Las personas que son o fueron importantes para nosotros dejaron huella en nuestro desarrollo. A menudo, los recuerdos se establecen a través de mensajes o introyectos y conductas que hemos imitado, lo cual da lugar a que repetidamente estemos imitando o sometiéndonos a acciones y pensamientos distónicos al Yo. En ocasiones tenemos una carga de culpa, angustia o resentimientos que pueden desembocar en una conducta depresiva que poco ayuda al crecimiento del individuo. Lo importante es tomar conciencia del pensamiento o acción inadecuada y resolver, a través del diálogo interno, siguiendo los 10 pasos referidos anteriormente.
Suicidio
Es bastante común que los individuos piensen en quitarse la vida en alguna época de su vida. Son menos quienes lo intentan y muchos menos los que lo logran, afortunadamente.
De cualquier manera, la conducta suicida la vemos en innumerables deportes como el paracaidismo o las carreras de automóviles, de hecho en la vida diaria observamos que muchas personas se arriesgan demasiado para obtener algo que ni siquiera tiene un premio importante.
Siempre que nos dicen que alguien atentó contra su vida, pensamos inmediatamente que es una llamada de atención o una manera de manipular su ambiente. Siempre es conveniente atender este tipo de llamado y no ignorarlo a
D.R. © DPO, Instituto Universitario Carl Rogers, 2012.
menos que estemos absolutamente seguros de que se trata de una manipulación neurótica. En este último caso lo adecuado es recomendar terapia a esa persona y no caer en su juego.
Sabemos que el pensamiento suicida está relacionado con baja autoestima o, en ocasiones con una identificación con alguien importante que falleció. Conocemos historias de ancianos que cuando uno muere, al poco tiempo el otro también fallece, sin embargo esto último está más relacionado con resolver un importante vacío existencial, dado que éstas personas no lo habrían hecho si no hubiera muerto su compañero/a.
Cuando llega una persona a solicitar terapia porque tiene pensamientos suicidas, la estrategia que aplico después de hacer un rastreo acerca de su historia y específicamente de su situación actual, lo cual puede llevar algunas sesiones, es la siguiente:
Primero hago un caldeamiento inespecífico con zona interna, luego le digo que se acueste en el suelo e imagine que ya se suicidó y que ya está muerto. Estando acostado en el suelo, le pido que imagine que su alma sale de su cuerpo, entonces pongo una manta que lo represente en el lugar que estaba acostado diciéndole que tome el papel de su "alma".
Me dirijo al "alma" y le digo que ella representa la parte sabia del consultante, entonces le pregunto si sabe por qué se suicidó. Ya que lo explica le digo si le gustaría darle otra oportunidad con la condición de que deje de lastimarse; Generalmente acepta, entonces le invito a que regrese al cuerpo, retiro la manta y comienzo a trabajar sobre sus introyectos devaluatorios. La Dra. Yolanda Coggiola aporta que estas personas deben saber que necesariamente pasarán por un dolor que es de lo que característicamente están huyendo, pues no existe muerte sin dolor.
Otro elemento importante es investigar y preguntar cómo se "suicidó" en el ejercicio que le facilité. No es lo mismo el ahorcarse con una corbata que el tomar pastillas o, el dispararse con la pistola que tirarse al vacío, etc. Lo anterior nos ayuda a descubrir en la dramatización el cómo se enfrentan a la muerte, el dolor o la angustia y resolver el problema para evitar así muchos intentos que pueden llegar al suicido sólo porque se les fue la mano y no captan por ejemplo que podrían pedir ayuda de otra forma o llamar la atención sin ponerse en peligro.
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Sabemos que el trabajo terapéutico se puede oír muy simplista para el tipo de problemática como es el suicidio, por ello, como dice la Dra. Evelyn Lowenstern, es conveniente que según sea la gravedad de la situación exista la posibilidad de una interconsulta con un psiquiatra y dependiendo el caso sugerir al consultante o a sus familiares asistir a un lugar especializado en intervención en crisis.
Angustia
He comentado que la angustia es una fantasía catastrófica que va del presente al futuro. Si el montante de angustia es tal que la persona está atorada entonces busco y trabajo con la energía libre de otras áreas.
Parto de la suposición que no toda ella está angustiada. El aquí y ahora es elemental para anclarla. La invito a que me cuente sus antecedentes sobre el tema, (rastreo), luego le sugiero que recuerde escenas donde se sentía segura y con poder.
Una vez anclada le invito a que imagine la posible solución a su problema poniendo al mismo en un cojín y a ella de pie frente a dicho cojín. Hago una pequeña dramatización y facilito al Yo para que enfrente con sus recursos la situación.
Una de las técnicas que pongo para trabajar la fantasía catastrófica es hacer el siguiente diálogo con la persona angustiada: "¿Qué es lo peor que pudiera pasarte si ocurriera lo que temes?" Ya que lo contesta le digo: "Imagínate que ya pasó, ahora" ¿Qué es lo peor que pudiera pasarte?", Así voy repitiendo mi afirmación con una nueva pregunta. A esta técnica la bauticé como técnica de acorralamiento.
Depresión
Independientemente que sea algo común el deprimirse, siempre es algo desagradable. Es todo un síndrome en el que baja la energía corporal, la volición se atora, la cognición no responde y el afecto se desborda inconsoladamente. Hay varias maneras de deprimirse y no todas son patológicas. La pérdida de alguien amado, la separación de un trabajo o el rechazo de alguien importante tienden a desatar este síndrome de manera natural y temporal.
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Si la persona es neurótica, entonces los ejemplos son múltiples pues se deprimirá porque el día es gris, porque no encontró un calcetín o porque no respondieron a sus expectativas.
Cuando un consultante me dice que está deprimido porque nadie le hace caso, hago un rastreo de su historia y que aclare la figura, pues al estar hablando con generalizaciones pierde el poder en su Yo. De hecho, si la conciencia tiene información y la información implica poder, entonces hay que apoyar la toma de conciencia para que tenga más poder sobre el No Yo.
Hemos hablado de la conciencia anteriormente como lo único capaz de disolver los bloqueos. A más conciencia, menos bloqueos.
Cuando me preguntan cuándo se adquiere la conciencia, contesto que es un proceso gradual e interminable. Requiere del establecimiento del contacto junto con el darse cuenta y luego la asociación mnémica correspondiente.
Este proceso aparece junto con la capacidad de curiosidad que evidencia cualquier bebé y se va desarrollando de acuerdo al desarrollo del sistema nervioso central y el establecimiento de los centros superiores cognitivos.
De cualquier manera es conveniente tratar los episodios depresivos con suma cautela, esto es, no tomarlo a la ligera ya que dicha situación puede desembocar en algo grave e irreversible. La interconsulta con psiquiatras o profesionales entrenados nunca estará de más.
Culpas
Sabemos que el sentimiento de culpa puede aparecer de dos maneras:
1. Como resultado de resentimientos no expresados hacia figuras significativas, como diría Perls y,
2. Cuando la persona altera su código de valores, como diría Evelyn Lowenstern. En ambos casos este sentimiento es desagradable, sin embargo la estrategia es diferente. En el primero se hace un caldeamiento inespecífico en zona interna, luego se busca la figura culpígena hacia la que se guarda el resentimiento y luego se hace un trabajo representacional con tres sillas y se sigue el método de los 10 pasos, descrito anteriormente.
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En el segundo caso se busca la motivación que la persona tuvo para alterar su código de valores con la pregunta: ¿Para qué lo hiciste? Luego se buscan los introyectos o las identificaciones proyectivas para trabajar la confluencia y resolverla.
Cuando la culpa se expresa hacia fuera la llamo agresión y cuando no se expresa puede convertirse en depresión.
Miedos
Antes que nada me gustaría diferenciar el miedo de la angustia, debido a que muchos colegas siguen confundiéndolo. El miedo siempre aparece hacia una situación concreta, ejemplo, ver a un animal amenazador y tener miedo.
La angustia es una fantasía catastrófica que creemos que podría suceder, esto significa que está en el ámbito de la fantasía y no en relación con una situación concreta, sino abstracta.
Sin embargo, si vamos a trabajar un miedo lo haremos desde la fantasía imaginando a la situación como si fuera real. El miedo a los perros puede convertirse en una fobia, definida ésta como un miedo irracional hacia un objeto o situación que surge como peligrosa.
A pesar de que Freud señalaba que atrás de todo miedo se esconde un deseo, no siempre es así. El miedo a ser asesinado no es deseable desde ningún punto de vista a pesar de lo curioso que pueda ser el individuo. Tal vez desde la perspectiva de saber cómo sería la experiencia, sin embargo no habría posibilidad de compartirla después que ocurra.
En Gestalt lo que hacemos es rastrear desde cuándo y cómo apareció, tal vez lo aprendió de algún modelo parental o adulto, luego iremos haciendo un proceso de desensibilización gradual al consultante que presenta un alto montante de angustia para luego anclarlo en una escena donde se sienta seguro.
Agresión
Cada ser humano maneja su propia energía y cito a Perls quien decía que la agresión es la fuente de la energía vital que la persona necesita para satisfacer sus necesidades. Señala cuatro formas de manejar la energía desde la Agresión:
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1. Para Sobrevivir: satisface las necesidades básicas 2. Para la defensa: evita la extinción del organismo
3. Creativa: la encausa para la solución de situaciones nuevas
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