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En los centros de la costa del Golfo de México

I.2. Cronologías para la zona olmeca de la costa del Golfo

I.2.1. En los centros de la costa del Golfo de México

El problema principal de la arqueología olmeca en la zona es el de su cronología. Como se ha comentado en páginas anteriores, a partir de la Mesa Redonda sobre Mayas y Olmecas del 1942 el estilo artístico técnica e ideológicamente complejo de la cultura material de las sociedades olmecas se utiliza para ubicarlas en un contexto temporal antiguo42. Por ese entonces el hallazgo de una fecha calendárica correspondiente al período Preclásico fue considerado de dudosa lectura (Thompson, 1941). Pero los datos que se tenían de la zona eran escasos y solo procedían de dos sitios arqueológicos43: Tres Zapotes (lugar donde posiblemente se iniciaba la cultura hacia el 300 a.C.) y La Venta (correspondiente a Tres Zapotes Inferior II), éste último podía ser contemporáneo

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Covarrubias (1942:49) lo caracteriza diciendo que “el estilo “olmeca” no tiene nada del sensualismo necrófilo azteca, ni relaciones con el simbolismo flamboyant de los mayas, o con el arte ordenado y florido del Teotihuacan de fin de época. Tampoco tiene relación directa con el simplismo candoroso y burdo del arte llamado “tarasco”. Pero si está conectado, lejana pero palpablemente, con el arte teotihuacano más antiguo, el estilo llamado “totonaco”, las formas más viejas del arte maya y con los objetos zapotecas, los cuales, mientras más antiguos, tienden a ser más “olmecas”.

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A partir de las excavaciones y propuestas realizadas por Stirling (1940) y que se mantienen en su siguiente publicación ya con los datos de La Venta ( Stirling, 1943).

a Teotihuacan I-II (período 300-400 d.C.). Así quedaba constituida una línea cronológica que unía “la cultura madre” con las culturas clásicas.

Un cambio importante se produjo a partir de la publicación en 1968 del libro de Ignacio Bernal El mundo olmeca, quien a partir de las investigaciones que se habían llevado a cabo hasta el momento y las fechas de C14 existentes, reconstruye la secuencia cronológica y cambios culturales que se muestran en la cultura material para los sitios de Tres Zapotes y La Venta (1968: 148-166). Esta síntesis será ampliada en su artículo (Bernal, 1975: 229-233) con los datos de las investigaciones en San Lorenzo y los sitios del Río Chiquito realizadas durante las temporadas 1968-1971. A continuación se presenta un esquema de su propuesta ya que ésta seguirá vigente hasta las actuales revisiones llevadas a cabo por los proyectos de investigación en cada centro.

Bernal ubica los inicios de la civilización olmeca sobre la base de sus antecesores en la área, período amplio regido por una organización social basada en el parentesco y su mundo natural se revolvía alrededor de las ideas mágicas, época durante la cual se domesticaron las plantas y la ocupación ya era sedentaria, agrupada en aldeas y caseríos, se fabricaba cerámica y cestería, se tejía con algodón y fibras, y se pulía la piedra; posteriormente puede dividirse la historia olmeca en tres grandes etapas que llamó sucesivamente Olmeca I, II y III.

- Olmeca I (1500-1200 a.C.) conocida sobre todo por los restos hallados en estratos correspondientes a etapas superiores, cuando, tanto en La Venta como en Tres Zapotes y San Lorenzo, se emplearon barros removidos de edificios anteriores y porque las secuencias cerámicas muestran algunas tipologías anteriores al 800 a.C. (por ejemplo Tres Zapotes Inferior). Esto hace suponer que las etapas más importantes de estos centros son la continuación de un patrón cultural establecido ya en la época anterior y demuestra que la cultura olmeca nació en la área metropolitana ya que sus raíces están presentes dentro de su propio territorio. La continuación cultural en la cerámica Tres Zapotes Inferior y Medio indica, al parecer de Bernal (1968:153), que se trata de cambios ocurridos dentro de una cultura, debidos al paso del tiempo, y no a influencias externas o la llegada de pueblos diferentes.

- Olmeca II (1200-600 a.C.) “expone ya muchos de los rasgos universalmente aceptados como civilización: escultura monumental, ciudades planificadas y orientadas, organización social compleja, con sacerdotes, comerciantes, trabajadores especializados; un excedente económico y tal vez, un poder imperial que impone su estilo sobre áreas diferentes” (Bernal, 1975: 230). La Época II corresponde a Tres Zapotes Medio y equivale al apogeo de La Venta, Tres Zapotes y los sitios del Río Chiquito (San Lorenzo). Referente a La Venta (fig. I.2.) Bernal distingue 4 etapas de construcciones rematadas con una ofrenda masiva; su explicación del apogeo de los sitios Olmecas metropolitanos se basa en que:

“es probable que la difusión y tal vez conquista olmeca, iniciada en el período anterior, se haya consolidado en esta fase y de hecho sea su causa. Ello explicaría que los olmecas hayan podido realizar tan grandes trabajos así como importar tantas cosas. Como resultado de ello ya los olmecas no tuvieron que vivir exclusivamente de su propia producción sino del tributo de otros y del comercio, lo que permitió el auge y el gran desarrollo cultural. Entonces pudieron ya en gran escala, construir sus ciudades, esculpir sus monolitos y crear su civilización ceremonial”. (Bernal, 1968: 155).

- En la Olmeca III (600-100 a.C.) La Venta fue prácticamente abandonada, no obstante en Tres Zapotes aún se identificó la Fase Superior I y en San Lorenzo la Fase Palangana. Bernal la expone como una etapa decadente cuya contribución más importante a la civilización es la Cuenta Larga, hallándose la más antigua olmeca en Tres Zapotes pero ya en uso en territorio maya.

- Pasada esta decadencia, en la etapa post-olmeca, la zona olmeca del Golfo de México pasó a ser periférica, un simple reflejo de lo que estaba sucediendo en otras regiones. Para Bernal (1975:233) entre los motivos que pudieron ocasionar la decadencia olmeca podría pensarse “en la presión que otras áreas ya para entonces muy desarrolladas ejercieron sobre ella; podemos pensar en una revolución que despojara de su poder al sacerdocio para entonces convertido, como ha sugerido Heizer, en un grupo opresivo”.

SECUENCIA CULTURAL EN LA ZONA OLMECA (según investigaciones realizadas hasta 1968) Años antes de Cristo

Períodos según Bernal

Períodos según Drucker, Heizer,

Squier, Weigan, etc. Períodos según Piña Chan

Post-olmeca

400-100 Olmeca III

800-400 Olmeca II

1200-800 Olmeca I

Lirios, S. Marcos, Soncautla, Tres Zapotes Superior I (parte) y II.

Post La Venta

Tres Zapotes Superior I (parte)

La Venta, fases I-IV, Tres Zapotes Medio

Pre-La Venta Tres Zapotes Inferior

La Venta III

La Venta II (hasta el año 200)

La Venta I

Figura I.2. Tabla con la secuencia cronológica de Tres Zapotes y La Venta; tomada de Bernal, Tabla I (1968: 166).

Las investigaciones actuales señalan procesos culturales que seguirán pautas similares a nivel local, junto a las investigaciones regionales, a partir de los procesos originados dentro de cada región, considerando relaciones internas a nivel local y regional y externas. Además, técnicamente se dispone de mayores recursos. Así una nueva revisión de las fechas radiométricas señalan que la ocupación de La Venta fue de 1200 a 400 a.C., con una mayor concentración entre 1000 y 600 a.C. (González Lauck, 2000:372). Sobre Tres Zapotes la secuencia cronológica basada en materiales cerámicos es menos detallada, Ortiz Cevallos (1975:229-230) concluye su estudio indicando una ocupación constante desde el Preclásico Medio hasta el Clásico Temprano y posteriormente una ocupación más tardía que no ha sido estudiada, y considera que el mayor auge del sitio ocurrió, posiblemente, durante los finales del Preclásico Medio y en el Superior, declinando durante el Clásico Temprano44.

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