Este método es exactamente lo que implica su nombre. Es errático porque se mueve de un lugar a otro. No hay consistencia en él. Es ecléctico porque se toma libremente de muchas fuentes diversas. El padre va tomando trocitos y partes de una variedad de métodos. Unas pocas ideas tomadas hojeando la revista de “Mti Inseqeranse” en el supermercado se juntan con ideas de una sesión de charla en la gtaqkeqía i con lor conrenor ke tn hrmcólogo en la SV. Y arí la lleua…
Como una bola de nieve rodante que va cogiendo más nieve, se van añadiendo las ideas a lo largo del camino. Durante unas pocas semanas, Mamá y Papá probaron los contratos. Son aburridos y no parecen funcionar con ellos como con otra gente. Escuchan un sermón sobre pegar a los hijos y deciden qué es lo que necesitan. Quizá han esperado demasiado antes de empezar con esto. Intentan el castigo. Intentan una temporada de chantajes emocionales. Usan el soborno durante unos cuantos días. Al final, y en resumen, se sienten frustrados, asustados, y gritan mucho.
Sus hijos están confusos. No están seguros de lo que quieren Mamá y Papá. Nunca están seguros de qué sistema es el que está en vigor en ese momento. Al final, están mucho peor que si Mamá y Papá no hubieran cogido casi nada y se hubieran conformado con eso.
Probablemente tú podrías añadir a esta breve lista muchos otros métodos posibles para educar a los hijos. Esta lista sólo sugiere algunos. Necesitamos una metodología bíblica. Evaluemos
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¿Qué clase de fruto llevarán? Aunque hemos discutido varios enfoques diferentes, todos ellos nos conducen a los mismos problemas. Nos llevan a una tarea paterna superficial, en vez de a pastorear el corazón de nuestros hijos. Sólo se dirigen al comportamiento. De ahí que pasan por alto el asunto central de la disciplina bíblica. La disciplina bíblica se dirige al comportamiento dirigiéndose al corazón. Recuerda, el corazón determina la conducta. Si te diriges al corazón bíblicamente, el comportamiento se verá afectado.
La conveniencia de tratar el comportamiento en vez del corazón significa que las necesidades profundas dentro del niño se ignoran. No puedes responder a la pequeña Susie cuando está gritándole a Jimmy simplemente diciéndole que deje de gritar. El problema no es que ella le esté gritando a su hermano. El problema es la ira y la amargura en su corazón que sus gritos están expresando. Si sólo intentas cambiar la conducta, estás pasando por alto el asunto real – su corazón. Si puedes dirigirte con éxito a lo que realmente está pasando, el problema del comportamiento quedará resuelto.
Una tarea paterna superficial que nunca trata el corazón bíblicamente produce hijos superficiales que no entienden qué les hace funcionar. Deben ser instruidos para que entiendan e interpreten su comportamiento en términos de motivaciones de su corazón. Si nunca han tenido esa enseñanza, se moverán por la vida sin comprender nunca las luchas internas que subyacen tras sus conductas más consistentes.
Una tarea paterna que sólo se centra en el comportamiento sí está tratando el corazón. El problema es que lo hace incorrectamente. Cambiar la conducta sin cambiar el corazón orienta al corazón hacia cualquier cosa que utilices como un medio. Si es la recompensa, se enseña al corazón a reaccionar ante ella. Si es la aprobación, se enseña al corazón a desvivirse por ella, o a temer la
desaprobación. Cuando los expertos te dicen que debes encontrar lo que funciona con cada niño, te están diciendo que debes encontrar cuáles son los ídolos del corazón que moverán a este niño.
Tu hijo es una criatura hecha para ser parte de un pacto. El corazón es la fuente de la vida. Tratar el corazón de un niño de una manera no bíblica contribuye a la corrupción de su corazón como un idólatra y le proporciona ídolos funcionales alrededor de los cuales organizar su vida. En este sentido, cualquier cosa que hagas se dirige al corazón. Cuando dije anteriormente que el corazón no estaba tratando, me refería a que no se estaba tratando bíblicamente.
Existe otro problema. Si sólo te diriges al comportamiento en tus hijos, nunca llegarás a la cruz de Cristo. Es imposible llegar desde la preocupación por el comportamiento al evangelio. El evangelio no es un mensaje que trata de hacer cosas nuevas. Es un mensaje que trata de cómo ser una nueva criatura. Habla a las personas como pecadores rotos, caídos, que necesitan un corazón nuevo. Dios ha dado a Su Hijo para hacernos nuevas criaturas. Dios practica la cirugía a corazón abierto, no se dedica a la cirugía estética. Él produce un cambio desde dentro hacia fuera. Rechaza al hombre que ayuna dos veces por semana y acepta al pecador que suplica misericordia.
Imaginemos que estás tratando con el problema de un niño que no hace sus deberes.
Aquí hay varios métodos comunes, pero no bíblicos, que se usan para cambiar la conducta del niño.
El recurso del soborno: “Haz st sqabano ktqanse soka la remana i se lleuaqé al haqsmko”.
El recurso emocional: “Poq fauoq, laz str saqear. Me enfakar sanso ctanko no lar lacer... Me lace rensmq como ctanko ersoi lloqanko. Me hqegtnsó pté er lo pte le leclo mal”. O bmen “He mnueqsmko tn monsón en st ektcacmón i me ersár lacmenko rensmq pte le smqako el kmneqo”.
El recurso punitivo: “No lar leclo lor kebeqer, arí pte no labqá seleumrmón ktqanse tna remana. Rm erso re qehmse mañana, no labqá seleumrmón ktqanse kor remanar...”
El recurso de la modificación de la conducta: “Poq caka kía pte lagar lor kebeqer, honkqé tn sqocmso ke hahel en tna naqqa con st nombqe...”
El qectqro kel “Yo no le ralmko san mal”: “Mmqa, rm io no lacía los deberes, el abuelo me nalgueaba. No me lmzo nmngún kaño; ahqenkí a laceq mm sqabano...” (nalguear a mis hijos).
El recurso del aislamiento: Alguien criado así dirá “Ctanko no lacía mmr saqear, me kenaba rolo i saqke o semhqano io me ahqenkía la leccmón. Er st hqoblema, no el mío”.
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¿Qué ha conseguido cada uno de estos métodos? Se supone que todos han logrado que el chico hiciera sus deberes. La pregunta es: ¿Cómo puedes pasar desde cualquiera de estos recursos a la verdad preciosa y vivificante de que Dios envió a Su Hijo para liberar a las personas del pecado? Los recursos expuestos no llevan al mensaje del evangelio. Se está enseñando al corazón al margen de Cristo y de Su cruz.
Se está ignorando el desarrollo del carácter. El énfasis está en conseguir que se hagan los deberes. No se está instruyendo a los niños para hacer elecciones éticas como personas responsables que viven con reverencia hacia Dios. Están aprendiendo cómo pasar por el aro que les pones y evitar que te disgustes. Aprenden a hacer elecciones basadas en la conveniencia en vez de en el principio.
Hay otro efecto devastador de este enfoque de la disciplina. Produce un distanciamiento entre padre e hijo. Los hijos pueden ver muy pronto a través de la manipulación implícita y explícita. Y pueden llegar a resentirse de los intentos abiertos por controlar su comportamiento. Aprenden a jugar contigo al juego del ratón y el gato, pero la profundidad de la relación y la comunicación se pierden. Según se hacen mayores y pueden comenzar a imaginar una vida independiente de Mamá y Papá, se van haciendo más resistentes a la manipulación y quizá incluso rebeldes abiertamente.
Incluso las historias con un éxito aparente de padres no bíblicos son engañosas. Quizá hayas umrso st hqohma mnfancma en ersor enemhlor. Pteke pte rear tno ke eror pte kmce “Yo no la ralmko san mal”. Qtmzá ntnca se lar qebelako abmeqsamense consqa str hakqes.
Puede que seas como una amiga mía. Fue a la universidad. Sacó su licenciatura. Se casó y tuvo hijos. Vista desde una cierta distancia, no parece que tenga excesivos problemas, pero ella conoce las luchas internas con la duda en su interior. Ella sabe lo que es vivir con temor de los hombres. Ella se muere por lograr la aprobación. Nunca le enseñaron a comprender su propio comportamiento en términos de actitudes del corazón. Tiene problemas en pasar de los problemas de su propia vida a Cristo. La vida cristiana no parece tener mucho sentido para ella. Aunque nunca ha visitado a ningún consejero, en realidad una paternidad no bíblica y la interacción idólatra de su propio corazón con esos recursos no bíblicos la han devastado por completo.
Recuerda, a Dmor no rólo le mmhoqsa el “pté” ke la saqea ke lor hakqer. Le mmhoqsa el “cómo”. La Biblia habla de los elementos de la metodología. ¿Qué dirección nos da la Biblia para abordarlos? Responderemos a estas preguntas en el próximo capítulo.
PREGUNTAS DE APLICACIÓN PARA EL CAPÍTULO 7
1) ¿Has pensado en serio y en profundidad en lo que estás haciendo como padre?
¿Has sometido las cosas que dices y que haces en respuesta a tu hijo a la crítica bíblica? 2) ¿Cuál de los métodos no bíblicos indicados has utilizado?
¿Se te ocurre algún otro método no bíblico corriente de disciplina y corrección?
3) ¿Qué es lo que está mal de estos métodos no bíblicos? Exprésalo con tus propias palabras.
4) ¿Cómo defenderías esta afirmación?: “El comportamiento de nuestros hijos no es el problema – lo que está en la raíz de todo son sus propios corazones.
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