¿Qué es la supervisión?
Es un proceso en el que una persona calificada por su experiencia en la investigación y la didáctica revisa una sesión de terapia que tiene o tuvo lugar entre un terapeuta y su consultante. Esto puede realizarse de las siguientes maneras:
1. En vivo. Es decir, que la sesión se está dando en el mismo instante y el
terapeuta, recibe instrucciones del supervisor mediante un teléfono interno directo o apuntador.
2. Por medio de un video tomado previamente y analizado parte por parte. 4. Mediante grabación por audiocassete.
5. Circuito cerrado de televisión.
4. A través de hojas escritas de una sesión grabada o
6. En clase de la materia de supervisión entre alumnos que practican y el profesor.
La supervisión estimula la detección de errores de procedimiento, conducta o modelo teórico y provee los conocimientos específicos para resolver cualquier error metodológico o conductual del terapeuta en su trabajo.
Es elemental que un terapeuta esté interesado en su consultante y desee su crecimiento. Al no supervisar está deteniendo su propio proceso y el de la persona que teóricamente quiere facilitar.
Espacio o lugar de la Supervisión
En una escuela o instituto de formación clínica para terapeutas, el área de supervisión es conveniente que sea en Cámara de Gessel, es decir, un lugar que esté dividido por un espejo que sólo refleja a quienes están en la sesión terapéutica y por el otro lado permite al supervisor o a los alumnos que están estudiando la materia de supervisión observar lo que ocurre en dicha sesión en el lugar contiguo.
Si se realiza en el consultorio u oficina de un supervisor es preferible que traiga la sesión escrita a máquina y a doble espacio con una copia, para seguir lo ocurrido, paso a paso, amén de la cinta grabada de la sesión para notar el tono de voz. En
D.R. © DPO, Instituto Universitario Carl Rogers, 2012.
caso de la trascripción es importante que ésta la realice sólo y exclusivamente el supervisando y no otra persona.
Por un principio de ética es necesario pedir permiso y hacerle saber al consultante de que será observado en su sesión por un supervisor y tal vez, por un grupo candidatos a terapeutas, en caso de que la sesión se realice en cámara de Gessel.
Mapa de supervisión
A continuación, presentaremos un esquema de trabajo para supervisión de casos clínicos tal y como lo realizamos en nuestro Instituto. El objetivo de este modelo es proporcionar al supervisando los elementos básicos que se necesitan para realizar un trabajo terapéutico en el cual se tomen en cuenta los siguientes aspectos: Desafió actual del consultante
Investigar si se descubrió el desafió actual del consultante o si el supervisando creó nuevas figuras alternativas.
Fenomenología desde la presentación del consultante
Aquí se toma en cuenta el aspecto físico, el tono de voz, sus movimientos, su mirada y su atención o escucha.
Canales de Representación
Tomado de la Programación Neurolingüística, el darse cuenta de cómo utilizan las personas sus referencias verbales, adjetivos o sustantivos cuando hablan, así como la observación del lenguaje no verbal en cualquiera de estas áreas: visual, auditiva, kinestésica - dividida en sensación, gusto y olfato - y por último la Mixta donde el consultante incluye dos o más canales de acceso, ésta es la más común. Es importante señalar que dependiendo de cómo se comunica la persona podamos distinguir su manera de representarse su ambiente.
D.R. © DPO, Instituto Universitario Carl Rogers, 2012.
Zonas de Relación
El supervisando deberá ubicar con cuál de las 3 zonas de relación se conecta el consultante y cuáles está dejando fuera.
Capas de la Neurosis
Son las fases por las que la persona pasa cuando interactúa con su medio. El supervisando pondrá atención para facilitar al consultante, cuando éste se halle en la fase de atolladero.
Estados Afectivos
El supervisando atenderá a la congruencia de la expresión verbal y no verbal del estado afectivo del consultante y ubicará el afecto predominante y su polaridad, tanto en el nivel manifiesto como latente.
Fases Sistémicas. Se refieren a las etapas por las que pasa un proceso en una relación entre dos o más personas: (ver página 186).
• indiferenciación. Corresponde al primer contacto con el otro. Aún no existe interés por la relación.
• Identidad o identificación de elementos comunes. Implica el inicio de la relación personal y se crea el campo medio. (Ver Ciclos Interactivos) Imagino 2 círculos que se están uniendo y el área de interacción que forman ambos, es la que se va creando con los elementos comunes.
• Influencia o control. En esta etapa de la relación se da la lucha por el poder. La competencia entre los pares se hace evidente por la alteración en la autoestima.
• Intimidad o Cooperación. Aquí se puede observar que la pareja es cooperativa y ambos persiguen una meta común. Es como si por fin aceptaran que están en el mismo barco y van hacia el mismo puerto.
D.R. © DPO, Instituto Universitario Carl Rogers, 2012.
Autoestima
La autoestima no es más que la creencia que tenemos de nuestra valía. Comprender qué nivel - baja, media o alta - presenta la persona. La clave está en cómo se refiere a sí mismo y a sus relaciones así como al tema principal de la sesión.
Relación Sistémica con el supervisando
• Competitivo. Corresponde a la fase de Influencia. Puede mostrase como nutritivo, tóxico o mixto.
• Cooperativo. Corresponde a la fase de Intimidad. Puede ser pseudo cooperativo o confluente o mostrarse realmente comprometido con el proceso.
Localización del Bloqueo dentro del ciclo Gestalt
Dependiendo de los resultados del Test de Psicodiagnóstico Gestalt de Salama, aplicados a la pareja terapéutica antes de la sesión y además de lo que el supervisando capte del consultante y de sí mismo durante la entrevista.
Juegos Manipulativos entre el supervisando y su consultante
Pueden ser utilizados igual o de manera distinta tanto por el supervisando como por el consultante y esta lista no agota ni por mucho, otras posibilidades que puedan descubrirse: Perseguidor Víctima Demandante Sabio Confuso Obsesivo Salvador Acelerado Inquieto Indiferente Ignorante Interpretador
D.R. © DPO, Instituto Universitario Carl Rogers, 2012.
Como si... Pasivo - Agresivo
Justificador Angustiado
Ansioso Espontáneo
Aburrido Acelerado
Trabajo de la figura o desarrollo de la sesión
Investigar si en la sesión se trabajaron figuras claras y se cerraron gestalten. Hay que notar si el trabajo fue sobre la figura sobre el fondo o, sobre el contexto y si los pasos de caldeamientos, acción y retroalimentación se llevaron a cabo.
Proceso secuencial de la sesión
Datos obtenidos con guía en el Mapa de la Supervisión
Bloqueos en el ciclo de la experiencia gestalt: a. Del Consultante
b. Del Terapeuta Ejercicio:
Caldeamiento. Inespecífico y Específico Acción, contacto y Cierre
Tiempo de la Sesión: 5...10... 15... 20... 25... 30... 35... 40... 45 ó más minutos.
Cierre de la sesión
Qué se llevan y qué dejan ambos protagonistas respecto a las necesidades expuestas después de la sesión terapéutica. Es importante que el consultante no se vaya abierto como sugería Peris, sino que se retire con la sensación de haber cerrado el o los asuntos pendientes que trabajó en sesión, como siempre nos sugirió Laura Perls.
Elementos para la Supervisión
1. Tríada terapéutica. Consultante - terapeuta - supervisor. 2. Cámara de Gessel y circuito cerrado de televisión.
D.R. © DPO, Instituto Universitario Carl Rogers, 2012.
3. Micrófono. 4. Grabadora.
5. Test de Psicodiagnóstico Gestalt - TPG. 6. Video.
7. Videocasete. 8. Audio casete.
Una trascripción escrita de lo ocurrido en una sesión provee la posibilidad de observar los errores del terapeuta compartiendo la trascripción de la sesión. Es importante descubrir el ritmo y participación del terapeuta y sus intervenciones ante el consultante y el método que sigue de acuerdo al ciclo de la experiencia gestalt además de las técnicas de intervención.
Cuando es verbatim, es decir cuando no se grabó la sesión y el terapeuta transcribe la sesión de memoria, puede bloquear mucho del contenido de lo que ocurrió en su trabajo. Esta manera de supervisar puede carecer de profundidad y no es la más conveniente.
Cuando la sesión es filmada es posible regresar el video tantas veces como sea necesario para cotejar el trabajo terapéutico y la conducta no verbal.
Cuando es in situ, se puede ir regulando la conducta del terapeuta desde el lugar contiguo a la cámara de Gessel mediante un micrófono adherido al oído del terapeuta, esto naturalmente, se hace en el preciso momento del trabajo en la sesión.
Los elementos necesarios para el proceso de supervisión son:
1. Aceptación por parte del terapeuta de que está atorado y quiere crecer. De ello se da cuenta porque los consultantes que tiene abandonan la terapia con él o por reclamos de éstos que le comentan que no avanzan. Esto actúa como una luz roja y si el terapeuta es honesto consigo mismo solicitará supervisión con un experto que le facilite conocimientos metodológicos.
2. Ética profesional por parte del terapeuta y su supervisor. 3. Aceptación de los valores gestálticos por parte de ambos.
4. Compromiso por parte de ambos, lo cual significa que iniciarán y terminarán el proceso.
D.R. © DPO, Instituto Universitario Carl Rogers, 2012.
6. Supervisar no significa hacer un examen de la autoestima del terapeuta bajo supervisión, pues a veces éste cae en el error de que el revisar lo que sucedió en la sesión es sinónimo de que no es un “buen” terapeuta o que no sirve para esto y por ello no enfrentarse a lo que hace.
7. Trabajar el cómo se siente el terapeuta con su consultante.
8. Supervisar al terapeuta como persona en proceso de crecimiento además de su consultante.
D.R. © DPO, Instituto Universitario Carl Rogers, 2012.
ESTAR EN TERAPIA