• No se han encontrado resultados

A partir de la enseñanza de una noción de ciencias naturales, ¿cuáles son las características del modelo didáctico de una profesora principiante de

DIMENSIÓN PSICOLÓGICA

3.3.3 El modelo didáctico

En este estudio, se concibe la didáctica de las ciencias, como una disciplina en construcción, que se ocupa de identificar, comprender y solucionar los problemas derivados de la enseñanza de las ciencias, entre los cuales se incluye la indagación por la triple relación profesor-conocimiento-estudiante.

Esta relación tripartita, no es lineal como puede pensarse al leer el párrafo anterior. El esquema 1 muestra que, por el contrario, es una construcción que

contiene diferentes variables dependiendo del proceso de enseñanza y

aprendizaje. Así mismo, tendrá que leerse desde los tres vértices, por ejemplo, si se visualiza desde el profesor, incluirá su formación académica, sus referentes personales sus creencias sobre el mundo... la vida, y específicamente, sobre la disciplina que enseña; también estarán presentes sus concepciones sobre cómo se enseña, cómo aprenden sus estudiantes, sus ideas sobre la evaluación y en conjunto todas estas, mediarán en las relaciones que establezca con el conocimiento y los lazos que extienda hacia sus estudiantes, generando su propio “modelo de enseñanza” o “modelo didáctico”60.

60 ANGULO, F. 2002. Aprender a Enseñar Ciencias. Análisis de una propuesta de formación inicial de profesores de

secundaria, basada en la metacognición. Tesis Doctoral. Universidad Autónoma de Barcelona. Siguiendo la línea de esta autora se toman estos dos términos como sinónimos.

Estudiante

MODELO DIDÁCTICO

Conocimiento

Esquema 1. Relaciones que aportan en la definición del modelo didáctico

Pero ¿a qué nos referimos cuando hablamos de modelo?. Para este trabajo, el concepto de modelo, se refiere de forma general a aquellas “representaciones que nos permiten organizar nuestro mundo y actuar dentro de él”61; la representación es una forma abstracta e idealizada de la realidad, es un intento por re - crear lo que vemos en el mundo, a través de nuestros sentidos e interpretación. De ahí también se intuye que el modelo es provisional, se ubica en un contexto, pero a su vez puede cambiar en el tiempo y en el espacio.

Los modelos a nivel científico surgen por “la necesidad de resolver un problema de investigación”62, por lo tanto, son producto de la construcción humana, en el intento por comprender, predecir y controlar fenómenos de la naturaleza. En esa búsqueda, el sujeto que investiga, -que estudia u observa-, hace modelos en su mente para explicar lo que observa, ya sea el fenómeno, el objeto o la situación de su interés. A partir de ahí puede empezar a integrar imágenes, símbolos, signos - entre otros-, a los marcos teóricos y referenciales que posea; la atribución de un significado, o de la interpretación se realiza en las estructuras cognitivas de esa persona.

61 FOUREZ, G. 1994. La construcción del conocimiento científico. El método científico: la observación. Capítulo 2.

Narcea. P 49

62 ISLAS, S. y PESA, M. 2003. ¿Qué rol asignan los profesores de física de nivel medio a los modelos científicos y las

actividades de modelado?. En: Enseñanza de las ciencias. Número extra. P. 58 Profesor(a)

Siguiendo a Giere (1988), el modelo se construye en correspondencia entre el mundo real y el mundo de los científicos, a través de relaciones de analogía y semejanza, que el sujeto elabora en su mente y las expresa con su lenguaje. En este punto, es entonces necesario considerar la relación existente entre pensamiento y lenguaje, como la posibilidad que tiene el ser humano para re­ crear lo que observa e interpreta, convirtiéndolo en signos lingüísticos que comparte con una comunidad.

En ocasiones, se olvida que estos modelos son construcciones abstractas de la realidad, también que son producto de seres humanos y por lo tanto, no son únicos, infalibles, ni estáticos. Se debería pensar que “los científicos no son individuos que observan el mundo a partir de cero; son los participantes de un universo cultural y lingüístico en el que se insertan sus proyectos individuales y colectivos”63, tal vez desde esta perspectiva sería más fácil comprender el por qué en algunos de los episodios de la historia de la ciencia, la construcción de conceptos como “fuerza” y modelos como el “átomo” y la “célula”, entre otros, fueron producto de las condiciones de posibilidad de los contextos y no sólo de la sabiduría de un genio o suscitados por el azar.

¿Cuál es el interés de conocer el concepto de modelo y cuál es su aplicabilidad en la enseñanza de las ciencias?. En parte, comprender que el modelo es una entidad abstracta, producida por la comunidad científica, le puede permitir a un (a) docente, vislumbrar que el conocimiento es un constructo que representa la realidad y no es, la realidad en sí misma. Por otro lado, permite aproximarse a las representaciones que se generan, sobre la enseñanza y el aprendizaje de las ciencias naturales, en el contexto educativo.

En la enseñanza de las ciencias, es un requerimiento comprender que por ejemplo, la célula dibujada en los libros de texto, con su forma plana o en algunos casos simulando lo tridimensional, con todos sus organelos diferenciados a través

de colores, etc., etc., es un modelo de los millones de células que conforman el cuerpo de los seres vivos. Y al ser una representación de esa diversidad de posibilidades, deberá enseñarse de forma tal, que el estudiante comprenda su condición de modelo, no tanto para imitarla sino para re-crear en su propia mente, una nueva posibilidad para entender aquello que a simple vista no puede observar.

Dadas las dificultades que surgen en la mente de los individuos, especialmente en el aprendizaje de las ciencias en la escuela, al no poder “aplicar los hechos que conocen, para interpretar los datos, para evaluar un diseño experimental y, para utilizar los conocimientos científicos especializados en la elaboración de conclusiones”64, las ciencias cognitivas se han interesado cada vez más en comprender el proceso del aprendizaje.

El impacto del aporte de las ciencias cognitivas en la filosofía, se evidencia en la generación de explicaciones novedosas para entender la ciencia: el Modelo Cognitivo

de la Ciencia, propuesto por Giere (1988), sugiere pensar en “las ciencias como empresas

profundamente humanas, y su meta es interpretar el mundo, utilizando para ello la 'racionalidad moderada' (la capacidad humana de emitir juicios y de progresar hacia una meta)”65.

Giere (1988), señala la importancia de los “modelos teóricos” en la representación del conocimiento científico, al considerarlos como “un tipo de representación mental semejante a <mapas internos> del mundo externo. Las relaciones entre los modelos teóricos y la realidad son de similitud, no de correspondencia, y se establecen mediante <hipótesis teóricas>”66; también, sugiere la idea que una teoría científica “sería, así, un conjunto de modelos más un conjunto de hipótesis teóricas”; en otras palabras, se dice que el modelo no es único, verdadero o falso, sino que es más o menos similar a los sistemas reales, sin embargo, las hipótesis teóricas al hacer afirmaciones y confirmaciones empíricas

64 Ibid. P. 140

65 GIERE, R. 1988. Explaining science. A congnitive approach. Chicago - Londres 66 Ibid. P. 24

sobre los fenómenos, teniendo como referencia los modelos, lleva a que puedan ser catalogadas como hipótesis verdaderas o falsas.

Estany & Izquierdo (2001) asumen los modelos didácticos como modelos teóricos, siguiendo las ideas de Giere, al concebirlos como formas de representación de la enseñanza que realizamos los profesores y en esa representación se incluye, la

fundamentación epistemológica y psicológica que sirve de guía en las

intervenciones que realizamos en las aulas.

Desde ahí se puede decir entonces, que hablar de modelo didáctico, implica pensar en que cada profesor(a) tiene unas creencias, ideas y representaciones sobre lo que significa enseñar, que se ajustan o no a un determinado modelo de enseñanza, además se debe tener presente que “el modelo sobre la enseñanza y la enseñanza en sí, no son lo mismo”67; en esta relación puede existir coherencia entre sus creencias y las características del modelo, sin embargo, no siempre es así.

Entre más se ajuste el modelo a la realidad, se puede decir que tiene mayor capacidad explicativa y predictiva, y en ese proceso de reflexión, entre lo real y el modelo es posible que un profesor(a), cualifique su propio proceso de enseñar.

En este sentido, se considera importante la sugerencia de Kaufman (1999), para referirse a los modelos didácticos porque “resultan herramientas útiles no sólo en instancias de formación profesional del nivel (preescolar) sino en el posicionamiento y la reflexión que cada lector pueda realizar frente a la caracterización realizada”68; es la reflexión entre lo que decimos, pensamos y hacemos, la que nos permitirá revisar los rasgos que caracterizan nuestro modelo de enseñanza y desde ahí, intentar ser coherentes con los modelos que decimos seguir.

67 ANGULO, F. 2001. P. 76