Política y compromiso social
LA FELICIDAD ES UN LOGRO DEL ALMA»
TEN HÖVEL Hablemos de la felicidad — ¿realmente existe?
HELLINGER La felicidad existe comprendida en un movimiento determinado de la vida, por ejemplo, en el primer amor, cuando la pareja celebra su matrimonio, o en el nacimiento de un hijo.
Cada fase de la vida tiene sus propias leyes y su propia plenitud. Es algo que frecuentemente no es apreciado debidamente. Pongamos por ejemplo el niño en el seno de la madre: es feliz. Pero a pesar de ser feliz, al cabo de nueve meses, el niño ya no lo aguanta. Si tiene suerte, vuelve a encontrarse en brazos de la madre. Se le da de mamar, se le cuida, se le acaricia. Pero al cabo de un tiempo, tampoco aguanta con sólo eso: el niño quiere correr, moverse libremente.
Más tarde, el niño se convierte en adolescente, en pleno auge con una sensación de libertad. También eso le aburre al cabo de un tiempo. Después llega una fase nueva: la profesión, la obligación, el matrimonio, los hijos, etc.
En muchas culturas, este avanzar se encuentra marcado por ritos, de manera que cada uno da el paso de niño a adolescente, y de adolescente a adulto de una manera predeterminada.
Entre nosotros, estos ritos en su mayoría ya no existen. Antes, el servicio militar marcaba el paso del adolescente a la edad adulta. Después, solían casarse.
TEN NÖVEL ¿Quiere decir que hoy día nos faltan los ritos de transición?
HELLINGER Sí. Aún aportaré otro ejemplo. Antes, cuando un chico empezaba un aprendizaje, éste era un paso de transición. Más tarde se convertía en maestro — otra transición. Eran marcas en el camino. Hoy en día aún existen hitos similares, pero ya no se perciben como tales.
TEN HÖVEL ¿Dónde está la equivocación en nuestra imagen de la felicidad?
HELLINGER En la mayoría de los casos, nuestra imagen de la felicidad es una imagen de la felicidad de la juventud. Muchos consideran la juventud un tiempo privilegiado que quisieran alargar al máximo. Sin embargo, no se dan cuenta de lo que se pierde.
¿Qué hace una persona que, con 50 años digamos, aún se comporta como un adolescente? ¿Que no tiene familia ni idea de lo que significa? De repente le invade la soledad y se da cuenta de que ha perdido algo grande: el dar el paso siguiente a tiempo. Yo veo la felicidad como algo polifacético. No es ningún estado eufórico, sino más bien aparece con la sensación
de: estoy en el lugar que me corresponde dentro de la fase de desarrollo que estoy pasando. Soy verdaderamente niño, verdaderamente niña, verdaderamente adolescente, verdaderamente hombre, verdaderamente mujer, verdaderamente padre, verdaderamente madre. Tengo éxito en mi profesión, etc.
Y también implica que me retire en su momento. También éste es un paso importante: que haga sitio para aquéllos que vengan detrás de mí, y que encare la muerte.
TEN HÖVEL ¿Y los que tienen una suerte difícil?
HELLINGER Cuando alguien se encuentra con una obligación muy dura, por ejemplo, una madre con un niño disminuido, algunos lo consideran una desgracia para la madre y el hijo. Sin embargo, si la madre lo afronta, y si el hijo lo afronta, de ahí les brota una grandeza y una fuerza especiales. Es más que la felici-dad normal y corriente. Imaginémonos que sólo hubiera personas felices, ¿qué sociedad sería esa? ¿Cuánta fuerza le quedaría? ¿Y cuánta grandeza? TEN HÖVEL ¿Hay un sentido más profundo para el esfuerzo de una madre con un hijo disminuido?
HELLINGER No quisiera dar interpretaciones. Basta con mirar a nuestro alrededor. Hay una madre con un hijo disminuido, y lo asume y lo cría. Se percibe sensiblemente: esta madre y su hijo tienen un efecto sanador para todo su entorno. Es algo que quita las ilusiones. Actúa como un campo de fuerza que irradia.
TEN HÖVEL ¿Esta es su experiencia?
HELLINGER En terapia, continuamente me encuentro con tales suertes. Veo cómo estos padres y madres lo manejan, y me inclino con profundo respeto ante su ejemplo. Esta es una grandeza que no está a mi alcance. Lo veo y tiene un efecto sanador para mí.
TEN HÖVEL Algunas personas dicen: «No estamos aquí para ser felices». ¿Qué hay de peligroso en la felicidad?
HELLINGER Sólo veo que los llamados felices no son los que viven con más plenitud. La vida en plenitud tiene más fuerza.
TEN HÖVEL Una persona que realmente ha encontrado su plenitud, también irradia algo. Éste sería mi concepto de felicidad. Pienso que nunca puede haber bastantes de estas personas felices, porque, gracias a ellas, también cambia el ambiente general de la convivencia humana. Yo no puedo encontrar nada peligroso en este hecho. Pero naturalmente es otro concepto que no el sentimiento de encanto y felicidad barata que los medios de comunicación derrochan a diario sobre nosotros.
HELLINGER Hay una felicidad de los niños que juegan absortos. O los enamorados son felices. Todo eso es muy bonito, pero la plenitud no es una felicidad en este sentido. Es esa sintonía con algo grande, también con el dolor o con la muerte. Esta concordancia nos lleva a un estado de profundo recogimiento, nos da peso y serenidad. Es algo que ocurre sin grandes ostentaciones. Ésta es la felicidad como logro. Pero no es ese estado absorto; tiene que ver con fuerza.
HELLINGER Cuando alguien ha construido una casa y ha quedado bonita, o cuando alguien toca bien el violín, o cuando consigue otra cosa. También vivimos en nuestras obras. También los hijos son un logro de los padres. Pero la alegría por este logro es diferente que cuando uno se lo pasa bien en el bar con los amigos.
TEN HÖVEL Tiene que ver con una expresión personal. HELLINGER Sí, exacto. La felicidad es un logro del alma.
«EL ALMA SE ORIENTA EN OTRAS LEYES QUE EL ZEITGEIST»