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Grandes expectativas

In document Los cuadernos del Maestro (página 58-61)

CUADERNO II: El marco de este cuadro

8. Grandes expectativas

Con toda la plática de marcos y meta-marcos, quiero concluir esta sección con una idea simple, pero importante. El hecho de vivir en tu propia realidad, afianzada con los marcos que estableces en tus interacciones con los demás, no implica para nada la idea de ser alguien que no eres, o de alguna manera “engañar” a los demás. Como va a ser evidente a través de las demás secciones de este libro, la idea global consiste en ser quien quieres ser, y dejar que todo fluya desde ahí.

Un problema con el que muchos se enfrentan al implementar cambios en su estilo de vida y vivir bajo un marco alternativo, es que las demás personas muchas veces no van a saber cómo responder o qué hacer al ser presentados con una realidad diferente. Por ello es importante que les dejes saber cuál es tu plan, de qué se trata el ser un invitado en tu realidad: qué pueden y qué no pueden esperar de ti; qué compromisos puedes tomar para con ellos, y qué aspectos vas a dejar totalmente de lado. Recuerda, si no estableces activamente estos marcos de referencia, los demás van a actuar y responder en base a lo que están acostumbrados.

Tomemos por ejemplo el caso de que no quieres permanecer en una relación exclusiva con una mujer (ver: sólo ella y tú), y simplemente quieres vivir la vida y no estar atado a nadie en particular. Quizás quieres practicar, y no quieres tener que rendirle cuentas a ninguna mujer sobre con quién interactúas. Simple, y legítimo si eso es algo que quieres en tu vida.

Ahora, tú sabes que eso es lo que quieres, porque ése es un objetivo para ti: si es parte de tu realidad, los demás no tienen por qué juzgarte al respecto. Pero al mismo tiempo, cada mujer con la que interactúas no tiene la obligación de adivinar eso a menos que se lo digas. Por eso es que muchos chicos están con una mujer sin antes haber establecido el marco (el rumbo de la relación), y luego están con otra, y la otra chica se entera y sufre. Ella esperaba (en vista que el chico no estableció el marco) que él actuara como actúa la mayoría de chicos, como si fueran una pareja exclusiva. En los peores casos están los chicos que no establecen el marco, y tienen que escabullirse de alguna manera para que las mujeres no se enteren de sus andanzas. Nada práctico.

Esto es distinto al hombre que establece el marco de antemano. Si quieres que esto quede como un encuentro único, o si no quieres formar un compromiso, entonces tienes que establecer el marco:

tienes que dejarle saber a ella cuál es tu plan. La clave radica en

que tienes que establecer este marco desde el principio, de manera que no se creen falsas expectativas, tanto para ella como para ti.

Un maestro, por ejemplo, tiene el marco que la unión con una mujer es algo único y exquisito... pero que así como está ella, van a haber otras, y él no va a poder quedarse con una sola para siempre. Él establece esto antes de tener relaciones con ella, y lo verbaliza muy poéticamente también: “No sé qué nos depare el mañana, así que no te puedo prometer nada más allá de estos momentos. Lo único que sé es que en este instante tú estás en mis brazos, y eso es todo lo que me importa...”

Por último, una forma menos poética pero igual de práctica sería comunicarle que “Antes de que pase algo, tienes que comprender algo acerca de mí, y es que en estos momentos no estoy buscando una relación exclusiva...”

Al dejarle a ella saber esto, ella tiene tres opciones básicamente. Puede aceptar el hecho de que no estás buscando algo más allá de compartir unos momentos agradables con ella. Es decir, puede

aceptar tu marco y entrar en tu realidad, aceptando que puede

potencialmente no pasar nada más de un encuentro casual. En mi experiencia, una gran mayoría de mujeres va a aceptar tu marco si se lo planteas claramente y sin hacerte complicaciones. Al igual que los hombres, muchas mujeres quieren compartir un momento agradable con alguien que las va a respetar; esto no implica que todas estén buscando entrar en una relación estable con alguien.

De otro lado ella puede rechazar tu marco. Puede que ella entienda que no estás buscando entrar en una relación exclusiva, pero que a la vez ella sí esté buscando una, y prefiera evitar tener algo casual contigo. Esta opción es totalmente legítima, y muchas mujeres te van a querer y respetar por ser el tipo de hombre que otorgó esta opción. Recuerda, nuestro propósito es siempre brindarle más opciones que puedan brindarle placer y felicidad, nunca restringirlas.

Por lo demás puede que te encuentres en el camino con alguna mujer que acepta tu marco inicialmente pero luego pretende

cuestionarlo. Aquí podemos tener, por ejemplo, casos donde le

presentas tu marco, ella lo acepta y decide pasar un rato contigo, pero luego decide que quiere entrar en una relación estable. Aquí puede valerse de sortilegios femeninos como suplicar o hasta dejar correr una que otra lágrima. Es necesario en estos casos que tengas la firmeza de decirle “Lo siento, pero no va a ser posible. Te dije que no era mi intención entrar en una relación estable, y tú aceptaste. La cosa no va a cambiar.”

De más decir que si capitulas y aceptas dejar de lado el marco que inicialmente estableciste, estás sentando el precedente que tu marco no es sólido (aunque aparentemente la estés complaciendo, en efecto ella no te va a respetar por no tener los pantalones bien puestos como para hacer valer tu palabra). Es en estos casos donde tienes que mostrar fortaleza interna y adherirte a tu plan—por ende, nuevamente, la importancia de bosquejar qué quieres en primer lugar.

Es importante que tengas muy en claro tu marco: ¿Qué buscas en una mujer? ¿Por qué? ¿Qué esperas obtener? (Cuaderno I). Tu marco, visto de esta manera, no es un capricho de momento, sino un ideal según el cual piensas vivir (por lo menos parte de) tu vida. Esto no es algo que se cambia porque “ella te ofrece pasarla bien si cedes” o porque “no quieres que Elenita sufra.” La mejor forma de evitar que se generen falsas expectativas, y que nadie se haga ilusiones que no se van a cumplir, es estableciendo de antemano lo que va y lo que no va. No tienes que ser agresivo o malo: con que seas firme y claro es más que suficiente.

Dicho todo esto, ni qué decir si mientes y “pretendes” tener un marco de referencia falso. Por ejemplo, algunos cretinos pretenden estar buscando una relación exclusiva con una chica, cuando saben que esa no es su intención, sólo con el propósito de que la chica se ilusione y les deje hacer algo con ella. De ser ése el caso, es cuestión

de tiempo en que todo se desbarate como un castillo de naipes, y sea él quien descubre que es posible engañar a otros, pero no engañarse a uno mismo. Más allá de moralismos o recato, quiero dejar bien plasmada mi opinión en este sentido: Engañar abiertamente a una mujer con el propósito de obtener algo de ella es lo más bajo en que puede incurrir alguien que ose llamarse “hombre.”

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