culpable de sus
desgracias e
infortunios
Teología, Ciencia y Filosofía Teología, Ciencia y Filosofía
En efecto, Chomsky nos ha-
bla de una serie concatenada
de elementos que interactuan-
do entre sí incitan al control y
posterior manipulación de las
masas a través de los medios
de comunicación. Veamos al-
gunos de ellos, en mi criterio
los más llamativos y relevan-
tes.
La primera estrategia sería la
de la “distracción”, consisten-
te en desviar la atención de
las gentes de problemas so-
ciales verdaderamente impor-
tantes que puedan contribuir a
despertar el interés mediático
de los mismos. Un ejemplo
bien significativo de esto lo
tenemos en los últimos años
en la televisión como el gran
comunicador de masas que es
a través de programas de es-
casa o nula relevancia, como
es el caso de la conocida tele-
basura. De este modo se con-
sigue desviar la atención del
público hacia cuestiones to-
talmente irrelevantes que lo
aleje de preocuparse por pro-
blemas de índole social en los
que podría verse involucrado
activamente.
Una segunda estrategia sería
el ofrecer un planteamiento
metodológico verdaderamente
interesante consistente en
“crear problemas ofreciendo
de antemano soluciones a los
mismos”. No deja de ser, efec-
tivamente, una actuación ma-
quiavélica, pero que da sus
resultados en proporción a sus
pretensiones, que no son otras
que obtener rédito a nivel po-
lítico.
La tercera estrategia propues-
ta por el gran filósofo y poli-
tólogo estadounidense consis-
te en aplicar “gradualmente”
planteamientos que puedan
contribuir a aceptar una cierta
medida
a priori
inaceptable
pero que presentada astuta-
mente puede hacer cambiar
de opinión a la masa social.
Una cuarta estrategia de ac-
tuación sería en presentar, por
ejemplo, una decisión impo-
pular pero que presentada sa-
gazmente de manera sufriente
y dolorosa puede llegar a ser
comprensiva por la masa so-
cial.
La quinta estrategia consiste
en tratar al gran público de
manera un tanto infanliloide
haciéndoles “ver” que los po-
deres fácticos piensan y ac-
túan por ellos, que no tienen
nada de que preocuparse. Esta
técnica, dicho sea de paso, es
bastante frecuente en el ámbi-
to religioso sectario donde
los líderes carismáticos ejer-
cen el férreo control de las
masas que dirigen a las que
consideran como inferiores y
que les deben sumisión y obe-
diencia.
Una sexta técnica o estrategia
consistiría en recurrir a la emo-
cionalidad, a los sentimientos,
en lugar de a la razón argu-
mentativa y la reflexión. Tam-
bién bastante común en el
campo religioso sectario don-
de priva fundamentalmente
un emocionalismo irracional
y el pensamiento reflexivo
queda excluido casi por com-
pleto.
La séptima estrategia o actua-
ción sería la de mantener en
permanente ignorancia a la
gran masa social por medio
de una alta tecnificación y
una metodología compleja
que aísle a los individuos de
la auténtica realidad social en
la que se ven inmersos sin per-
catarse de ello. Esto es parti-
cularmente grave en el ámbito
educativo donde la ínfima ca-
lidad de la educación dirigida
a las clases consideradas infe-
riores no les ofrece las herra-
mientas necesarias para salir
de su triste situación. Y es
que el control sobre el siste-
ma educativo dentro del es-
quema capitalista desempeña
un rol determinante como eje
principal para el control de
las masas.
La octava estrategia planteada
por Chomsky apunta a recu-
rrir a la estimulación compla-
ciente con la mediocridad.
Hoy en día, por ejemplo, está
en boga el término “friki”
para referirse a algo inusual,
como una forma de hablar, de
comportarse o de vestir ra-
yando en lo informal y me-
diocre. Comportamientos y
actitudes que pese a su mal
gusto son aceptadas social-
mente, especialmente entre
los jóvenes.
La novena técnica o estrategia
de planificación consiste en
un reforzamiento de la
auto-
culpabilidad. Este perverso
mecanismo induce a crear un
clima muy negativo como
consecuencia de hacer creer
que uno es el culpable de sus
desgracias e infortunios y, de
este modo, en lugar de culpar
al sistema de todas sus cala-
midades las vierte contra sí
mismo originando, obviamen-
te, frustración y desesperanza.
Y una décima y última estra-
tegia propuesta por Chomsky
para referirse a la tremenda
brecha existente entre el mun-
do del conocimiento avanza-
do actual y la desconexión en
que se encuentra la masa so-
cial por lo general. Esta situa-
ción genera, indudablemente,
una sensación de aislamiento
social donde el individuo se
siente desprotegido y desco-
nectado con frecuencia de
una realidad que desconoce y
que al sistema imperante no
le interesa, ciertamente, dar a
conocer con detalle. Y es que
el sistema dominante, el capi-
talista, actúa a modo de boo-
merang que se vuelve una y
otra vez contra la indefensa
masa social, lo cual implica,
según Chomsky, que el siste-
ma termina por conocer al in-
dividuo mejor que este a sí
mismo.
Es indudable que el poder po-
lítico es un poderoso meca-
nismo de control social, al
igual que el poder religioso.
Así ha sido siempre a lo largo
de la historia. Generalmente
el poder político o religioso
no es propiamente coercitivo,
capaz de condicionar el com-
portamiento de la masa
social, sino más bien es de
carácter discursivo donde el
rol de la palabra adquiere es-
pecial preponderancia. Cuan-
do la masa social es manipu-
lada el poder ejercido sobre
ella tiene el carácter de pér-
dida de control de los indivi-
duos sobre sí mismos viéndo-
se entonces sometidos a
aquellos que
ejercen el con-
trol. Esta situación es particu-
larmente grave en el caso de
las dictaduras o tiranías de
signo político y/o religioso.
En casos extremos se puede
llegar hasta anular la voluntad
de la masa social. Este fenó-
meno es también sintomático
de todos los comportamientos
sectarios donde el líder (por
lo general un individuo de ca-
rácter fuerte y carismático)
impone sus criterios al grupo
que controla férreamente lle-
gando a anular por completo
la voluntad del mismo. Aquí
se produce también un extra-
ño y curioso fenómeno cual
es el de la identificación ple-
na de los individuos con el lí-
der o líderes del colectivo
subordinado.
Estudiado este caso en deter-
minados colectivos de carác-
ter religioso me ha hecho lle-
gar a la conclusión de que el
rol manipulador es tal que no
solo es mental, a través del
comportamiento discursivo
del líder del grupo, sino tam-
bién de anulación de la perso-
nalidad de los individuos que
se ven coaccionados por el li-
derazgo carismático de turno.
Este mecanismo psicológico
es tan sumamente sutil que
los manipulados por lo gene-
ral no se percatan del proceso
manipulador perpetuándose
pues el rol asumido de sumi-
sión y obediencia a un lide-
razgo en forma de caudillaje.
Esto es bastante común en el
campo religioso sectario don-
de además se añade el agra-
vante de que que el líder se
considera algo así como el
“enviado del Altísimo” con
Una cuarta estrategia
de actuación sería en
presentar, por ejemplo,
una decisión impopular
pero que presentada
sagazmente de manera
sufriente y dolorosa
puede llegar a ser
comprensiva por la
masa social.
La novena técnica o
estrategia de
planificación consiste
en un reforzamiento de
la autoculpabilidad.
Este perverso
mecanismo induce a
crear un clima muy
negativo como
consecuencia de hacer
creer que uno es el
culpable de sus
desgracias e
infortunios
un mensaje que lleva la “au-
In document
Renovación nº 59 Julio 2018
(página 30-32)