8.6 ¿QUÉ FUE DE LAS ALEJANDRÍAS?
9. DOS CASOS SINGULARES: ALEJANDRÍA DE EGIPTO Y ALEXANDRÍA OXIANA (AI-
9.2. ALEJANDRÍA DE EGIPTO: LA MÁS GRANDE DE LAS CIUDADES DE ALEJANDRO
9.2.2. Características del emplazamiento en el momento de la fundación
Para la fundación de esta ciudad, Alejandro eligió un lugar ideal por múltiples motivos, como ya hemos apuntado antes. El sitio escogido era una llanura fértil con unas condiciones excepcionales en el área noroccidental del delta del Nilo, en el espacio que quedaba libre entre el mar Mediterráneo y el lago interior Mareotis, lo que aseguraba el disponer así de agua potable para la ciudad. Pero de todas ellas, su gran ventaja era, sin duda alguna, su puerto natural, protegido por la isla de Faros que se extendía frente a la costa como un rompeolas gigante.504 Estrabón nos describe muy bien este aspecto del emplazamiento escogido por Alejandro:
Faro es un islote de forma ovalada, situado muy cerca de la costa, con la que forma un puerto de dos bocas. La costa tiene forma de bahía, pues lanza dos cabos al mar, entre los cuales está situada la isla, cerrando la bahía, pues está situada a lo ancho junto a ella. De los cabos de Faro, el que está al este es el más cercano a la costa y al cabo que tiene enfrente
502 McKenzie, 2003: 35.
503 Este hecho hace que los arqueólogos se encuentren ante la situación de que conocen mucho mejor gran
parte de las pequeñas ciudades griegas del mundo mediterráneo que de la máxima de las ciudades del mundo helenístico, “la única que para muchos autores fue capaz de competir con Roma en términos de
riqueza, tamaño, prestigio cultural y población.” Sola y Álvarez, 2011: 15.
504 De los escasos testimonios que han llegado hasta nosotros, se pueden sonsacar dos hechos
sobresalientes acerca de la estratégica localización del emplazamiento. Por un lado, con anterioridad a la fundación de Alejandría, los navegantes griegos encontraban numerosas dificultades para arribar a Egipto por mar porque la costa mediterránea en aquella región carecía de un puerto permanente y seguro para la navegación. Por otra parte, el único puerto en el que las embarcaciones podían recalar antes de entrar en Egipto era el de la isla de Faros, conocido por los griegos al menos ya desde el siglo VIII a.C. El-Abbadi, 1994: 45.
Figura 53. Description de l’Egypte (https://traveltoeat.com/wp-
content/uploads/2012/10/wpid-Photo- Oct-20-2012-1003-PM.jpg)
(se llama cabo Loquias), y hace la entrada al puerto estrecha. Además de la estrechez de la entrada, hay también rocas, algunas sumergidas, otras sobre la superficie, que arrecian continuamente el oleaje que viene desde el mar a chocar contra ellas. […] Como la costa es impracticable y hundida a ambos lados, y tiene arrecifes y bajos, es necesario señalizar para los que navegan desde el mar con una indicación alta y brillante para dirigir su entrada en el puerto. La entrada del oeste tampoco es de fácil acceso, aunque no requiere tanta atención como esta. Y esta forma otro puerto, que se llama Eunosto, y que se encuentra enfrente del puerto
excavado artificialmente y cerrado.505
Más adelante, se atribuirá al arquitecto Dinócrates la construcción de un gran dique que uniría la isla de Faros con el continente y que fue conocido como el Heptastadion y gracias a él y a la progresiva sedimentación, se podría construir un puerto doble. Así continua Estrabón diciendo lo siguiente:
El puerto que tiene la entrada junto a la mencionada torre de Faro es el conocido como Gran Puerto. Estos dos puertos están situados contiguamente al grande y solo los separa al fondo un brazo de tierra llamado Heptastadio. El dique forma un puente que se extiende desde tierra firme hasta la parte oeste de la isla y deja solo dos entradas al puerto de Eunosto, sobre las que se ha tendido un puente. Esta obra no era solo un puente hacia la isla, sino también un acueducto, cuando la isla estaba habitada. […] En cuanto al gran puerto, además de estar bien cerrado por el dique y por las condiciones naturales, es suficientemente profundo como para que atraquen las naves más grandes
en los muelles. Además está dividido en varios puertos.506
Estrabón acaba este pasaje afirmando que “Alejandro, cuando llegó, observando las ventajas del lugar, decidió fortificar la ciudad sobre el puerto”, lo que ayuda a esclarecer los motivos que buscaba el rey macedonio a la hora de escoger ese lugar para su primera gran fundación.507
No debemos olvidar que, con anterioridad a la llegada de Alejandro, existían en esa zona ya tres asentamientos primitivos que avalarían lo provechoso de aquel territorio: Faros, Rhakotis y Náucratis. En el primero de los casos, la isla de Faros, se sabe que había un pequeño asentamiento del que se conoce muy poco. Aunque no se han encontrado en su suelo rastros de ningún tipo de estructura, sí que es cierto que, tanto al norte como al oeste, se han hallado en el mar la obra de albañilería de un puerto
505 Estrabón (XVII, 1, 6). 506 Estrabón (XVII, 1, 6). 507
Es muy probable que los expertos aconsejasen a Alejandro en el momento de la fundación de que ese era el lugar idóneo para instalar una nueva ciudad: “Probablemente se le planteó la opción obvia de
construir un malecón que uniera la isla de Faros con la costa cercana a Rakotis, al oeste del Delta. De este modo, el nuevo puerto occidental estaría protegido de la corriente marítima y a la vez la isla constituiría un baluarte contra los vientos etesios (del norte).” El-Abbadi, 1994: 47.
primitivo, anterior al de Alejandría.508 Por su parte, Rhakotis, era una pequeña ciudad egipcia construida en donde hoy en
día se sitúa la columna de Pompeyo. De esta pequeña aldea se conoce que ya existía en el 1.300 a.C. y sus habitantes eran pastores de cabras que vigilaban la costa, mientras adoraban al dios nativo Osiris. Algo muy característico de este culto primigenio a Osiris es que sobre ese mismo punto, se alzaría más adelante el Serapeo, o templo destinado a guardar culto a la figura del dios Serapis, una divinidad sincrética greco-egipcia salida del cruce entre Osiris y Apis (el dios buey). Por último, el tercer
establecimiento era el de Náucratis, en el brazo canópico del delta del Nilo. Sobre este sabemos que era un pequeño asentamiento comercial de origen griego, establecido en Egipto en torno al VII-VI a.C. A pesar de la poca documentación que poseemos acerca de dicha ciudad, podemos afirmar que se desarrolló siguiendo las pautas griegas, poseyendo así una serie de magistrados y un pritaneo donde se reunían para el gobierno de la urbe. Además, algunos estudios sugieren que la ciudad contaba con un territorio adscrito a ella lleno de campos de cultivo independientes (a juzgar por unos análisis cerámicos realizados en la zona que rodeó al primitivo emplazamiento griego)509 y que llegó a acuñar moneda con anterioridad a la llegada de Alejandro a la zona.510
En definitiva, si atendemos a lo que nos dice Estrabón en su obra y a los antecedentes de poblamiento de la zona, podemos comprobar que aquel lugar era el ideal para el establecimiento de una gran ciudad como lo fue Alejandría de Egipto. La situación geológica del asentamiento se caracteriza por ser tierras de aluvión, debido a los sedimentos que fue dejando el Nilo a lo largo de los siglos anteriores a la fundación de Alejandría; junto con una cadena de cerros de piedra caliza, ya que tiempo antes de que hubiera civilización en Egipto, todo el territorio situado desde la actual hasta El Cairo yacía bajo el mar y las costas de este mar eran un desierto de auténtica piedra caliza.511 Alejandro y sus arquitectos supieron desde un primer momento ver ese potencial de la zona en la que se encontraban y decidieron construir la ciudad griega
508
Forster, 1984: 33.
509 Goddio y Fabre, 2009: 222-228.
510 Náucratis emitió su propia moneda independiente antes del advenimiento del rey macedonio a Egipto
e, incluso con la conquista macedonia, continuó esta dinámica demostrando su independencia de Alejandría. En la zona del asentamiento han aparecido monedas de época de Alejandro y posteriormente del resto de los Ptolomeos. Martín, 2001: 74.
511 E. M. Forster hace una descripción muy detallada de la historia geológica y de la formación de este
territorio sobre el que se alzaría Alejandría de Egipto. Su obra describe con amplios detalles la historia de la ciudad y la morfología que tenía cuando le tocó vivir allí al finalizar la Primera Guerra Mundial. Forster, 1984: 31-32.
Figura 54. Vista satélite del Delta del Nilo (Goddio y Fabre, 2009: 3)
alrededor del núcleo de Rhakotis, aprovechando así los puertos naturales que se les ofrecían antes sus ojos.512 Alejandro necesitaba una nueva capital para su recién adquirido reino egipcio y que mejor ciudad que Alejandría, poseedora de un puerto esplendido, un clima perfecto, con disponibilidad de agua dulce, canteras de piedra caliza y con fácil acceso al Nilo. La planimetría de la futura urbe estaría trazada con tiralíneas, siguiendo los modos en retícula ortogonal desarrollados por Hipódamo de Mileto, y le sería encargada a Deinócrates de Rodas, aunque sería Cléomanes de Náucratis quien se encargaría de la supervisión de las obras, de la provisión de fondos y de la administración de la nueva ciudad.513 Es sabido que, una vez trazados los límites de la ciudad y ordenado donde debían ir cada uno de los templos que iba a poseer, Alejandro partió al este a continuar con su expedición de conquista del Asia, dejando a su creación, Alejandría, sin más obras que unos pocos trazos en su sagrado suelo.514