Superadas las urgencias de la Segunda Guerra Mundial y derrotado el enemigo común, pronto se demostró que la cooperación entre los aliados vencedores era insostenible. Las diferencias ideológicas entre las dos principales potencias vencedoras –Estados Unidos y su modelo capitalista y la Unión Soviética y su modelo comunista– comenzaron a aflorar. Así, tras el fin de uno de los conflictos más devastadores desde el punto de vista humano y material, se inauguró un período de tensión y de conflictos que amenazó seriamente la seguridad del planeta: la Guerra Fría, que se extendió desde el fin de la Segunda Guerra hasta la década de 1990, con la caída del muro de Berlín y la disolución de la URSS. La Guerra Fría fue un período de casi medio siglo de relaciones internacionales marcadas por la tensión permanente entre Estados Unidos y la Unión Soviética y los respectivos bloques de países que se alinearon a cada superpotencia. Esta tensión se extendió a todo el mundo, a tal punto que ningún país pudo sustraerse a sus efectos; la neutralidad, aunque declarada por muchos Estados, no era posible, pues todos los países desempeñaban roles más o menos estratégicos en el delicado equilibrio de poderes de la Guerra Fría. Se conformó así un orden mundial bipolar, que influyó en la política interna y en las relaciones externas de los países del mundo. Tanto la URSS como EE UU procuraron extender su influencia valiéndose de todos los medios disponibles: intervención en la política interna de otros países; condicionamiento de ayuda económica a la adherencia a los principios del respectivo bloque; espionaje y propaganda a través de los medios de comunicación; amenaza del uso de armas nucleares e, incluso, la carrera espacial.
Guerra Fría Máxima tensión (1947-1953). Foco de conflictos: Berlín (1948) y Corea (1950- 1953). Coexistencia pacífica (1954-1975). Rebrote de la Guerra Fría (1976-1985). Distensión final (1985-1991).
Fin del monopolio nuclear estadounidense; cambios políticos en las
superpotencias. Foco de conflictos: crisis de los misiles en Cuba (1962); guerra de Vietnam (1958-1975). Despliegue de misiles soviéticos en Europa; ascenso de Reagan al poder en EE UU. Foco de conflictos: invasión soviética a Afganistán (1979).
Caída del muro de Berlín. Reformas en la URSS y desmantelamiento del bloque soviético. Características
relevantes Etapas de la Guerra Fría
Orden mundial bipolar. Armamentismo. Miedo a la amenaza nuclear. Conflictos localizados. Tensión entre bloques ideológicos liderados por Estados Unidos (capitalismo) y la Unión Soviética. (socialismo- comunismo).
La experiencia de un mundo en Guerra Fría marcó profundamente la producción artística y cultural. La caricatura denunció e ironizó las características del período.
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En muchos países, la Guerra Fría alteró dramáticamente la vida de las personas, marcando a diversas generaciones. Fue el caso de muchas familias alemanas que quedaron separadas tras la construcción del muro de Berlín o las personas que, sufriendo persecución política de los gobiernos favorables a ideologías comunistas o anticomunistas, debieron abandonar sus países para irse al exilio, o bien, perdieron a seres queridos en el marco de las acciones de fuerza que se desarrollaron bajo el alero de la polarización mundial. En otras regiones del mundo, la vida se desarrolló siguiendo su ritmo normal, aun cuando la lógica del conflicto estaba presente de manera latente en toda la sociedad. De esta forma, la Guerra Fría no solo afectó las relaciones internacionales, sino que también alteró profundamente el tejido social, económico y político de todos los países del mundo.
Los Estados socialistas en Europa oriental siguieron un camino similar al de la URSS: nacionalización de la gran industria, limitación de la propiedad e iniciativa económica privada, acelerada
colectivización agraria. El sistema económico se basó en la planificación estatal, que significó una fuerte intervención y control del Estado en la economía: los servicios básicos, como vivienda, salud o educación, eran proporcionados por el Estado. Se privilegiaba la industria pesada por sobre la producción agrícola y de bienes de consumo, decayendo el nivel de vida de la población. Las llamadas democracias populares seguían un modelo de partido único, en el que la oposición política estaba limitada o bien, prohibida. La imposición del estalinismo derivó en serias limitaciones a la libertad y en la persecución de la disidencia. Pese a los intentos de cierta apertura tras la muerte de Stalin, la jerarquía de los PC locales o las órdenes emanadas de Moscú impidieron mayores transformaciones, lo que consolidó las burocracias partidistas en el poder. Después de la Segunda
Guerra, los países capitalistas pusieron en vigencia los postulados de John M. Keynes (1883-1946) que
recomendaba la intervención
del Estado, a través de políticas monetarias y fiscales. Entre el fin de la Segunda Guerra y 1973, Estados Unidos y los países de Europa occidental vivieron una etapa de crecimiento económico nunca antes visto, que favoreció la expansión de la sociedad de consumo y permitió la consolidación del Estado de Bienestar. En la década de 1960, Estados Unidos, representó la imagen de este tipo de sociedad, expresado en el american way of life o estilo de vida americano.
La segunda posguerra trajo consigo una oleada democratizadora que se extendió por Europa occidental, menos en los gobiernos dictatoriales de España, Grecia y Portugal. La existencia de un multipartidismo permitía la alternancia de ideas políticas en el gobierno y la existencia de
oposición; no obstante, los partidos comunistas y socialistas vieron limitada su acción. En EE UU, la necesidad de ampliar la democracia interna se tradujo en movimientos sociales contrarios a la discriminación racial o de género.
Países capitalistas Países socialistas
1.2 Conformación de un orden bipolar
En el escenario de una Europa en ruinas, ocupada militarmente por un importante contingente de tropas soviéticas y estadounidenses, las grandes potencias iniciaron el proceso de consolidación de su poder a nivel mundial. Como consecuencia de la Segunda Guerra, la parte oriental de Europa había quedado bajo la ocupación de las fuerzas soviéticas que habían participado en la liberación de esos territorios del nazismo, por lo que pronto conformaron democracias populares de carácter socialista. Las urgencias de la reconstrucción europea no evitaron que las diferencias ideológicas entre capitalismo y socialismo afloraran, originando las primeras manifestaciones de la Guerra Fría. Estados Unidos asumió como tarea principal la contención del avance del comunismo. Así, cuando en Grecia los partisanos comunistas y los nacionalistas monárquicos se disputaban el gobierno, la ayuda militar y económica de EE UU, en 1947, inclinó la balanza a favor de estos últimos, dando una clara señal de lo que sería la política exterior estadounidense. Este principio de contención, base de la Doctrina Truman, se complementó con un programa de ayuda económica a los Estados de Europa occidental, conocido como el Plan Marshall. Al mismo tiempo, se estableció un nuevo orden financiero internacional, a través de la creación del Fondo Monetario Internacional(FMI) y del Banco Mundial(BM), orientado a asegurar las prácticas librecambistas en los países del bloque capitalista y sus Estados afines.
Por su parte, la Unión Soviética consiguió recuperarse económicamente tras la implementación de estrictos planes quinquenales, lo que le permitió establecer circuitos de cooperación económica con los países de su área de influencia. La alianza económica y comercial entre los países de Europa oriental y la URSS se formalizó con el establecimiento, en 1949, del Consejo de Ayuda Mutua Económica(CAME), que buscaba promover la producción industrial, el comercio de bienes de consumo y la producción y distribución de electricidad entre los países miembros del bloque oriental.
Glosario
Doctrina Truman: principio de la política exterior de Estados Unidos, que buscaba contener el avance del comunismo a través de la ayuda directa a los países contrarios al comunismo. Toma su nombre del presidente estadounidense, Harry Truman, quien gobernó entre 1945 y 1953.
Plan Marshall: programa de ayuda económica implementado por Estados Unidos desde 1947. Consistía en otorgar préstamos a bajo interés, en su mayoría a Gran Bretaña, Francia, Alemania e Italia.
Las alianzas económicas entre las
superpotencias y los países partidarios de sus sistemas políticos perfilaron dos bloques opuestos, que se consolidaron gracias al establecimiento de sistemas de cooperación político-militares. En 1949, los países de Europa occidental, Estados Unidos y Canadá se agruparon en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). La contraparte militar de tendencia soviética fue el Pacto de Varsovia, establecido en 1955. El bloque oriental agrupaba a los países pertenecientes al CAME y al Pacto de Varsovia. El bloque occidental agrupaba a los países de la OTAN y del sistema económico internacional liderado por EE UU. Mundo bipolar
Guerra Fría y Tercer Mundo 55
1. Señala las principales características de la Guerra Fría.
2. ¿En qué consistió el orden bipolar del mundo?, ¿y la coexistencia pacífica? 3. ¿Cómo se produjo la
consolidación de los bloques oriental y occidental?, ¿qué países lideraban cada bloque?, ¿qué países o regiones del mundo eran afines a uno u otro bloque?
Trabajemos
1.3 Equilibrio y conflictos en un mundo bipolar
La Guerra Fría no produjo ningún enfrentamiento directo entre Estados Unidos y la Unión Soviética ni llegó a una guerra generalizada, puesto que la destrucción derivada de ella habría sido total. Aun así, la posibilidad de que las superpotencias desencadenaran una Tercera Guerra Mundial, con uso de armamento nuclear altamente destructivo, marcó la psicología colectiva de varias generaciones. Los momentos de tensión extrema se canalizaron en conflictos localizados en áreas más o menos alejadas de los centros neurálgicos de ambas potencias, principalmente en Asia. Asimismo, cada superpotencia procuró asegurar su hegemonía sobre su área de influencia, impidiendo la “desviación” política de los Estados hacia la ideología rival. Reflejo de esto fueron las intervenciones políticas, económicas y militares de Estados Unidos en América Central y el Caribe, y el uso de la fuerza de parte de los soviéticos para aplastar los movimientos democratizadores en Hungría o Checoslovaquia.
Tras una gran tensión inicial, la Guerra Fría entró en una etapa de estabilización, que permitió pasar a una situación de coexistencia pacífica. Este término, que surgió a finales de los cincuenta durante la supremacía de Nikita Krushev en la URSS, se refería al período cuando Estados Unidos perdió su monopolio como potencia nuclear debido a que la URSS había construido su primera bomba atómica (1949), implicando que en adelante existía el riesgo de que ambas potencias pudiesen utilizar este tipo de armas. Se institucionalizó una especie de “hegemonía compartida” que garantizaba el equilibrio bipolar: tácitamente, cada potencia se comprometía a no intervenir en el área de influencia rival, aun cuando se mantuviera la competencia por extender la influencia a regiones como Asia y África. Si bien los conflictos no desaparecieron, gracias a la coexistencia pacífica hubo intentos de diálogo y acuerdos que, aunque rara vez alcanzaron resultados relevantes, dieron cuenta de una mayor capacidad de negociación.
Las Naciones Unidas en la Guerra Fría
La Asamblea General, profundamente preocupada por el aumento de la tirantez internacional; considerando que el empeoramiento de las relaciones internacionales constituye un grave peligro para la paz y la cooperación mundiales; conscientes de que tanto la Asamblea General como en todo el mundo es necesario detener esta tendencia de las relaciones internacionales y contribuir a crear una mayor armonía entre naciones, independientemente de las diferencias que existan entre sus sistemas políticos y económicos:
1. Insta a todos los países a que se abstengan de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas, de toda acción que pueda agravar la tirantez internacional.
2. Reafirma la convicción de que la fuerza de las Naciones Unidas depende de la
cooperación de sus Estados Miembros, que estos deben prestarle sin restricción alguna a fin de que la Organización se convierta en un instrumento más eficaz para salvaguardar la paz y promover el adelanto económico y social de los pueblos.
Resolución de la Asamblea General de la ONU, 907ª sesión plenaria, 17 de octubre de 1960. Fragmento.
Documento 1
La muerte de Stalin en 1953 significó el fin de la etapa más dictatorial de la URSS y el inicio de un proceso de revisión del régimen estalinista, conducido por Nikita Kruschev. Junto con el reconocimiento de los crímenes y abusos cometidos contra el pueblo soviético, Kruschev buscó una dirección política menos personalista. Flexibilizó la política internacional, posibilitando un acercamiento con el bloque occidental. Este proceso de desestalinización no fue del agrado de toda la dirigencia política, que optó por sacar a Kruschev y volver a una conducción más conservadora bajo el mando de Leonid Brezhnev. La tensión entre conservadurismo y liberalización del sistema soviético fue una constante que marcó la política de la URSS durante el período de Guerra Fría. Por otro lado, la salida de Truman del gobierno estadounidense, y la posterior llegada de John F. Kennedy a la presidencia (1961), favoreció un acercamiento relativo entre las potencias, en un ambiente aún marcado por la desconfianza mutua.
En el contexto de la coexistencia pacífica, los países de la órbita soviética se movilizaron en la búsqueda de lograr una apertura política, a lo que el gobierno de Moscú respondió utilizando la fuerza. Así, las protestas en la RDA (1953) y las movilizaciones sociales en Hungría y Polonia (1956) fueron duramente reprimidas por la URSS. El caso más emblemático ocurrió en Checoslovaquia, en la Primavera de Praga (1968): miles de estudiantes universitarios, intelectuales y artistas, apoyados por el propio gobierno comunista, impulsaron un proceso de reforma, que buscaba mayor independencia con respecto a la URSS y flexibilizar el sistema político, permitiendo la participación de otros partidos políticos, además del partido comunista. La respuesta soviética fue contundente: la ciudad de Praga fue tomada por los tanques del Pacto de Varsovia; sin embargo, la resistencia pacífica de la población evitó un enfrentamiento sangriento, como el ocurrido en Hungría una década antes.
Al otro lado de la cortina de hierro–que según el Primer Ministro inglés, Churchill, dividía Europa entre comunistas y democracias occidentales–, las cosas tampoco estaban en total calma. Al interior de Estados Unidos, la Guerra Fría desató una ola de anticomunismo, que se tradujo en la creación de un Comité de Actividades Antiamericanas (1947). La manifestación más dramática del anticomunismo fue la caza de brujas, persecución iniciada por el senador Joseph MacCarthy contra personas sospechosas de estar vinculadas al comunismo en Estados Unidos y que afectaron principalmente a intelectuales, artistas y científicos. En política exterior, el gobierno estadounidense intervino directamente en diversos Estados donde los partidos o movimientos de tendencia comunista podían acceder al gobierno. Centroamérica y Asia fueron las áreas donde se registró una mayor intervención.
El cambio de liderazgo en las superpotencias fue uno de los factores que favoreció la coexistencia pacífica. Reunión del líder político soviético Nikita Kruschev y el presidente estadounidense John F. Kennedy.
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