• No se han encontrado resultados

ESTAR EN TERAPIA Introducción

In document Supervision de Casos II (página 78-94)

Mi propósito en este capítulo es introducirte al proceso de una terapia profunda de larga duración como posible participante en terapia. Deseo ayudarte a comprender cómo funciona el proceso terapéutico, cómo puedes aprovechar mejor tú tiempo en terapia y lo que puedes esperar de tu terapeuta y de ti mismo (así como de tu familia) en relación con tu compromiso terapéutico. Espero que puedas hacer de tu compromiso terapéutico una experiencia más enriquecedora, profunda y fundamentalmente más exitosa. Te invito a leer este capítulo lentamente, a regresar a las secciones que no comprendas y lo más importante, a discutir cualquier cosa que no te quede clara con tu terapeuta. Diseñé este documento para estimular tus preguntas, abrir el diálogo y hacer más profunda tu comprensión del proceso terapéutico a través del tiempo. Por favor, ten la libertad de compartir este documento con miembros de tu familia; discutir situaciones que les incluyen y explorar con ellos cómo pueden ayudar a hacer que tu proceso de terapia sea más exitoso (ya sea un proceso individual, de pareja o de familia).

Lo que puedes esperar

La terapia de profundidad es diferente a la terapia enfocada a la solución de un problema o de la terapia breve. Ante todo, enriquecerá cada aspecto de tu vida. Estarás más conciente de ti mismo y aprenderás a utilizar esta conciencia para hacer un mejor contacto con otros y cambiar las formas fundamentales en que te percibes y la manera como interactúas con otras personas. La terapia de profundidad es un proceso de crecimiento que amplía tu capacidad para experimentar al mundo y te proporciona habilidades que hacen más efectiva tu forma de manejar las cosas y tu crecimiento. Estas habilidades permanecerán contigo por el resto de tu vida. Puedes esperar que tu autoestima mejore, esto es, puedes desarrollar núcleos de creencias positivas sobre ti mismo de lo que tú sabes, sientes y crees, y que puedes integrar de manera permanente. El sentido de ti mismo ya no será alterado por problemas que tienen lugar en tu vida cotidiana.

Puedes esperar tener una mejor comunicación y mayor darse cuenta de tu vida interna así como de la forma en como utilizar este darse cuenta para participar en relaciones íntimas de manera efectiva. Puedes volverte más abierto en las relaciones con tu pareja y con tu familia, y tener un mejor sentido de ti mismo. Si tu

D.R. © DPO, Instituto Universitario Carl Rogers, 2012.

carácter es rígido y te da pocas opciones para manejar el ambiente exterior, puedes lograr una transformación.

Como paciente estas son algunas metas que puedes tener, pero hay muchas otras. Lo importante es que una buena terapia de profundidad fundamentalmente cambia todas las áreas de tu vida. Podrás ser diferente, más efectivo, vital y dinámico, y ser más capaz de manejar tu vida cotidiana, a ti mismo y a tu medio ambiente. De esta manera, si estás considerando tomar una terapia de profundidad, debes definir claramente tus expectativas al principio de la misma. Parte de mi propósito en este documento es ayudarte a pasar de expectativas basadas en la solución —como decidir qué trabajo deseas realizar- hacia una más significativa y profunda, esto es, un cambio de vida y funcionar como un ser completo. El proceso terapéutico se facilita si se basa en este tipo de metas y si tienes un sentido claro de hacia dónde deseas llegar en tu terapia. Te invito a discutir estas ideas con tu terapeuta y a desarrollar una meta clara de hacia dónde quieres y puedes llegar. Le llamo “trabajo” debido a que todo paciente debe comprender el sacrificio y lucha que implica estar en una sesión, así como el compromiso necesario para trabajar fuera de las sesiones.

Enfocarse en el self

Si estás considerando tomar terapia individual, recuerda que el meollo de la terapia es aprender sobre ti mismo, cómo te sientes, comunicas, operas y experimentas en el mundo. La terapia individual de orientación profunda es un proceso gradual en el que experimentas ser tú mismo con tu terapeuta y exploras si estas formas de ser son adecuadas para ti. Paulatinamente vas experimentando con ser diferente en el momento, fuera de las sesiones de terapia y en tu vida. Estas diferencias empezarán a ser reales y permanentes al utilizar nuevas habilidades que te permiten ser diferente. Las empleas en presencia de tu terapeuta y luego por ti mismo en la medida en que se da tu crecimiento y cambio en tu vida. El propósito de la terapia de profundidad no es solucionar los problemas del paciente, sino ayudar a la persona a crecer.

Jim entró a terapia quejándose de su trabajo. Estaba muy enojado con su jefe pero no lo sabía qué hacer. También se sentía enojado con su familia porque no comprendían por qué trabajaba tanto y querían que estuviera más tiempo en casa. Jim entró al consultorio de su terapeuta, se sentó y le dijo “estoy aquí por dos razones: quiero saber qué hacer con mi jefe y también quiero saber qué decirle a

D.R. © DPO, Instituto Universitario Carl Rogers, 2012.

mi familia para que comprendan que necesito trabajar mucho. ¿Puedes ayudarme?”. Este simple ejemplo no es raro. Muchas personas vienen a terapia esperando respuestas y queriendo una solución a sus problemas.

A medida que la terapia de Jim se fue desarrollando, empezó a experimentar sus propios sentimientos y a comprenderse mejor. Empezó a darse cuenta que tenía problemas con su familia porque no compartía sus emociones, no sabía acercarse ni responder emocionalmente. Se dio cuenta de que le era difícil manejar su enojo. No estaba enojado solamente con su jefe sino con todos en su vida, y había dirigido su enojo en formas que herían a las personas sin que él se diera cuenta. Se dio cuenta de que tenía mucho resentimiento hacia su esposa e hijos y que, parte de la razón por la que trabajaba mucho, era para no estar en casa. En la medida en que Jim empezó a trabajar más en el presente, se fue dando cuenta de estas verdades que antes estaban ocultas.

Si la terapia de Jim se hubiera enfocado sólo a determinar lo que él debía decirle a su jefe o como hablar con su familia, hubiera sido un fracaso. Jim hubiera podido obtener la respuesta a una pregunta superficial, pero su forma básica de conducirse en el mundo nunca hubiera cambiado. No hubiera crecido más allá del lugar donde estaba antes de entrar a terapia. No habría aprendido cómo mejorar su vida, y no habría aprendido a comprender de qué estaba realmente enojado o de lo que su familia se quejaba.

Aunque un paciente a menudo entra a terapia para resolver un problema, el proceso terapéutico realmente se trata de aprender a comprenderte, crecer y aprender a ser diferente. La terapia de profundidad te enseña cómo utilizar tu darte cuenta sobre ti mismo con sensibilidad, respeto y cuidado en tus relaciones con otros. Al entrar a terapia ten estos aspectos en mente. En la primera parte de tu terapia, el centro de atención eres tú, y por un tiempo, vas a ocuparte de ti mismo. Vas a preguntarte cómo es que has llegado a ser como eres, y trabajarás para aprender las respuestas. Explorarás cómo ser diferente (y ya no ser el mismo de siempre), y te harás muchas preguntas que te harán parecer preocupado. Eventualmente, aprenderás a utilizar tus preocupaciones para ser más sensible, amoroso y cercano en todas tus relaciones. Al principio de la terapia, estarás preocupado contigo mismo debido a que el centro eres tú.

D.R. © DPO, Instituto Universitario Carl Rogers, 2012.

Terapia de profundidad

La terapia orientada a producir cambios de vida, cambios en la personalidad es un proceso de larga duración. La terapia de profundidad brinda la oportunidad de cambiar fundamentalmente tú si mismo (self) y la manera en que estás en el mundo, y te ayuda a experimentar el mundo más plenamente; todo esto es una meta bastante diferente de las terapias breves ahora tan populares en los ambientes de cuidado controlado. Las metas son diferentes, y se logran de diferente forma. Debes comprender esta diferencia si estás considerando entrar a una terapia y quieres entender lo que se puede lograr a través de los diferentes tipos de terapias. En la terapia de profundidad creas una relación con tu terapeuta que te va a ayudar a través del tiempo, a empezar a experimentar tu si mismo en forma más clara. Al estar en el presente con tu terapeuta, empiezas a experimentar:

• Cómo comunicarte

• cómo es compartir tus emociones

• el impacto de tu comportamiento en otros

• las creencias acerca de ti mismo y de otras personas que desarrollaste en la infancia, y que contribuyeron a dar forma a cómo sientes, piensas y actúas en el mundo

• cómo es permitir que otra persona te conozca y cómo este proceso funciona cuando desarrollas relaciones

• cómo es experimentarte a ti mismo en una situación dinámica a medida que pasas de una etapa a otra en una relación.

Esta breve lista de posibilidades inherente a una terapia de profundidad ilustra la diferencia con una terapia breve centrada en la solución del conflicto. Cada una tiene sus cualidades, pero las personas que buscan una experiencia de cambio de vida ciertamente deben considerar la terapia de profundidad como su opción y tomarla en forma seria. Si estás pensando en participar en una terapia de profundidad, también debes saber desde el principio cuáles son las características de un proceso de larga duración. Ayudar a una persona a darse cuenta, expandirse, cambiar y saber con claridad cómo se maneja en el mundo, es algo que toma tiempo. La comprensión de este hecho hace que tu compromiso en una terapia de profundidad sea claro desde el inicio. Entonces, a través de la relación que desarrollas con tu terapeuta, tendrás la oportunidad de cambiar profundamente casi cualquier cosa que quieras cambiar sobre cómo eres en el mundo. Ve esta manera, antes de entrar a terapia, debes pensar estas cuestiones bien y estar de acuerdo con el hecho de que estarás comprometiéndote en un

D.R. © DPO, Instituto Universitario Carl Rogers, 2012.

proceso dinámico que es una experiencia emocional muy diferente a la de una terapia breve.

Elegir al terapeuta

Elegir a un terapeuta es la parte más importante de un proceso de terapia profunda, debido a que estarás teniendo una relación prolongada con otro ser humano con quien compartirás tus experiencias más íntimas, sentimientos, pensamientos y procesos. Debes sentirte cómodo y seguro con esta persona, sentirte comprendido y respetado. Muchas personas tienen miedo de ir a la búsqueda de terapeutas, esto es, hacer una cita con un terapeuta para “sentir” si se da esa conexión y cómo es el terapeuta. En realidad, no debes dudar de ejercer tu derecho como consumidor para elegir a alguien con quien te sientas a gusto. Debes abogar por ti mismo y tener la posibilidad de discriminar en tu búsqueda por un terapeuta con quien trabajar y con quien te sientas bien. El respaldo de la formación es importante (la variedad de diferentes títulos o diplomas que se pueden obtener no es la finalidad de este documento), pero creo que lo más importante no es si un terapeuta es un psiquiatra, psicólogo o trabajador social, sino si es el indicado para ti. La persona que elijas debe mostrar talento, experiencia, conciencia de si mismo y capacitación para proveer un ambiente en el cual puedas crecer y desarrollarte como ser humano. La única manera de poder tener una opinión es estar con la persona cara a cara. Tener citas con diferentes terapeutas también te da la oportunidad de comparar el estilo de una persona con otro, o el de un género con el otro, y observar cómo opera cada terapeuta en el ambiente de terapia. El proceso de selección es vital si quieres maximizar el rendimiento de tu terapia y que ésta sea lo más exitosa posible.

Estar abierto a tu terapeuta y compartir lo que sucede

El paciente debe comprender que una terapia es un trabajo de equipo. La terapia de profundidad es una asociación en la que el paciente comprende la situación y ayuda a definir la terapia al compartir lo que le está pasando, siendo claro sobre hacia dónde desea llegar desarrollando las habilidades y dirección mencionadas anteriormente. Para lograr esto, el paciente debe compartir con el terapeuta lo que sucede en su vida.

D.R. © DPO, Instituto Universitario Carl Rogers, 2012.

Paul entró a terapia y pasó seis meses trabajando en su darse cuenta y en aprender cómo comunicarse más efectivamente. Su vida empezó a mejorar dramáticamente. Luego fue engañado, de tal manera le avergonzó, que no podía contarlo ni a su terapeuta. Fue dejando de ir a sus citas debido a que tenía problemas para pagar el tratamiento. Debido a que Paul no compartió de inmediato con el terapeuta este evento de su vida, el proceso de terapia estaba en riesgo.

Mary Beth llevaba un tiempo en terapia, cuando su vida empezó a cambiar. Había aprendido a comunicarse, y su matrimonio se estaba fortaleciendo. Había hecho nuevos amigos y estaba empezando a sentirse mejor con ella misma. Había aprendido a expresar su enojo y a ser más sensible con sus hijos. La calidad de su vida había mejorado. Entonces conoció a un hombre fuera de su matrimonio e inició una relación con él. Este factor afectó su disposición a confiar en su terapeuta con tal de salvaguardar su nueva relación. Gradualmente empezó a retirarse de la terapia en la medida en que su nueva relación se intensificaba. Obviamente, el proceso terapéutico estaba amenazado por la falta de disposición de Mary Beth de compartir con su terapeuta este evento, y finalmente dio por terminada su terapia. Cuatro años después, empezó a volver a experimentar sus viejos problemas.

Estos ejemplos representativos ilustran la necesidad de compartir con el terapeuta lo que está sucediendo, no importa lo difícil o penoso que pueda ser, ya que es el terapeuta quien está ayudando a cambiar tu vida. Las situaciones externas, tus quejas sobre el terapeuta, la terapia misma, el pago o cualquier otra cosa que esté sucediendo en tu vida, son importantes. Debes hablar con tu terapeuta todo lo que sucede si quieres que tu terapia sea efectiva.

Al mismo tiempo, tu terapeuta será una fuente de apoyo cuando enfrentes situaciones difíciles que emerjan mientras estés en terapia o que hayan sucedido anteriormente. El apoyo de tu terapeuta puede ayudarte a enfrentar situaciones que antes nunca pensaste que podrías enfrentar.

Mike entró a terapia debido a que estaba deprimido. Mike había estado luchando con su orientación sexual por muchos años y secretamente había tenido relaciones con hombres. Su matrimonio estaba estancado y sus hijos sufrían debido a que se había alejado emocionalmente de la familia a fin de mantener esta doble vida. Eventualmente Mike pudo compartir su secreto con el terapeuta y, con su ayuda, pudo decírselo a su esposa. Mike y su esposa enfrentaron el trauma en forma directa y resolvieron la situación de manera que facilitara el que

D.R. © DPO, Instituto Universitario Carl Rogers, 2012.

Mike recuperara la relación con sus hijos y le permitiera crear un estilo de vida adecuado para él. El apoyo y preocupación de su terapeuta le permitieron enfrentar situaciones que nunca antes hubiera pensado que podría hacer. Enfatizo el concepto de estar abierto ante cualquier cosa y no guardar o esconder información que consideras que es difícil de compartir. Para mí, la psicoterapia es como un experimento de química. Si no se incluyen los ingredientes necesarios, no pueden darse los resultados esperados. A menudo los pacientes retienen información financiera, sexual, personal, extramarital, de identidad, salud y otras situaciones debido a que tienen miedo a que el terapeuta se ofenda o altere, o que tal información interfiera con la terapia. Quiero dejar claro que si una persona inicia o está considerando iniciar una terapia de profundidad debe tener en cuenta lo anterior. Ocultar información importante sólo puede limitar o confundir la terapia.

La importancia de la disposición de tu terapeuta

Debido a que la terapia es un proceso de cambio de vida, la lucha puede provocar tanto dolor corno alegría. En ocasiones, hay demasiado dolor pero también a veces el gozo puede ser increíble. Una parte importante de la experiencia de la terapia de profundidad consiste en la disponibilidad de tu terapeuta. Debes tener en cuenta que tu terapeuta tiene su propia vida, pero que también estará disponible para estar contigo en momentos de crisis. En una terapia de profundidad, si te encuentras en problemas, saturado, temeroso o con ideas suicidas, tú terapeuta, a diferencia de la terapia breve, estará disponible para verte y luchar a tu lado en situaciones de emergencia, ya sea en una sesión nocturna o el fin de semana. El compromiso de tu terapeuta con tu terapia incluye su disposición para tener sesiones extras. Si las cosas están de verdad difíciles y necesitas enfrentarlas de inmediato, tu terapeuta estará listo para darte apoyo por medio de una sesión extraordinaria o para verte tan pronto como sea posible. Parte de la experiencia de terapia de profundidad es la capacidad del terapeuta de responder emocionalmente a lo que pasa dentro de ti. A diferencia de la terapia breve, la cual está centrada en la solución de un problema y es un trabajo de corta duración, la terapia de profundidad te brinda una relación profunda con tu terapeuta, lo que significa que estará emocionalmente disponible. En forma honesta tu terapeuta te dará apoyo, validación, consuelo, ternura y afirmación en momentos difíciles y crisis así como en los momentos muy dolorosos del proceso, que en ocasiones forman parte del cambio. La disponibilidad del terapeuta, tanto emocional como de tiempo, en momentos de crisis son una parte importante de la

D.R. © DPO, Instituto Universitario Carl Rogers, 2012.

terapia de profundidad. Antes de iniciar una terapia de profundidad, es importante comentar con tu terapeuta sobre lo que piensa acerca de estar disponible.

El trabajo en situaciones de la infancia

Un aspecto de la terapia de profundidad es empezar a comprender de qué forma las experiencias de tu infancia han afectado tu vida presente. La meta no es que te enojes con tus padres, hacerte ver como el “malo” o alejarte de ellos. Para la mayor parte de los pacientes, la meta es comprender lo que les sucedió en su infancia de manera que puedan manejar las situaciones que están interfiriendo en su vida presente; ayudarles a trabajar sus emociones y superar la relación con sus padres. Esta es la meta de trabajar con el material de los padres en la terapia de profundidad. Popularmente se piensa que si la terapia lleva a sentir enojo hacia los padres es para terminar odiándoles. La verdad es todo lo contrario. La terapia de profundidad te enseña a defenderte por ti mismo, pero también te enseña a expresar con cuidado y respeto hacia los otros lo que estás defendiendo. Las personas que buscan terapia sólo para aprender a defenderse, están haciendo sólo la mitad del trabajo. Tomar lo que aprendiste y utilizarlo en una forma respetuosa y responsable hace que la experiencia de terapia sea todo un éxito. Parte de la experiencia de la terapia de profundidad es comprender el impacto que tuvo tu infancia en ti. Este proceso puede ser doloroso, confuso y difícil a medida que vas comprendiendo aspectos de tu crecimiento en los que nunca pensaste o enfrentaste.

Sin embargo, aunque la experiencia sea difícil, es muy liberadora, ya que puede

In document Supervision de Casos II (página 78-94)