LA VIOLENCIA EN COLOMBIA TOMO
EL CONFLICTO EN BOYACÁ
Boyacá es el caso típico de un conglomerado explotado hábil y ávidamente por todos los agitadores. Es un pueblo de frío valor, disciplinado, asfixiado dentro de una economía de minifundio, metódico en su pobreza y muy a merced de un caciquismo endémico, con posibilidades extraordinarias para la organización y auto superación. Pueblo laborioso, apegado a la tierra, pero sometido aún a técnicas primitivas de cultivo, aunque hoy día Boyacá sea centro de un desarrollo industrial muy importante. Cuando en cualquier parte se requiere gente valerosa, disciplinada, que se muera heroicamente, silenciosamente, se piensa en el boyacense. Tal vez en ningún medio ha arraigado tan hondo la terquedad política y tal vez en ninguno se actúe tan en función del vaivén partidista. Cada quien piensa y quiere hacer de ese gran pueblo su propio baluarte. Eso sí, según su conveniencia y egoísmo.
En Muzo la tensión conflictiva se agudiza por razones de vecindad con Topaipí. Influye también el personal de las minas. Informes oficiales dan cuenta alguna vez de 64 muertos en solo seis días dentro de las circunscripciones de Muzo y Miraflores.
El crimen político de este período reviste en Boyacá caracteres de atrocidad. Se explica por los antecedentes anotados. La circunstancias convierten la región en un centro de provisión humana cuya consecuencia inmediata es el odio que lo hace objeto de vituperios indiscriminados, generales, con una sola víctima: el pueblo- Un gran pueblo que no ha sido valorado todavía por sus dirigentes. De Boyacá se envían a Bogotá los primeros refuerzos el 9 de abril de 1948. Llegan a salvar la institucionalidad democrática del país. No reciben alimentos, se les hacina, se les emplea más allá de la humana capacidad del mejor soldado y ellos conllevan silenciosamente todas las fatigas. De Boyacá extraen para la Policía miles de «chulavitas» de Boavita y Soatá, simples campesinos que mal conducidos son lanzados a empresas de adefesio. Y ellos no recapacitan: obedecen. Confían en sus jefes. Es un pueblo esencialmente disciplinado; de allí el fácil predominio del caciquismo.
De Boyacá salen también para el Llano los primeros contingentes revolucionarios. Basta releer el acta de constitución de la Junta Revolucionaria de Sogamoso:
«Sogamoso, a diecinueve de junio de mil novecientos cincuenta. Se reunieron en un lugar de este glorioso terruño, los infrascritos ciudadanos, presididos por el señor Carlos Julio Monroy, en su
carácter de delegado de los revolucionarios y, con la autoridad que su comisión le confiere, procedió a recibir los juramentos con todas las solemnidades, de los asistentes, y después de una ardiente exhortación en que solicitaba el concurso de todos para que con un gran sentido de responsabilidad, cada uno tome la gran causa de los revolucionarios de Casanare como suya y multiplique sus esfuerzos en favor de esta gran causa revolucionaria, a fin de acelerar el proceso de descomposición y lograr el derrocamiento de este régimen oprobioso. En seguida ordenó la elección de la junta revolucionaria que quedó integrada así:
»Principales: Juan Francisco Guevara, Alberto Plata, Alfonso Camargo, Luís Francisco Becerra, Eduardo Reina.
»Suplentes: Luís E. Pérez, Alejandro Sánchez Jorge Rodríguez, Tulio Albarracín, Honorio Pérez. »Acto seguido el señor delegado declaró legalmente constituida la junta, e instó a sus miembros a desarrollar inmediatamente las labores y funciones que la lucha contra la dictadura falangista implica. Así mismo el señor delegado solicitó se firmara esta acta por los ciudadanos presentes en la reunión, como constancia de su respaldo irrestricto a la lealtad con los ideales que persigue esta gran causa»29.
DETALLEDELMAPANO 3
1. Río Casanare al Ariporo, Elíseo Velásquez
2. Guanapalo, Alfredo Parada
3. Maní, Marco Tulio Rey 4. Yopal, Eduardo Franco 5. Poyatas, Alberto Hoyos
6. Pauto, Jorgey Rafael Betancourt 7. Ariporo, Luis Esguerra
8. Guachiría, Isaac Vergara 9. Tauramena, los Parra
10. Guayabal, Raúl Sarmiento 11. Únete, el Pote Rodríguez
12. Casanare al Meta, Guadalupe Salcedo
En Boyacá se lucha a muerte en Miraflores, Cocuy, Güicán, Boavita, Chita y Rechíniga. «El 16 de octubre (de 1949) se notifica a la población de Miraflores que desocupe el pueblo en veinticuatro horas. No podían llevarse sino lo encapillado y todavía serían registrados. La gente era rica en joyas, en ganados, en fincas, en dinero efectivo, en virtud y en vida. A los varones se les exigió sus cédulas, que eran la imagen de su vida, un símbolo de su vida. A las mujeres jóvenes, su virtud. Ellos dieron su hacienda y su cédula a cambio de su vida y de la virtud de sus mujeres. No se contentaron con ello los lobos, y les exigieron también sus hijas; pero como eso lo estimaban más que la vida, la dejaron en sus fauces a cambio de que sus hijas continuaran nubiles... Cuando la esposa era apetitosa, les exigían también la esposa. Los cinco mil habitantes del pueblo huyeron, siguiendo a Chelo Velásquez, a los Bautistas, al Comandante Franco o a Dumar Aljure que la peste había convertido en lobos también»30.
¿Es cierto que en Cocuy fueron emasculados veintiséis niños y en venganza los cocuyanos invadieron algunas veredas y raptaron las doncellas? ¿Por eso lucharon como fieras en las alturas de Rechíniga, mucho antes de que llegaran las tropas?
En Campohermoso caen eliminadas las autoridades y en una lucha terrible perecen las gentes de La Uvita, Pueblo Viejo, el Territorio Vásquez, la orilla del Magdalena, Sotaquirá. Aquí junto al cadáver de una víctima se encontró esta carta:
«Irreemplazable Eduardo:
»Nos encontramos en la expectativa de que pronto, muy pronto, sepamos que hayas cumplido a cabalidad nuestros planes; y como es muy posible que hayas perdido la cuenta, te la repito:
»En Sotaquirá: Luís F. Salamanca, Valentín Gamboa, los Monroy.
»En Tuta: Cenón Medina, Santiago Granados, Carlos Amésquita, Leónidas López, Desiderio
Martínez, Luís Vargas Medina, el célebre abogado que en una conferencia en la vereda de Hacienda dijo: que a los liberales había que matarlos como a culebras venenosas.
»En Toca: El Acosta y los Mótanos.
»Lo de Tunja: Lo dejamos todavía mientras perdura el plan de proyecto.
»Juan González lleva las píldoras y los palitos... »Paso de vencedores...
»Te abraza tu afectísimo, Guadalupe S.»31.
¿Es auténtica? ¿Fue colocada allí con segundas intenciones? Este documento pudo ser el origen real del plan que condujo a la muerte a Guadalupe Salcedo en 1959.