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El problema del manejo pesquero en la Amazonía

El mal manejo de los recursos pesqueros en la Amazonía puede discutirse a partir de la ex- periencia del manejo de Arapaima gigas (pai- che) en la región de Belen, el cual representa- ba el principal recurso pesquero hace un siglo. La causa principal del mal manejo de las pesque- rías en la Amazonía tiene que ver con la incon- gruencia de las escalas del manejo. La mayor parte de las capturas pesqueras ocurren en las

miles de comunidades ribereñas que están dis- tribuidas a lo largo de los ríos en la Amazonía. Dentro de las alternativas de gestión adoptadas por los gobiernos regionales se incluye la imple- mentación de agencias de manejo en algunas de las principales ciudades de la región. Estas agen- cias se caracterizan por no contar con suficientes recursos humanos y financieros para realizar sus trabajos alrededor de las comunidades; por con- siguiente, existe muy poca información sobre la actividad pesquera y las reglas de manejo no son debidamente fiscalizadas por estas agencias. Una segunda causa se debe a que el manejo de las pesquerías en la Amazonía se enfoca en los peces y no en los pescadores. Casi todos los paí- ses amazónicos tienen tallas mínimas de captu- ras y periodos de vedas, las cuales son importan- tes para el manejo pesquero, pero se ignora las cuestiones sociales importantes. Así por ejemplo, en casi todos los países existe la consideración de no dar derecho exclusivo de uso de recursos a los pescadores, a pesar que es un recurso de libre acceso, violando así un principio básico del manejo sostenible de recursos de bienes comu- nes como las pesquerías. Como resultado, los pescadores no tienen incentivos para conservar los recursos, que en general no les pertenecen. Una de las características principales en tor- no a las pesquerías en la Amazonía es la ile- galidad; aunque hay reglas de manejo, éstas no son cumplidas. En todos los lugares donde existen datos de captura de paiche, se ha ob- servado que la gran mayoría de individuos cap- turados son sexualmente inmaduros, lo que constituye una señal importante de sobreex- plotación y que muestra también una falta al cumplimento de las reglas básicas de manejo. Esta deficiencia del manejo pesquero ha llevado en los últimos cien años a un proceso lento pero evidente de degradación de los recursos pesque- ros. Si consideramos las especies acuáticas de importancia comercial hace un siglo atrás, como el paiche, manatí y varias especies de tortugas, actualmente se encuentran reportadas en el libro rojo de especies amenazadas (Figura 1). Actual- mente, cinco o seis de las 18 principales espe- cies pesqueras comerciales ya han sido consi-

deradas como sobreexplotadas en la Amazonía; como consecuencia, se prevé que en un futuro cercano, especies comercialmente poco apro- vechadas en la actualidad y de pequeño tama- ño, constituyan el principal alimento pesquero. El manejo comunitario es definido básicamente como una comunidad ribereña de pobladores que viven en la región y que implementan un uso común y conjunto de reglas para regular la actividad de pesquerías en los lagos. Todos los estudios de caso de manejo comunitario en la Amazonía se han realizado en el canal prin- cipal del río Amazonas, en las zonas del alto, medio y bajo Amazonas respectivamente. Estos estudios de manejo comunitario se han desa- rrollado como una respuesta al problema cau- sado por la pesca comercial en los lagos de várzea, pesca que ocasionaba una disminución de la abundancia de los recursos pesqueros, dejando a las comunidades sin pescado para alimentarse durante los periodos de vaciante. Ante esta problemática, las comunidades desa- rrollaron instituciones de manejo pesquero para controlar la pesca comercial; y en general, el hecho de no haber control para la conservación de recursos naturales en esas áreas, influen-

ció para la implementación de estrategias de manejo pesquero con objetivos ambientales y socioambientales, las cuales sirvieron además para la implementación de otras estrategias de manejo en el ámbito de la Amazonía. Entre las iniciativas de manejo que tienen objetivos am- bientales basados en el manejo comunitario destacan las reservas de desarrollo sostenible de Mamiraua, Amaná y Purús, la Reserva Na- cional Pacaya Samiria; otras como el proyec- to ProVárzea e iniciativas de manejo pesquero de lagos en la várzea del Amazonas tienen ob- jetivos ambientales y sociales al mismo tiempo. Se puede considerar que existen tres modelos principales de manejo comunitario. El primero se encuentra ubicado en el bajo Amazonas y es el modelo más desarrollado. Básicamente, es un modelo de acuerdos de pesca que define un con- junto de reglas sobre la base de la regulación de aparejos, prohibiendo el uso de redes de enma- lle; la regulación de épocas, prohibiendo la pes- ca comercial durante el periodo de vaciante; y la zonificación, prohibiendo la pesca en algunos lagos, en otros estableciendo algunas restriccio- nes y en otros permitiendo realizar cualquier tipo de pesca. En este caso, debido a que la legisla- ción pesquera no permite impedir a un pescador

que explote el recurso, se trata de implementar reglas en los lagos que restrinjan la manera de realizar la pesca, con el objetivo de desalentar a los pescadores foráneos a pescar en estos am- bientes, e incentivarlos a explorar otros lugares. El segundo modelo se desarrolló en el medio Amazonas y corresponde a una iniciativa de pre- servación de lagos, adoptada por la reserva de Mamiraua. Este modelo se basa fundamental- mente en la categorización de los lagos según su uso. De esta manera, se establecieron los la- gos de procreación, áreas de conservación total donde la pesca no es permitida; lagos de manu- tención, donde la pesca solo es permitida para la población local y exclusivamente con fines de subsistencia, no para la comercialización; y los la- gos libres, donde se puede realizar cualquier tipo de pesca, no estando regulado por la comunidad. Según Oliveira y Cunha (2002), en este caso se busca excluir del acceso a los lagos preservados a los usuarios externos, como pescadores co- merciales, pescadores artesanales o pobladores de otras comunidades.

El tercer modelo es una mezcla del modelo de acuerdos de pesca y el modelo de preservación de lagos, desarrollado en la región Loreto (Perú). Aquí se establecieron lagos de procreación, de mante- nimiento y libres, y al mismo tiempo se establecie- ron reglas de restricción a las pesquerías como la prohibición de redes de enmalle. Según Pinedo et al. (2002) y Pinedo-Vásquez et al. (1992), el obje- tivo es garantizar la disponibilidad de peces para la subsistencia durante los periodos de vaciante. Podemos considerar que las principales fortale- zas de estos tres modelos de manejo pesquero comunitario son:

1. El desarrollo de instituciones a nivel local para regular el uso de los recursos pesqueros, cuyo ejemplo mejor desarrollado corresponde al bajo Amazonas, donde aproximadamente 180 co- munidades están organizadas en concejos de pesquerías, posiblemente relacionadas con el gobierno estadual, y que tienen una estructura institucional para el manejo pesquero basado en los acuerdos de pesca.

2. La contribución a la seguridad alimentaria y económica de los pescadores.

En cuanto a las debilidades del manejo pesquero comunitario, podemos mencionar dos situaciones: 1. El manejo comunitario ignora la dinámica po- blacional de los peces, lo cual se puede dar de dos maneras: (a) Los pescadores involucrados en el manejo pesquero no necesariamente cum- plen con las dos principales reglas de manejo que existen en casi todos los países amazónicos, como son las tallas mínimas de capturas y las ve- das; por ejemplo, 5 de las 9 especies principales registradas en tres comunidades de la región de Santarem están por debajo del tamaño promedio de primera maduración, lo que quiere decir que los pescadores no siguen las reglas, perjudican- do el reclutamiento de esas poblaciones; (b) el manejo pesquero comunitario se da a una esca- la geográfica pequeña en el sistema de várzea, adecuado solo para manejar especies sedenta- rias las cuales tienen un rango de distribución corto, mientras que las especies migratorias que son más productivas, tienen mayor biomasa pes- quera y realizan varios tipos de desplazamiento, no pueden ser manejadas en ese contexto. 2. Las instituciones gubernamentales, en gene- ral, no le dan atención a las pesquerías en toda la Amazonia y el manejo pesquero comunitario no tiene la capacidad de resolver muchas cuestiones relacionadas a la gestión misma de los recursos pesqueros, como la fiscalización de las reglas y la punición; asistencia técnica legal, institucional y bioecológica y la coordinación en la escala regio- nal de las presiones y el manejo, situaciones que deben ser abordadas enteramente por los gobier- nos regionales.

Las presiones regionales sobre

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