CAMBIO ORGANIZACIONAL E INSTITUCIONAL DE CREAME, EN
4.1. El contexto internacional y nacional de las incubadoras
4.1.2. Contexto de las incubadoras de empresas en Colombia
Como puede verse en la figura 4-2, el origen y la proliferación de las incubadoras en Colombia es muy reciente, pues ya han pasado 16 años desde del nacimiento del primer modelo de incubación de empresas en Colombia, que surgió con la Corporación Innovar, en Bogotá en 1994 y fue continuado por otras ocho incubadoras con modelos algo similares entre sí, durante este primer periodo (1994-1999).
Luego se avanzó en la configuración de otras veintisiete incubadoras de empresas durante el periodo 2000-2010, logrando tener un total de treinta y cinco, de las cuales treinta y una están formalizadas y cuatro en proceso formalización ante el programa
nacional de creación e incubación de empresas liderado oficialmente por el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) desde 2002.
Por lo anterior, es válido describir los procesos de desarrollo y evolución primigenia de las incubadoras de empresas en Colombia, desde las mismas etapas superpuestas (génesis, adolescencia, adultez y madurez), planteadas por Eshun (2004) en el rastreo histórico de las incubadoras de empresas a nivel mundial, aunque adaptado en su concepción al contexto nacional.
Figura 4-2. Desarrollo y evolución de las incubadoras de empresas en Colombia (1994-2010)
Fuente: Elaboración propia.
Génesis (1994-1999)
El origen y la gestación de las incubadoras de empresas en Colombia, ha estado influenciado por el marco regulativo institucional impulsado por el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, que surgió a partir de la Ley 90 de 1990 promulgada para fomentar la Ciencia, Tecnología e Innovación (CT&I), el decreto 585 de 1991 por el cual se crea administrativamente dicho sistema y Colciencias, y finalmente, el Consejo Nacional de Política Económica y Social colombiano (CONPES) 2739 de 1994, donde se estipulan los mecanismos de financiación de la CT&I.
Producto de este marco institucional, en 1996 el SENA y Colciencias se unieron para promover la CT&I en Colombia, dando origen formal al subsistema de creación e incubación de empresas adscrito al SENA oficialmente en 2002 como programa nacional de creación e incubación de empresas, e integrando por treinta y una incubadoras de empresas formalizadas, con la figura jurídica de organizaciones sin ánimo de lucro y
Años N o . I n cu b a d o ra s C re a d a s 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 y después…
Génesis Adolescencia Adultez Madurez
5 4 3 2 1 IE IE IEBT IE IE IEBT IEBTeI IE IE IEBT IEE IE IEBT IEE IE IEBT IE IE IEE IEBT Convenciones
IE: Incubadoras de Empresas Génesis
IEBT: Incubadoras de Empresas de Base Tecnológica Adolescencia IEBTeI: Incubadoras de Empresas de Base Tecnológica e Innovación Adultez IEE: Incubadoras de Empresas Especializadas Madurez
mixtas, es decir, apoyadas e integradas administrativa y financieramente por el Estado, las empresas y las universidades, únicamente para su operación inicial.
De hecho, sólo nueve incubadoras o 26% de ellas se crearon e integraron al subsistema nacional de creación e incubación de empresas durante el periodo 1994-1999 (incubadora Innovar, -IEBTA-, hoy CREAME, Incubar Caribe, Incubar Futuro, Incubadora Bucaramanga Emprendedora, Incubadora Génesis, Incubar Cesar, Incubar Proempresas y Parquesoft de Cali), que luego, fueron adscritas de manera oficial al programa de creación e incubación de empresas.
El crecimiento temprano “adolescencia” (2000-2010)
Parece ser que la década de 2000 fue el período más significativo en el desarrollo histórico de las incubadoras de empresas en Colombia. Fue un momento de incentivos y facilidades para la creación de estas organizaciones a través del fortalecimiento del programa nacional de creación e incubación de empresas durante 2002, que incluyó tres líneas de apoyo, a saber: apoyo a la creación de incubadoras de empresas, apoyo al fortalecimiento de las incubadoras de empresas, y apoyo a la creación de empresas de innovación y/o base tecnológica.
En este periodo se crearon las restantes veintiséis incubadoras de empresas o 64% de ellas en el territorio nacional, pasando de nueve a treinta y cinco incubadoras, de las cuales treinta y una participan en el programa nacional de creación e incubación de empresas en Colombia como se muestra en el Anexo 3-1. Esto ejemplifica el nivel de creación acelerado de este tipo de entidades impulsadas por la política institucional.
Incluso, se puede señalar que la concepción de incubadoras de empresas se traslado de la experiencia internacional hacia la nacional, donde sólo se han interesado por crear cierto tipo de incubadoras que respondan a las necesidades del entorno, que en este momento están dirigidas hacia las incubadoras de empresas tradicionales, las incubadoras de empresas de base tecnológica e innovación y las incubadoras de empresas especializadas.
No obstante, se puede decir que hasta 2010, sólo una incubadora (CREAME), ha logrado pasar en este periodo a la adultez ya que presenta cierto grado de auto-sostenibilidad, resultados importantes en el proceso de creación de empresas y fortalecimiento empresarial, así como reconocimiento en el ámbito nacional e internacional, producto de su cambio y transformación generado en 2006, donde convirtió la incubación de empresas en una actividad de su nuevo modelo de negocios, denominado: Centro Integral de Servicios Empresariales -CREAME-.
¿La adultez o la madurez? (2011 y después)
Si bien es cierto que los resultados de las treinta y una incubadoras de empresas formalizadas ante el programa nacional de creación e incubación de empresas avalan en parte la labor que vienen desarrollando este tipo de entidades a través de la creación de 1.717 empresas durante los últimos siete años y la generación de 13.409 nuevos empleos, también es claro que su desarrollo todavía está primigenio, toda vez que ellas en sí, presentan serias dificultades de sostenibilidad económica y laboral, que hacen que pierdan en gran medida su objeto central de incubar empresas y se dediquen a operar programas y proyectos que contribuyen a su fortalecimiento pero que desvían su
propósito central: acompañar la creación de empresas y el fortalecimiento empresarial. Este aspecto se detalla mejor en la tabla 4-1.
Tabla 4-1. Número de empresas y empleos creados por las incubadoras (2003-2009)
Año Número de
empresas
Número de
empleos Ventas nacionales (US$)
2003 288 2.783 12´736.000 2004 255 2.289 20´814.000 2005 258 1.829 43´029.500 2006 342 1.871 10´756.500 2007 147 1.619 14´594.030 2008 283 3.253 6´206.211 2009* 144 615 1´103.594 Total 1.717 13.409 US$108.136.241.oo * Primer trimestre de 2009.
Tasa de cambio representativa del mercado (TRM) del día 14 de mayo de 2009: 2.257,36 pesos colombianos por dólar estadounidense.
Fuente: Programa Nacional de Creación e Incubación de Empresas, SENA (2009).
Por ello, el reto que se le presenta a las incubadoras de empresas en Colombia y especialmente a CREAME en Medellín, es enorme, ya que son muchas las organizaciones que se han creado pero muy pocas las que arrojan los resultados esperados y son sostenibles desde el punto de vista económico y social, es decir, por un lado, muestran ciertos indicadores (unas incubadoras más que otras), y por el otro, sufren las consecuencias del proceso acelerado de su creación, sin planificación administrativa y financiera.
Este hecho puede marcar las dinámicas propias del programa nacional de creación e incubación de empresas en el territorio nacional y dejar en el limbo su sostenibilidad y madurez, como un instrumento válido para apoyar la creación de empresas y el crecimiento empresarial.
La anterior problemática puede percibirse en el análisis del caso de estudio seleccionado (IEBTA, hoy CREAME) en Medellín-Antioquia, dado su proceso de cambio organizacional e institucional sufrido durante sus quince años de funcionamiento y operación, en el contexto de la rápida transformación socioeconómica experimentada por Medellín, Antioquia, Colombia durante las tres últimas décadas.