Claudia Moena
La paciente es una adolescente de 14 años de edad, estudiante de octavo año básico, que llegó a terapia derivada por la psicóloga de su colegio. La paciente consulta por problemas de rendimiento en el colegio “bajas notas” y por “baja concentración cuando rinde pruebas”. Vive actualmente con su padre de 38 años de edad, quien trabaja como vigilante privado en un banco y con su madre de 39 años, quien se desempeña como dueña de casa. La familia vive en una parcela donde comparte el terreno con otros familiares, como el hermano de la mamá y su familia, además de los abuelos maternos de la menor.
Los problemas comenzaron luego del distanciamiento que tuvieron hace cuatro años atrás los padres de la paciente cuando, después de una discusión, estuvieron separados por varios meses. Tras esto, la paciente comenzó a sentirse triste, bajó su concentración en clases, se le manifestó psoriasis nerviosa y paulatinamente, su rendimiento escolar fue disminuyendo. Estos síntomas se activaron este año producto de un episodio de violencia intrafamiliar entre sus progenitores, que ocurrió hace cuatro meses atrás. A esto, se suma la enfermedad que padece su abuelo materno (cáncer, pérdida de memoria), quien debe ser cuidado por
la madre de la paciente, lo cual la afecta emocionalmente (estrés, irritabilidad, angustia). Esto ha alterado la dinámica familiar, lo que afecta directamente a la paciente.
Para trabajar en este caso, utilice en primera instancia el Modelo de Abordaje Familiar Breve. Este modelo me facilitó tanto la formulación del problema como la planificación del proceso. Con respecto al primer aspecto (formulación del problema), utilice una macro técnica del abordaje estratégico, la pregunta del
milagro.
Le dije a Sofía: te voy a pedir que hagamos un ejercicio quiero que cierres tus ojos y te traslades a tu habitación, específicamente a tu cama en la cual estás en un sueño profundo, mientras duermes ocurre un milagro que hace desaparecer tu problema, cuando despiertas por la mañana, te das cuenta de que ya no tienes tu problema, ¿Cómo te das cuenta de eso? ¿Qué es diferente? La paciente se quedó pensando por un tiempo y añade que igual es feo lo que va a decir, pero que si su abuelito muriera se acabarían sus problemas porque su mamá estaría más tranquila.
Ésta técnica fue de bastante utilidad para esclarecer el problema que aquejaba a la paciente. Observé que lo que más le afectaba no era directamente la enfermedad de su abuelo, sino que su mamá estuviera nerviosa y enojada. Esto me permitió plantear parcialmente la hipótesis de trabajo.
Otro aspecto en relación a la planificación del proceso y que facilitó el posterior desarrollo de la psicoterapia, fue haber planteado en conjunto con la paciente los objetivos terapéuticos. Para ello utilice la siguiente pregunta ¿en que te
gustaría que te ayudará?, esto me permitió conocer los objetivos que ella quería alcanzar y me sirvió para guiar todo el proceso. La meta acordada fue mejorar su rendimiento académico, y para alcanzar dicha meta se trabajó en disminuir la ansiedad ante los exámenes y disertaciones.
Antes de relatar las técnicas que se utilizaron para logar los objetivos terapéuticos, me gustaría dar a conocer la hipótesis de trabajo que planteé, la cual me permitió comprender la dinámica del problema. Lo grafico en el siguiente esquema:
Para cumplir con el objetivo terapéutico, primero le pedí que identificará los hechos que le provocaban mayor ansiedad, que le otorgará un número de acuerdo a una escala de ansiedad (1= nula ansiedad y 7= bastante ansiedad). Luego, que los ordenara jerárquicamente, de menor a mayor grado de ansiedad, de esto se obtuvo:
Paciente Problema emocional ansiedad excesiva Dificultades aprendizaje Baja concentración Ansiedad evaluaciones y disertaciones Madre irritable, estresada Dinámica familiar VIF Conflictos bajo rendimiento Abuelo enfermo
dar pruebas, disertar frente a sus compañeros y hablar con su papá cuando tiene que pedirle permiso.
Como la idea era trabajar en los hechos que le provocan ansiedad de menor a mayor grado, se comenzó la terapia con la ansiedad ante los exámenes. Se entrenó entonces a la paciente en relajación, utilizando la técnica de relajación muscular progresiva y también se ejercitó en técnicas de respiración abdominal. Además, se
redefinió el problema de la ansiedad y se le pidió que evaluara el grado de ansiedad
sesión a sesión -utilizando la misma escala de ansiedad señalada anteriormente- para poder ir evaluando los cambios.
Una vez disminuida la ansiedad ante los exámenes, se procedió a trabajar con la ansiedad ante las disertaciones. Se utilizó la imaginería, lo cual permitió que la paciente recordara un hecho que le había provocado bastante ansiedad. De esta forma, se indagó en los pensamientos y emociones que iban surgiendo durante el relato. Con esto, pude recabar bastante información sobre la dinámica de la situación estresante. A diferencia de lo que ocurre en la ansiedad ante los exámenes, aquí la paciente siente miedo al ridículo y al ser molestada por sus compañeros hombres si se equivoca. Posterior a esto, se trabajó con una técnica de detención del pensamiento, constituida por tres pasos: identificar pensamientos que provocan miedo e inseguridad, rechazarlos mediante una técnica simbólica (escribir en un papel el pensamiento y botarlo a la basura) y finalmente, reemplazarlo con frases positivas, algunas de éstas fueron “el equivocarse es una oportunidad para aprender de los errores y levantarse”; “nervios, ayúdenme a enfrentar esta situación”.
Antes de terminar, quisiera señalar algunos indicadores que revelan el logro de la meta de mejorar el rendimiento académico, la paciente llegó a terapia con un 5,1 de promedio general y ahora está en un 5,9 y en la última sesión que nos vimos señaló que quiere llegar a un 6,1 como promedio general.