CAPÍTULO 3. LA COOPERACIÓN UNIVERSITARIA ENTRE ARGENTINA Y
4.4. El rol de la ingeniería y de la cooperación internacional en el área en el caso de
publicaciones para el periodo 1996-201564.
Si tomamos los datos que representan únicamente a los países de Latinoamérica podremos ver que para el periodo 1996-2015 Brasil se encontraba en primer lugar, con 80.277 publicaciones, seguido por México, con 36.987 publicaciones y en tercer lugar por Argentina, con 13.392 publicaciones para el periodo analizado.
4.4. El rol de la ingeniería y de la cooperación internacional en el área en el caso de Argentina
Las políticas generales y científico-tecnológicas aplicadas durante el período 1930- 1983, así como también las correspondientes al intervalo previo 1880-1930, tuvieron variados grados de éxito. Albornoz y Gordon (2011) sostienen que no es posible interpretar lo acontecido en el sector mencionado sin considerar los efectos devastadores que tuvo la dictadura en el ámbito nacional, así como también los de un largo período anterior, con gobiernos civiles débiles y gobiernos militares que tuvieron gran impacto en la matriz cultural de los intelectuales argentinos.
En la década de 1980 ya había signos notables de crisis, marcados por el desempeño funesto de la última dictadura militar, y seguido por el escaso éxito del gobierno constitucional en establecer la actividad científico-tecnológica sobre bases firmes. Como consecuencia de esta crisis política y económica se produjo una notable emigración de científicos, motivada por la intolerancia ideológica y la violación de las libertades cívicas durante la dictadura, así como también por la falta de oportunidades económicas y de reconocimiento profesional y social. La llegada de la democracia en 1983 logró poner fin a la persecución ideológica y con ella a la fuga de cerebros por motivos políticos. Sin embargo, no se contó con un amplio proyecto de desarrollo integral y el vacío presente a nivel económico, político y cultural hizo imposible el desarrollo de una política científica realista, que derivó en fuga de cerebros por motivos económicos, como consecuencia de los continuos ajustes y falta de oportunidades laborales. Los niveles de inversión en I+D fueron constantemente bajos y no
experimentaron mejoras sustanciales. En el sector productivo, la demanda de conocimiento registrada también fue escasa (Albornoz y Gordon, 2011).
Las políticas macro-económicas impulsadas en la década de 1990 había hecho menguar abruptamente la solicitud de carreras ingenieriles tradicionales tales como Industrial, Mecánica, Química, Eléctrica, Alimentos, Civil, entre otras. En cambio, se apuntó a la demanda de carreras como la Ingeniería Informática y en Sistemas. Como indican Herrera y Tavosnanska (2011):
(...) una de las características distintivas de la reestructuración regresiva producida a partir de mediados de los ‘70 había sido la notoria desarticulación sectorial en desmedro de algunas actividades intensivas en ingeniería (dando cuenta de los elevados niveles relativos de innovación, encadenamientos y niveles de profesionalización laboral que los caracterizan), tales como las industrias productoras de bienes de consumo durable y también de bienes de capital; como contra cara de lo anterior, los sectores que ganaron posiciones relativas dentro de la estructura industrial argentina fueron aquellos asociados a la producción de commodities industriales basadas en recursos naturales domésticos (Herrera y Tavosnanska, 2011).
Este cuadro, de reestructuración sectorial regresiva, se vio agudizado en la década de 1990, como consecuencia de la apuesta redoblada por un proceso de apertura creciente con fuerte apreciación cambiaria. Sin embargo, con el fin de la convertibilidad, y el cambio de régimen macroeconómico la industria argentina se redinamizó, atravesando un período de gran crecimiento, exhibiendo un crecimiento del 87% entre el año 2002 y el 2010 -en los años 2003, 2004, 2006 y 2010 la actividad industrial argentina llegó incluso a crecer por encima del PBI- (Herrera y Tavosnanska, 2011). Las medidas impulsadas lograron disminuir el índice de desocupación de 22% a 7% en una década, además de aumentar la demanda de profesionales de la ingeniería: “la estructura sectorial del crecimiento exhibió un notable dinamismo de las actividades intensivas en ingeniería e intensivas en trabajo, agrupamientos que habían estado entre los grandes “perdedores” de la etapa 1975-2002” (Herrera y Tavosnanska, 2011).
Mientras en 2003 en Argentina se graduaba 1 nuevo ingeniero cada 8.000 habitantes, en 2011 se llegó a una relación de 1 cada 6.100 habitantes, esperándose que en 2020 el número alcanzase a 1 ingeniero cada 4.000 habitantes. De esta manera, se buscaba ubicar al país entre los mejores de Latinoamérica así como reducir la brecha a la mitad con respecto a los países más desarrollados, tales como Alemania, Francia o
China, donde hay alrededor de 1 nuevo graduado en ingeniería cada 2.000 o 2.500 habitantes.
Según datos estadísticos, la inserción laboral de los estudiantes de Ingeniería en 2012 demostraba que el 80% de los alumnos avanzados estaba inserto laboralmente, ya sea de modo parcial o a tiempo completo. La mayoría de ellos (80%) en relación de dependencia, y el 20% restante como emprendedor o pasante.
Con la llegada de Néstor Kirchner a la presidencia, en 2003, se dio un cambio en el modelo productivo de país, enfocándose en una matriz de crecimiento económico basado en la producción, el valor agregado, el mercado interno y un fuerte crecimiento de las exportaciones. Se desarrollaron en este período tres grandes Planes con miras a lograr el crecimiento y desarrollo nacional: el “Plan Estratégico Industrial 2020”, el “Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial” y el “Plan de Desarrollo Minero”. De acuerdo con las palabras plasmadas en el sitio web de laex presidenta de la Nación, estos planes implicaron un cambio en el paradigma universitario, integrando la enseñanza, la investigación y la vinculación tecnológica65 (Sitio web oficial, 2014).
El Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial, también conocido como Plan Estratégico Agropecuario (PEA) fue impulsado durante el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y lanzado el 14 de mayo de 2010 con el objetivo generar una visión compartida de futuro para el sector, con el aporte de todos los actores que lo integran. El programa cuenta con una lógica metodológica y una participativa. La metodológica se encuentra integrada por ocho pasos, enumerados por el Ministerio de agricultura, ganadería y pesca de la siguiente manera: “1) Elaboración de la Visión/Misión/Valores/Fines/Objetivos; 2) Identificación de Escenarios Futuros Más Probables; 3) Descripción de Situación Actual; 4) Construcción de la Matriz F.O.D.A; 5) Elaboración de Metas; 6) Identificación de las Brechas/Metas/Situación Actual; 7) Elaboración de Políticas/Programas; 8) Elaboración final del Plan Estratégico”66. La lógica participativa busca promover la participación de los actores del sector a través de espacios, denominados Consejos Federales, diseñados con el fin de facilitar la interacción y el diálogo. Los mismos son: Consejo Federal Agropecuario (CFA); Consejo Federal Asesor de Ciencia y Tecnología (CFACyT); Consejo Federal del
65 Información extraída de: http://www.cfkargentina.com/acciones-politicas-universitarias-2003-2013/.
66Información extraída de :
http://www.minagri.gob.ar/sitio/areas/d_recursos_humanos/concurso/normativa/_archivos//000005_Otros %20documentos%20especificos/000000_Plan%20Estrat%C3%A9gico%20Agroalimentario%20y %20Agroindustrial%20Participativo%20y%20Federal.pdf.
Sistema Productivo (CFSP); Consejo Federal para el Desarrollo Económico y Social (CFDSEyS).
El PEA realiza una caracterización del Sector Agroalimentario y Agroindustrial (SAA) argentino en la que se destacan sus potencialidades y las oportunidades que brinda el contexto internacional a este sector de la economía. A partir de estos datos es que se establecen la visión, misión, valores, fines, estrategias, objetivos y metas de producción y exportación de interés común para los 24 complejos productivos (agroalimentarios y agroindustriales) más importantes del país, estimando asimismo el impacto macroeconómico del Plan (Carballo González et al., 2012; CaLiSA, 2012).
El Plan Minero Nacional se conformó como una política de Estado y como la primera experiencia nacional que integra a la totalidad de las regiones y actores del sector minero. El mismo se puso en marcha en enero de 2004, durante la presidencia de Néstor Kirchner, con el objetivo de recomponer el modelo productivo del sector. La base de la planificación está constituida por seis ejes estructurales que buscan impulsar el desarrollo y el crecimiento de la actividad minera para consolidar un modelo productivo nacional. Sus lineamientos son: Minería como Política de Estado; Escenarios previsibles para la inversión; Impulso al modelo productivo nacional; Relación producción y comunidad; Integración regional; Democratización de la información pública67.
El Plan Estratégico Industrial 2020 fue lanzado en el año 2011 con el objetivo de crear un millón de puestos de trabajo -con una tasa de desempleo sectorial menor al 5%-, aumentar la inversión del 24% al 28%, duplicar el PBI industrial -llegando en 2020 a 140 mil millones de dólares- y sustituir el 45% de las importaciones68. En los foros que conformaron el Plan Estratégico 2020 participaron actores de once cadenas industriales de valor69, que constituían el 80 por ciento del Producto Bruto Industrial
67Información extraída de: http://www.infoleg.gob.ar/basehome/actos_gobierno/actosdegobierno11-5- 2009-1.htm.
68Información extraída de: http://www.casarosada.gob.ar/informacion/archivo/25441-la-presidenta- presento-el-plan-estrategico-industrial-2020.
691. Alimentos a. Carne aviar y huevos b. Lácteos c. Carne porcina 2. Cuero, calzado y marroquinería 3. Textil e Indumentaria 4. Foresto-Industrial 5. Automotriz y Autopartes 6. Maquinaria Agrícola 7. Bienes de Capital 8. Materiales para la construcción a. Cemento 2 b. Hierro y Acero c. Aluminio 9. Química y Petroquímica 10. Medicamentos para uso humano 11. Software y Servicios Informáticos. Seleccionados por su a) Importancia en el producto bruto industrial y trayectoria en la industria argentina b) Uso de recursos naturales de alta disponibilidad y competitividad en Argentina c) Alto nivel de encadenamiento o interacción con sectores diversos de la industria nacional d) Alto potencial para la difusión de tecnologías e) Alta relevancia para la generación de empleo y/o el abastecimiento del mercado interno f) Alta relevancia (actual o potencial) en la balanza comercial nacional.
Nacional, logrando alcanzar nueve acuerdos para profundizar el proceso de reindustrialización de la Argentina. Durante la presentación del plan mencionado anteriormente, la entonces Presidente de la Nación enfatizó la importancia de aumentar la inversión en materia de innovación y tecnología para lograr un salto exportador que permitiese a las cadenas de valor nacionales tornarse competitivas y generar divisas.
Para su ejecución, sin embargo, era necesario contar con recursos humanos capacitados egresados de las universidades nacionales. Por este motivo se creó en noviembre de 2012 el “Plan Estratégico de Formación de Ingenieros 2012-2016” (PEFI)70, con el impulso de la Secretaría de Políticas Universitarias. Entre los objetivos planteados se apuntaba a generar vocaciones tempranas y facilitar el tránsito entre sistemas educativos; incrementar la retención en el ciclo básico y en el ciclo de especialización; aumentar la graduación de alumnos avanzados; e incrementar la cantidad de ingenieros insertos en el sistema científico, tecnológico y de innovación.
Entre las acciones llevadas a cabo para el logro de los objetivos se encuentran: concreción de convenios con diversos países, otorgamiento de importantes becas para estudiantes y apuesta a la vinculación entre universidades y sector productivo. Asimismo, se impulsaron distintos programas de becas, se promovió la articulación entre la universidad y la escuela media, se realizaron mejoras en la gestión académica y jornadas nacionales de ingeniería, se incorporaron docentes-investigadores en las facultades de ingeniería, se pusieron en marcha políticas coordinadas entre el Ministerio de Educación y el Ministerio de Ciencia, se sancionó la Ley Nacional de Educación Técnica, se promovió el proyecto regional de formación en capacidades emprendedoras y se fomentaron las unidades de vinculación tecnológica y sistemas de apoyo pedagógico.
Entre las propuestas del Plan, se encuentran: la realización de un acuerdo con el Consejo Federal de Educación para consensuar competencias de acceso propuestas con competencias de egreso de la escuela secundaria; difundir el rol de la ingeniería en la vida diaria a través de producciones en diferentes medios de comunicación; determinar por título y región el listado de carreras en las cuales sea necesario incrementar el ingreso; realizar un seguimiento personalizado de los alumnos que permita identificar su rendimiento académico y las principales causales de deserción; apoyar la consolidación
70Se firmó a su vez un convenio para la constitución de un Consejo Federal Consultivo integrado por las entidades empresarias, los trabajadores y todas las entidades universitarias. El mismo tiene por objetivo articular las necesidades del mercado de trabajo con la formación de profesionales de Ingeniería.
de los sistemas de apoyo pedagógico; continuar con el Programa de Becas Bicentenario; favorecer políticas de formación que permitan mejorar la continuidad de la carrera de los alumnos que trabajan; propiciar el interés de los empresarios para incorporar profesionales en sus empresas; implementar innovaciones en las metodologías de evaluación y formación práctica; coordinar el desarrollo de proyectos de investigación, desarrollo e innovación y promover la formación de doctores en ingeniería (Programa Doctorar) en el desarrollo de investigaciones de alta pertinencia nacional (Secretaría de Planeamiento, 2013).
Más precisamente, el objetivo del sistema de becas e incentivos71 propuesto fue estimular la formación de ingenieros en el país para aumentar la cantidad de graduados en ingeniería llegando atener un ingeniero cada 4 mil habitantes en un plazo no mayor a 2020, lo que se traduce en 10 mil graduados por año; duplicando así la cantidad de graduados competentes en carreras tecnológicas estratégicas en todos los niveles de formación. Con este objetivo, el Plan trabaja en tres ejes estratégicos: Proyecto para la mejora de indicadores académicos; Aporte de la universidad al desarrollo territorial sostenible e Internacionalización de la ingeniería argentina.
Como se ha mencionado anteriormente el número de estudiantes avanzados que trabajan ascendió a un 80%, lo que se tradujo en demora o imposibilidad de finalizar los estudios. Ha buscado revertirse esta problemática mediante diálogos y acuerdos entre estudiantes, unidades académicas y empleadores, con el fin de definir beneficios asociados en los casos de trabajos en relación de dependencia72. A la vez, se ha apoyado a los estudiantes en la consolidación de sus propios emprendimientos productivos. Así, el Plan de Estímulo a la Graduación de Alumnos de Ingeniería prevé que el proyecto de trabajo que se consensue entre la universidad y la empresa, permita la graduación del estudiante en un plazo no superior a un año y, en la medida que cumplan con el mismo, se le abonará desde la SPU un estímulo económico, que al momento de la graduación completará una total de 25.000 pesos (SPU, 2013)73.
71El mismo incluye convenios con otros países, becas para estudiantes y fomenta la vinculación entre las universidades y el sector productivo.
72Las problemáticas surgen como consecuencia de la incompatibilidad entre la carga horaria laboral y la necesidad de finalizar el cursado, la imposibilidad de acreditar competencias laborales como créditos académicos, o de realizar proyectos dentro de las empresas que sean considerados como trabajo final de la carrera o tesina de grado, la indiferencia de los empleadores de contar con profesionales en sus plantas, y los compromisos y responsabilidades personales que asume el estudiante al lograr su independencia económica.
73Información extraída de: http://pefi.siu.edu.ar/aplicacion.php?
En el primer año, los logros fueron mayores a los esperados. El ministro de Educación de la Nación, en ese momento, Alberto Sileoni, presentó el estado de avance de las acciones desarrolladas y anunció la implementación del Plan Estímulo a la Graduación. El ministro dijo:
A partir del 2003 educamos para potenciar el desarrollo de un país productivo. El Plan Estratégico para la Formación de Ingenieros tiene que enmarcarse en la creación de más de 5 millones de puestos de trabajo, en las 219 mil nuevas Pyme, en la repatriación de los científicos, entre otras tantas políticas públicas (…) Necesitamos muchos ingenieros en las distintas ramas, muchos técnicos, muchos profesionales que trabajen en el agregado de valor en esta Argentina que estamos reindustrializando (…) Para asegurar un desarrollo sostenible del modelo productivo y del sistema científico, tecnológico y de innovación se necesita que se reciban al menos 10.000 ingenieros por año. Hoy se reciben 7900 y no alcanza a cubrir la demanda, por eso seguimos trabajando para alcanzar un promedio de un ingeniero graduado cada 4.000 habitantes por año, en 2016 (Sileoni, 2013).
En el eje “Mejora de indicadores académicos” la graduación aumentó en un 12% en 2012, primer año de aplicación del programa, llegando a 6.500 graduados en ingeniería. El aumento entre el 2003 y el 2011 fue de un 33% para graduados de universidades públicas y de un 11% en privadas.
El aumento significativoen el número de egresados se puede ver reflejado en la TABLA N° 1, obtenida del Anuario 2013 y realizada a partir de la información brindada por el Departamento de Información Universitaria – SPU. En el mismo se observa que el número de graduados en el total de las 21 terminales pasó de 5068 en 2003, a 6067 en 2009, y alcanzó su máximo valor en 2011 con una cantidad de 6808 graduados. En los años siguientes esta cifra tendió a la baja, aunque con valores mayores a los del periodo 2003-2010. Además, a través de las Becas Bicentenario, se otorgó apoyo a 45 mil alumnos de carreras científicas y tecnológicas y a 2.000 alumnos avanzados con más de 26 materias aprobadas.
TABLA N° 1. Estudiantes, nuevos inscriptos y egresados de títulos de grado de Ingeniería comprendidos en las 21 terminales unificadas según CONFEDI. Instituciones de gestión estatal. Años 2003, 2009, 2010, 2011, 2012 y 2013.
Fuente:Anuario 2013, Programa de Calidad Universitaria, SPU
Se implementaron además los Sistemas de gestión de alumnos (test diagnóstico a ingresantes de 62 facultades de ingenierías) con el objetivo de obtener información sobre el rendimiento académico de los estudiantes y las causas que generan deserción.
En relación al eje “Aporte al desarrollo territorial sostenible”, comenzó a accionar el Consejo Consultivo Nacional de Educación Superior en Ingeniería para el Desarrollo Sostenible, integrado por el Estado Nacional, Universidades, Empresas y Trabajadores. Se realizaron análisis con el fin de determinar la demanda de recursos humanos en el territorio donde se encuentra enclavada cada una de las universidades, a la vez que se llevó adelante un monitoreo de graduados y el nivel de satisfacción de graduados y empleadores. Así, se apoyó la puesta en marcha de carreras en áreas de vacancia nacional o territorial como la Ingeniería Ferroviaria, Ingeniería Mecatrónica, Ingeniería en Petróleo e Ingeniería en Telecomunicaciones. A la vez, se lanzó el proyecto Doctorar, para el otorgamiento de becas para nuevos doctorados y docentes de facultades de ingeniería.
Sobre el eje “Internacionalización de las Ingenierías” se avanzó en convenios con el MERCOSUR, UNASUR, IESALC y la Cumbre Iberoamericana, que permitieron el reconocimiento automático de títulos de Ingeniería en Brasil, Uruguay, Paraguay, Chile, Colombia y México. Con países europeos tales como Alemania, Italia y Francia se lograron lazos de cooperación y se realizó un reconocimiento recíproco de los períodos de estudios, los diplomas y la doble titulación. En este marco, Argentina logró aumentar su presencia internacional como miembro plenario de Comités y Federaciones Internacionales, en asociaciones nacionales de ingeniería y en congresos y foros mundiales. A su vez, con el apoyo de la SPU, distintas facultades de Ingeniería pudieron participar en foros educativos internacionales. Asimismo, se realizó el Foro de Universidades y Empresas Argentinas y Francesas en conjunto con la Embajada de Francia y el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, donde se acordó un trabajo conjunto para la implementación de Centros de Capacitación Tecnológica.
Este plan se vincula con el cambio de modelo de país impulsado en ese momento por el gobierno de turno. Se reivindicó el valor de la escuela técnica, en un país que buscaba dejar de importar bienes industriales y exportar commodities y comenzar a producir puertas adentro74. Cristina Fernández de Kirchner decía en su discurso de lanzamiento del Plan Estratégico de Formación de Ingenieros (PEFI) 2012-2016: “Ahora necesitamos muchos ingenieros en las distintas ramas, mucha gente que trabaje en agregar valor en esta Argentina que estamos reindustrializando” (Cristina Fernández de Kirchner, 2012).