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EPISTEMOLÓGICAS CONTEMPORÁNEAS APLICADAS AL CASO DE LA LINGÜÍSTICA

EXPLICACIÓN, COMPRENSIÓN Y EL CASO DE LA LINGÜÍSTICA

4. Ejemplo de explicación probabilística en la teoría sistémico-funcional

(En un altísimo porcentaje) los chicos empiezan a intercambiar significados con los adultos que los crían poco antes de los dos años.

Explanans

Nigel estuvo en contacto con su mamá desde el nacimiento.

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Nigel intercambió significados con su mamá a la edad de 1 año y 11 meses. Explanandum

* Nuevamente, el primer enunciado del explanans es una ley probabilística. Puede hacer chicos que empiecen a intercambiar significados mucho antes o algo después de la edad mencionada. El segundo enunciado del explanans es un hecho concreto.

Si los ejemplos provistos son adecuados, las teorías lingüísticas enfrentan con éxito las dificultades metodológicas de Nagel, dan explicaciones generales y establecen predicciones. Desde una perspectiva metodológica, entonces, la lingüística está más ceca de la física y de la biología que de la economía y la historia15.

NOTAS DEL CAPÍTULO VI

1

El crítico argentino Walter Mignolo (1984), por ejemplo, sostiene que en las disciplinas humanísticas como la teoría y crítica literaria hay coexistencia de paradigmas. Según él, en la teoría de la literatura encontramos estos cuatro paradigmas: el semiológico-lingüístico, el sociológico (generalmente de base marxista), el psicoanalítico (de base freudiana y lacaniana) y el fenomenológico.

2

El grupo de los antipositivistas incluye a Droysen, Dilthey, Simmel, Weber, Croce y Collingwood (Comesaña 1996: 32).

3 El concepto de ‘intencionalidad’ puede definirse en términos semánticos, pero no me parece que

pueda prescindir del sesgo psicológico o, si se prefiere, cognitivista: se trataría del conjunto de representaciones conceptuales que expresan los objetivos de los individuos o los grupos sociales.

4 Vale la pena destacar dos cuestiones: en primer lugar, la explicación probabilística es inductiva,

ya que la credibilidad racional del explanandum se apoya en la información del explanans: esa credibilidad es altamente probable en función de la verdad de las premisas. En segundo lugar, ninguno de los dos tipos de leyes evita el problema de la inducción. Baste esta clarísima explicación de Hempel: “Haremos ahora unas pocas observaciones adicionales relativas a la noción de ley probabilística. Podría parecer que todas las leyes científicas deberían considerarse como probabilísticas, puesto que el testimonio que las apoya es siempre un cuerpo de datos finito y lógicamente no concluyente, que sólo puede conferirles un grado más o menos alto de probabilidad. Pero esta argumentación pasa por alto el hecho de que la distinción entre leyes de forma universal y leyes de forma probabilística no se refiere a la

fuerza del apoyo empírico, sino a su forma, que refleja el carácter lógico de la aserción que hacen. Una ley de forma universal es básicamente un enunciado en el sentido de que en todos los casos en que se dan unas condiciones de tipo F, se dan también unas condiciones de tipo G; una ley de forma probabilística afirma, básicamente, que bajo ciertas condiciones, que constituyen la ejecución de un experimento aleatorio R, se producirá un cierto tipo de resultado en un porcentaje especificado de casos. Con independencia de si son verdaderas o falsas, de si gozan de un apoyo sólido o de un apoyo pobre, estos

dos tipos de aserciones son de naturaleza lógica diferente, y es en esta diferencia en lo que se basa nuestra distinción” (Hempel 1966: 102, el subrayado es mío).

5 Los trabajos de Dray y Winch están citados y explicados por Comesaña (1996: 35-36).

6

Vale la pena hacer un inciso sobre la distinción de Gamut (1982: 23). Nunca se llegó a aceptar que la filosofía analítica fuera una rama de la lingüística empírica. En primer lugar, los filósofos no creen que sólo recurriendo al lenguaje natural se resuelvan los problemas filosóficos. En segundo término, en filosofía se admite que las proposiciones de la lingüística son empíricas porque se ocupan del lenguaje, mientras que las proposiciones de la filosofía analítica son no-empíricas porque trabajan con conceptos. Es un criterio muy interesante para demarcar los campos de la lingüística y de la filosofía del lenguaje.

7

Volvemos recurrentemente a este tema: ¿son las diferencias entre la teoría generativa y la teoría funcional un obstáculo que impida la constitución de una “ciencia normal”?

8

Parece que el éter era un concepto que se necesitaba para explicar por dónde circulaban las ondas electromagnéticas.

9

Charles Beard (1934), citado por Nagel (1961: 416), llega a decir que si la sociología “fuera una verdadera ciencia, como lo es la astronomía, nos permitiría predecir los movimientos esenciales de los asuntos humanos en el futuro...”

10

Una de las paradojas de la sociolingüística, advertida por Labov (cfr. IV), es que intenta estudiar el uso real del lenguaje, en el estilo vernáculo, que se caracteriza por un habla “no cuidada”, pero se topa con el hecho de que los individuos “cuidan” su discursos cuando se saben entrevistados, i.e., observados.

11

“La mecánica cuántica excluye toda posibilidad de previsión rigurosa de los fenómenos actuales, posibilidad admitida por la física clásica. Esta afirmación, llamada principio de incertidumbre de Heisenberg, está en contradicción absoluta con la posición filosófica que constituye el determinismo y que se halla en la base misma de la física clásica, newtoniana.

Sin embargo, existe una relación estructural entre la mecánica clásica y la mecánica cuántica (principio de correspondencia) que es la causa del principio de indeterminación; nuestros aparatos de medida pertenecen al nivel macroscópico y están sometidos, por lo tanto, a la mecánica clásica, y la medida consiste en la perturbación producida por un sistema atómico o subatómico en un cuerpo “clásico”. Una medida es, por lo tanto, una interacción entre un sistema clásico y un sistema cuántico. De ahí la perturbación imprevisible introducida en el sistema cuántico: al medir modificamos el estado del sistema. No caben predicciones deterministas, sino tan solo probabilistas. Cuantitativamente, el principio de incertidumbre se escribe:

P.x > h

(∆P es la indeterminación en la medida, la cantidad de movimiento; ∆x es la indeterminación en la posición; h, la constante de Planck). De la Enciclopedia Salvat, 1977, tomo 6, página 1.654.

El principio de incertidumbre ayuda a resolver, como veremos en el capítulo XVIII, el problema de la dualidad partícula-onda. “El principio de complementariedad es un principio de la mecánica cuántica en virtud del cual las partículas elementales poseen dos aspectos, corpuscular y ondulatorio, que no se manifiestan nunca de manera simultánea, sino mediante experiencias que se excluyen mutuamente.

Este principio rompe de modo radical con la concepción clásica de la materia, apoyada en la interpretación cosista de la idea de sustancia.

Así, Planck asigna a la radiación electromagnética (de “naturaleza” ondulatoria) un corpúsculo, el fotón, que describe de forma discontinua la transmisión.

De Broglie, por su parte, asocia una onda al electrón, hipótesis espectacularmente confirmada por la experiencia de difracción de electrones por cristales realizada por Davisson y Germer. Así, la radiación adquiere naturaleza corpuscular, y el corpúsculo material, naturaleza ondulatoria. El aspecto corpuscular y el aspecto ondulatorio son dos modos de ser de la naturaleza, complementarios, necesarios por igual para la interpretación de los fenómenos que conceptualmente se apoyan uno a otro, expresando la onda la posibilidad de presencia del corpúsculo”. (Enciclopedia Salvat, 1977, tomo 3, página 828).

12 Esto me hace acordar de Lisa Simpson, el personaje que se angustiaba por no poder controlar el

vuelo inesperado de un pájaro.

13 Los modelos generativista y funcionalista son visualizables. Eso queda claro también en el

próximo capítulo, donde se presentan esquemas detallados de la evolución del programa generativista.

14

Los ejemplos de lingüística generativa están tomados de Goodluck (1991) y los de lingüística funcional de Halliday (1975).

15 Al igual que Hempel, Cohen y Nagel (1961: 154) sugieren: “la historia no puede utilizar los

VII

FALSACIONISMO

El método falsacionista no permite entender el status epistemológico de las teorías lingüísticas a causa de dos argumentos muy poderosos en su contra:

1) No logra establecer un vínculo entre la “corroboración” y la “verosimilitud” a menos que reconozca que la ciencia opera inductivamente (Capítulo V).

2) No se adecua a la evolución histórica de una teoría lingüística ni a la construcción de una teoría lingüística en base a hipótesis parcial o totalmente desestimadas.

Sin embargo, en el haber del falsacionismo pueden señalarse también dos cuestiones: 1) La falsabilidad es un buen criterio para evaluar si una hipótesis puede ser científica. 2) Los intentos implacables de falsar una teoría son la prueba que debe superar la

justificación de los razonamientos inductivos.

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