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El concepto de comunidad internacional proviene de la ciencia política y las relaciones internacionales, y se refiere al conjunto de países que están asociados en virtud de intereses comunes, bien sean estos políticos o económicos y a partir de ellos se establecen dinámicas de apoyo, ayuda o interacción, particularmente a través de tratados. Es interesante pensar que éste es un concepto bastantes amplio y cambiante, en virtud de contextos internacionales y coyunturas políticas. Asimismo, es un término que está relacionado con conceptos de reciprocidad y solidaridad, en virtud del reconocimiento explícito entre estados soberanos que se autodefinen dentro

150 de unos límites geográficos, pero a la vez aceptan la existencia de otras soberanías y por lo tanto, la posibilidad de establecer relaciones de cooperación y solidaridad, con base en ciertos intereses. Por último, también es factible comprender el concepto de comunidad internacional a partir de situaciones que involucran estados, más allá de su voluntad de hacerlo, pero que por su misma dinámica los conmina a manifestar se punto de vista y buscar apoyo en otros países para hacerle frente. Es el caso, por ejemplo, del narcotráfico, la inmigración ilegal, la trata de personas, violaciones de Derechos Humanos, guerras, entre otros.260

La historia de la comunidad internacional es relativamente reciente, y hunde sus raíces a comienzos del siglo XX, luego de la Primera Guerra Mundial y la creación de la Sociedad de las Naciones, en el marco de la búsqueda de garantías para asegurar la paz. Posteriormente, se crearían otros organismos como la ONU en 1945, después de la Segunda Guerra Mundial con el objetivo de promover los Derechos Humanos, la paz y la cooperación económica y política de los Estados. Para el caso de América Latina, en 1948 fue creada la OEA, con el fin de fomentar la democracia y la integración de los países de la región. Al mismo tiempo, existe una legislación internacional desarrollada a partir de los ejes de los Derechos Humanos y su protección, regulación de conflictos y guerras, además de asuntos comerciales y económicos, así como culturales. Vale nombrar en DIH, creado específicamente para regular las guerras y proteger los derechos de combatientes y civiles. Ha sido ratificado por la gran mayoría de los Estados del mundo, y suponen un avance muy importante en el tratamiento de los conflictos y su solución pacífica, desde el respeto por la persona y su dignidad.

Ahora bien, ¿quiénes componen la comunidad internacional? Según Ximena Cujabante, esta asociación está compuesta por diferentes actores, que se agrupan dependiendo de su origen e interés: organismos multilaterales, Estados relevantes para el o los Estados involucrados en el asunto, organizaciones no gubernamentales (ONG) o actores no gubernamentales.261 En Colombia, en el marco de la guerra que ha azotado

260

Generalitat de Catalunya. “La integración de la comunidad internacional”. Consultado el 22 de

marzo en

http://presidencia.gencat.cat/web/.content/ambits_actuacio/consells_assessors/catn/informes/inf_ 13_castella.pdf

261 Cubajante Villamil. Ximena Andrea. “La comunidad internacional y su participación en los procesos

151 al país durante más de cincuenta años, estos actores comprendidos dentro de la comunidad internacional han tenido un grado de involucramiento, tratando de apoyar procesos de disminución del conflicto, desarmes, construcción de condiciones de bienestar general, asesorías, vigilancia y monitoreo sobre situaciones de violaciones de los Derechos Humanos.

Por otro lado, para el caso colombiano y el conflicto de larga data que ha vivido, la comunidad internacional se ha relacionado de maneras bien especiales. Básicamente, podemos pensar en tres vías. La primera de ellas, en virtud de la dinámica de la guerra, que desde los últimos veinte años, por lo menos, ha desbordado las fronteras nacionales y ha impactado países vecinos como Venezuela o Ecuador.262Entonces, en conflicto colombiano ha involucrado a sus vecinos de manera directa. En segundo lugar, con el auge de la producción y comercialización de drogas ilícitas y la guerra declarada en su contra por los EE.UU. desde la década de 1970, el conflicto colombiano ha tenido repercusiones a nivel internacional, básicamente como país “responsable” de la producción de estas sustancias ilícitas y por lo mismo, objeto de intervención por medio de dinero, apoyo logístico y estratégico desde el punto de vista militar, así como de presiones para combatir a las guerrillas, consideradas las mayores responsables del problema. Luego de 2001, la lucha se intensificó en virtud de la llamada “lucha contra el terrorismo internacional” liderada por los EE.UU. Tercero, el conflicto colombiano ha trascendido fronteras y ha llamado la atención de países de la Unión Europea (como Francia o Alemania, por ejemplo) a raíz de la constante violación de los Derechos Humanos por medio de prácticas como el secuestro, la desaparición forzada, y también la persecución de líderes sociales, masacres perpetradas por paramilitares con aquiescencia del Estado, entre muchas otras situaciones. Es decir, que la situación de vulnerabilidad de los derechos y la dignidad humana en el conflicto colombiano también ha llevado a que la comunidad internacional se manifieste, particularmente a favor de diálogos y procesos de paz, así como acuerdos humanitarios para la liberación de secuestrados, especialmente durante el gobierno de Uribe Vélez. Así, el conflicto colombiano ha sido objeto de interés y preocupación de la comunidad internacional, con especial profundidad desde la década de 1980.

262 Han sido múltiples las denuncias de la presencia de guerrilleros de las FARC y el ELN en territorio

venezolano y el supuesto apoyo ideológico y estratégico que ha sido ofrecido por Chávez y Maduro, a lo largo de los últimos 15 años. Asimismo, el bombardeo al campamento en que se encontraba Raúl Reyes y en el cual murió junto con otros guerrilleros, generó un roce diplomático bastante complejo con Ecuador y el presidente Rafael Correa en marzo de 2008.

152 Dicho lo anterior, en lo que concierne a la comunidad internacional y la consolidación del acuerdo final firmado entre el Estado colombiano y las FARC vale decir que su papel es fundamental en cuanto al apoyo y el acompañamiento que puede prestar en estos momentos. Sin embargo, es importante mencionar antes algunos aspectos relevantes de la presencia e impacto de la comunidad internacional en proceso de paz anteriores, de tal manera que se puede comprender con mayor solidez la importancia de su presencia en esta coyuntura.

Según algunos estudiosos de este tema, el trabajo de la comunidad internacional se empezó a dar en Colombia cuando se iniciaron los primeros acercamientos para el diálogo entre el Estado y las insurgencias, por allá a comienzos de la década de 1980. Ya para ese entonces, los EE.UU. desarrollaban su lucha antidrogas y a través de dinero y retórica, fomentaban la idea de destruir al enemigo, es decir, a la guerrilla “narco-terrorista”263

No obstante, la comunidad internacional no tuvo un rol decisivo en estos procesos en tanto que no estuvo presente, ni produjo sugerencias ni observaciones que ayudaran a darle un curso y un sentido de consolidación a lo acordado. Lo logrado a mediados de los años de 1980 se fue al traste cuando se inició la llamada “guerra sucia” contra la UP.

Más adelante, durante el proceso con el M-19 la comunidad internacional tuvo un pequeño rol a través de la Internacional Socialista la cual tuvo un corto rol en la verificación de la entrega de las armas.264 Entre 1991 y 1999, la comunidad internacional manifestó buenos oficios a través del otorgamiento de sedes para adelantar diálogos exploratorios, por ejemplo con la guerrilla del ELN en Alemania. Con el comienzo de los diálogos de paz entre el gobierno de Pastrana y las FARC se da inicio a un involucramiento mucho más directo y explícito de la comunidad internacional. Tal como ya se dijo, una de las estrategias de Pastrana fue la realización de una “diplomacia para la paz”265

, con la cual se buscó un apoyo en países de la Unión Europea y por lo tanto, otorgarle legitimidad al proceso. Para las FARC, esto significó la oportunidad también de darse a conocer afuera de Colombia y lograr

263 Ver nota 142.

264

Barreto Henriques. Miguel. “Los procesos de paz en Colombia y el rol de la comunidad internacional: ¿crónica de un nacimiento anunciado?”. En RAI Revista de Análisis Internacional, Vol. 5, No. 2, julio-diciembre 2014, pp. 219-243.

153 ciertas simpatías por su lucha, es decir, al igual que el gobierno, quisieron lograr legitimidad.266

¿Cuál fue el impacto del involucramiento de la comunidad internacional en el proceso adelantado entre 1999 y 2002 entre el Estado y las FARC? Si bien esta era la primera vez que a la comunidad internacional se le dio reconocimiento y capacidad de maniobra de forma explícita y directa, en el marco de la política aplicada por Pastrana, los resultados fueron agridulces. Como lo considera Barreto, por una parte habría que considerar que su impacto no fue positivo en la medida en que el objetivo de los diálogos fracasó estrepitosamente en febrero de 2002. No obstante, no pueden ser imputables a la comunidad internacional las razones de tal fracaso. Según este analista, la comunidad internacional fue mantenida a cierta distancia tanto por parte del gobierno como de las FARC, por considerar que el asunto en últimas era de competencia soberana de Colombia. Esto generó un aislamiento y un impacto poco profundo en las observaciones hechas por los miembros de la comunidad internacional que asistieron a los diferentes eventos en el marco de los diálogos adelantados.267

Durante los dos años de Uribe Vélez en la presidencia (2002-2010), la opción del diálogo para finalizar el conflicto fue relegada a un segundo plano. En ese sentido, la comunidad internacional también fue relegada y se limitó al apoyo de algunos acercamientos con el ELN en La Habana en 2006, y mediación para liberación de secuestrados a través de intervenciones de países como Francia.268Así como durante el gobierno de Pastrana se aplicó el concepto de soberanía en los asuntos internos y con ello, un límite a la comunidad internacional en las actuaciones de apoyo a los proceso de diálogo, durante el período de Uribe Vélez ocurrió algo similar. Esto, sumado a que nunca se planteó ningún proceso de diálogo con las guerrillas, a las que se les atacó con todo el poderío militar.

Esta dinámica cambiaría a partir del 2012, cuando en Oslo se anunció el establecimiento de los diálogos entre el Estado y las FARC, cuya fase exploratoria se dio por cuatro meses en La Habana, Cuba. De entrada, la comunidad internacional se involucraba en cabeza de Cuba y Noruega, como

266

Barreto Henriques. Miguel. “Los procesos de paz en Colombia y el rol de la comunidad internacional: ¿crónica de un nacimiento anunciado?”…. p., 225-226.

267

Ibíd., p. 229.

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En virtud del secuestro de Ingrid Betancourt, quien es colombiana y también tiene ciudadanía francesa. En ese entonces, el presidente francés Sarkozy hizo llamados constantes para su liberación, la cual se daría finalmente en 2008, a través de una operación militar llamada “Operación Jaque”.

154 países garantes. Además, se acudió a la presencia como acompañantes de Venezuela y Chile. Según Barreto, la elección de Noruega se dio por ser un país con gran experiencia en resolución de conflictos a través de apoyo y presencia activa mediante facilitación y mediación. A su vez, Cuba representa un reflejo ideológico para las FARC, tanto en el apoyo a su lucha como en su gestión probada en apoyo a la salida dialogada a la guerra. Por su parte, Venezuela se constituye como un vecino directamente involucrado en el conflicto colombiano y también por afinidad ideológica, especialmente en la figura de Chávez y la posibilidad de materialización del Socialismo. Chávez fue un factor importante en la mediación entre las guerrillas colombianas y el Estado, especialmente durante los últimos años, hasta su muerte en 2013. Por lo tanto, Venezuela parecía estar llamada casi que de forma natural como parte activa de los diálogos en La Habana. Finalmente, Chile es un país que tiene notables afinidades con Colombia en términos de doctrinas económicas y perspectivas de desarrollo. Ambos países comparten políticas de desarrollo similares, y en el caso del presidente Santos, Chile representa un país con gran potencial para apoyar el proceso y fomentar su consolidación, con miras a un futuro económico sostenible.269 También hay que mencionar a la ONU, la cual adquirió una importancia suma en tanto que organismo participante y verificador del proceso de desarme y reintegración de los guerrilleros.270

¿Cuál será el papel de la comunidad internacional en virtud del “acuerdo final”? En el punto 6 se agregó un aparte; bien detallado por lo demás, referido a la actuación de la comunidad internacional, que fue llamado “componente internacional de verificación”. Sus funciones están determinadas por criterios de transparencia, acceso a la información, verificabilidad de la misma, así como objetividad.271De esta forma, se busca

269 Barreto Henriques. Miguel. “Los procesos de paz en Colombia y el rol de la comunidad

internacional: ¿crónica de un nacimiento anunciado?”…. p., 235-236.

270

Al momento de escribir estas líneas, la ONU se encuentra en el proceso de verificación y monitoreo del proceso de entrega de armas así como de la situación en las diferentes zonas de concentración donde se encuentran los miembros de las FARC. En estos días está prevista la primera visita de los embajadores de los países miembros del Consejo de Seguridad, quienes harán una revisión de lo acordado en lo referente al armamento, la condiciones de las zonas de concentración, así como conversaciones con líderes regionales. “La visita del Consejo de Seguridad: un compromiso con la paz en Colombia”. Jean Arnault. Jefe de la Misión de la ONU”. Consultado el 29 de abril en

https://colombia.unmissions.org/%E2%80%9Cla-visita-del-consejo-de-seguridad-un-compromiso- con-la-paz-en-colombia%E2%80%9D-jean-arnault-jefe-de-la-0 .

271

“Acuerdo general para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera”, pp., 210-211. Consultado el 23 de marzo de 2017 en www.mesadeconversaciones.com.co

155 que el monitoreo y la verificación del proceso de concentración, desarme y reintegro a la vida civil y política de los miembros de las FARC se haga de la mejor manera, y se tenga también elementos de juicio suficientes para garantizar su desarrollo en virtud de lo acordado.

Ahora bien, en lo particular a la ONU se le ha asignado un rol de verificación acerca del proceso de reintegración de los miembros de las FARC, así como las garantías de seguridad para la buena consecución del mismo. Esta labor se le otorgó a la llamada “Misión política de verificación de las Naciones Unidas”, cuya duración estará sujeta a lo acordado entre el Estado y las FARC y tendrá como función primordial la verificación de la reincorporación política, las garantías de seguridad del movimiento político que surja del tránsito de las lucha insurgente a la arena pública, y la reincorporación económica y social.272Además, se estableció que esta misión tendrá a cargo la tarea de verificar el cumplimiento de las garantías de seguridad que buscan proteger la vida y los derechos de líderes sociales, defensores de derechos humanos y miembros de diferentes movimientos políticos que han sido objeto de persecución y atentados por parte de organizaciones criminales, del Estado o grupos paramilitares.273

Por otro lado, las partes establecieron un “componente de acompañamiento internacional”, con el fin de robustecer la implementación del acuerdo logrado, a través de apoyo logístico, de recursos tanto humanos como materiales.274 La ayuda solicitada a la comunidad internacional está sustentada en el principio de soberanía, lo cual implica que este apoyo se ciñe a las leyes colombianas. Asimismo, se define bajo principios de imparcialidad y capacidad en recursos y logística, de tal forma que se le dé seguridad al proceso de implementación. A la luz de estos criterios, es posible identificar que las partes consideran fundamental la labor de la comunidad internacional, para fortalecer lo acordado. Seguidamente, en el “Acuerdo Final” hay una tabla en la que se explicitan los países y organizaciones que tendrán un rol relevante para cada uno de los puntos acordados. Entonces, la cooperación internacional está definida por cada uno de los puntos: reforma rural, participación política, reincorporación social, drogas ilícitas y víctimas.275Dentro de los diferentes países se encuentran EE.UU., Suecia, la Unión Europea y Suiza. En cuanto a organismos 272 Ibíd., p. 213. 273 Ibíd., p. 213. 274 Ibíd., p. 214. 275 Ibíd., p. 216.

156 internacionales, habrá apoyo de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, la Cruz Roja, la ACNUR (Agencia de la ONU para el asunto de refugiados), la FAO, UNASUR, la OEI (Organización de Estados Iberoamericanos) y el PNUD. Por último, intervendrán organizaciones internacionales como el Instituto para la Justicia Transicional (ICTJ), el Centro Carter, la Comisión Global de Drogas, entre otros.

A la luz de lo expuesto, parece que en este proceso de diálogo entre el Estado colombiano y las FARC fue estimada de manera positiva la importancia de la comunidad internacional. De las experiencias pasadas se mantuvo el criterio de la primacía de la soberanía colombiana, desde la cual se comprende que la aplicación de lo acordado está sujeta a las leyes colombianas, y es una labor a desarrollarse de forma autónoma. No obstante, se le está dando al mismo tiempo un reconocimiento a la cooperación internacional, y además se estableció de forma directa el procedimiento a través del cual se tramitará el apoyo. En este sentido, es posible afirmar que es la primera vez que la comunidad internacional es tenida en cuenta de esta forma en un proceso de diálogo entre el Estado colombiano y las guerrillas, en este caso las FARC.

Si bien es evidente que la comunidad internacional tiene un rol bastante importante en este proceso, hay que preguntarse por los retos y los desafíos. En especial, teniendo en cuenta que el conflicto armado colombiano es un asunto que ha generado (y genera) impactos más allá de las fronteras nacionales. En segundo lugar, es clave considerar también que algunas de las causas del conflicto colombiano tienen origen en concepciones políticas y actividades económicas globalizadas en las cuales se ven involucrados muchos países. Tercero, no es posible pensar la consolidación del proceso sin un apoyo decidido de los EE.UU. en la medida en que es un socio comercial fundamental y además, es el país que ejerce una gran influencia geopolítica en la región, sin ninguna duda.

De acuerdo con los criterios expuestos, y teniendo en cuenta los conceptos de responsabilidad y solidaridad sobre los cuales consideramos que la cooperación de comunidad internacional está sustentada, podemos plantear algunas reflexiones. En primer lugar, la comunidad internacional actúa como mediadora y facilitadora y con esto, ayuda a garantizar el surtimiento del proceso. En este sentido, su apoyo está legitimado en la medida en que las partes acordaron su presencia y labor. La efectividad de su acción está dada por el hecho de que ésta se constituye como un “tercero neutral” al cual se le

157 invistió de una capacidad de acción mediadora y así, es factible que neutralice cualquier intento de manipulación de situaciones o hechos que