• No se han encontrado resultados

Viviendo las instrucciones afuera

In document Pastoreando en el Reino: (página 176-193)

Mientras nos introducimos en las cartas de Pablo, Pedro, Juan y Santiago, será útil recordar una porción de la oración de Jesús por los discípulos y los que vendrían después de ellos.

Juan 17:20-23

No ruego sólo por éstos. Ruego también por los que han de creer en mí por el mensaje de ellos, para que todos sean uno. Padre, así como tú estás en mí y yo en ti, permite que ellos también estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado. Yo les he dado la gloria que me diste, para que sean uno, así como nosotros somos uno: yo en ellos y tú en mí. Permite que alcancen la perfección en la unidad, y así el mundo reconozca que tú me enviaste y que los has amado a ellos tal como me has amado a mí.

El enfoque de Jesús claramente alcanza mucho más allá de la vida y ministerio de aquellos que serían parte de la primera ola de personas llevando a cabo el trabajo de pastores. Primero, él buscó a las ovejas perdidas, luego las cuidó y finalmente las equipó para repetir el ciclo con la siguiente generación de creyentes (las ovejas). Él oró que este grupo de entre 120 a 500 personas (los hombres y las mujeres) fueran el catalizador para que otros crean en Jesús y todo lo que su vida representó. A través de ellos el mundo aprendería quién fue Jesús, por qué vino él, y aprenderían del amor de Dios y creerían que Jesús fue enviado por Dios.

177

Tres veces en estos versos Jesús declara claramente el propósito de su oración - que otros crean en él, que Dios le envió, y hacerle saber al mundo del amor tras este mensaje y su meta de unirlos con Dios.

Que los discípulos tomaron esto muy seriamente se hace evidente en la historia de la iglesia registrada en el libro de Hechos. Fueron diligentes en obedecer las instrucciones de Dios de llevar el mensaje a las ovejas perdidas de Israel y las ovejas perdidas de las naciones. Al final del libro de Hechos, vemos lo poderoso que era el mensaje, especialmente cuando los que lo recibieron fueron fieles en compartir con otros lo que aprendieron.

Basado en esto, esperaríamos el uso abundante de los términos que hemos estudiado al definir las personas involucradas: Las ovejas y los pastores, (y la bendición o la relación) presentada y desarrollada: el prado (o como lo vimos redefinido, el Reino de Dios). Pero no es el caso. De hecho, los términos pastor, ovejas y prado prácticamente desaparecen. Oveja es usada sólo tres veces. El término “rebaño”, sólo cuatro veces. La palabra pastor sólo aparece tres veces y la palabra prado, nunca es usada. (Vea a Apéndice 1 para una lista de Escrituras).

Hemos discutido extensamente cómo el concepto de Reino de Dios (reino de los cielos y referencias relacionadas) ha reemplazado el concepto de prado. Todo lo que necesitamos ahora está disponible para nosotros cuando pasamos a ser parte de este reino y seguimos a su líder señalado, Jesús. También vimos cómo esta idea es elemento clave en la proclamación de las buenas noticias. Así se explica por qué la palabra “prado” ya no está presente. Ha sido redefinida como “reino”, que revisaremos otra vez junto a otra palabra: “iglesia”. Iglesia tiene dos contextos, el lugar donde el trabajo del reino es ejecutado y el nombre dado a quienes se

178

reúnen en un lugar específico y así representar el reino. Es el lugar donde aquellos que siguen a Jesús, el Buen Pastor, vienen a experimentar la presencia de Dios y a aprender más acerca de lo que significa la unidad con Dios. Es donde aprenden de los recursos disponibles para ellos, para que vivan como miembros de este rebaño nuevo y cómo salir a buscar y compartir esta información con otros.

Esta palabra, “iglesia”, también reemplaza la idea de ovejas o rebaño, al identificar personas y grupos de gente y define su relación con el reino y su cabeza, Jesús. En este contexto, el rebaño existe en diversos niveles y se refiere a ellos como miembros. A la suma de todos los miembros en todo el mundo se les llama la iglesia universal. A todos los miembros en un lugar específico se les llama la iglesia local. Con el tiempo, el término también se usaría para identificar el lugar donde los miembros se reunían. De las 50 veces que se usa esta palabra, la mayoría se relaciona con este contexto, es decir, un grupo de gente específica que se reúne para aprender de Dios y servirle donde viven. Una frase común es la iglesia en tal y cual lugar.

Es fácil ver cómo la palabra iglesia vino a reemplazar la palabra “rebaño”. Cubre a todas las ovejas, todos los que creen y son salvos; en otras palabras, el rebaño completo bajo el cuidado del Buen Pastor. También se relaciona con grupos específicos en lugares específicos y, usualmente, involucra a una persona responsable de guiarlos y cuidarlos. Reunir gente en un rebaño involucra compartir tiempos de adoración y estudio de la Biblia, tiempos diseñados para prepararlos para su vida y actividad en el mundo.

La discusión ahora se ha movido desde ideas generales sobre el rol y naturaleza de las ovejas hacia descripciones específicas acerca de lo que se espera de los que son seguidores de Jesús. El asunto de la armadura de Dios de

179

Pablo en Efesios 6 es tema clave. Es importante porque la armadura en cuestión es la armadura del soldado romano. Esta armadura se diseñó para permitir al soldado que dejara el fuerte y peleara contra el enemigo. Es importante también, al revelar el rol del líder en preparar a la gente para salir al mundo y llevar la verdad a los que están perdidos.

Pedro describe a las ovejas como “un linaje escogido, un real sacerdocio, una nación santa, un pueblo que pertenece a Dios, para proclamar las obras maravillosas de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable” (1 Pe 2:9). En 2 Pedro 1:5-9 enumera una serie de características que deberían desarrollar para evitar ser ineficaces e improductivas en su conocimiento del Señor Jesucristo. Estos dos ejemplos son suficientes para revelar qué significa ser una oveja en el reino. Es mucho más que simplemente seguir una persona. Se trata de unirse a esa persona en el trabajo de proclamar y enseñar el evangelio a todo aquel con quien tenga contacto.

Hay también un suministro abundante de información de lo que significa ser una oveja, un miembro del reino o la iglesia. Esta información cubre todo, desde tratar con el pecado, ocuparse de las relaciones de los demás (los padres, los niños, los esposos, los esclavos), y más. Un objetivo clave es aprender a ser como Cristo, para vivir en tiempo real la verdad que Cristo enseñó, y entonces llevar el evangelio a quienes necesitan oír.

Ahora debería ser evidente que ser un pastor es mucho más que simplemente guiar ovejas. Se trata de permitir a las ovejas convertirse en miembros productivos del reino. Se trata de facilitar el proceso de desarrollarlos como pastores y líderes igualmente.

180

Como se ha mencionado, el término “pastor” apenas es utilizado. Ha sido reemplazado en forma limitada por varios términos (limitada, en que incluso las palabras usadas para reemplazarla no son usadas extensamente. Una explicación de estos términos y su uso pueden encontrarse en el Apéndice 1). Lo que es más común son las instrucciones, descripciones y explicaciones que revelan lo que quiere decir ser un líder, el trabajo involucrado, y cómo debería la vida del líder ayudar a las ovejas a convertirse en líderes igualmente.

Uno de los aspectos claves de esta actividad es ser ejemplo a los demás. Pablo usa esta idea frecuentemente. Un pasaje relevante es 1 Corintios 11:1 “Imítenme a mí, como yo imito

a Cristo”. O, Filipenses 3:17 “sigan todos mi ejemplo, y fíjense en los que se comportan conforme al modelo que les hemos dado”. Pablo también dice a otros que sean ejemplo,

como se muestra en 1 Timoteo 4:12 “ que los creyentes vean

en ti un ejemplo a seguir ”, y Tito 2:7 “Con tus buenas obras, dales tú mismo ejemplo en todo”.

Las epístolas están llenas de información y enseñanza en cómo se debe ser ejemplo. Dos pasajes claves se encuentran en el libro de Filipenses. El más conocido es la descripción del ejemplo de Cristo, al dejar a un lado todo para bajar y convertirse en nuestro sacrificio por el pecado (Filipenses 2:4-8). Como líderes, debemos seguir este ejemplo y ayudar a los que están bajo nuestro cuidado para hacer lo mismo. El segundo es la descripción de Pablo en Filipenses 3, acerca de cómo vivir la vida cristiana. Es una ilustración poderosa de cómo el llamado a alimentar y cuidar de las ovejas se hizo realidad en la vida de Pablo. Pablo no sólo busca ser ejemplo, sino que toma tiempo para explicar en qué consiste ser ejemplo.

181

Una breve mirada a las expresiones claves en este capítulo nos informará acerca de lo enseñado a quienes antes se llamó ovejas, pero que ahora son llamados a dejar atrás las limitaciones, y ser adiestrados para convertirse en pastores y líderes en la iglesia. Aquí Pablo presenta varios conceptos claves para que los líderes estudien y vivan en sus vidas, y enseñen a otros a pasar de corderos a ser ovejas, y finalmente, convertirse en pastores o líderes a quienes están en contacto con ellos. Para entender mejor lo que significa, veamos algunas declaraciones importantes:

Filipenses 3:8 – todo lo considero pérdida por razón

del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor. Por él lo he perdido todo, y lo tengo por estiércol, a fin de ganar a Cristo

En los versos previos Pablo presenta una lista con todas las cosas que le podrían dar estatus y respeto. Es una lista impresionante si se considera el contexto en el cual él vivió y ministró. Asimismo, un líder debe hacer una lista similar y decidir qué es más importante, si su estatus personal y mantener esa posición entre los demás, o sacrificar todo porque su relación con Cristo es muchísimo más importante y valiosa. El verdadero liderazgo, verdadero pastoreo, se enfoca en esta verdad: Todas las cosas deben ser sometidas a Cristo y definidas por esa relación. Si no podemos hacerlo, entonces no somos capaces de ser pastores, y los que estén bajo nuestro cuidado siempre serán dependientes de nosotros y no aprenderán a depender de Cristo. Se convertirán en discípulos de Pablo, o de Pedro, o de Apolos, o de Cash Luna, incluso de un falso maestro. Incluso, pueden llamarse a sí mismos discípulos de____ (inserte su nombre).

182

Para Pablo esto es basura y la basura nunca produce nada de valor permanente.

Filipenses 3:10 – Lo he perdido todo a fin de conocer

a Cristo, experimentar el poder que se manifestó en su resurrección.

El pasaje anterior se trataba de posición. Este se trata de deseo. ¿Qué desea usted en realidad? ¿El poder de este mundo, aliarse a los famosos, o convertirse en uno de los grandes maestros, pastores o evangelistas? No importan qué elija, todos ellos representan un deseo de poder. Sin embargo, un verdadero pastor sabe que tener real poder es sacrificar todo. Significa morir al ego, morir al orgullo, morir a mí . Pablo habla de convertirse en una nueva creación en 2 Corintios 5:17. Esto debe ser evidente por la pasión que tenemos de Cristo en nuestra vida. No hay nada más importante y quienes conducimos y enseñamos deberíamos saberlo y ser atraídos por esta verdad. Exaltamos a Dios y ellos aprenden de nosotros a hacer lo mismo, porque nuestro deseo es conocer a Cristo y vivir como él.

Filipenses 3:12-14 - No es que ya lo haya conseguido todo, o que ya sea perfecto. Sin embargo, sigo adelante esperando alcanzar aquello para lo cual Cristo Jesús me alcanzó a mí. 13 Hermanos, no pienso que yo mismo lo haya logrado ya. Más bien, una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está delante, 14 sigo avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesús.

183

Este es un pasaje poderoso y contiene varios conceptos que son difíciles de separar porque se fundamentan cada uno en el otro.

12 – esperando alcanzar aquello para lo cual Cristo

Jesús me alcanzó a mí – ¿Sabe usted por qué hace lo

que hace? ¿Entiende usted con claridad lo que Dios quiere que ocurra en su vida y cómo debe compartirlo con otros? Cristo vino a salvarme y me ha dicho repetidamente que hable a otros. No sólo hablarles sino hacer discípulos. No sólo haga discípulos, sino que ayúdelos a comprometerse con esta relación. No sólo a comprometerse, sino a que enseñen a otros todo lo que han aprendido.

13 – no pienso que yo mismo lo haya logrado ya. – Esta relación, este trabajo, es un proceso de toda la vida. Eso significa tener honradez de dónde está usted en el proceso con Dios y el ardiente deseo de mantenerse trabajando en su desarrollo. Un verdadero experto sabe lo que no sabe y trata constantemente de mejorar y crecer. Un verdadero pastor sabe que cada día y cada situación representan la posibilidad de aprender y mejorar.

13 – olvidando lo que queda atrás y esforzándose por

alcanzar lo que está delante – Un triunfo pasado no

garantiza un éxito futuro. Alcanzar una meta sólo revela el siguiente paso en una visión mucha más grande. Un verdadero pastor ve mucho más allá del momento, mucho más allá de la situación actual, mucho más allá de la realidad presente. Él está todo

184

el tiempo trabajando para desarrollar la visión de Dios en su vida y en los que él es llamado a guiar. 14 - sigo avanzando hacia la meta para ganar el premio

– Muchas veces en sus cartas Pablo habla de alcanzar a otros con el evangelio. Él habla de entrenar a otros para continuar el trabajo. La meta de un pastor es alcanzar a las ovejas perdidas y luego ayudarlas a continuar el proceso. Lea la lista de personas en Romanos 16. Considere cómo este enfoque de Pablo era realizado en sus vidas y a través de ellos a otros. Filipenses 3:20 – nosotros somos ciudadano del cielo El pastor verdadero vive según un conjunto único de reglas y como buen ciudadano, dedica su vida a vivir de acuerdo a esas reglas y ayuda a otros a comprenderlas y hacer lo mismo. Pablo lo declara de esta manera en 2 Corintos 4:17- 18 “Pues los sufrimientos ligeros y efímeros que ahora

padecemos producen una gloria eterna que vale muchísimo más que todo sufrimiento. Así que no nos fijamos en lo visible sino en lo invisible, ya que lo que se ve es pasajero, mientras que lo que no se ve es eterno.”

Podríamos explorar muchos otros pasajes y hablar más sobre estos conceptos y el trabajo de un líder. El título o palabra usada para describir a esta persona es de poca importancia. Lo que es clave es que tienen dentro de ellos el corazón de un verdadero pastor, no uno que guía ovejas sin discernimiento, sino que toma esas ovejas y las ayudas a convertirse en miembros productivos del reino de Dios.

185

Esto debería ayudarnos a comprender el cambio en la terminología. En la primera parte de este libro el enfoque estuvo en definir los significados de los términos y roles. Necesitamos entender que Dios es el prado verdadero. Necesitamos entender la importancia de tener personas que guíen y cuiden a otros. Necesitamos entender quiénes son las ovejas y lo que significa cuidarlas y guiarlas. Pero ahora no hay necesidad de repetirlo. En lugar de eso el enfoque está en explorar en profundidad cómo llevar a cabo el trabajo de un pastor o un anciano, un obispo, un supervisor, o un diácono (de acuerdo a la traducción que usted está usando). Necesitamos tener ejemplos de lo que involucra aplicar lo que hemos aprendido y lo que las epístolas del Nuevo Testamento nos han dado. Necesitamos ver el proceso de transformación desde ovejas a futuros pastores, y las epístolas nos dan eso. Necesitamos ver cómo la promesa de Dios como el prado verdadero, puede ser experimentada y las epístolas también nos dan eso y mucho más.

El prado ya no es una promesa sino una realidad. Dios, el Espíritu Santo y el Hijo son revelados a nosotros y viven en nosotros como fue prometido. Las ovejas ya no son imágenes, sino personas reales experimentando todo lo que Dios ha prometido. Son mucho más que ovejas. Son hijos restaurados de la familia de Dios, con todos los derechos y responsabilidades que esta verdad implica. Los pastores no son sólo gente que vigila a las ovejas. Son líderes llamados a buscar al perdido, guiarle a casa y luego equiparlos para asumir la búsqueda del perdido al otro lado de la calle y hasta el fin del mundo.

186

Sí, las epístolas nos dicen cómo llevar a cabo las órdenes de Jesús para encontrar a las ovejas. Nos ayudan a entender cómo alimentar los corderos. Nos guían en el proceso de cuidar a las ovejas. Finalmente, nos muestran claramente la importancia de alimentar a las ovejas, con la meta que cada uno madure como pretendió Dios, e involucrarse en repetir el proceso. Al cerrar esta sección considere cuidadosamente la descripción de Pablo en Efesios 4:11-13

Él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; y a otros, pastores y maestros, 12 a fin de capacitar al pueblo de Dios para la obra de servicio, para edificar el cuerpo de Cristo. 13 De este modo, todos llegaremos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a una humanidad perfecta que se conforme a la plena estatura de Cristo.

187

La pregunta 01 - ¿Cuál es la

diferencia entre el evangelismo y

la misión?

Ésta es una pregunta que muchas personas hacen cuándo hablan de llevar el evangelio hasta lo último de la tierra. La respuesta se refiere más a cómo hemos usado estos términos en el pasado y no acerca de describir las dos actividades. Necesitamos ser conscientes que la palabra evangelismo no aparece en el texto del Nuevo Testamento y la palabra misión aparece raramente. En los lugares donde se utiliza, no está en el contexto de proclamar el evangelio.

Evangelismo es una palabra que fue acuñada después que el Nuevo Testamento fue traducido al latín y se usa para describir actividades de una persona o grupo que proclaman (euaggelizo) el evangelio (euaggelion). La persona que hace esto es llamado un predicador de las buenas noticias (euaggelistes). Estas tres palabras son usadas por la mayoría de los autores del Nuevo Testamento. Las primeras dos palabras son muy usadas. La tercera sólo aparece tres veces. Lo único claro es que desde el principio todos los creyentes han sido llamados a proclamar las buenas noticias. Junto a esto, las Escrituras aclaran que algunos son llamados específicamente para este trabajo, y con estos propósitos reciben dones especiales por el Espíritu Santo (Efesios 4:11; 1 Timoteo 4:5). Pero en ninguna parte se indica que alguien

188

está excluido de comunicar a los otros las buenas noticias (el evangelio) y proclamar el mensaje (evangelizar).

La palabra 'misión' aparece una vez en la versión NVI de la Biblia, pero en otras versiones es traducida por la palabra 'ministerio'. Esta es la palabra más cercana del Nuevo Testamento a la palabra misión y normalmente se utiliza para traducir la palabra griega diakonia (ministerio) y las palabras relacionadas diakoneo (ministrar) y diaconos (la persona que ministra). Estas palabras se refieren a ministrar o servir a otros en el contexto de un grupo local de creyentes

In document Pastoreando en el Reino: (página 176-193)