• No se han encontrado resultados

consecuencia de hacer creer que uno es el

In document Renovación nº 59 Julio 2018 (página 30-32)

culpable de sus

desgracias e

infortunios

Teología, Ciencia y Filosofía Teología, Ciencia y Filosofía

En efecto, Chomsky nos ha-

bla de una serie concatenada

de elementos que interactuan-

do entre sí incitan al control y

posterior manipulación de las

masas a través de los medios

de comunicación. Veamos al-

gunos de ellos, en mi criterio

los más llamativos y relevan-

tes.

La primera estrategia sería la

de la “distracción”, consisten-

te en desviar la atención de

las gentes de problemas so-

ciales verdaderamente impor-

tantes que puedan contribuir a

despertar el interés mediático

de los mismos. Un ejemplo

bien significativo de esto lo

tenemos en los últimos años

en la televisión como el gran

comunicador de masas que es

a través de programas de es-

casa o nula relevancia, como

es el caso de la conocida tele-

basura. De este modo se con-

sigue desviar la atención del

público hacia cuestiones to-

talmente irrelevantes que lo

aleje de preocuparse por pro-

blemas de índole social en los

que podría verse involucrado

activamente.

Una segunda estrategia sería

el ofrecer un planteamiento

metodológico verdaderamente

interesante consistente en

“crear problemas ofreciendo

de antemano soluciones a los

mismos”. No deja de ser, efec-

tivamente, una actuación ma-

quiavélica, pero que da sus

resultados en proporción a sus

pretensiones, que no son otras

que obtener rédito a nivel po-

lítico.

La tercera estrategia propues-

ta por el gran filósofo y poli-

tólogo estadounidense consis-

te en aplicar “gradualmente”

planteamientos que puedan

contribuir a aceptar una cierta

medida

a priori

inaceptable

pero que presentada astuta-

mente puede hacer cambiar

de opinión a la masa social.

Una cuarta estrategia de ac-

tuación sería en presentar, por

ejemplo, una decisión impo-

pular pero que presentada sa-

gazmente de manera sufriente

y dolorosa puede llegar a ser

comprensiva por la masa so-

cial.

La quinta estrategia consiste

en tratar al gran público de

manera un tanto infanliloide

haciéndoles “ver” que los po-

deres fácticos piensan y ac-

túan por ellos, que no tienen

nada de que preocuparse. Esta

técnica, dicho sea de paso, es

bastante frecuente en el ámbi-

to religioso sectario donde

los líderes carismáticos ejer-

cen el férreo control de las

masas que dirigen a las que

consideran como inferiores y

que les deben sumisión y obe-

diencia.

Una sexta técnica o estrategia

consistiría en recurrir a la emo-

cionalidad, a los sentimientos,

en lugar de a la razón argu-

mentativa y la reflexión. Tam-

bién bastante común en el

campo religioso sectario don-

de priva fundamentalmente

un emocionalismo irracional

y el pensamiento reflexivo

queda excluido casi por com-

pleto.

La séptima estrategia o actua-

ción sería la de mantener en

permanente ignorancia a la

gran masa social por medio

de una alta tecnificación y

una metodología compleja

que aísle a los individuos de

la auténtica realidad social en

la que se ven inmersos sin per-

catarse de ello. Esto es parti-

cularmente grave en el ámbito

educativo donde la ínfima ca-

lidad de la educación dirigida

a las clases consideradas infe-

riores no les ofrece las herra-

mientas necesarias para salir

de su triste situación. Y es

que el control sobre el siste-

ma educativo dentro del es-

quema capitalista desempeña

un rol determinante como eje

principal para el control de

las masas.

La octava estrategia planteada

por Chomsky apunta a recu-

rrir a la estimulación compla-

ciente con la mediocridad.

Hoy en día, por ejemplo, está

en boga el término “friki”

para referirse a algo inusual,

como una forma de hablar, de

comportarse o de vestir ra-

yando en lo informal y me-

diocre. Comportamientos y

actitudes que pese a su mal

gusto son aceptadas social-

mente, especialmente entre

los jóvenes.

La novena técnica o estrategia

de planificación consiste en

un reforzamiento de la

auto-

culpabilidad. Este perverso

mecanismo induce a crear un

clima muy negativo como

consecuencia de hacer creer

que uno es el culpable de sus

desgracias e infortunios y, de

este modo, en lugar de culpar

al sistema de todas sus cala-

midades las vierte contra sí

mismo originando, obviamen-

te, frustración y desesperanza.

Y una décima y última estra-

tegia propuesta por Chomsky

para referirse a la tremenda

brecha existente entre el mun-

do del conocimiento avanza-

do actual y la desconexión en

que se encuentra la masa so-

cial por lo general. Esta situa-

ción genera, indudablemente,

una sensación de aislamiento

social donde el individuo se

siente desprotegido y desco-

nectado con frecuencia de

una realidad que desconoce y

que al sistema imperante no

le interesa, ciertamente, dar a

conocer con detalle. Y es que

el sistema dominante, el capi-

talista, actúa a modo de boo-

merang que se vuelve una y

otra vez contra la indefensa

masa social, lo cual implica,

según Chomsky, que el siste-

ma termina por conocer al in-

dividuo mejor que este a sí

mismo.

Es indudable que el poder po-

lítico es un poderoso meca-

nismo de control social, al

igual que el poder religioso.

Así ha sido siempre a lo largo

de la historia. Generalmente

el poder político o religioso

no es propiamente coercitivo,

capaz de condicionar el com-

portamiento de la masa

social, sino más bien es de

carácter discursivo donde el

rol de la palabra adquiere es-

pecial preponderancia. Cuan-

do la masa social es manipu-

lada el poder ejercido sobre

ella tiene el carácter de pér-

dida de control de los indivi-

duos sobre sí mismos viéndo-

se entonces sometidos a

aquellos que

ejercen el con-

trol. Esta situación es particu-

larmente grave en el caso de

las dictaduras o tiranías de

signo político y/o religioso.

En casos extremos se puede

llegar hasta anular la voluntad

de la masa social. Este fenó-

meno es también sintomático

de todos los comportamientos

sectarios donde el líder (por

lo general un individuo de ca-

rácter fuerte y carismático)

impone sus criterios al grupo

que controla férreamente lle-

gando a anular por completo

la voluntad del mismo. Aquí

se produce también un extra-

ño y curioso fenómeno cual

es el de la identificación ple-

na de los individuos con el lí-

der o líderes del colectivo

subordinado.

Estudiado este caso en deter-

minados colectivos de carác-

ter religioso me ha hecho lle-

gar a la conclusión de que el

rol manipulador es tal que no

solo es mental, a través del

comportamiento discursivo

del líder del grupo, sino tam-

bién de anulación de la perso-

nalidad de los individuos que

se ven coaccionados por el li-

derazgo carismático de turno.

Este mecanismo psicológico

es tan sumamente sutil que

los manipulados por lo gene-

ral no se percatan del proceso

manipulador perpetuándose

pues el rol asumido de sumi-

sión y obediencia a un lide-

razgo en forma de caudillaje.

Esto es bastante común en el

campo religioso sectario don-

de además se añade el agra-

vante de que que el líder se

considera algo así como el

“enviado del Altísimo” con

Una cuarta estrategia

de actuación sería en

presentar, por ejemplo,

una decisión impopular

pero que presentada

sagazmente de manera

sufriente y dolorosa

puede llegar a ser

comprensiva por la

masa social.

La novena técnica o

estrategia de

planificación consiste

en un reforzamiento de

la autoculpabilidad.

Este perverso

mecanismo induce a

crear un clima muy

negativo como

consecuencia de hacer

creer que uno es el

culpable de sus

desgracias e

infortunios

un mensaje que lleva la “au-

In document Renovación nº 59 Julio 2018 (página 30-32)