INVERSIÓN, PRODUCTIVIDAD Y CRECIMIENTO: RECUPERACIÓN Y AVANCES MODERADOS
COEFICIENTES DE INVERSIÓN CORRESPONDIENTES AL PERÍODO POSTERIOR A LAS REFORMAS
(Porcentajes)
Países Fase 1 Fase 2 Fase 3
Años Coeficiente Años Coeficiente Años Coeficiente
Argentina 1990 12.7 1991-1998 20.5 Bolivia 1985-1989 13.2 1990-1998 17.9 Brasil 1990-1994 14.7 1995-1998 16.8 Chile I* 1974-1976 14.6 1977-1981 16.7 Chile IIa 1982-1985 14.2 1986-1989 18.3 1990-1998 25.1 Colombia 1990-1991 13.5 1992-1998 17.8 Costa Rica 1986-1991 20.5 1992-1998 23.2 México 1985-1990 17.1 1991-1998b 19.7 Perú 1990-1992 17.7 1993-1998 23.3
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de G raciela M oguillansky y R icardo Bielschowsky,
Inversión y reformas económ icas en A m érica Latina, Santiago de Chile, Com isión Económ ica para A m é rica Latina y el Caribe (CEPAL)/Fondo de C ultura Económ ica, 2000.
a Chile aparece dos veces para distinguir dos períodos de reform as. b No incluye 1995.
Chile tiene ahora 25 años de experiencia a partir del inicio de las reformas, mucho más que cualquier otro país. Bolivia, Costa Rica y México han llevado a cabo reformas durante alrededor de quince años, pero ninguno ha entrado aún en la tercera fase. En Bolivia, las privatizaciones comenzaron a finales del proceso de reforma, y el auge de inversiones resultante, generado por capitales extranjeros, se sostiene aún por medio de las obligaciones legales que acompañaron la venta de las empresas estatales. Costa Rica ha gozado recientemente de un repunte de la inversión, asociado con el reposicionamiento de las em presas transnacionales en la región; esto lleva la tasa de inversión por sobre lo que probablemente habrían sido sus niveles normales. En M éxico, la in co n gru en cia entre las reform as y las p o lítica s macroeconômicas ocasionó una crisis financiera importante en 1994- 1995. La devaluación resultante y el auge de las exportaciones que la acompañó producen aún incentivos transitorios a la inversión. Además, el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) ha esti mulado la afluencia de inversión extranjera. De ese modo, los tres casos
necesitan unos cuantos años más antes de que los coeficientes de inver sión se estabilicen en sus nuevos niveles normales.
Los restantes cuatro casos, Argentina, Brasil, Colombia y Perú, tienen menos de una década de experiencia con las reformas, de manera que no sorprende que todavía estén en un período de transición. Brasil, en especial, no salió de la hiperinflación sino en 1994, y otros tipos de inestabilidad macroeconômica, sobre todo un voluminoso déficit fiscal, todavía crean una situación de considerable incertidumbre. Ello se agra vó, por cierto, cuando la crisis financiera internacional se extendió a la economía brasileña y derivó a la larga en la devaluación de enero de 1999.
Más allá del período relativamente breve que ello comportó, Argen tina, Colombia y Perú se han topado con problemas adicionales que son incompatibles con el proceso de consolidación. Argentina y Perú han estado sometidos a formas de crecimiento particularmente inestables. Argentina, con un régimen de tipo de cambio fijo, ha estado altamente expuesta a los cambios en los flujos financieros internacionales. Perú ha sufrido las consecuencias de un crecimiento intermitente, causado por los desequilibrios macroeconômicos y exacerbado por los fenómenos climáticos. La puesta en práctica de las reformas en Colombia chocó con otros objetivos de política, especialmente la descentralización y un gran aumento del gasto público. El resultado ha sido una desviación de la tradicional estabilidad de su desempeño económico, lo que ha causado gran incertidumbre en los últimos años y una reducción de la inversión.
C. El IMPACTO DE LA S REFORM A S EN LA IN VERSIÓ N
Las tendencias de la inversión y la productividad tienen su origen en el comportamiento de los actores económicos, que responden al contex to macroeconômico, el ambiente internacional y la promulgación de reformas conforme a grados diferentes de incertidumbre. Para estimar la importancia de estos factores determinantes del comportamiento de las inversiones, empleamos un modelo econométrico en que las varia bles dependientes son la inversión bruta en capital fijo como porcentaje del PIB y la inversión en maquinaria y equipo como porcentaje del PIB. Las variables independientes son el cambio en la producción con un período de rezago (el efecto acelerador), diversos indicadores de la inestabilidad macroeconômica (en especial, el cambio en los precios al
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consumidor, la variación del tipo de cambio real y la carga de la deuda externa), el ambiente internacional (es decir, la afluencia de inversión extranjera directa) y las reformas económicas.
Los resultados del análisis econométrico son en general consistentes con las expectativas que surgen de las publicaciones sobre la inversión así como del análisis anterior (véase el cuadro IV-5).27 El coeficiente relativo a la producción rezagada fue positivo y significativo; su valor fue notablemente más alto en las regresiones referidas a la maquinaria y equipo que en aquellas que explican la inversión total. Ello es con gruente con los planteamientos hechos anteriormente, acerca del efecto negativo de un contexto macroeconômico recesivo en el desempeño de la inversión inmediatamente después de las reformas, así como con la fuerte recuperación en inversión en maquinaria y equipo que ocurre con los avances hacia la estabilización.
La variación del tipo de cambio real, el índice de precios al consumi dor y la carga de la deuda externa tuvieron los efectos negativos previstos en la inversión, lo que realza la importancia de la incertidumbre durante la primera fase en cuanto a estimular una actitud de espera. La inversión extranjera directa (IED) tuvo un impacto positivo e importante en la in versión total, aunque su volumen fue pequeño. Esto tiene sentido dado que incluso en su punto más alto en 1997-1998, la IED representó como promedio menos del 20% de la inversión total en los principales países receptores de la región. Además, una parte importante de este flujo se orientó hacia la compra de activos existentes, tanto por medio de la participación en la privatización de las empresas públicas a partir de comienzos de los años noventa, como a través de fusiones y adquisiciones en el sector privado. Este fue el caso especialmente después de la crisis de 1995, y se extendió incluso a Chile luego de la recesión de 1998-1999.
El índice medio de las reformas tuvo un impacto positivo en ambas variables dependientes, aunque es significativo sólo para las ecuaciones que explican la inversión en maquinaria y equipo. Entre los índices de reformas específicas, el correspondiente a la privatización fue positivo y significativo en todos los casos. La reforma comercial fue significativa solamente para la inversión en maquinaria y equipo, como era de espe rar dada la alta participación de las importaciones en ese sector.
27. Estos resultados son similares a aquellos alcanzados por Lora y Barrera (1997). Son tam bién compatibles con los de Fernández Arias y Montiel (1997) y Serven y Solim ano (1993). Los autores agradecen a Claudio Pini su realización del análisis econométrico.
Cuadro IV-5