobre un espiral pero sí sobre categorías que determinan el salto que se hace de la información junto con los datos al conocimiento. La adquisición, como la manera de incorporar conocimiento que está por fuera de la organización; elalquiler, cuando se realiza una investigación temporal de la organización es decir que se “ alquila” el conocimiento de un externo; los recursos dedicados, también entendido como la asignación de éstos referente a la inversión que se realiza conforme a una investigación, específicamente para generar conocimiento; la fusión, que se refiere al caos creativo, se traza como objetivo lograr una nueva sinergia que permita ver desde otros ángulos y experiencias las situaciones con el fin de generar
conocimiento nuevo; la adaptación y las redes de trabajo, consideradas como modalidades creadoras de conocimiento muy enfocadas a las organizaciones como tal. Al hablar de conocimientoes necesario enfatizar que es un proceso que va de la mano de la investigación. Para González Sánchez, J. et al. (1997) responde a seis niveles de dificultad que dependen de la forma de abordaje a la que el sujeto quiere llegar, sin olvidar que siempre será de manera gradual. Estos niveles son:
1. El instrumental, el más básico, donde se hace la búsqueda de la información para la investigación que se quiere realizar.
2. El técnico, donde se determinan los lineamientos de uso de los instrumentos que se utilizarán para que la investigación termine de manera positiva.
3. El metodológico,que consiste en el uso crítico del método y en el ajuste del objeto de investigación a la realidad
4. El categorial, en donde se van esbozando las maneras de relacionarse con el conocimiento.
5. El teórico,en el cual se habla del cuerpo de conocimientos para saltar al siguiente nivel.
6. El epistémico, al que se debe llegar para entender, crear y construir conocimiento y así gestionarlo.
7. El filosófico en el que logra entenderse la concepción y relación entre sujeto,objeto y realidad.
Los niveles de conocimiento tienen límites para poder determinar hasta dónde es capaz un sujeto de alcanzar cierta dificultad dependiendo de la realidad en donde esté inmerso en ese momento. Por lo tanto, es entendible que en la medida en la que la persona va desarrollando su intelecto vaya alcanzando niveles nuevos y de mayor complejidad. También se debe tener en cuenta que el nivel de relacionamiento con la sociedad y la cultura determinará en gran porcentaje el alcance a esta categorización de investigación. En el caso de la academia, se entiende que aquella persona que sea capaz de entrar a la Universidad tiene la habilidad para ir acercándose con el paso de los semestres al nivel teórico y epistemológico, con el objetivo final de ser parte de la Gestión del
Conocimiento. Con los años ha tenido más experiencias que ha podido ir nutriendo con la socialización, exteriorización, interiorización y así ir creando nuevas formas de pensar, de conocer y de interactuar.
Los planes de estudio están diseñados para que al cabo de determinado tiempo, 4 a 5 años en Colombia, un estudiante pueda convertirse en egresado y en profesional; para llegar a ese momento, fue necesario que cursara todo el plan de estudios que va complejizándose según el semestre. Del mismo modo, el estudiante tuvo que haber aprobado ciertas materias para poder seguir adelante, donde aparece la figura del prerrequisito que tiene como objetivo asegurar que se cuenta con un nivel de conocimiento más avanzado.