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Cristo debe ser preeminente en todo (Col 1:18) B Cristo nos ha reconciliado consigo (Col 1:20)

In document Pedagogia Fructifera (página 90-94)

7 — Desarrollo del estudio

Propósito 3: Dedicación a una actitud cristiana

A. Cristo debe ser preeminente en todo (Col 1:18) B Cristo nos ha reconciliado consigo (Col 1:20)

(3) Dios nos llama a ser sacerdotes (1 Ped. 2: 4-9) 3. ¿Qué significa ser la iglesia?

(1) Una definición típica de una iglesia no oficial. (Escríbala en un pizarrón.): “Una iglesia es un grupo de personas de igual doctrina, que se reúnen voluntariamente para promover la obra de Dios en todo el mundo.” ¿Qué piensa usted de esa definición?

(2) Tal como usted entiende la iglesia, ¿es un grupo que “se reúne voluntariamente”, o es un grupo al que Dios ha llamado?

(3) ¿Qué diferencia hace eso?

(4) Una ilustración. Dos pastores estaban hablando. El primero dijo: “Soy pastor de una misión. Lo que más deseo es guiarlos hasta ser una iglesia.” El segundo pastor dijo: “Soy pastor de una iglesia. Lo que más quiero es guiarlos para ser una misión.”

A. ¿Qué es lo que estaba diciendo cada pastor?

B. ¿Cuál estaba más cerca de la verdad en lo que decía tal como usted lo ve?

4. Eche una mirada breve al ministerio de Jesús (buscando en otras partes de la Biblia).

Divida la clase en cuatro grupos. Asigne a cada grupo uno de los cuatro Evangelios. Pida que cada grupo encuentre en su Evangelio:

(1) Casos en los que Jesús estaba dedicado a un ministerio. (2) ¿Qué estaba haciendo?

(3) ¿Dónde lo estaba haciendo? Haga que cada grupo informe. Escriba esos ministerios en el pizarrón. (Note que ocurren primordialmente en el mundo y no en la sinagoga. ¡Cuide el tiempo en este punto!)

5. Si la iglesia es efectivamente el cuerpo de Cristo: (1) ¿Hacia dónde debe ir entonces?

(2) ¿Qué debemos hacer nosotros, la iglesia? (Ponga en términos modernos los hallazgos de los grupos.)

6. ¿Cuáles son algunas de las razones por las cuales la iglesia no cumple con esas cosas? Sea tan específico como sea posible al contestar.

(1) ¿Cuáles son algunos de los problemas que enfrentamos en nuestra propia vida?

(2) ¿Qué sería necesario para cambiarlos?

Recordemos que esto es sólo el desarrollo del estudio. Algunas de estas preguntas tendrían que omitirse. Aun nos quedan dos partes principales del plan del estudio: hacer de ella algo personal y asegurar que será aplicado en adelante. Esto será considerado en los próximos dos capítulos.

Resumen

Autoexamen del maestro

He aquí algunas preguntas que los maestros deben hacerse al considerar el desarrollo de un estudio que procura una respuesta de conducta.

• ¿Qué actitud fundamenta la respuesta deseada?

• ¿Qué se necesita para darle una comprensión del pasaje bíblico? • ¿Qué preguntas tendrán los alumnos que necesitan ser enfrentadas y respondidas?

• ¿Qué problemas o dificultades relativos a esta actitud necesitan ser traídos a luz y considerados por los alumnos?

• ¿Qué hará el maestro para tratar de profundizar la convicción personal en el ámbito de esta actitud?

Uso del contenido bíblico

Espero que se haya visto claramente por qué el método de versículo por versículo es un enfoque equivocado para el desarrollo de un estudio con meta de respuesta de conducta. Quizá usted ya está dedicando demasiado de su tiempo tratando de guiar a los alumnos a empezar a entender y a tener

convicción y dedicación a una actitud. Aun así, todavía puede obtener alguna respuesta, por pequeña que sea, de parte de los alumnos. El enfoque de versículo por versículo es de inspiración y de agrado, pero simplemente no aporta el fundamento para una respuesta en vidas cambiadas como desea el maestro.

¿Qué método o métodos se usarán en el desarrollo de un estudio? Pueden ser muy variados, pero es imperativo que los alumnos estén envueltos en ellos. En el bosquejo de desarrollo del estudio que dimos antes, el maestro dividió la clase en cuatro grupos y les hizo buscar en la Biblia, dar su informe y hablar entre sí. Por supuesto, el maestro también participará en el diálogo.

Actitud del maestro

Lo que estamos reclamando es que la actitud del maestro corresponda a su ser en totalidad, a su ser esencial o espíritu. Si alguien va a ser un maestro que produzca una diferencia en la vida de la gente, hay ciertas actitudes que deben caracterizar su personalidad. Esas actitudes debieran ser características íntimas todo el tiempo, pero las menciono aquí al hablar del desarrollo del estudio porque deben estar presentes en nuestra vida así como en toda nuestra

enseñanza, especialmente cuando desarrollamos el estudio. Sin ellas, es poco lo que va a ocurrir.

¿Es usted una persona abierta y honesta? En el ámbito total de la clase, ¿demuestra el maestro el espíritu de una persona abierta y honesta? El maestro desea profundamente que los alumnos, cualquiera que sea su edad, actúen abierta y honestamente ante la verdad que estudian. Esto no ocurrirá a menos que durante la clase el maestro comparta sus luchas, problemas y dificultades o limitaciones de manera abierta y honesta. Si los maestros no orientan el

camino y dan el ejemplo, serán demasiadas las clases que tratarán serias verdades bíblicas de una manera trivial y superficial. Esto no significa que el maestro debe revelar sus más profundas dudas, problemas o dificultades personales. Por cierto, todos tenemos no sólo el derecho sino también la responsabilidad de mantener en privado algunos aspectos de nuestra vida. Pero la responsabilidad del maestro es la de moldear la apertura y la honestidad para que los alumnos traten seriamente la verdad bíblica en estudio.

¿Es usted una persona que se preocupa por los demás? El maestro también debe desarrollar un clima en el cual los alumnos sepan que realmente él se preocupa por ellos. Una vez oí a un pastor que decía a la congregación de la cual yo era miembro: “Lo que a usted le pasa es algo que me afecta.” Ciertamente eso era característico de su ministerio y nunca olvidaré esa afirmación. Nada puede ocupar el lugar de esta actitud cristiana básica y los alumnos muy pronto notarán su ausencia.

¿Es usted una persona que sabe establecer relaciones? En todas sus relaciones, el maestro debe saber comunicarse con los demás. “Usted es importante para mí. Me identifico con usted. Lo entiendo.” El aprendizaje se produce en el contexto de relaciones. Es algo que tiene que ver con la

Me expongo ante usted y a sus posibles agresiones. Estoy dispuesto a afrontar esa oportunidad. Cristo dio su vida por usted y yo doy mi vida por ustedes.” Esto no puede ser fraguado por el maestro. No puede hacerlo si realmente no se preocupa por el otro.

Escuchar puede ser peligroso

Al escuchar corremos el riesgo de oír.

Al escuchar corremos el riesgo de preocuparnos.

Al preocuparnos corremos el riesgo de quedar envueltos. Escuchar puede ser peligroso

¿Es usted una persona que sabe escuchar? Muchos maestros tienen la tendencia de dar conferencias. Algunos se molestan por las interrupciones de los alumnos cuando hablan de sus necesidades personales. Tales maestros deben tener conciencia de que aquello que dice un alumno puede ser mucho más importante para su aprendizaje que lo que dice el maestro.

Escuchar con todo nuestro ser es uno de los aspectos más descuidados de la comunicación. El maestro debe hacer mucho más que escuchar las palabras. El maestro debe escuchar lo que está detrás y más allá de las palabras ajenas. Debe haber una actitud de escuchar que sea genuina y sensitiva; y el maestro no puede hacerlo — y no lo hará — a menos que genuinamente tenga interés por cada alumno.

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