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SEPARACIÓN DE LOS IMPÍOS.

In document Pastoreando El Corazón-2014 (página 103-105)

El tercer fundamento se encuentra en Proverbios 1:10. “Hijo mío, si los pecadores te quisieren engañar, no consientas”. Salomón está llamando a su hijo a separarse de los impíos. Dios entiende el problema de las influencias. Aquel que vive en compañía de impíos, aprenderá caminos impíos.

Aunque lo que acabo de escribir es cierto, también lo es que no llega a captar lo maravilloso de este pasaje. Este pasaje no nos está diciendo simplemente que nos separemos de los inicuos. También nos dice por qué a nuestros hijos les atrae ese tipo de asociaciones. En Proverbios 1:10-19 lai már ke 20 qefeqencmar colecsmuar a tn “nosotros”. Fíjate en éstas:

“Si dijeren: Ven con nosotros… pongamos asechanzas… acechemos sin motivo al inocente... hallaremos riquezas... llenaremos nuestras casas... tengamos todos una bolsa...”

¿Qué es lo que le llama la atención al joven el Proverbios 1? Es la pertenencia a un grupo. La atracción de querer acompañarse de impíos es la camaradería. La llamada tiene que ver con una necesidad muy humana, la de compartir unos con otros. Tus chicos necesitan ser parte de un grupo.

Yo era un anciano de la iglesia que llevaba poco tiempo en ese cargo y hacía una visita pastoral una tarde de verano. Estaba yo tomándome mi té y charlando con una pareja de mediana edad, cuando su hija bajó por las escaleras. Iba vestida de una manera indigna e indecente. Cuando entró en la sala, su padre le habló rudamente. “¿Dónde te crees que vas, niña?”, le preguntó con un tono de voz que sería capaz de agriar la leche. “Por ahí”, fue la escueta respuesta. “No vas a ir a ninguna parte vestida de esa manera”, dijo él, añadiendo, “¡Pareces una fulana!” Pero la puerta se cerró tras ella. Se había ido.

No tengo ni idea de lo que pasó después, el resto de la tarde. No estoy seguro ni de cuándo tiempo más me quedé o de qué estuvimos hablando. Sólo podía pensar en la increíble

alienación reinante en aquella familia que yo estaba visitando.

No es extraño que la hija se marchara de casa tan rápido como sus piernas pudieran llevarla. Yo tampoco quería quedarme allí.

La forma más poderosa de mantener a tus hijos lejos de la atracción que les ofrece el compañerismo con los impíos es hacer de vuestro hogar un lugar atractivo donde estar.

La gente joven no sale huyendo de un lugar donde se les quiere y saben que se les acepta incondicionalmente. No se escapan de hogares donde hay unas relaciones sólidas. No salen corriendo de hogares donde la familia está siempre planeando actividades y hacer cosas emocionantes juntos.

104 A DO L E S CE N T E S : O b je tivos e d u c a tivos

Ya he hecho referencia al viaje en bicicleta de 1000 kilómetros que hicimos como familia. Aquel viaje fue un catalizador para la interacción dentro de nuestra familia durante casi dos años. Lo planeamos juntos. Hicimos las listas del equipo que íbamos a necesitar. Compramos las bicis y toda la variedad del equipo de acampada. Nos estudiamos los mapas durante horas y horas, planificando la ruta que íbamos a seguir. Leímos libros sobre ciclismo para aprender más cosas. Nos entrenamos para que estuviéramos preparados físicamente. Los niños les contaban nuestros planes a sus amigos. Sentían que formaban parte de una familia especial que hacía cosas fuera de lo corriente. Aquellas vacaciones ciclistas aportaron el sentido de tener un único propósito. Dio a nuestros tres hijos un sentido de pertenencia a un grupo durante un periodo crítico de sus vidas.

Lo que estoy diciendo es lo siguiente: El llamamiento a asociarse con los impíos les va a llegar a nuestros niños. Debemos trabajar para hacer de nuestro hogar un lugar atractivo donde estar.

El hogar debe ser el refugio donde el adolescente se sienta comprendido y amado, donde se le anima y se le enseñan los caminos de la vida.

Estos tres fundamentos de la vida deben flotar en el ambiente de cada conversación con tus hijos adolescentes: el temor del Señor, la adhesión a la instrucción paterna y la separación de los impíos. Cuando lo hagan, podemos esperar que el favor del Señor descanse sobre nuestros esfuerzos.

PREGUNTAS DE APLICACIÓN PARA EL CAPÍTULO 18

1) ¿Cuáles son los aspectos negociables que harían posible que tu hijo adolescente expresara su independencia de ti de maneras constructivas?

2) ¿Puedes discernir alguna rebelión que pueda estar vinculada a errores que hayas cometido como padre anteriormente? ¿Qué podrías hacer para abrir la discusión de estos temas? 3) ¿Te sientes cómodo al ayudar a tu hijo a ver a Dios como Alguien terrible y temible?

4) ¿Cómo podrías explorar las implicaciones de Hebreos 12:29, que afirma que “...nuestro Dios es fuego consumidor”?

5) ¿Qué partes de la Palabra de Dios puedes leer con ellos para subrayar este aspecto del carácter de Dios?

6) ¿Qué puedes hacer para aportar contextos para la instrucción paterna que sean adecuados para tus hijos?

7) ¿Estás dispuesto a compartir tu experiencia personal como un punto de reunión para ayudar a tus chicos a pensar en los caminos de Dios?

8) ¿Cuáles podrían ser algunos proyectos de estudio bíblico beneficiosos para ti y para tus hijos? 9) ¿Estás proporcionando un hogar en el que tu hijo adolescente se siente amado y aceptado?

¿Sus amigos son bienvenidos a tu casa, tanto si son creyentes como si no? 10) ¿Qué puedes hacer para darles a tus hijos un sentido especial de pertenencia?

A DO L E S CE N T E S : Proc e d imi e n tos e d u c a tivo s 105

CAPÍTULO 19

In document Pastoreando El Corazón-2014 (página 103-105)