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2. Marco teórico

2.1. La interpretación en el ámbito sanitario

2.1.3. La interpretación sanitaria en Andalucía

En el siguiente apartado se comentará la realidad de la interpretación sanitaria en la comunidad autónoma andaluza.

Según los datos aportados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), en el año 2019, Andalucía se situó dentro de las comunidades de España con mayor número de población inmigrante junto con Catalunya, Comunidad de Madrid y Comunidad Valenciana. Se ha insertado, a continuación, un gráfico con estadísticas sobre la población inmigrante en cada comunidad extraídas del INE:

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Gráfico I. Población inmigrante por comunidades autónomas 2019

De acuerdo con el Observatorio Permanente Andaluz de las Migraciones (2019), la mayoría de las personas extranjeras que vivían en el sur de España durante el año 2019 tenían nacionalidad marroquí, seguida de la rumana, británica, china, italiana, ucraniana y, por último, la alemana. Además, el turismo se trata de uno de los principales motores de la economía de la comunidad andaluza, representado casi el 14% del PIB regional3.

Por consiguiente, el hecho de que una parte considerable de la población sea extranjera debería ser un gran aliciente para que se empezara a pensar en cómo mejorar los servicios de traducción e interpretación en todos los ámbitos de los servicios públicos. No obstante, como se confirmará a lo largo de este apartado, los servicios ofrecidos por esta comunidad no difieren mucho de los ofrecidos por el Estado y sus soluciones son también de tipo ad hoc.

3 Junta de Andalucía, 2020. «El sector servicios sigue pujante en Andalucía con cifras récord en el

turismo». Noticias de la Junta, 10 de febrero. Acceso el 13 de abril de 2020.

http://www.juntadeandalucia.es/presidencia/portavoz/economiayempleo/150017/ObservatorioEconomico SemanaldelaJuntadeAndalucia/Economia/Andalucia/GobiernodeAndalucia 0 200.000 400.000 600.000 800.000 1.000.000 1.200.000 1.400.000 2019

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Según Martín (2006), las primeras iniciativas que se forjaron en el ámbito de la interpretación en los centros sanitarios de Andalucía se remontan a los años 80 y 90. Algunos hospitales de la provincia de Málaga instalaron servicios voluntarios de interpretación. Estos servicios eran llevados a cabo por personas voluntarias, algunas de ellas con formación previa y otras solo con una breve formación aportada por el centro sanitario o por los/as intérpretes que coordinaban estas iniciativas. Muchos de estos servicios abarcaban una gran cantidad de lenguas y estaban disponibles las 24 horas durante los 7 días de la semana. Su nacimiento fue causado por la aparición de problemas lingüísticos en Málaga durante esos años, los cuales surgieron por la escasa actuación de la Junta de Andalucía.

Años más tarde, en 1999, la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía elaboró el Convenio de Colaboración en materia de Salud Pública para el Colectivo de Inmigrantes que pretendía ser un programa avanzado y solidario de asistencia sanitaria a inmigrantes. Dicho programa funcionaba a través de un convenio firmado por diversas ONGs como la Cruz Roja, Andalucía Acoge, Médicos del Mundo y sindicatos como UGT o CC.OO. Este acuerdo se gestionaba gracias a la Fundación Progreso y Salud, una entidad pública sin ánimo de lucro creada por la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía. El convenio nació como un servicio de acompañamiento a la persona inmigrante en los centros sanitarios. El coordinador de cada centro sanitario hacía las peticiones a las ONGs mencionadas previamente y se les ofrecía este servicio, a pesar de ello, no funcionaba de igual forma por todo el territorio andaluz y, además, no existían estipulaciones sobre el perfil de las personas que ejercían de intérpretes más allá de sus propias afirmaciones. Por tanto, la solución aportada por la Consejería de Salud a este tipo de necesidades era ineficaz y no profesional (Martín 2006).

Es preciso reconocer los logros de la Fundación Progreso y Salud, quien ha elaborado gran cantidad de materiales en el ámbito sanitario (listados en otras lenguas para el personal sanitario con vocabularios relacionados con anatomía, servicios y unidades del hospital, etc.). Igualmente, está fundación fue la encargada de traducir los consentimientos informados a otros idiomas para diversos hospitales andaluces.

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Por otro lado, otra forma de suplir estas necesidades son las mencionadas por Navaza, Estévez y Serrano (2009), quienes exponen algunas iniciativas privadas puestas en marcha por hospitales como el Grupo Quirón o el Hospital Sagrado Corazón de Sevilla, los cuales intentan introducir la figura del/la mediador/a en sus hospitales. Algunos hospitales privados suelen contratar a intérpretes o mediadores/as en plantilla, pero no suelen abarcar un gran abanico de lenguas. Asimismo, estas propuestas se implantan casi siempre solo en centros sanitarios privados.

Cabe resaltar también el proyecto de Ventanillas Europeas de Información Sanitaria (VEIS) creado por el Hospital Universitario Carlos Haya en Málaga. Esta iniciativa se encuadraba dentro del Plan de Calidad del Sistema Sanitario Público Andaluz y del III Plan Andaluz de Salud y estaba financiado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional Interreg III.

Las VEIS eran un servicio de información y atención sanitaria disponible en francés, inglés, alemán, árabe y chelja ubicado en distintos puntos de dicho hospital. Este proyecto buscaba solventar las diferentes necesidades de los/as inmigrantes implantando soluciones basadas tanto en la mediación intercultural como en la interpretación para así garantizar la adecuada accesibilidad a todo el sistema sanitario. Por lo tanto, los/as intérpretes desempeñaban no solo funciones de interpretación sino también de mediación. Además de este servicio presencial, ofrecían interpretación telefónica. No obstante, en 2012 estas ventanillas dejaron de funcionar por razones administrativas y, desde entonces, solo se tiene a disposición el servicio de interpretación telefónica de Salud Responde (Martínez Fraile 2015).

En los últimos años, como se puede ver en Calvo y Vigier Moreno (2018), la interpretación en el sistema sanitario andaluz ha quedado en manos de la subcontratación y de la licitación externa, a través de un concurso público se asignan los servicios de interpretación a una empresa privada externa. En el año 2009, el Servicio Andaluz de Salud (SAS) integró en la aplicación Salud Responde un subservicio de interpretación telefónica, el cual actualmente está adjudicado a la empresa Dualia Teletraducciones S.L.

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En resumen, la situación en Andalucía se asemeja en cierta manera a la de España, hay un panorama bastante heterogéneo formado por servicios de voluntariado, iniciativas privadas y un servicio de interpretación telefónica ofrecido por Salud Responde el cual ha quedado adjudicado a una empresa privada externa. Bien es cierto que, hay que alabar los esfuerzos hechos por asociaciones y personas voluntarias en los últimos años, quienes intentan cubrir las deficiencias de la Junta de Andalucía. Por el contrario, esto no es suficiente y sería conveniente que se tomaran cartas en el asunto para proporcionar, cuanto antes, soluciones globales, integrales y de calidad.