Por último, para cerrar este Trabajo de Fin de Máster, se corroborarán o descartarán las hipótesis iniciales, se expondrán las fortalezas y limitaciones halladas durante la realización del estudio y se mostrará la vinculación de los resultados de ambos análisis.
Los resultados obtenidos de la parte analítica corroboran todas las hipótesis planteadas al principio del presente estudio.
En primer lugar, respecto a la hipótesis «la situación actual de la interpretación sanitaria en el ámbito público sigue sin estar regulada. Se combinan tanto soluciones profesionales como no profesionales», se puede confirmar en base a los resultados del cuestionario, que indican que la mayoría de personas encuestadas han recurrido a vías no profesionales para solventar los problemas de comunicación. Cabe señalar que este porcentaje corresponde al 77 % de personas encuestadas, puesto que han sido las que han experimentado alguna vez un problema de comunicación.
La segunda hipótesis («el personal que trabaja en los centros sanitarios no tiene conocimiento del servicio de interpretación telefónica existente y, por ende, no lo utilizan o no lo usan de forma adecuada») se puede corroborar también a través de los resultados del cuestionario, los cuales reflejan que los principales motivos por los que no se recurre a la interpretación corresponden al desconocimiento y a la falta de información junto con la falta de tiempo.
La tercera hipótesis («la única respuesta que aportan las distintas Administraciones para solucionar los problemas multilingües y multiculturales es subcontratar el servicio de interpretación telefónica a una empresa privada externa»), se puede ratificar dado que se ha investigado cómo se proporciona la interpretación en dos sistemas sanitarios de dos comunidades autónomas distintas y se ha podido observar que ambas comunidades siguen el mismo proceso de contratación. Cabe señalar que no se debería generalizar, ya que solo se han observado el sistema público de salud de Andalucía y Cataluña.
La cuarta hipótesis («no existe una gran accesibilidad por parte de los proveedores del servicio para las personas usuarias que necesiten recurrir al servicio de
164
interpretación») se puede corroborar tanto a través de las páginas web del servicio y carteles de información, como de los resultados del cuestionario, donde el personal sanitario afirma que no se proporciona información a usuarios/as.
Por último, la última hipótesis («todos estos problemas están relacionados con la falta de profesionalización del sector y la carencia de legislación vigente que obligue a las diferentes Administraciones a cumplir con la provisión de este servicio») también se ve confirmada por los resultados del estudio. En los diferentes países donde existe una alta profesionalización del sector, véase Australia o Estados Unidos, se puede comprobar que entran en juego diversos factores que conjuntamente producen que el servicio de interpretación cuente con las garantías necesarias. Entre esos factores, se incluye no solo la formación y acreditación requerida sino también una legislación que considere los servicios de traducción e interpretación como un derecho de las personas. No obstante, a través de la revisión de la legislación vigente española se puede confirmar que el Estado todavía no ha elaborado leyes que estipulen este derecho. Por ende, esta hipótesis puede ser confirmada.
Por otro lado, el presente estudio de caso, como se ha señalado previamente, se presenta como un primer acercamiento para investigaciones futuras, por lo que los resultados obtenidos presentan una serie de limitaciones.
En primer lugar, a pesar de que se haya conseguido un gran número de personas encuestadas, los resultados extraídos no pueden extrapolarse a la situación general, en vista de que solo se ha analizado un centro en concreto y una sola empresa. En segundo lugar, otra de las limitaciones del presente trabajo es que, aunque se hayan intentado abordar varios aspectos del servicio de interpretación telefónica, para obtener una panorámica más amplia es necesario seguir investigando otros enfoques diferentes a los expuestos en este trabajo. En un principio, se pensó también en abarcar el enfoque del/la usuario/a llevando a cabo entrevistas presenciales en el hospital en cuestión; sin embargo, debido al tiempo y a la situación de confinamiento vivida, fue imposible realizar esta parte de la investigación. De modo que se puede manifestar que este estudio de caso se presenta como un puente para seguir investigando esta modalidad. En tercer lugar, a pesar
165
de que se haya querido detallar en profundidad los servicios de Salud Responde y 061 CatSalut Respon, al no estar disponibles todos los datos y estadísticas del subservicio de interpretación no se ha logrado ahondar de lleno esta parte.
A pesar de ello, elegir como método de investigación el estudio de caso ha supuesto, al mismo tiempo, que se hayan alcanzado aportaciones diferentes a los estudios previos de esta materia. Se han podido extraer datos cuantitativos y cualitativos desde el enfoque del personal sanitario, contenido que no había sido estudiado en investigaciones previas. Asimismo, se han abordado y analizado también la actualidad de servicios públicos como Salud Responde y 061 CatSalut Respon, de los cuales tampoco se han hallado una gran cantidad de estudios actuales. Por lo tanto, la fortaleza principal de este estudio es la novedad de su contenido y de los datos obtenidos.
Finalmente, los resultados señalan que los tres enfoques analizados se encuentran a niveles distintos. Dicho de otra forma, en el primer estadio se hallaría Dualia, la cual intenta garantizar siempre una calidad óptima del servicio. Por otro lado, en un segundo estadio, compartirían espacio el personal sanitario y Salud Responde, dado que la actuación de Salud Responde tiene una consecuencia directa en la del personal sanitario. Los hallazgos de estos dos enfoques de la investigación muestran que no se le aporta el valor suficiente a la interpretación profesional, lo que conlleva a que exista una falta de información general del servicio de interpretación telefónica y que, a pesar de los esfuerzos de la empresa proveedora, se siga recurriendo a vías no profesionales. Por consiguiente, los resultados obtenidos de la entrevista no corresponden con los hallazgos del servicio de Salud Responde y de la encuesta, ya que, al final, no existe una unificación de todas las partes del servicio. En cambio, tendría que ser precisamente lo contrario, deberían estar las tres partes fuertemente vinculadas para garantizar una calidad adecuada a las personas foráneas. Dualia se ocupa de ofrecer un servicio de interpretación profesional a Salud Responde y esta última debería ser la encargada de informar y facilitar adecuadamente este servicio al personal sanitario y a los/as usuarios/as.
166