La vida urbana
E) El circo Las carreras de carros
La creación del Circo Máximo, en la vaguada formada entre el Palatino y el Aventino (Vallis Murcia), remonta, según la tradición, al reinado de Tarquino el Soberbio.
Los primeros espectadores se sentaban en el césped de las dos laderas parale- las. Siglos después, se alzaba allí la construcción más fastuosa de Roma, profusa- mente decorada con mármoles, bronces, estatuas y todos los demás recursos de una civilización refinada.
El Circo Máximo, de forma muy alargada, tenía uno de los extremos semi- circular y el otro recto; en los dos había entradas grandiosas. La pista (arena), de 650 metros, estaba dividida longitudinalmente por un muro (spina), en cuyos ex- tremos había dos metas (meta) semicirculares, en torno a las que debían girar los carros. La spina se adornó cada vez de una manera más suntuosa: estatuas de dio- ses, victorias aladas sobre columnas, dispositivos para contar las vueltas (siete hue- vos en un extremo y siete delfines en el opuesto; cada vuelta se quitaba uno). El adorno principal era el obelisco de Ramsés II, traído de Heliópolis por Augusto.
Los juegos del circo comienzan con un desfile majestuoso (pompa). El magis- trado organizador de los mismos, llevado por una cuadriga (quadriga), y seguido de los caballeros, atletas, aurigas, sacerdotes y pueblo, se dirige desde el Capitolio al Circo Máximo, da la vuelta a la arena y ofrece un sacrificio. Después comienza la carrera. El magistrado-presidente da la señal arrojando a la arena un pañuelo blanco (mappa) desde su palco, colocado encima de las carceres, o cocheras, si- tuadas en el extremo recto de la pista; en ellas aguardan los corredores. Sus puertas se abren a la vez mediante un ingenioso dispositivo, y las cuadrigas vuelan entre nubes de polvo. De pie sobre el carro de dos ruedas (currus), los aurigas, vestidos con una túnica del color de su bando, protegida la cabeza con un casco de cuero
(galea), con las riendas (habenae) arrolladas a su cintura, pero provistos de un cu-
chillo para cortarlas en caso de caída, dirigen los caballos con la mano izquierda y manejan el látigo (flagellum) con la derecha. Cada carrera consiste en un número determinado de vueltas, normalmente siete. La mayor dificultad consiste en ceñirse lo más posible a la meta, para acortar espacio, y en evitarla, ya que el choque sería de fatales consecuencias.
Estas carreras tenían en un principio cierto matiz religioso y participaban en ellas los ciudadanos más encumbrados con sus propios corceles. Pero pronto surgió el auriga profesional, generalmente un esclavo o liberto, que ofrecía sus servicios a las sociedades organizadoras de carreras que mejor le pagasen. Cada una de estas sociedades elegía un color (blanco, rojo, azul o verde) y arrendaba sus cuadrigas a los magistrados que querían captarse la voluntad del pueblo con tales espectáculos. El público estaba dividido en bandos, y la victoria de un determinado auriga, ídolo de las masas, tenía entre ellas más resonancia que los hechos políticos de mayor trascendencia nacional. Muchos emperadores fomentaron esta irracional pasión de sus súbditos. De este modo halagaban sus instintos y al mismo tiempo canalizaban sus impulsos hacia objetivos que consideraban inofensivos. El grito popular «pa-
nem et circenses», tan frecuente en Roma, prueba por sí solo la degeneración mo-
ral y patriótica de una raza y explica su derrumbamiento político ante el ímpetu ju- venil de los pueblos bárbaros.
F) El anfiteatro
Antes de la construcción de los primeros anfiteatros, los espectáculos sangrien- tos tenían lugar en el Circo. Era el anfiteatro una construcción parecida a las actua- les plazas de toros, pero de planta elipsoidal. El primero de piedra se construyó en
Roma el año 29 a. J.C. Después se levantaron en todas las ciudades importantes de Italia (Verona, Pompeya, etc.) y de las provincias (Itálica, Mérida, Nimes...).
Los principales espectáculos sangrientos eran las luchas de gladiadores (munus
gladiatorum), de origen itálico. Introducidas por primera vez en Roma en el año 264
antes J.C., cobraron tal desarrollo, que llegaron a ser elemento casi obligado en todo programa de festejos. Las filas de los gladiadores se componían de cautivos de gue- rra, de criminales sentenciados, de esclavos e incluso de hombres libres, que hacían de la lucha una profesión. Vivían en escuelas de gladiadores, sometidos a dura dis- ciplina y a constante adiestramiento, dirigido por un entrenador (lanista). El espec- táculo comenzaba con un desfile (pompa) hasta el palco imperial, ante el que salu- daban con la fórmula «Ave, Caesar, morituri te salutant!» La lucha podía ser por parejas (paria) o por grupos (catervatim). El vencido solicitaba del público el in- dulto levantando el brazo izquierdo con el índice extendido. El público agitaba los pañuelos y gritaba Mitte! (= ¡Déjalo libre!). Si se lo concedía. Si hacía señales con el pulgar hacia abajo (pollice verso), el caído era rematado por su rival o por un es- clavo. Otros siervos conducían el cadáver al spoliarium, mientras el vencedor agi- taba la palma de la victoria. No todos los gladiadores iban armados del mismo modo. Los retiarii luchaban a cuerpo descubierto, armados solo de una red (rete) y un tridente (fuscina), contra los murmillones, llamados primitivamente galli. Otros iban armados con las más variadas armas, copiadas muchas veces de otros puebos, o inventadas con este solo objeto. No eran raras las luchas de jinetes y de carros de guerra (essedarii) y las batallas navales (naumachia). Estas tenían lugar en enormes estanques o, en menor escala, en la arena del anfiteatro, previamente inundada. Las luchas de fieras no se conocieron en Roma hasta el año 186 a. J.C. Fueron el primer paso para las cacerías y los combates de hombres contra fieras. Los delincuentes eran arrojados ad bestias o ajusticiados públicamente en medio de los más rebusca- dos y espectaculares suplicios. Más tarde fueron también protagonistas de tan horri- bles muertes seres inocentes, los cristianos. En el Coliseo de Roma murieron innu- merables mártires, en medio de un público infrahumano, abyecto y bestial, cuya sed de sangre arrojó una mancha eterna sobre la gloria de Roma.
LECTURAS LATINAS
Los galos fracasan en su intento de apoderarse del Capitolio
Tum arx Romae Capitoliumque in ingenti periculo fuit: namque Galli, nocte sublustri, cum primo inermem, qui tentaret1 viam, praemisissent, tradentes inde
arma, ubi quid iniqui2 esset, alterni innisi, sublevantesque invicem et trahentes
alii alios, tanto silentio in summum3 evasere, ut non custodes solum fallerent, sed
ne canes quidem, sollicitum animal, excitarent. Anseres non fefellere, quibus4 sa-
cris Iunoni in summa inopia cibi tamen abstinebatur; quae res saluti Romae5 fuit.
Namque clangore eorum alarumque crepitu excitus M. Manlius, qui triennio ante consul fuerat, vir bello egregius, armis arreptis, simul ad arma ceteros ciens, va-
dit: et dum ceteri trepidant, Gallum, qui iam in summo constiterat, umbone ictum deturbat. Cuius casus6 prolapsi cum proximos sterneret, trepidantes alios armisque
omissis saxa, quibus adhaerebant, manibus amplexos trucidat: iamque et alii con- gregati telis missilibusque saxis proturbare7 hostes, ruinaque tota prolapsa acies in
praeceps deferri8.
Luce orta, vocatis classico9 ad concilium militibus ad tribunos, Manlius ob vir-
tutem laudatus donatusque fuit. Sed vigilem reum haud dubium eius noxae, adpro- bantibus cunctis, de saxo Q. Sulpicius tribunus deici iussit.—T. Livio.
1) Para tantear; orac. de relat. con subj.; Gram., § 354, 1.—2) Genit. partit.— 3) A lo alto (de la peña).—4) Abl.; de los que se abstenían.—5) Doble dativo;
fue la salvación de Roma; Gram., § 295.—6) La caída.—7, 8) Infinit. históricos;
Gram., § 221, A.—9) Toque de trompeta.
Grandes construcciones de los tres últimos reyes de Roma
Pax deinde est facta. Maiore inde animo pacis opera inchoata (est), quam quanta1 mole gesserat bella, ut2 non quietior populus domi3 esset, quam militiae4
fuisset. Nam et muro lapideo, cuius exordium5 operis Sabino bello turbatum erat,
Urbem, qua6 nondum munierat, cingere parat (Tarquinius Priscus), et Infima Urbis
loca7 circa8 forum aliasque interiectas collibus convalles, quia ex planis locis haud
facile evehebant9 aquas, cloacis fastigio10 in Tiberim ductis siccat, et aream11 ad
aedem12 in Capitolio Iovis, quam voverat bello Sabino, iam praesagiente13 animo
futuram (esse) olim amplitudinem loci, occupat13 fundamentis.
Ser. Tullius rex addit urbi duos colles, Quirinalem Viminalemque. Inde dein- ceps auget14 Esquilias; ibique ipse, ut loco dignitas fieret15, habitat. Aggere et fos-
sis et muro circumdat urbem; ita pomoerium profert16. Pomoerium17, verbi vim so-
lam intuentes, postmoerium interpretantur esse. Est autem magis circa moerium, locus quem in condendis18 urbibus quondam Etrusci, qua19 murum ducturi erant,
certis circa terminis20 inaugurato21 consecrabant, ut22 neque interiore parte aedi-
ficia moenibus continuarentur23, quae nunc vulgo etiam coniungunt, et extrise-
cus puri aliquid ab humano cultu24 pateret soli. Hoc spatium, quod25 neque habi-
tari neque arari fas erat, non magis quod26 post murum esset, quam quod26 murus
post id, pomoerium romani appellarunt. Et in urbis incremento semper, quantum moenia processura erant, tantum termini hi consecrati proferebantur27.
(Tarquinius superbus) intentus perficiendo templo28 (Iovis), fabris undique
ex Etruria accitis, non pecunia solum ad id publica29 est usus, sed operis30 etiam ex
plebe. Qui31 cum haud parvus et ipse militiae adderetur labor, minus tamen plebs
gravabatur32 se templa deorum exaedificare manibus suis, quam postquam et ad
alia traducebantur opera, foros33 in circo faciendos34 cloacamque Maximam, recep-
taculum omnium purgamentorum urbis, sub terra agendam34.—Adaptado de T. Li- vio, I, 38 (5-7), 44 (3-5), 56 (1-2).
1) Con una energía aún mayor que el esfuerzo tan enorme con que ha-
4) Locativo; en la guerra; Gramática, § 323, A.—5) El comienzo de cuya
obra.—6) Adv.; por donde.—7) Los lugares bajos.—8) Prepos.—9) Evacua- ban.—10) En pendiente.—11) Solar, terreno.—12) Destinada al templo; para edificar el templo.—13) Abl. absol. con compl. dir.; Presintiendo que algún día sería grande la importancia de este lugar.—13) Echa los cimientos.—14) En- grandece.—15) Para dignificar este lugar (liter.: para que se originase dignidad para este lugar).—16) Lleva más adelante, ensancha.—17) Constr.: INTUENTES SOLAMVIM VERBIINTERPRETANTUR POMOERIUMESSE POSTMOERIUM; los que solo
tienen en cuenta la significación etimológica de esta palabra estiman que «PO-
MOERIUM» es lo mismo que «POSTMOERIUM» («= detrás de los muros»).—18) En
la fundación de las ciudades.—19) Por donde.—20) Con límites determina- dos.—21) Abl. absol.; después de consultar los auspicios.—22) De modo que.—
23) Estuvieran a continuación de...; ...adosados a...—24) Algún espacio libre
de habitación humana; AB... CULTU, abl. separat. depend. de PURI.—25) Pron. re- lat. suj. pac. de los inf. HABITARI y ARARI.—26) Conj. causal.—27) Estos lími-
tes consagrados se llevaban adelante... tanto cuanto iban a avanzar las mura- llas.—28) Atento a la construcción del templo; gerundivo en dat.—29) Empleó el dinero público; Gram., § 316, 4.—30) Las prestaciones personales, el tra- bajo.—31) Y aunque este esfuerzo, grande de por sí, se añadía al servicio militar, sin embargo...—32) La plebe encontraba menos pesado edificar con sus propias manos los templos de los dioses...—33) Graderíos, localidades.—34) Gerundi-
vos en acusativo.
Entrada del emperador Constancio en Roma (año 356 a. J.C.)
Proinde, Romam ingressus, imperii virtutumque omnium larem1 cum venisset
ad Rostra2 obstupuit: perque omne latus, quo3 se oculi contulissent miraculorum
densitate praestrictus4, allocutus nobilitatem in Curia5 populumque e tribunali, in
Palatium6 receptus favore multiplici, laetitia fruebatur7 optata. Deinde intra septem
montium8 culmina, per acclivitates planitiemque posita Urbis membra collustrans
et suburbana, quidquid viderat primum, id eminere inter alia cuncta sperabat: Io- vis Tarpei9 delubra, quantum terrenis divina praecellunt; lavacra10 in modum pro-
vinciarum exstructa; Amphitheatri molem solidatam lapidis Tiburtini compage11,
ad cuius summitatem12 aegre visio humana conscendit; Pantheum13 velut regionem
teretem speciosa celsitudine fornicataml4; et Urbis15 templum, forumque Pacis et
Pompei theatrum et Odeum, et Stadium, aliaque inter decora Urbis eternae. Verum cum ad Traiani forum venisset, singularem sub omni caelo structuram, ut opina- mur, haerebat attonitus, per giganteos contextus16 circumferens mentem.—Adap- tado de Eutropio.
1) Hogar; INSTIT., IV, «Culto doméstico».—2) La tribuna de las aren-
gas; INSTIT., II, B.—3) Adv.—4) Quedó deslumbrado por...—5) INSTIT.,
II, B.—6) El Palatino.—7) Gramática, § 216, 4.—8) Se refiere a las siete co- linas de Roma.—9) INSTIT., II, A.—10) Baños, termas.—11) Estructura,
aparejo.—12) Cima, cumbre.—13) El Panteón; templo circular con cúpula, sede
El actor Polus en el papel de Electra
Erat apud Graecos quidam histrio, nomine Polus. Is filium, quem unice ama- bat, amisit. Postquam eum satis diu deflevisse sibi visus est1, in scaenam rediit. Eo
tempore, «Electram», Sophoclis poetae fabulam2 Athenis agens3, funebrem urnam
erat gestaturus, Orestis, Electrae fratris, ossa quasi continentem. Fabulae enim ar- gumentum sic est compositum ut virgo, tanquam fratris reliquias ferens, deploret commisereturque interitum eius, qui per vim exstinctus esse existimatur. Igitur Po- lus, lugubri habitu Electrae indutus4, filii ossa atque urnam e sepulcro tulit, et, has
reliquias amplexus quasi Orestis, totam personam5 egit6 non simulacris neque imi-
tatione, sed luctu atque lamentationibus veris. Nam, cum fabulam videretur agere, suum ipse dolorem reipsa7 agebat.—De Aulo Gelio.
1) Le pareció que...—2) Tragedia (obra teatral).—3) Representando (en la escena).—4) Vestido con el traje de luto.—5) Personaje.—6) Representó.—7) En
realidad.
Origen de los juegos escénicos en Roma
Et hoc et insequenti anno pestilentia fuit. Et cum vis morbi nec humanis con- siliis nec ope divina levaretur, victis1 superstitione animis ludi quoque scaenici
—nova res bellicoso populo, nam circi modo spectaculum fuerat— inter alia cae- lestis irae placamina2 instituti dicuntur3; ceterum parva quoque, ut ferme4 principia
omnia, et ea ipsa peregrina5 res fuit. Sine carmine ullo, sine imitandorum carminum
actu6 ludiones7 ex Etruria acciti, ad tibicinis8 modos9 saltantes10, haud indecoros
motus more Tusco dabant. Imitari deinde eos iuventus11, simul inconditis12 versibus
inter se iocularia13 fundentes, coepere; nec absoni a voce motus erant. Accepta (est)
itaque res usurpando14 excitata15. Vernaculis artificibus16, quia «ister». Tusco verbo
ludio vocabatur, nomen histrionibus inditum (est)17.—Adaptado de T. Livio, VII, 2.
1) Abl. absol.—2) Ceremonias expiatorias para aplacar...—3) Se dice que...; Gramática, § 344.—4) Generalmente; casi siempre.—5) Extranjera.—6) Panto-
mima (gestos para representar las ideas del texto).—7) Histriones, actores.—8) To- cador de flauta, flautista.—9) Ritmo, compás.—10) Bailar.—11) La juventud, los jóvenes (suj., «ad sensum», de COEPERE). 12) Toscos, sin arte.—13) Chanzas,
burlas, cosas graciosas.—14) Con el uso.—15) Acentuada, propagada, generali- zada.—16) Artista.—17) Se aplicó...; se dio el nombre de histriones a los artistas nacionales; HISTRIONIBUS = HISTRIO o HISTRIONIS (genit. explic.), por atracción del dat. VERNACULISARTIFICIBUS.
Martirio de los cristianos en el circo en tiempos de Nerón
Romae incendium iussum credebatur. Ergo abolendo rumori Nero subdidit reos et quaesitissimis poenis adfecit Christianos. Auctor nominis eius Christus Tiberio
imperitante per procuratorem Pontium Pilatum supplicio adfectus erat. Primum co- rrepti sunt qui fatebantur, deinde indicio eorum multitudo ingens convicti sunt.
Et pereuntibus (Christianis) addita (sunt) ludibria1, ut ferarum tergis2 contecti
laniatu canum interirent, multi crucibus adfixi3 aut flamma usti, aliique, ubi de-
fecisset4 dies, in usum nocturni luminis urerentur. Hortos suos ei spectaculo Nero
obtulerat et circense ludicrum edebat5, habitu aurigae permixtus plebi vel curriculo
insistens6. Unde miseratio oriebatur, tamquam non utilitate publica, sed in saevi-
tiam7 unius absumerentur.—Adaptado de Tácito (Annales, XV, 44).
1) Burlas infamantes, escarnio, mofa.—2) Pieles.—3) Crucificados.—4) Fal-
taba el día, anochecía.—5) Daba al pueblo un espectáculo...—6) Montado en.—7) Para satisfacer la crueldad.
Alborotos en el circo entre facciones rivales
Sub idem tempus levi initio atrox caedes orta est inter colonos Nucerinos Pom- peianosque gladiatorio spectaculo, quod Livineius Regulus, quem motum senatu1
rettuli2, edebat3. Quippe oppidana lascivia4 in vicem5 incessentes probra, dein saxa,
postremo ferrum sumpsere, validiore6 Pompeianorum plebe, apud quos7 spectacu-
lum edebatur. Ergo deportati sunt in urbem multi e Nucerinis trunco per vulnera corpore, ac plerique liberorum aut parentum mortes deflebant. Cuius rei iudicium princeps senatui, senatus consulibus permisit8. Et rursus re ad patres relata9, prohi-
bi ti sunt publice in decem annos eius modi coetu10 Pompeiani collegiaque, quae
contra leges instituerant, dissoluta sunt11; Livineius et alii qui seditionem concive-
rant exsilio multati sunt.—Adaptado de Tácito (Annales, XIV, 17).
1) Expulsado del senado.—2) He referido.—3) Daba al pueblo (un espec- táculo).—4) Desenfreno.—5) Recíprocamente, mutuamente.—6) Abl. abs.;
siendo más fuerte la plebe.—7) En cuya ciudad (liter.: entre los cuales).—8) Re- mitió.—9) Remitida; abl. abs.—10) Abl. de separación; se prohibió a los P. cele- brar... fiestas de este tipo.—11) Fueron disueltos.
El valor de los gladiadores
Consuetudinis magna vis est. Pernoctant venatores in nive, in montibus uri1 se
patiuntur. Pugiles caestibus2 contusi ne ingemiscunt quidem. Gladiatores, aut per-
diti homines aut barbari, quas plagas perferunt!3. Quo modo illi, qui bene instituti4
sunt, accipere plagam malunt quam turpiter vitare! Quis mediocris gladiator inge- muit? Quis vultus mutavit unquam? Quis non modo stetit, verum etiam decubuit turpiter? Quis, cum decubuisset, ferrum recipere iussus5, collum contraxit? Tantum
exercitatio, meditatio, consuetudo valet!—Cicerón.
1) Tostarse, requemarse (por el sol y el viento).—2) Los guan-
tes (de los boxeadores antiguos, hechos con correas reforzadas con láminas
metálicas).—3) Aguantan.—4) Ejercitados.—5) Al darse la orden de que se le
Juegos y combates de gladiadores
Edidit1 (Caesar) spectacula varii generis: munus2 gladiatorium, ludos etiam re-
gionatim urbe tota et quidem per omnium linguarum histriones, item circenses, athletas, naumachiam. Munere3 in Foro depugnavit Furius Leptinus stirpe praetoria4
et Q. Calpenus senator quondam actorque5 causarum6. Pyrricham7 saltaverunt Asiae
Bithyniaeque principum liberi8. Ludis Decimus Laberius eques Romanus mimum
suum egit9 donatusque quingentis sestertiis et anulo10 aureo sessum11 in quattuorde-
cim e scaena per orchestram transiit. Circensibus, spatio circi ab utraque parte pro- ducto12 et in gyrum13 euripo14 addito, quadrigas bigasque et equos desultorios15 agi-
taverunt16 nobilissimi17 iuvenes. Troiam18 lusit turma duplex maiorum minorumque
puerorum. Venationes editae per dies quinque ac novissime19 pugna divisa in duas
acies, quingenis peditibus, elephantis vicenis, tricenis equitibus hinc et inde com- missis20. Nam quo21 laxius dimicaretur, sublatae metae inque earum locum bina cas-
tra exadversum constitutae erant. Athletae stadio ad tempus structo22 regione Martis
campi certaverunt per triduum. Navali proelio, biremes ac triremes quadriremesque Tyriae et Aegyptiae classis magno pugnatorum numero conflixerunt.
Ad quae omnia spectacula tantum undique confluxit hominum, ut plerique adve- nae aut inter vicos aut inter vias tabernaculis positis23 manerent, ac saepe prae24 turba
elisi exanimatique sint plurimi et in his duo senatores.—Suetonio, Divus Iulius, 39.
1) Dio al pueblo.—2) Un espectáculo, una lucha.—3) En este espectáculo.— 4) Abl. de origen; Gram., § 309.—5) Abogado, defensor.—6) Proceso.—7) Acus. interno; Gramática, § 279, C; bailar la danza pírrica (danza guerrera).—8) Hi-
jos.—9) Representó su propia pantomima (mimo, comedia, etc.).—10) El anillo
de oro era privativo de los senadores, de ahí que, una vez convertido en miem- bro del Senado, tuviera derecho a sentarse en las filas que le estaban reserva- das en el teatro.—11) Supino.—12) Prolongado.—13) A su alrededor.—14) Abl. absol.; foso.—15) Caballos especialmente amaestrados para los ejercicios cir- censes.—16) Conducir, manejar.—17) De familia muy ilustre.—18) Gram., § 279, C; juegos troyanos, carreras de caballos y evoluciones de caballería si- mulando combates; se los consideraba instituidos por Ascanio, el hijo troyano de Eneas.—19) Por último.—20) Trabados (en combate); abl. absol.—21) Or. fi- nal.—22) Abl. absol.—23) Abl. absol.—24) A causa de la multitud.
Los juegos de Pompeyo
Si te dolor aliquis corporis aut infirmitas valetudinis tuae tenuit quominus ad ludos venires1, fortunae magis tribuo quam sapientiae tuae; si haec, quae ceteri mi-
rantur, contemnenda duxisti2 et, cum3 per valetudinem posses, venire tamen no-
luisti, utrumque laetor4, et sine dolore corporis te fuisse et animo5 valuisse.
Omnino —si quaeris— ludi apparatissimi (fuerunt). Nam primum honoris causa in scaenam redierant ii quos ego honoris causa de scaena decessisse arbitra- bar. Quid6 tibi ego alia narrem? Nosti7 enim reliquos ludos. Quid enim delectatio-
milia? Aut armatura varia peditatus et equitatus in aliqua pugna? Quae popularem admirationem habuerunt, delectationem tibi nullam attulissent.
Nam quid ego te athletas putem desiderare10, qui gladiatores contempseris? In