La extracción pesquera es desarrollada a lo largo de los principales tributarios de la cuenca Madre de Dios. Como en todos los lugares de la Amazo- nía peruana, el poblador amazónico hace uso de los hábitats acuáticos para conseguir pescado, la principal fuente de proteína animal en la región (Cañas 2000a). Las quebradas y los aguajales albergan ciertas especies que reúnen el tamaño necesario para satisfacer el consumo humano, sin embargo la pesca en estos ambientes acuáti- cos es principalmente desarrollada para obtener la carnada (llamada localmente empate), la cual es la base para la captura de especies de ma- yor tamaño en los ríos y lagos. Pobladores asen- tados a lo largo de los grandes tributarios de la cuenca hacen un uso permanente de ríos y la- gos para obtener el alimento diario, las capturas son realizadas con anzuelos, espineles (grupo de anzuelos) o pequeñas redes de espera que son dejadas en el río para alguna eventual captura. Esta pesca es considerada como pesca de sub- sistencia, está ampliamente extendida en toda la cuenca y puede llegar a representar casi un 30% de la extracción comercial registrada en Puerto Maldonado; sin embargo, dado su amplio rango de influencia, aún sigue siendo un desafío en Madre de Dios identificar mayores detalles, tales como volúmenes de extracción, composición de especies y medidas de manejo.
La pesca comercial en Madre de Dios es arte- sanal, estacional y multi-específica. La flota pes- quera está conformada por embarcaciones (“bo- tes”) de 12 m de largo y 1,5 m de ancho, cada embarcación es tripulada por dos pescadores,
propulsada por un motor peque-peque de 16 ca- ballos de fuerza y como aparejo de pesca lleva principalmente una red agallera de deriva o tram- pera, la mayoría de ellas superan los 200 m de largo. Los botes no cuentan con cámaras de frío o equipo similar para preservar el pescado, razón por la cual la pesca en Madre de Dios es desarro- llada en las inmediaciones de Puerto Maldonado; las capturas alcanzan en promedio 80 kilogramos por faena de pesca en la época de estiaje. Actual- mente existen ocho asociaciones de pescadores comerciales en toda la cuenca, dos de las cuales (Banchero Rossi y Puerto Maldonado) constitu- yen la principal fuerza extractora comercial; en total 50 embarcaciones desarrollan la pesca en el río Madre de Dios, en el tramo comprendido en- tre la localidad de Bajo Cachuela y la frontera con Bolivia (aproximadamente 80 km de canal). Los pescadores salen a pescar al final del día y retor- nan a la mañana siguiente, entre las 5 y 7; otros salen a partir de las 9y retornan al final de la tar- de; la flota pesquera se concentra principalmente en el tramo del río Madre de Dios ubicado luego de la desembocadura del río Tambopata (zona de pesca del bajo Madre de Dios).
La extracción pesquera está muy ligada a las condiciones hidrológicas y estacionalidad de las precipitaciones (Cañas 2000a). Durante la épo- ca de lluvias, que se inicia a finales de octubre y se extiende hasta finales de marzo, la pesca comercial disminuye significativamente, hasta prácticamente no desarrollarse extracción pes- quera entre los meses de diciembre a febrero. El río Madre de Dios alcanza sus máximos niveles de agua para diciembre (hasta siete metros más que en la época de estiaje), con lo cual el recurso pesquero se hace menos accesible a los apare- jos de pesca (canales más profundos y amplios), y el canal del río se hace también más peligroso para desarrollar faenas de pesca, por la presen- cia de constantes “palizadas” descendiendo por el canal (árboles y ramas arrastrados por la co- rriente). Sin embargo, para la época de creciente algunos pescadores se trasladan a zonas más altas (en el río Las Piedras, río Tambopata, cer- ca de la desembocadura del río Manu) y hacia los lagos en la zona inundable, a donde los car- dúmenes, luego de haber desovado en el canal principal del río Madre de Dios, se trasladan (mi-
gración lateral) y se concentran en las cochas en busca de alimento y protección. Particularmente los lagos ubicados en el río Madre de Dios, aguas arriba de la desembocadura del río Inambari, son de importancia para estas capturas estacionales. Es importante mencionar que la época en que se desarrolla la pesca en estas zonas, coincide con la época de reproducción de las especies migra- torias, y muchas veces la pesca es desarrollada en el canal de conexión entre el lago y el canal del río, pudiendo estar extrayendo peces que aun no desovaron, y por tanto afectando el recluta- miento. En el caso de la pesca en las partes más altas de los ríos en época de creciente, el anzuelo constituye el principal aparejo utilizado, el uso de redes de espera se reduce completamente, salvo pequeñas redes dejadas en algunas zonas de re- manso que se forman en algunas partes del canal. La época de estiaje (entre abril y septiembre) es la principal temporada para la pesca comercial en Madre de Dios,que es desarrollada en el canal del río y los lagos (Cañas 2000a). Durante esta temporada se registran los mayores volúmenes de desembarque y el mayor número de especies, así como el mayor número de embarcaciones pesqueras en el canal del río. Se utiliza redes aga- lleras de deriva (en el canal) y redes de arrastre en las playas que se generan a lo largo del cauce del río; en los lagos se utiliza redes honderas o de cerco, además de anzuelos y redes de cortina (son colocadas en el lago y revisadas cada cierta hora). La presión de pesca es mayor durante la época de estiaje, los sistemas acuáticos soportan la extracción de la pesca comercial y la pesca de subsistencia, el recurso es más vulnerable y más accesible, concentrado en los ambientes acuáti- cos reducidos de esta temporada.
La flota pesquera comercial se distribuye prin- cipalmente a lo largo del río Madre de Dios, en torno a Puerto Maldonado, así como también en el Lago Valencia, zona de extracción pesquera comercial ubicada a unos 50 km aguas abajo de esa ciudad (Cañas 2000a). Un grupo específico de pescadores desarrolla la pesca en este lago, usando principalmente redes de cerco (localmen- te llamadas honderas). Explotan principalmente especies de escamas de mediano porte, de ma- yor demanda en la comercialización por su bajo
precio en el mercado local. Las áreas de pesca en el canal del río Madre de Dios son identifica- das únicamente por la presencia de grupos de pescadores, quienes por acuerdos orales deci- den los tramos del canal donde desarrollarán la pesca. Las más explotadas y conocidas son las del bajo Madre de Dios, El Balcón, Isla Rolín, Mi- caela Bastidas.Sus capturas van dirigidas a es- pecies migratorias que se desplazan por el canal. Anualmente un total de 50 especies son explo- tadas por las pesquerías en Madre de Dios, de las cuales solamente 12 representan el 90% del desembarque total anual (Cañas 2000a). Estas especies pueden ser agrupadas en especies de cuero (principalmente bagres, Orden Silurifor- mes), y especies de escama (grandes y media- nas, Orden Characiformes), en ambos grupos la característica principal es el comportamiento migratorio. Entre los grandes bagres que arriban a esta región, la mota flemosa (Brachyplatysto- ma platynemum) y el dorado (Brachyplatystoma rousseauxii) son las principales especies en las
capturas comerciales provenientes del canal del río Madre de Dios. Entre las especies medianas de escama, el boquichico (Prochilodus nigricans), la yulilla (Anodus elongatus) y el yahuarachi (Po- tamorhina sp.) son las especies con los mayores desembarques; el paco (Piaractus brachypomus) y la gamitana (Colossoma macropomum) repre- sentan los mayores desembarques dentro de las especies grandes con escama.
En términos de producción pesquera y en compa- ración con otras regiones de la Amazonía perua- na, el desembarque total anual representa casi el 1% de las capturas totales anuales en Iquitos y Pucallpa. En los últimos diez años el prome- dio anual de la producción pesquera en Madre de Dios ha sido 275 toneladas, en tanto que en Iquitos alcanza 30 000 toneladas, y en Pucallpa, aproximadamente 12 000 toneladas. Las captu- ras anuales presentaron una variación con ten- dencia hacia la disminución durante la década de los 90, y es a partir del año 2000 que los des- embarques comienzan a incrementarse, con una
Figura 2. Desembarques total anual en Puerto Maldonado (1994-2010) (Fuente: Dirección Regional de Pesquería Madre de Dios).
ligera disminución entre el 2003 y 2007 (Figura 2). Agrupando las capturas por los principales ór- denes, no se logra apreciar ningún cambio en la composición de especies; el patrón de capturas de Characiformes y Siluriformes representa más del 90% del desembarque.