CUADERNO III: Estrategias de cambio
3. Tus Creencias
Casi todas las culturas del mundo tienen algo que decir al respecto del tema de las creencias. Desde la creencia que mañana el sol va a salir, hasta la creencia que existimos, nuestro mundo (la realidad en la que nos desenvolvemos) gira en torno no a hechos tangibles, sino a nuestra percepción de ellos y el significado que les asignamos en nuestra mente (nuestro marco de referencia).
A menos que tengas las creencias que en tu vida mereces estar rodeado de chicas atractivas y encantadoras; que es posible que un hombre aprenda las habilidades necesarias para poder encontrarse en una posición donde pueda elegir estar con una mujer atractiva según sus estándares; que desde ya tienes todo lo necesario para emprender ese proceso, sin necesidad de alterar drásticamente quien eres en un nivel básico, es lo más probable que las herramientas prácticas de los
demás Cuadernos no tengan el efecto que pueden tener. Es conveniente, entonces, que te hagas cargo de tus propias creencias, que vienen a ser como los cimientos donde vas a añadir herramientas y recursos.
Ahí donde muchos han decidido vivir en un mundo de odio, de pobreza, carente de oportunidades y repleto de pesimismo e inevitabilidad, yo he decidido que la realidad en la que me desenvuelvo está llena de oportunidades, de gente que busca hacerme la vida más fácil, y de centenares de mujeres hermosas que están esperando conocerme—son todas creencias que guían el curso de mi realidad. De la misma forma como creo que el mundo tiene deparado nada menos que lo mejor para nosotros, hace un tiempo decidí que era hora de deshacerme de formas de pensar poco útiles.
Puede que en estos momentos de búsqueda intensa y sed de conocimientos, mientras quizás estás buscando “el” truco para que esa chica especial caiga por fin a tus brazos, y así ponerle fin a un período de innecesaria soledad, no entiendas el significado global de lo que voy a decir a continuación, pero va a llegar un momento de tu vida, como una parada técnica en el camino en el cual nos encontramos, donde todo lo aprendido, todas las técnicas, todas las máximas y frases astutas, todo va a desaparecer de tu mente consciente, y va a formar parte intrínseca de quien eres. Un día vas a poder ver que, en efecto, todo lo que estás experimentando ahora es una herramienta de aprendizaje, y son tus creencias las herramientas por excelencia, que van a guiarte a cualquiera sea el destino que has escogido en tu vida.
La forma como trabajé mis creencias en mis inicios fue con
afirmaciones, declaraciones simples de sugerencias al subconsciente.
En hipnosis hay varios caminos que se pueden tomar para alterar las creencias de una persona: Uno es que un hipnotista implante sugerencias a nivel subconsciente eludiendo el factor crítico de una persona (de manera que tales sugerencias sean aceptadas sin lucha o debate consciente). Otro camino consiste en tomar una idea, y repetirla a tal extremo que el subconsciente la termina asimilando como propia.
La idea de este ejercicio es tomar una serie de creencias, formuladas verbalmente hacia la segunda persona, y grabarlas y escucharlas varias veces al día. (Te recomiendo conseguir una grabadora digital portátil, las hay hoy en día para todos los gustos y bolsillos; vas a encontrarle varios usos en el campo de la seducción). En hipnosis se sabe que conviene repetir una idea varias veces para
que ésta se afirme en la mente. Personalmente recomiendo grabar cada afirmación un mínimo de quince veces seguidas antes de grabar la siguiente. He aquí algunos ejemplos de creencias-afirmaciones que puedes grabar (siéntete libre de redactar tus propias creencias, en particular cuando éstas estén relacionadas a las metas que te has trazado para ti mismo):
• Las mujeres son seres amorosos, y quieren ser amorosas contigo.
• A las mujeres les encanta que te acerques a hablar con ellas.
• Caminas derecho, mostrándote poderoso y radiando energía.
• Gradualmente estás adquiriendo las habilidades necesarias para conquistar al tipo de mujer que quieres.
• Cualquier respuesta inicial de una mujer te brinda información para decidir el siguiente paso a tomar.
• Las mujeres son seres sensuales, y les encanta el sexo.
• Te acercas a hablar con las mujeres radiando energía, hablando claramente, y mirándolas a los ojos.
• Tú conoces el cuerpo de una mujer mejor que ella conoce su propio cuerpo.
• No importa cómo ella responda inicialmente, siempre se puede aprender algo positivo de la interacción.
• Eres un ser independiente, no necesitas la aprobación de otros.
• Tú decides si quieres estar con una mujer.
• Tú decides si ella cumple con todos tus requerimientos.
• Conversar contigo es una experiencia emocionante.
• Las mujeres te encuentran irresistible.
• Tu subconsciente te está ayudando a acercarte a tus metas.
• Al ver a una mujer atractiva, te acercas a hablar con ella instantáneamente.
• El mundo está lleno de oportunidades.
• Cuando una mujer no califica, evitas perder el tiempo y buscas a otra que sí cumpla con tus requisitos.
A medida que avances en tu estudio de este libro vas a notar creencias importantes entretejidas en el contenido: asegúrate de tener lápiz y papel en todo momento, o algún medio donde tomar nota de ellas. Te recomiendo que paulatinamente revises tu lista de creencias, siempre manteniendo aquellas que te sean más útiles de acuerdo a los resultados que quieres obtener.
Recuerda usar la segunda persona (“tú eres”) en lugar de la primera (“yo soy”). La razón es que tu mente es propensa a ignorar mensajes en la primera persona que aún no forman parte de su
realidad. El lenguaje en segunda persona, sin embargo, sirve a modo de sugerencia como un taladro que va entrando a las partes escondidas de tu mente, alterando poco a poco tus creencias, y por ende tu realidad. Es importante que uses tu propia voz para tu cinta: tu mente está familiarizada con tu propia voz—el mensaje va a ser aceptado más fácilmente. Recuerda también repetir la afirmación varias veces seguidas antes de proceder con otra afirmación, de manera que tengan un efecto repetitivo-hipnótico. (Te recomiendo ver la sección de “Tu Voz” en este Cuaderno para que consideres algunos elementos antes de dedicar tiempo a grabar las afirmaciones).
Si usas una grabadora digital, el proceso de armar la grabación final con afirmaciones es relativamente sencillo: con un programa de edición musical en computadora (varios de estos se encuentran disponibles en Internet gratuitamente) puedes repetir las afirmaciones cuantas veces quieras, e incluso puedes añadir de fondo tu música favorita. Escucha la grabación final con todas tus afirmaciones por lo menos tres veces al día. Ten en cuenta que, en vista que éstas son sugerencias que le estás ofreciendo a tu subconsciente, no es
necesario que prestes atención conscientemente al contenido de
la grabación: puede que no te des cuenta conscientemente de lo que escuchas, pero tu subconsciente escucha así estés poniendo atención o no. Es decir, puedes escuchar tus afirmaciones mientras caminas de un lugar a otro, o mientras matas un rato en Internet. (Algo que hice por mucho tiempo fue dejar la cinta correr en volumen bajo mientras dormía).
Te recomiendo también que experimentes con distintas presentaciones hasta encontrar la forma que haga que tu mente responda mejor a las sugerencias que ofreces. Una forma muy interesante, para la cual usé un programa de edición musical en la computadora, fue invertir el orden de las afirmaciones y ponerlas en distintos canales, de manera que mientras escuchaba una afirmación en el oído izquierdo, escuchaba una distinta en el oído derecho. Este proceso de “confundir” con contenidos distintos a la mente es parte de lo que en hipnosis se llama una inducción doble. El principio es que dicha confusión genera un estado sugestionable, donde el subconsciente acepta las afirmaciones más fácilmente. Recuerda, no es necesario que prestes atención consciente a la grabación, sino basta con que el sonido alcance tus oídos para que las sugerencias constantes puedan tener efecto.
Te recomiendo que uses audífonos, en especial si usas el método de inducción doble. Afrontémoslo: si alguien te descubre
escuchando este tipo de cosas a todo volumen, va a pensar que estás listo para el manicomio. En lugar de pasar el rato dando explicaciones a terceros, es preferible mantener tus afirmaciones a nivel personal. No te preocupes en explicar a los demás sobre los métodos usados, cuando noten los cambios positivos por los que estás atravesando, muchos se van a preguntar si acaso hiciste un pacto diabólico.