Política y compromiso social
DAR UN GIRO AL DESTINO
TEN HÖVEL Ud. habla mucho de la entrega al destino. ¿Qué relación guarda esta entrega con el compromiso?
HELLINGER El destino es algo que está predeterminado para la persona, sin que pueda definirse exactamente. En el compromiso, la persona se siente llamada a algo.
TEN HÖVEL ¿Hay una vocación específica para cada persona?
HELLINGER Vocación es una palabra muy grande. Yo prefiero decir que estamos al servicio de algo más grande. Tiene que ver con la meta a la que una persona tiende. Por otra parte, el individuo se encuentra limitado por las circunstancias, por la enfermedad, por su constitución física, por el país, por el pueblo. Cada uno se desarrolla en el marco de lo que le viene dado. Cuando asiente a estos límites, de ahí gana fuerzas para una vida en plenitud.
Como terapeuta, con cada persona me pregunto: ¿A dónde le lleva su camino, en qué dirección? ¿Y dónde se encuentran sus límites? Así, lo guío para que asienta a estos límites. No doy lugar para la ilusión, como si sus sueños pudieran hacerse realidad. El destino también exige el asentimiento a las consecuencias del actuar y de la culpa personales. Que uno tenga esta pareja determinada, esta profesión, estos hijos. Que se vea limitado por una reducida expectativa de vida, que tienda al fracaso y que esto, quizás, también forme parte de su destino. También eso existe. Aquí no intervengo. Hago lo mismo que el otro también tiene que hacer: asiento a ese destino concreto. Justamente porque asiento, dentro de los límites establecidos también puedo encontrar caminos que ayuden a la persona.
TEN HÖVEL ¿No hay ninguna intervención que pueda dar un giro al destino?
HELLINGER Naturalmente. Lo que da un giro al destino no va en contra de este destino. A veces, con este destino se da también la posibilidad de un giro. Pero si veo que aún no es el tiempo de hacerlo, no hago nada.
TEN HÖVEL Eso sería más bien premoderno o postmoderno. El hombre moderno parte de la idea de que su vida está en sus manos, que él mismo determina su suerte. También se dice: tú mismo te creas tu vida. En el marco de este destino, ¿no existe también algo como una creación personal de felicidad y desdicha?
HELLINGER Naturalmente existe. Pero también existe el otro camino de seguir y entregarse a la corriente. Cuando alguien nota que está llamado a un servicio y se entrega a ese movimiento, llega a caminos que no podía haberse imaginado. La meta no está clara y los pasos siguientes aún no se vislumbran. La persona sintoniza con el movimiento, pero sin saber exactamente adónde le lleva. Así, por regla general, se ve llevado hacia algo más grande, mucho más realizador, que no aquél que únicamente se fía de sí mismo. Ya que el querer hacer crea resistencias.
TEN HÖVEL Cuando habla de órdenes, me llama la atención que una y otra vez vuelve sobre este «sentirse mejor que otros». Esta actitud parece ser el motivo principal por el que el orden se trastorna. ¿Aún hay otros actos de una gravedad comparable?
HELLINGER Sí, pero en un sentido positivo. Cuando reconozco: todos tienen el mismo derecho a la pertenencia. No como un postulado, sino como un orden que actúa. Y: en el conjunto, cada uno tiene su lugar específico; nadie es mejor o peor por ser diferente.
«ORDEN DEL ALMA» Y MORAL TEN HÖVEL. Éste es un orden del alma bastante amoral.
HELLINGER También se puede decir que es la moral más alta.
TEN HÖVEL Cuando digo amoral me refiero a que antes, una madre soltera estaba marginada, o una mujer que vivía en «concubinato», o un hombre homosexual. Los hijos ilegítimos eran silenciados — eran maneras de actuar que correspondían a la moral habitual de aquel entonces.
HELLINGER Esta moral es un medio para situarse por encima de otros. Todos los enfrentamientos violentos nacen de esta actitud fundamental: yo tengo más derechos que tú, yo puedo excluirte — son diferentes grados de aniquilación.
TEN HÖVEL Con amoral quiero decir: se trata de un sentimiento de orden y de igualdad absolutamente independiente de la moral vigente en la sociedad respectiva.
HELLINGER Exacto.
TEN HÖVEL Sin embargo, también significa que este «orden del alma» puede desbaratar la moral vigente. Por ejemplo, cuando pienso en el control rígido en un pueblo, o en la moral estrecha de los años 50 — hay situaciones sociales e históricas más predestinadas para este tipo de exclusión de otros.
HELLINGER Exacto. Por tanto, en cuanto aparece un trastorno, en cuanto un grupo ya no funciona como antes, el primer paso consiste en mirar ¿dónde hubo una persona excluida? Una vez encontrada, esta persona se integra nuevamente en el sistema.
TEN HÖVEL También Ud. tiene una idea determinada de aquello que es bueno, aunque diga: «Tomo el mundo tal como es». ¿Cómo se evita el sentirse mejor? ¿Qué es «bueno» para Ud.?
HELLINGER El criterio para lo bueno es éste: ¿Es un alivio o una alegría para otros? ¿Mitiga alguna necesidad? Pero también veo que muchas veces los demás se encuentran mejor si me contengo, si no intervengo en asuntos ajenos. Por tanto, no sólo se trata del actuar fructífero, sino también del dejar fructífero.
TEN HÖVEL Hay una amplia discusión pública a raíz de su trabajo. ¿Cómo reacciona Ud. ante los ataques a sus afirmaciones?
HELLINGER De una manera muy simple: si alguien causa algo bueno con su crítica, asiento a ello.