La Escala de Coma de Glasgow -en ade- lante, ECG- es la herramienta más di- fundida y usada para la clasificación del trauma craneoencefálico, sin embargo para asegurar su fidelidad se debe apli- car de una forma estándar a través de la interacción con el paciente, por lo tan- to solo debe aplicarse una vez se haya realizado la reanimación inicial o se sus- penda la medicación en el paciente bajo sedación (11). Estudios adelantados han mostrado que el punto en el cual hay mayor grado de discordancia, es en el momento de definir la calidad del movi- miento (normal vs. anormal) al compa- rar poblaciones de personal médico, pa- ramédico y de enfermería; por otro lado los trabajos que comparan la sumatoria total al final de aplicar toda la escala por parte de observadores expertos y no expertos muestran grados de concor- dancia que fluctúan entre el 88,5 al 98%, siendo más concordantes al comparar poblaciones de expertos (11).
Se han creado otras escalas de clasi- ficación que van muy ligadas al estado de conciencia (como por ejemplo la es- cala de comprensión del nivel de con- ciencia), al nivel de respuesta, a la pre- sencia de amnesia, etc. Sin embargo al igual que con la ECG, no se ha desarro- llado estudios suficientes que puedan ser incluidos en un análisis epidemioló- gico que demuestre que la aplicación de una escala u otra tenga una repercusión Masa no excavada: cualquier tipo de masa mayor de
a favor de los pacientes respecto a un desenlace determinado.
Teniendo en cuenta lo anterior, se sugiere que la escala a utilizar debe ser aquella que el equipo conozca y con la cual esté familiarizado utilizando el mis- mo método o escala durante el abor- daje inicial como durante todo el segui- miento del paciente. Sin embargo no hay que olvidar que la ECG es fácil de usar, además de ser la forma más utili- zada a nivel mundial para la clasificación del trauma craneoencefálico, lo cual le da valor sobre el resto de las escalas.
Respecto a los pacientes que por la severidad del trauma o el requeri- miento de sedación no es posible apli- car toda la escala de Glasgow, hoy en día es claro que el componente de eva- luación motora (Glasgow Motor Sco- re-GMS) puede reemplazar a toda la escala, al aplicarse en modelos de pre- dicción (12). Por otro lado la reacción pupilar está relacionada en forma in- versa con la mortalidad encontrándo- se que la pobre reacción pupilar no es solo secundaria a fenómenos compre- sivos (ej:hernia uncal) sino también el
resultado de estados de hipoperfusion cerebral. Por tal motivo se han realiza- do modelos de predicción en los cuales se combinan el GMS y la reacción pu- pilar, mediante análisis retrospectivos se ha demostrado que tienen una estrecha relación entre sus hallazgos y los posi- bles desenlaces de los pacientes; esto se hace visible al encontrar fuerte relación entre las observaciones encontradas por el GMS y la reacción pupilar y los resultados en los pacientes al ser ana- lizados a la luz del Glasgow Outcome Score a los seis meses, lo cual da como resultado que la probabilidad de un desenlace desafortunado se incrementa de forma dramática cuando el GMS dis- minuye (OR 1.74-7.48) (13).
Conclusión
Es de gran importancia conocer la los hallazgos semiológicos asociados al trauma ya que estos son las palabras que el paciente muchas veces no puede expresar, y dependiendo de su interpre- tación, también dependerá el abordaje y el tratamiento; pero en no pocas oca- siones será el interrogatorio, la inspec-
Tabla 4. GOS
GOS 1 Buena recuperación Desarrollo de vida normal a pesar de pequeños déficits. GOS 2 Incapacidad moderada Incapacidad leve sin embargo paciente independiente. Pue-de trabajar. GOS 3 Incapacidad severa Consiente pero incapacidad que lo hace dependiente para su soporte diario. GOS 4 Estado vegetativo persistente Nula responsabilidad
ción, el examen físico etc. lo que no po- drá darnos idea de cuál será el futuro más probable de esa persona que soli- cita atención.
Referencias
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L
a función primordial del Sistema Nervioso es asegurar las funciones de control del organismo. Para ello reci- be miles de datos de información pro- cedentes de las diferentes partes del cuerpo y del exterior, para luego inte- grarlos y generar las respuestas ade- cuadas; su anomalía se puede detectar mediante una rigurosa exploración neu- rológica, de tal suerte que se podrá rea- lizar un diagnóstico. Con base en él se utilizarán las pruebas complementarias de un modo dirigido y no a ciegas, es decir, como complemento del diagnós- tico inicial de presunción, con el fin de demostrar la enfermedad sospechada o a descartar patologías de un modo ra- zonado y razonable. El diagnóstico neu- rológico incluye una serie de pasos que deben seguirse secuencialmente. 1Lamentablemente con una inusita- da frecuencia la exploración neurológi- ca de los pacientes de las Unidades de 1 Neurocirujano Universidad del Rosario. Bioeticista Pontificia Universidad Javeriana. Profesor Titular de Neurocirugía y Bioética Fundación Universitaria de Ciencias de la Sa- lud. Jefe Servicio de Neurocirugía Hospital de San José Bogota.