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Personalidad del maestro

In document Pedagogia Fructifera (página 39-41)

3 — Algunas dinámicas en el acto de enseñar

4. Personalidad del maestro

Cualquier cosa que intervenga en lo que generalmente se conoce como una buena personalidad contribuye a una situación educativa favorable. Por

ejemplo, uno es atraído por un maestro que tiene una disposición alegre y feliz y que trata de hacer que la situación educativa sea una experiencia agradable. Es útil que el maestro sea una persona sin tensiones. Generalmente el

aprendizaje ocurre mejor cuando el ámbito es una situación informal, sin tensiones. El maestro debe mostrar autoconfianza e inspirarla en los alumnos. También debe ser una persona con profundas convicciones sobre la vida cristiana, pero no ser abrumador ni dictatorial sobre esas convicciones.

Generalmente reaccionamos favorablemente ante aquellos que saben qué es lo que creen y por qué lo creen, aun cuando podamos no estar de acuerdo con ellos. Sin embargo, esto debe ser cuidadosamente balanceado con la tolerancia hacia las convicciones de los demás, como ya se ha dicho. Generalmente los alumnos son atraídos por los maestros a quienes pueden acercarse. Necesitan encontrar en el maestro a una persona con quien puedan hablar de sus

problemas más íntimos y saber que encontraran en él a un amigo que simpatice con ellos y los entienda. Hay muchas otras cualidades deseables que debe tener un maestro, pero las mencionadas servirán para indicar la dirección que

queremos tomar.

Factores que dependen del alumno

El maestro no es el único que, en el proceso de enseñanza-aprendizaje, produce acción, reacción e interacción. Algunos de esos factores tienen su origen en el alumno.

Concepto del alumno sobre sí mismo

¿Qué concepto tiene el alumno de sí mismo? ¿Qué piensa sobre sí? ¿Cuáles son los ideales centrales y dominantes en su vida? ¿Cuáles son las metas que trata de alcanzar? ¿Cuánta fuerza tienen los impulsos que le llevan a esas metas? La actitud del alumno hacia sí mismo es de verdadera importancia al llegar al momento del aprendizaje. Por ejemplo, algunos jóvenes tienen metas elevadas para su vida, pero otros no piensan más allá de su cita del viernes por la noche. Los que aprenden mejor son los que tienen una idea de lo que es la vida y que tienen metas dignas.

Un maestro puede decir: “No puedo descubrir la manera de interesar a Sara en cualquier cosa.” Puede ocurrir que Sara nunca se ha encontrado a sí misma. Puede ser que su desatención e indiferencia se debe al factor de que no tiene ni metas ni propósitos. Está satisfecha con sobrevivir, porque su actitud hacia sí

misma y hacia la vida es de indiferencia. Sólo cuando las personas tienen un concepto adecuado de sí mismas, un propósito dominante en la vida y un impulso interior suficiente como para llevarlos en la dirección de un propósito, es que tenemos las condiciones para un aprendizaje efectivo.

Concepto del alumno sobre los demás

Otro de los factores dinámicos que influyen en el aprendizaje es la actitud del alumno hacia el grupo. ¿A qué conclusión ha llegado el individuo sobre lo que los demás piensan de él? Si esa conclusión se adecua a la verdad, no es el tema en cuestión. El alumno reacciona ante el grupo sobre la base de lo que cree que ellos piensan. Por lo tanto, la pregunta es: “¿Siente confianza en el grupo ese alumno? ¿Se siente aceptado o rechazado por ellos?” Cuando cree que el resto del grupo tendrá un buen concepto sobre él si se dedica a una actividad, entonces participará y aprenderá. Si, por lo contrario, el alumno se siente rechazado por el grupo, se levanta una barrera en el acto de aprender que el maestro sólo podrá superar por medio de una comprensión de la situación y mucha inteligencia para enfrentarla.

La persona también aprende en y del grupo cuya aprobación busca. Por lo tanto, es importante lo que piensa del grupo de la iglesia en general y de su clase de escuela dominical en particular. Los que componen el grupo ¿son de “su tipo” o percibe que son un grupo con el cual no puede identificarse? Se puede ver fácilmente que la actitud que se tenga hacia el grupo puede desempeñar una parte significativa en la determinación de si el acto de aprendizaje será favorable o desfavorable.

La influencia de la actitud del grupo hacia el aprendizaje está estrechamente relacionada con esto. Los estudios indican que, al desarrollar actitudes y cambios de conducta, el espíritu de la clase desempeña un importante papel. Los estudios también indican que estas actitudes son específicas. En cierta escuela había un fuerte tabú contra la copia en los exámenes, pero el grupo toleraba una extrema arrogancia. Esto simplemente refuerza la tesis de este libro. Si hemos de buscar resultados ciertos de nuestra enseñanza, debemos hacer que nuestras metas sean mucho más específicas en cuanto a la respuesta en la conducta.

Concepto del alumno sobre el maestro

La importancia del maestro como un factor dinámico en el acto de enseñanza- aprendizaje ya ha sido estudiado previamente. Baste decir aquí que la actitud del alumno hacia el maestro puede ser influida por asuntos que son

importantes, pero también por cosas extremadamente triviales. Quizá al alumno no le guste la forma en que se peina el maestro y quizá por eso

reaccione negativamente a la personalidad de aquél. Sea importante o trivial, sea lo que fuere que determine la actitud del alumno, eso provee el ámbito psicológico en el cual debe tener lugar el aprendizaje, sea bueno o malo. Notemos que el hecho de que la impresión o actitud hacia el maestro sea correcta o no, no es el punto en cuestión; sigue siendo un factor dinámico para la enseñanza.

Concepto del alumno sobre su situación

Esta es otra de las fuerzas escondidas que influyen en el acto de enseñanza- aprendizaje, que se presenta sin ser invitada, a menudo sin ser percibida. Hay varios aspectos de este factor que deben ser identificados.

¿Cuál es la actitud del alumno hacia la enseñanza en general?

¿El alumno tiene un deseo genuino de mejorar? Esto ayudará a determinar si estudiará y aprenderá en una situación específica.

Cuatro factores que dependen del alumno 1. Concepto del alumno sobre sí mismo.

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