Jesús ha sido llamado el Buen Pastor. ¿Pero entendemos lo que significa ese título? La mayoría de nosotros usamos el Salmo 23 como fundamento de nuestra descripción y explicación de este concepto. Pero es mucho más que eso. Para entender mejor este título necesitamos considerar cómo Jesús describió al Buen Pastor en Juan 10.
La mejor forma para hacer esto será considerar lo que él dice, verso por verso.
Verso 1 “Les aseguro que el que no entra por la puerta al redil de las ovejas, sino que trepa y se mete por otro lado, es un ladrón y un bandido.”
Encuentro interesante que, para empezar su debate del rol y responsabilidad de un pastor, Jesús comienza con una declaración negativa. Él comienza describiendo a un falso pastor. Hemos estudiado algunos aspectos del concepto en capítulos previos, pero aquí hay una diferencia. En este caso, estos individuos han sido excluidos del redil de las ovejas. Por varias razones no han sido seleccionados para este trabajo o no quieren pasar a través del proceso de ser aprobados, pero todavía quieren acceso a las ovejas y probablemente los beneficios que representan. Es claro también que su identidad es conocida por cualquiera que se encargue de las ovejas, y aquellos a cargo de la entrada. Así es que la única forma de entrar al redil es por un medio falso.
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Jesús usa dos palabras para describir a estas personas: ladrón y asaltante. No quieren seguir el proceso correcto para ser aprobados y no tienen interés en hacer el trabajo requerido para lograr la entrada. Tampoco quieren que otros vean lo que están haciendo, una vez que ganan control o acceso a las ovejas.
El primer término es 'ladrón', uno que roba en secreto. Su meta es engañar a otros y conseguir el acceso, o usar sigilo y sorpresa para tomar lo que él quiere, sin que alguien sepa quién es y lo que ha hecho. Algunas veces trabaja para ganar confianza, tener información con el fin de traicionar esa confianza y usar la información contra su blanco. En otro pasaje Jesús describió a estas personas como lobos con piel de oveja (Mateo 7:15). Estas podrían ser personas que se convierten en miembros de una iglesia y usan su posición e influencia para dividir la iglesia y tomar a algunos del rebaño como suyos. Engañan y se confabulan para convencer a la gente que el pastor está equivocado, inadecuado, incapaz, etcétera. Este no es un buen ejemplo del pastor que deberíamos seguir, pero muchos lo hacen. No pasan por la puerta (Jesús). Encuentran otra forma de lograr acceso y utilizan sus encantos para inducir al error y robar ovejas. El segundo término es 'asaltante'. Este término tiene dos significados. El concepto central es de una persona, quien por la fuerza y el uso de violencia, ataca a otros para tomar su propiedad. No hay intención de esconder lo que están haciendo. Pueden esconder su rostro, pero realizan sus acciones en lugares públicos usando amenazas, para asustar a las personas y que le entregue sus posesiones. El asaltante
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recurrirá a la violencia si es necesario, para tomar físicamente lo que él quiere. Si causa lesiones o la muerte, es algo insignificante, mientras obtenga lo que quiere. El segundo significado crea un poco de dilema. Durante la vida de Jesús había un grupo de rebeldes que activamente se opusieron a los romanos y a menudo los atacaron violentamente. También atacaban a los judíos que no se oponían activamente a los romanos, y cometían robos para financiar la guerrilla contra su enemigo, lo cual ellos y muchos otros, consideraban una causa justa. Por este asunto, muchos los consideraban héroes. Los judíos los llamaron Zelotes. Los romanos los llamaban asaltantes.
E significado que usa Jesús al contar la historia del buen samaritano es el segundo (Lucas 10:36). Él también lo usó para describir a los sacerdotes y que estaban usando el templo como una cueva de asaltantes (Mateo 21:13). Este término se usó también para describir a Barrabas (Juan 18:40) y los dos hombres que fueron crucificados con Jesús (Marcos 15:27). Estos fanáticos, estos bandidos, creían que lo que hacían era aceptable. Era aceptable robar a las personas mientras la causa fuera justa, o en sus mentes, perdonado por Dios. Robaban para mantener su forma de vida y como prueba de la rectitud de esa vida y su causa. Al final, las personas a quienes robaban eran heridas, la causa que apoyaban era vista por muchos como destructiva. Cuando usted mira con detención lo que intentaban hacer, se aclara que eran los únicos verdaderamente beneficiados con sus acciones. Sin embargo, un verdadero fanático no atacaba al inocente y débil para promover su causa.
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El asaltante logra entrar por la fuerza y el uso del miedo. Él tomará lo que quiere, sin importar las consecuencias para los demás. Si es necesario, destruirá a cualquiera que se entrometa. En cuanto a las cosas espirituales, torcerá las Escrituras para apoyar lo que está haciendo. Oponerse a este tipo de personas es peligroso. Jesús lo hizo y lo asesinaron. Este verso crea una imagen fuerte de la vida y forma de pensar de los falsos pastores y los métodos que utilizaron para tener acceso a las ovejas. También debe abrir nuestros ojos al hecho que no todo peligro y riesgo está fuera del redil. A veces hay mayores peligros adentro, tratando de impedir que las ovejas salgan al mundo y sin protegerlas de todo lo que las pueda dañar.
Verso 2 – “El que entra por la puerta es el pastor de las ovejas.”
Para entender mejor este concepto, consideremos las cualidades positivas del pastor en contraste a la imagen negativa de los falsos pastores del verso anterior, para definir mejor por qué el buen pastor puede entrar por la puerta.
• El pastor ha sido enviado por Dios. Los demás no han sido enviados (Jeremías 23:21).
• El pastor los guiará correctamente. Los demás los llevarán por el camino equivocado (Jeremías 23:32). • El pastor no los engañará. Los demás harán todos lo
que puedan para engañarlas (Mateo 7:15).
• El pastor sabe claramente las consecuencias de sus acciones. Puede explicar cómo lo que está haciendo
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es de Dios y beneficiará a las ovejas. Pueden ser confiables en que toman sólo lo que necesitan para cumplir con su trabajo, y son sabios en cómo manejan cada situación y cada asunto. Los demás son descritos como ciegos, mudos, insaciables, y tontos (Isaías 56:10-12).
• El pastor está dispuesto a sacrificar su vida y recursos por las ovejas. Los demás usan a las ovejas para proveerse a sí mismos, a costa de las ovejas (Ezequiel 34:2-5).
• El pastor abre los ojos de las ovejas para que sean conscientes de lo que ocurre y dónde están los peligros en el mundo alrededor suyo. Él se da cuenta de las necesidades de las ovejas y hace lo necesario para cuidarlas. A los demás no les importan las ovejas (Sofonías 11:16-17).
Esto significa que cuando el pastor entra por la puerta, él no tiene problema, pues ha ganado permiso de entrar. Todo el mundo lo conoce, especialmente Dios, quien lo ha aprobado.
Verso 3 – “El portero le abre la puerta, y las ovejas oyen su voz. Llama por nombre a las ovejas y las saca del redil.”
En este punto trataremos con la primera y última expresión de este pasaje. Guardaremos las palabras acerca de las ovejas para escucharlas más adelante.
El primer concepto es interesante. El pastor debe obtener permiso para entrar. Aunque el permiso para hacerlo no
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proviene de las ovejas. Este permiso viene del que tiene la mayor autoridad. En el contexto del Buen Pastor esta autoridad es Dios. Esto resalta un punto interesante que puede afectar a la iglesia, y podría provocar gran tensión al pastor y las ovejas si no es comprendida correctamente por ambos. El pastor no es puesto en el trabajo por la oveja. Él es puesto en esta tarea por Dios. Al mismo tiempo, el pastor no es la autoridad final en el cuidado de las ovejas y de su actividad, tampoco es el derecho de las ovejas. Nuevamente, esto pertenece a Dios.
Para muchos, un pastor ha cometido un error cuando trata a las ovejas como si fueran su propiedad o su reino especial para regir. Aunque sólo puede hacerlo con un poco de complicidad de las ovejas o del portero. El pastor se convierte en un mundo en sí mismo. Él está autorizado, pero abusa de los derechos que se le han dado. En el otro extremo, está el rebaño que piensa que tiene todos los derechos y que el trabajo del pastor es hacer lo que el rebaño quiere, proveer lo que quiere, y protegerlo cueste lo que cueste, aun de ellos mismos. No tienen interés en lo que el portero quiere o lo que su egoísmo puede costar al pastor. Peor aún, al rebaño le importa muy poco cómo su comportamiento pueda afectar a otros grupos o pastores.
Este concepto es importante para mantener el enfoque, a fin de que no acabemos siendo ladrones o asaltantes. Tenemos a un supervisor. Hemos recibido el derecho de entrar. No - el privilegio de entrar. ¿Cómo ha sido esto posible? Se hará más claro más adelante en el pasaje.
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El segundo concepto es la expresión 'él los conduce afuera'. Una mejor traducción sería 'él causa que ellos salgan afuera'. Hay dos interpretaciones principales. La primera es que él los jala hacia afuera. Hay algo acerca de su presencia que ayuda a las ovejas a preferir salir del redil. La segunda, es la idea que por su influencia ellos son motivados a salir. Saben lo que su presencia significa. Saben qué ocurrirá si deciden dejar el redil. Saben por qué él ha entrado, ellos deben salir. Realmente, en el griego existe un tercer significado posible. Este mismo término se usa para describir la acción de Jesús al expulsar demonios (Mateo 8:16), su acción cuando él limpió el tribunal del templo (Marcos 11:15) y la acción de Dios en el juicio al enviar pecadores al infierno (Mateo 22:13). Este término se utiliza también para describir lo que ocurre a la comida cuando es expulsada del cuerpo (Mateo 15:17). Todas estas imágenes sugieren una acción fuerte y enérgica. Una acción que no es agradable, pero necesaria. Aunque no es así cómo deben comportarse los pastores, esto nos ayuda a darnos cuenta que el proceso no consiste en rogar a las ovejas que salgan. Deben salir. No se les permite una opción. Cuando el pastor aprobado viene, están expectantes a salir del redil y salen fuera y el pastor está expectante de hacer que esto ocurra. Un buen pastor o un pastor aprobado comprende esta verdad y es diligente en hacer el proceso fácil para lograrlo, pero no está asustado de hacer que ocurra cuando es necesario.
Hay una idea final para mantenerse enfocado. La verdadera vida de las ovejas y el trabajo verdadero del pastor no está
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dentro del redil. Que es un lugar destinado a proveer un tiempo de descanso y refrigerio. La vida y trabajo verdaderos ocurren en el mundo, fuera del redil. Para dejar en claro esto, el trabajo real de la iglesia de Dios no está dentro de la iglesia sino en el mundo, para la oveja y el pastor. Un buen pastor sabe esto y por su ejemplo las ovejas aprenden a confiar en él y están dispuestas a que él las envíe afuera y luego sigan su vida y su ejemplo.
Verso 4 – “Cuando ya ha sacado a todas las que son suyas, va delante de ellas, y las ovejas lo siguen porque reconocen su voz”.
Aquí, otra vez tenemos dos conceptos claves. El primero es la idea que una vez que él saca las ovejas, ahora irá delante de ellas. El pastor sabe qué necesita ser hecho una vez que están fuera en el mundo. Él sabe sus necesidades y ellas confían en él para proveer lo que necesitan. Él sabe mostrarles cómo vivir y obtener lo necesario. Al mismo tiempo él los ayuda a hacer el mejor uso de los recursos y tiempo fuera del redil.
Hay un viejo refrán que nos puede ayudar a verlo más claramente: “Dé a un hombre un pescado y se alimentará por un día, enseñe a un hombre a pescar y se alimentará toda su vida”. Puede parecer agradable alimentar y cuidar a la gente en un ambiente protegido. Pero lo único que consigue es que ellos dependan de aquel que provee el alimento y el cuidado. Un verdadero pastor sabe que es mejor dejar a las ovejas salir afuera y alimentarse por ellos mismos y aprender cómo vivir. En la realidad, el cuidado y la enseñanza más efectiva
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ocurren mientras la vida está sucediendo. Un buen pastor sabe esto y porque de su ejemplo la oveja aprende a confiar en él y están dispuestos a ser enviados y seguir su vida y ejemplo. Hacen esto por dos razones: han visto la prueba de esta verdad en su vida y han experimentado en sus vidas el resultado de su cuidado y enseñanza.
El segundo concepto es el fundamento que hace posible y efectivo al primero. “Las ovejas lo siguen porque conocen su voz”. Este concepto será repetido y ampliado en el vs. 14: “soy el buen pastor; conozco mis ovejas y ellas me conocen a mí”. Y en el vs. 27: “mis ovejas escuchan mi voz; me conocen y me siguen”.
A primera vista uno podría pensar que las ovejas sólo siguen al pastor porque están familiarizadas con su voz, que su elección está basada más en la repetición de contacto y memoria que en el entendimiento y la relación. Sin embargo, los otros versos revelan que es mucho más que simplemente el contacto habitual. Se basa en el desarrollo de una relación de fe y confianza. Para entender mejor lo que esto quiere decir, necesitamos examinar las tres palabras que usa para describir la relación.
La primera palabra es ´saber´. Hay dos palabras del griego
que son traducidas como “saber” en este pasaje, oidasin y
ginoskow. La primera palabra es usada en vs 4 y significa:
reconocer, ser consciente de, y tener conocimiento. Hay una conciencia de quien llama basado en el conocimiento de la persona, una conciencia de quién es y lo que representa, y el reconocimiento que es la persona correcta a quien responder.
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El segundo es usado en los versos 14 y 27 y lleva este concepto aún más allá. Incluye las ideas de la primera parte, pero también da la idea de aprendizaje para saber y entender. Hay una razón por la cual la oveja reconoce al pastor. No sólo como una voz, sino por todo lo que esta voz representa. Hubo una inversión de tiempo y esfuerzo de parte de la oveja y el pastor. El pastor ha estudiado a sus ovejas y las conoce aún al extremo de darles nombres. Las ovejas han observado el cuidado del pastor por ellas y lo conocen. De acuerdo al verso 15, esta relación se compara a la que existe entre el padre y el hijo. Hay un conocimiento profundo del uno por el otro. No es simplemente el reconocimiento de una persona, una voz, u otra oveja. Es un conocimiento basado en el contacto íntimo y constante con cada uno.
La segunda palabra es siga. Esta es la palabra griega akolouthousin. Esta palabra tiene dos niveles de significado.
La primera parte es acompañar, viajar al lado de otro. Esto no es seguir ciegamente a un líder, sino una decisión informada de viajar con otro. Como reflexiono sobre esto y reviso las imágenes que tengo de las ovejas y el pastor, comienzo a darme cuenta que en muchas de las imágenes (no todas) las ovejas no están puestas en fila detrás del pastor, sino que están todas alrededor del pastor. Algunos enfrente, algunos al lado, algunos en la parte de atrás cuando viajan hasta y desde el redil. Tengo la misma imagen de cuándo ellos están en el pasto y esparcidas alrededor del pastor. En ambas imágenes se mueven como un todo, si el pastor se mueve, saben y se mueven coordinadamente. ¡Ellas saben! Qué imagen para los pastores. Cuando un pastor verdaderamente conoce a las personas y ellos lo conocen a
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él, hay una unidad en el propósito y la dirección. Hay conciencia de dónde está cada uno y cómo proceder. Ya sea llegar al prado, permanecer en el prado, o regresar a casa. La relación es tal que ambos saben dónde está el otro y qué es lo que deben hacer.
El segundo nivel de significado es asociarse como un seguidor y seguir. Este término es usado para referirse a los discípulos siguiendo a Jesús en Mateo 4:20, 22. Eligieron seguirle o unirse a él como sus discípulos. Esto no es un seguimiento ciego a una voz agradable, sino una decisión consciente a aprender y entender a quién sigo y que mis responsabilidades estarán en seguir a esa persona. Esto cambia la imagen que tantos tienen, de ovejas tontas que ciegamente siguen al pastor, solamente por el sonido de su voz. También debería tener un impacto en cómo miran los pastores y los líderes de la iglesia su responsabilidad hacia sus miembros. Necesitan proveer suficiente información a fin de que las personas puedan hacer decisiones informadas acerca de someterse a su liderazgo. Necesitan revelar la razón para su servicio y probar que son llamados a ser pastores. Necesitan darles permiso a las ovejas para estudiar sus vidas y ver que tienen una relación con el padre, que es la base de su servicio a las ovejas. Esto les permite elegir correctamente, seguir y dar fuerza, ánimo, y confianza al pastor como su líder. Funcionarán como uno porque cada uno se conoce.
La tercera palabra es oír. Es la palabra griega akoususin,
que es la raíz de la palabra seguir, discutida arriba. Esta palabra no es simplemente acerca de oír un sonido, sino de
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oír y evaluar el contenido de lo que es oído. Implica la habilidad de recibir la información, percibir la naturaleza de la información, y entender lo que ha sido comunicado. Las ovejas oyen y entienden al pastor. El pastor llama a las ovejas, entendiendo que están oyendo y responderán correctamente a lo que él dice. Saben que él sabe sus nombres y esto causa que la relación se desarrolle aún más allá y así se oyen a cada uno. Esto es lo que necesitan los pastores que ocurra en su ministerio. Necesitan una relación que se base en oír el uno al otro, que les permita moverse armónicamente en el mundo.
Verso 5 – “Pero a un desconocido jamás lo siguen; más bien, huyen de él porque no reconocen voces extrañas.”
La implicancia de esta declaración es clara para todos los que son llamados a pastorear y guiar al pueblo de Dios. Si las personas no le siguen, hay uno de dos problemas. Usted no está guiándolos donde deben ir y / o usted no ha pasado tiempo conociéndolos y permitiéndoles conocerlo a usted y su corazón. Piense en esto, la alimentación y el desarrollo verdadero del pueblo de Dios no ocurre dentro de la iglesia. Ocurre en el mundo. Su papel no es solamente reunirlos, eso es fácil. La tarea real es sacarlos al mundo, para que así crezcan, aprendan y sean un testimonio visible a los demás. Si esto no ocurre, entonces usted pastor, es un extraño y en peligro de convertirse en un ladrón, incluso un asaltante, para mantener el control de su rebaño.
Verso 6 – “Jesús les puso este ejemplo, pero ellos no