CAPÍTULO 1. LA UNIVERSIDAD Y SUS DIMENSIONES INTERNACIONALES.
1.5. Conclusiones parciales
El presente capítulo procuró analizar las dimensiones internacionales de la universidad a principios del siglo XXI, tomando aportes correspondientes al campo de los Estudios Sociales de la Ciencia y la Tecnología, la Sociología de la Educación Superior y las Relaciones Internacionales. Uno de los puntos destacados ha sido el fenómeno de la internacionalización de la educación superior preeminente en los últimos años. Respecto de dicho fenómeno, el mismo se enmarca dentro del proceso de globalización, constituyéndose en una manera de enfrentar y dar respuesta a los retos y problemas que esta última genera y presenta a las instituciones de educación superior.
La internacionalización es comprendida como el proceso mediante el cual se introduce la dimensión internacional en la cultura y la estrategia institucional, en las funciones de la formación, la investigación, la extensión y en la proyección de la oferta y capacidades de la Universidad. La misma constituye a la vez un proceso al interior de la institución, y por otro lado, conforma un proceso que difunde su oferta educativa y de investigación en un espacio supranacional. Entre las estrategias de internacionalización más utilizadas se encuentran la movilidad de estudiantes, profesores e investigadores, la participación en redes, la oferta educativa internacional, las titulaciones conjuntas con instituciones extranjeras, los acuerdos interinstitucionales, las investigaciones conjuntas con grupos extranjeros, la oferta de enseñanza de idiomas y culturas locales, las acciones de cooperación al desarrollo, entre otras.
Los motivos primordiales que impulsan la internacionalización pueden agruparse en cuatro grupos: socioculturales, políticos, económicos y académicos. Para Sebastián (2004) en las últimas décadas se han ido abandonando los conceptos asistencialistas de la internacionalización y se ha dado lugar a la idea de asociación para el beneficio mutuo. Asimismo, se ha visto atravesada por un principio de carácter comercial (educación superior como un servicio propenso a la venta) y otro de solidaridad (donde los principios de la cooperación internacional rijan las relaciones entre los establecimientos de enseñanza superior). En los últimos años los gobiernos
nacionales han ganado gran protagonismo en la promoción de la internacionalización de las universidades. Entre las razones para promover la internacionalización se encuentran el interés por lograr un mayor desarrollo de recursos humanos, la consecución de alianzas estratégicas, la generación de ingresos, transacciones comerciales, creación de instituciones, fomento al desarrollo social y cultural y al entendimiento mutuo.
Por su parte, la cooperación internacional es el principal instrumento utilizado para desarrollar las estrategias de internacionalización ya que facilita y acelera los procesos internos a la vez que tiene la capacidad de ampliar la proyección exterior de la universidad mediante la creación de alianzas y consorcios. Ambos fenómenos -internacionalización y cooperación internacional- resultan de fundamental importancia en el ámbito académico ya que estimulan el fortalecimiento y el desarrollo de las instituciones así como la formación de profesionales capacitados. Sebastián (2004) encuentra el fundamento de la cooperación en la complementariedad de las capacidades de las instituciones de enseñanza superior para llevar adelante actividades conjuntas que conlleven al beneficio de ambas partes (dejando de lado el antiguo enfoque asistencialista y el concepto de “ayuda para el desarrollo” relacionados con la cooperación vertical).
Entre países de mayor desarrollo la cooperación enfatiza la complementación de las capacidades, mientras que entre países de mayor desarrollo con los de menor desarrollo tiende a la creación de capacidades y el fortalecimiento institucional de estos últimos (Sebastián, 2000; 2001). Sin embargo, muchas veces la participación de los países con menor desarrollo es de carácter “subordinado”, ya que los intereses responden a las necesidades de las naciones desarrolladas. La ausencia de estrategias y políticas nacionales orientadas a la cooperación científica-tecnológica en los países en desarrollo imposibilita que los mismos negocien los términos de la vinculación.
La cooperación universitaria se puede dar a través de proyectos de investigación conjuntos, acuerdos bilaterales, multilaterales o regionales, programas educativos conjuntos, dobles grados, intercambio de expertos, reuniones científicas, co-tutelas, movilidad de estudiantes y profesores.
Desde principios del siglo XXI la movilidad científica y académica se caracteriza por ser policéntrica, aunque no totalmente multidireccional, ya que los flujos van desde lugares menos desarrollados a los más competitivos de la economía (la tríada Europa, Estados Unidos y Japón). La deslocalización del trabajo científico genera una
fuerte “división internacional del trabajo”, ya que traslada a la periferia actividades científicas muy especializadas y que requieren de gran destreza técnica, pero de carácter rutinario. Lo que conduce a que los grupos de investigación más transnacionalizados, a pesar de presentar una prestigiosa producción, contribuyan -y lo han hecho históricamente- de manera marginal al desarrollo de las sociedades locales, ya que no generan conocimiento localmente útil y apropiable (Kreimer, 2006).
Entre los agentes de cooperación, encargados de su fomento, se encuentran los organismos internacionalesy los gobiernos de los países. Entre los actores, encargados de su ejecución, se encuentran las universidades, empresas, centros de investigación, organizaciones no gubernamentales, investigadores y grupos de investigación. Si bien muchos casos toman la forma de cooperación espontánea, se asiste a un protagonismo cada vez mayor de los modelos de cooperación de carácter instrumental integrados a políticas institucionales, promovidos mediante políticas públicas de internacionalización y de cooperación universitaria.
Por su parte, en el ámbito de las relaciones internacionales la cooperación entre los estados ha sido abordada por distintos paradigmas como el (neo)realismo, el transnacionalismo, el marxismo y el constructivismo (Jiménez González, 2003). Desde la perspectiva realista la anarquía y la consecuente falta de un poder centralizado dificultan la cooperación, dando lugar a la formación de un sistema de autoayuda. La interdependencia compleja, por su parte, si bien reconoce el carácter conflictivo de las relaciones internacionales, cree que la cooperación otorga a los estados la posibilidad de transformarse a sí mismos y al sistema internacional a través de ella.
El marxismo se presenta como una crítica a los procesos de cooperación internacional, al considerar que el libre comercio es el principal determinante del conflicto internacional y que las relaciones entre países son de explotación. Los constructivistas consideran a la cooperación como una institución formal creada por el hombre y no como una estructura dada. En ella las ideas y las normas poseen la capacidad de evolucionar y modificarse, lo que posibilita el paso de sistemas competitivos a sistemas de cooperación o ayuda en las relaciones entre estados.
Otro concepto relevante aportado por las Relaciones Internacionales es el de política exterior. El mismo refiere al conjunto de decisiones y acciones mediante las cuales se fijan las metas y se utilizan los recursos de un Estado para desarrollar sus relaciones con otros actores de la sociedad internacional. Los estados son los únicos
actores capaces de desarrollarla plenamente, y no es disociable de la política interna por formar parte de una misma realidad política. La forma de inserción internacional de un país resulta de la proyección externa de su modelo político-institucional y económico- social interno. Además, si bien los estados tienen libertad e independencia para diseñar y manejar su política exterior, los mismos se encuentran condicionados por una realidad compleja que delimita su accionar y sus alcances reales.
A continuación se presenta el Capítulo 2, el cual aborda las dimensiones internacionales de la universidad en la Argentina desde un punto de vista histórico y contemporáneo.
CAPÍTULO 2. LA UNIVERSIDAD Y SUS DIMENSIONES