Fig. 30. Plano hipotético -¡Y posible!- de la Gran Pirámide de Hermes-Toth, según los
principios de la Geometría Hermética. El simbolismo del septenario es evidente. En negro, galerías no descubiertas. ¿Puede ser éste el enigma de la Gran Pirámide?
En cambio, las preguntas que continuamente nos hacemos sobre el particular nos han llevado a planteamos las cosas sobre un concepto binario o dual, que podemos llamar de electrón y protón, de macho y hembra, o de "Ying" y "Yang", por aquel concepto simplista de que, para encender una bombilla es preciso electricidad, y todos sabemos que ésta discurre de forma positiva y negativa.
Cualquier máquina eléctrica funciona con dos fases. La energía que contiene el Universo está en continuo movimiento de tracción y repulsión y, por si no fuese bastante con lo dicho, añadiremos que la Ley de Acción y Reacción también es universal, y está vinculada a lo que aquí tratamos de exponer, aunque sea dando un sigiloso rodeo.
Si dejamos volar libremente nuestra fantasía y suponemos que la Pirámide de Keops fue un centro de iniciación isíaca (De lsis), y que, como afirma Paul Brunton y otros, allí se pueden captar fluidos electromagnéticos, psinergéticos o psicotrónicos, capaces de transportamos, aunque sólo sea psíquicamente, a dimensiones desconocidas -¡y rogamos no vean ustedes en esto al autor de ciencia ficción que hay en nosotros, porque aquella etapa ya la hemos superado!-, ¿por qué no podemos suponer que, para que se produzca este fenómeno parafísico, puede haber algo así como una corriente contraria y desconocida, capaz de provocar esa "reacción"?
Fig. 31. La Geometría Hermética fue utilizada para el plano de la Gran Pirámide de
Hermes (Keops).
Fue entonces cuando, recurriendo a la Geometría Hermética, hicimos el Doble Trazado Piramidal, como podrán apreciar en la Fig. 30. Nada más sencillo que repetir, sobre la cara opuesta a la que está situada la entrada de la Pirámide, una supuesta entrada "negativa", ¡por la que puedan salir los espíritus que han penetrado por la cara Norte!
¿Comprenden lo que queremos decir? Nuestro plano es hipotético, y absurdo, si lo prefieren. En aquel lado sur nadie ha encontrado entrada o salida de ninguna clase, sencillamente, porque no existe. Y, sin embargo, sería extraordinario que existiera, que se pudiera "atravesar" la piedra, rompiendo de algún modo la cohesión molecular de los átomos, y permitiendo, al menos, el paso de ese algo intangible, etéreo o fluídico que los orientalistas han dado en llamar el "cuerpo astral".
En otras palabras. ¿No podría ser la pirámide el camino de tránsito ir entre nuestra dimensión y otra? Cualquiera de nosotros podríamos penetrar en la Cámara Real, tendemos
sobre el sarcófago de piedra roja que hay allí, recibir la influencia de los fluidos cósmicos que se concentran en aquel lugar, ¡y vernos conducidos hacia la "salida" que comunica con el Más Allá, a través de la inexistente galería! Naturalmente, seguiríamos unidos a nuestro cuerpo por medio del cordón radiante o "Cordón de Plata", como nos dijo T. Lobsang Rampa en "El Tercer Ojo".
Fig. 32. Doble cuadratura del círculo: superficie y longitud de perímetro. Los puntos
GO y OB, del triángulo de Pitágoras, dan las distancias del compás sobre los puntos A, B, C, D. La hipotenusa GB es igual al radio. GO = circunferencia dividida entre siete y OB es igual a un cuarto del diámetro. Las diferencias numéricas son ínfimas y, en especial, defectos de construcción. La proporción del triángulo es 3 + 4 + 5.
3 x 3 = 9; 4 x 4 = 16; 5 x 5 = 25. 9 + 16 = 25.
Fig. 33. La Cuadratura del Círculo, por la triangulación hermética, empleada en el
Pero, esas otras galerías podían existir en realidad y no haber sido descubiertas aún. La Geometría Hermética nos deja, por vez primera, con un plano a medio confeccionar, con líneas sin utilidad, sin simetría, sin correspondencia, como si en el átomo pudiera actuar tranquilamente el neutrón sin el electrón, o a una reacción no se opusiera una acción.
Una pirámide, en la antigüedad, tenía que ser algo útil, como puede que lo vuelva a ser en un próximo futuro, según los autores de "El poder mágico de las pirámides", quienes aseguran que dentro de ellas aumentan nuestras facultades "PES" y "PK" (percepción extrasensorial y telequinesia). Y si como Upton Sinclair supuso que nuestra mente era un radio receptor-transmisor, cuyas ondas no sabemos sintonizar, por medio del refuerzo electromagnético que el campo de fuerza espiral nos proporciona, ¿por qué no podríamos comunicamos con nuestros antepasados?
No es fortuito que los antiguos egipcios tuvieran una gran devoción por sus muertos, ya que creían en la reencarnación, como creían muchos pueblos de la antigüedad y, en especial, los africanos y asiáticos.
Fig. 34., Una de la infinidad de variantes de la Cruz de Malta. El aire moderno de
estas líneas no impide que su origen sea más antiguo que el hombre.
En las creencias ancestrales de muchísimos pueblos negros todavía se admite que los espíritus de los antepasados se posesionan de los seres vivientes que los invocan en las ceremonias religiosas, y les ayudan en sus infortunios. Tal es la esencia del "vudú" haitiano, la "macumba" brasileña y otros ritos, de un origen muy anterior a Europa y a su nacimiento.
O sea que nuestra hipotética "salida" de este planeta pudo ser hallada de ese modo paranormal por los que vinieron a buscar al desaparecido príncipe Atakoloinona. Pero todo esto no deja de ser otra cosa que jugar a póquer sin dinero y sin naipes, o bañarse sin agua, porque no creemos que llegue a simple especulación.
En cambio, la Geometría Hermética, como tratamos de expresar en las Figs. 31, 32 y 33, revela que la construcción de las Pirámides de Gizeh era posible, primero sobre el papiro, la tablilla o el pergamino, y luego, con mayor o menor variación, sobre el terreno. en piedra y con todo lo que su construcción llevaba consigo.
Fig. 35. Cuatro lados de la Pirámide de Hermes-Toth entrelazados. La figura parece indicar que las caras externas no son rectas. (Teoría del relámpago de André Pochan.)
No es posible concebir la construcción de un edificio tan enorme como la Pirámide de Hermes-Toth sin haber trazado primero un plano, donde sólo bastaba seguir un modelo, sin más medida que el tendal, y sin necesidad de ningún complicado cálculo matemático.
Recuérdese que la Geometría Hermética, no necesita números. Todos los dibujos y planos que aparecen aquí han sido hechos sin reglas de medición, a propio intento, y sólo hemos recurrido a las Matemáticas para efectuar, a modo de curiosidad, algunas comprobaciones. La Cuadratura del Círculo, si no es con números y regla, no es posible demostrarla. Y, con todo, es una demostración limitada o aproximada, aunque estemos seguros de que la exactitud geométrica sea indiscutible.
En las Figs. 34, 35 y 36, queremos ofrecer al lector una muestra de las variadísimas posibilidades tanto geométricas como esotéricas y herméticas, de la división del siete sobre el círculo.
Si esta ciencia geométrica olvidada sirvió para construir templos, ciudades y una arquitectura extraordinaria, ¿qué no se podría hacer ahora con un mayor conocimiento matemático y técnico?
Pero, seguiremos hablando de esto. No hemos terminado, ni mucho menos. En realidad, casi no hemos empezado...
Fig. 36. No es fácil adivinar en esta extraña figura un círculo dividido en siete partes. Y, sin embargo, es el resultado de un planteamiento de Geometría Hermética.
"Para ti el cielo ha reforzado los rayos del sol, a fin de que puedas elevarte hasta llegar ante la mirada de Ra "
Esgrafiado 523 de "El libro de las Pirámides".
CAPITULO VII