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El lenguaje como agente social

1. ESTADO DEL ARTE

1.5. El lenguaje como agente social

Sin establecer impedimentos de raza, cultura, ideología, religión, sexo, edad, nivel educativo y/o condición particular, el lenguaje siempre está presente, dando apertura al mundo individual en comunión con el colectivo. Razón por la cual el lenguaje es en todo momento un agente social que moviliza acciones de diverso orden. Para López (2015) es el lenguaje precisamente, lo que nos convierte en humanos, siendo la cotidianidad subjetiva lo que refuerza esta función del lenguaje. Desde el estudio fenomenológico, esta investigación plantea la importancia de la subjetividad en relación al lenguaje y en mayor detalle al lenguaje artístico, caso puntual la poesía, en donde la estética se vincula con la política para crear mundos, asumiendo el lenguaje un papel no solo socializante y reproductor, sino también creador de vidas y mundos posibles que no solo subyacen en la fantasía, sino que tienen el poder y la capacidad de manifestarse en la realidad habitual de los individuos, presentando vivencias auténticas que se manifiestan en un texto, haciéndose tangibles al conectar con las minucias y detalles que quizás puedan pasar desapercibidas en la vida diaria.

Sin embargo, es el lenguaje con diferentes rostros que acciona la vida social de una comunidad, de un colectivo, de un individuo, relacionado no solo en la presencia física material, sino también vinculando desde la corporeidad sujetos, cuerpos y culturas. Si bien la subjetividad pasa en repetidas oportunidades como un aspecto personal, individual y superficial, la experiencia demarca otra perspectiva de esta, pues la realidad cambiante y dinámica en interacción con otros sujetos semejantes a un yo, tienen mucho que ver con las

vivencias, permitiendo configurar una subjetividad activa que construye y deconstruye el mundo.

El alcance del lenguaje como agente social se extiende desde el ámbito personal y llega a cobijar a poblaciones enteras. El poder del lenguaje se muestra en todo momento y abarca experiencias que pueden abordar problemáticas de diverso orden, siendo en todo momento un agente movilizante. En este sentido, Cortes (2017) evidencia como el lenguaje acogido desde narrativas juveniles de jóvenes privados de la libertad, abre posibilidades de

construcción de identidad, manifestada en procesos autobiográficos, en donde el joven manifiesta su accionar reflexivo y da cuenta introspectivamente de su historia de vida, proyectando en el discurso elementos que a lo largo de su vida lo han llevado a ser quien es y a definir su propia identidad.

Si bien en este sentido el lenguaje se da desde un proceso personal subjetivo como plantea el autor, la construcción de identidad que aquí se evidencia en el lenguaje narrativo, expone la construcción de identidad desde el yo individual que se extiende al yo en colectivo. En este punto, el lenguaje da muestras del reconocimiento de la individualidad, pero también de alteridades al reconstruir una historia de vida que se conecta con una trayectoria y permite a su autor, reflexionar y asumir posturas externas desde sí. Por lo tanto, es claro que el lenguaje moviliza y manifiesta subjetividades, que en todo momento se accionan con la vida humana y todo lo que a esta rodea.

Cortés realiza un estudio de corte interpretativo pretendiendo comprender el campo de investigación, asumiendo problemáticas situadas y particulares de la sociedad, que, si bien están delimitadas en la sede Bosconia del centro educativo Amigoniano, su incidencia y repitencia en múltiples escenarios a nivel global, permiten ampliar la noción de como la jóvenes privados de la libertad han llegado a configurar identidades y como estas, se expresan en lenguajes que no solo dan cuenta de quienes son ellos en particular, sino remiten a los grupos sociales en donde esta población se desenvuelve.

Dentro de todo el proceso de revisión se agradece la riqueza documental que se dio y permitió situar la presente investigación en un peldaño conceptual, que aporto orientaciones para la realización de este estudio; estableciendo como punto diferenciador con los

documentos consultados, la situación centrada de las investigaciones revisadas, ya que se toma en consideración una de las partes de las intervenciones, que si bien es claro que se

ocupan en referencia y se mencionan, no se asume con fuerza la contra parte de los graffiteros y artistas urbanos, los transeúntes, espectadores y consumidores de las obras presentadas.

Por lo tanto, este punto permite salir a la luz una de las particularidades del presente trabajo, ya que, si bien los autores tomaron en cuenta varios elementos a desarrollar en este documento, el ejercicio investigativo que aquí se propone, desea mostrar la escena social desde la voz de los espectadores, entendidos no solo como observadores, sino como miembros activos de la comunidad que viven y sienten su territorio.

Así se manifiesta una característica importante de esta investigación, que consiste en un seguimiento testimonial de los sujetos involucrados y de las trasformaciones vividas en el territorio, documentando lo sucedido en las intervenciones, realizando un análisis detallado desde un enfoque etnográfico y hermenéutico de las transformaciones y los discursos dados por los actores de estas manifestaciones culturales.

2. MARCO TEÓRICO