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Elementos formes de la sangre Las células sanguíneas o elementos formes de la sangre

In document Morfología humana. Tomo 2 (página 137-139)

son de 3 tipos: los eritrocitos o glóbulos rojos, los leucocitos o glóbulos blancos y los trombocitos o plaquetas (fig. 46.1). En general, los eritrocitos tienen la función de transportar el oxígeno y parte del bióxido de carbono; los leucocitos realizan funciones de

defensa inespecífica (fagocitosis) y específicas (reacciones de inmunidad humoral y celular) y los trombocitos intervienen en los procesos de la hemostasia y de la coagulación (cuadro 46.2).

El estudio de los aspectos cuantitativos y cualitativos de los elementos formes de la sangre tiene gran importancia clínica, porque estos elementos son indicadores del estado de salud del individuo. El examen de sangre que más se utiliza es el hemograma

que comprende varios aspectos como el conteo de eritrocitos, leucocitos y trombocitos, el conteo diferencial de leucocitos y la observación de las alteraciones morfológicas que pueden presentar estos elementos. Además, se determina la cantidad de hemoglobina y el volumen de eritrocitos en la sangre centrifugada o hematócrito (cuadro 46.3).

Para observar las estructuras de los elementos formes de la sangre con el microscopio óptico se emplean preparaciones de extensiones o frotis de sangre teñidos con técnicas de coloración combinada, como las soluciones de tipo Romanowsky (Leishman, Wright y Giemsa).

Las cifras obtenidas mediante el hemograma tienen valores constantes en los individuos con buen estado de salud, pero varían en determinados estados fisiológicos como la edad, el sexo, la altitud donde vive la persona, el trabajo muscular, etcétera.

En general, la cantidad de elementos formes de la sangre está aumentada en los niños recién nacidos, el sexo masculino, en los que viven a gran altura, después de un trabajo muscular intenso, durante el proceso de digestión y en los casos de una gran deshidratación.

Cuadro 46.2. Elementos formes de la sangre

Eritrocitos (5 000 000)

Leucocitos (5-10 000) Granulosos Neutrófilos (60-70 %) Eosinófilos (1-4 %) Basófilos (-1 %) Agranulosos Linfocitos (20-30 %)

Monocitos (4-8 %) Trombocitos (200-400 000)

Cuadro 46.3. Características morfofuncionales de los elementos formes de la sangre

Elementos

formes Forma Núcleo Citoplasma Función

Eritrocito Disco Anucleado Acidófilo Transporte

bicóncavo contiene Hb O2 y CO2

Leucocito

Neutrófilo Esférico Polilobulado Granuloso Fagocitosis

neutrófilo

Fagocitosis

Eosinófilo Esférico Bilobulado Granuloso

acidófilo Aumentan en

alergias y parasitismo

Basófilo Esférico Bilobulado Granuloso Produce heparina e

basófilo histamina

Linfocito Esférico Grande Escaso

esférico basófilo Reacción de inmu-

central (gránulos nidad (humoral y

primarios) celular)

Monocito Esférico Grande Abundante Fagocitosis

escotado basófilo

excéntrico (gránulos

primarios)

Trombocito Disco Anucleado Granulómera Hemostasia

Fig. 46.1. Elementos formes de la sangre x 1.350. 1. eritroci-

to, 2. neutrófilo, 3. eosinófilo, 4. basófilo, 5. linfocito, 6. monocito, 7. trombocito.

Eritrocitos

Loa eritrocitos, también llamados hematíes o glóbulos rojos, reciben su nombre porque en grandes cantidades le proporcionan el color rojo a la sangre, aunque al observarlos aislados en preparaciones de sangre fresca (sin teñir), presentan un color amarillo verdoso. Son los elementos formes de la sangre más numerosos (alrededor de 5 000 000 por mm3), que tienen un tamaño

bastante uniforme (diámetro de unos 7 micrómetros) y la forma de discos bicóncavos, por lo que al observarlos con el microscopio se aprecia una zona central más clara (fig. 46.1).

Los eritrocitos se caracterizan porque carecen de núcleo y de gran parte de los organitos citoplas- máticos; conservan la membrana plasmática y su contenido fundamental es la hemoglobina, que es una proteína conjugada (cromoproteína). Esta sustancia le proporciona al eritrocito su color característico y tiene afinidad por los colorantes ácidos (eosina), con los que adquiere un tono rosado (cifras normales, 12-16 g por 100 mL en el sexo masculino y menor en el femenino). La hemoglobina le confiere a los eritrocitos la función de transportar el oxígeno desde los pulmones hasta los tejidos, y parte del bióxido de carbono desde los tejidos hasta los pulmones, participa de esta manera en el proceso de la respiración. Además, como todas las proteínas, contribuye a mantener el equilibrio ácido- básico de la sangre al actuar como un sistema amortiguador del pH sanguíneo (sistema buffer o tampón).

La molécula de hemoglobina está constituida por una porción proteica llamada globina (compuesta por 2 pares de cadenas polipeptídicas diferentes que contienen numerosos aminoácidos) y 4 grupos prostéticos nombrados “hemo” (derivados porfirínicos que contienen hierro), de manera que la molécula de hemoglobina está formada por 4 subunidades, cada una de las cuales posee un grupo hemo unido a un polipéptido. Las variaciones en las cadenas polipep- tídicas dan origen a diferentes tipos de hemoglobinas. Por ejemplo; las hemoglobinas normales del adulto (Hb A1 y A2), y la del feto (Hb F) que tiene gran afinidad por el oxígeno. También existen hemoglobinas anormales que producen enfermedades como la anemia hemolítica congénita de células falciformes, llamadas drepanocíticas o sicklemia (Hb S).

Los eritrocitos tienen una vida media de 4 meses. Cuando pierden su capacidad funcional son destruidos en el bazo donde son fagocitados por los macrófagos y la hemoglobina se metaboliza, su grupo prostético (protoporfirina) contribuye a formar los pigmentos biliares (biliverdina y bilirrubina), mientras que el hierro es utilizado de nuevo en la formación de hemoglobina. En determinados estados patológicos ocurren variaciones de los eritrocitos en cuanto a su número (eritrocitosis y eritropenia), tamaño (anisocitosis), forma (poiquilocitosis) y contenido de hemoglobina (hipocrómicos e hipercrómicos). Por ejemplo: la eritrocitosis se observa en la policitemia mientras que en las anemias se pueden presentar distintas alteraciones de los eritrocitos, principalmente en su tamaño y contenido de hemoglobina (constantes corpusculares), que sirven de base a la clasificación morfológica de las anemias: normocítica normocrómica (por hemorragias y hemólisis), microcítica hipocrómica (por déficit de hierro) y macrocíticas (por déficit de vitamina B12 y ácido fólico).

Las anemias también se pueden clasificar desde el punto de vista patogénico en 3 tipos: premedulares o carenciales (por deficiencia de los elementos que intervienen en la formación de eritrocitos), medulares (por alteración de la médula ósea) y posmedulares (por pérdida de sangre o hemorragia y destrucción exagerada de eritrocitos o hemólisis).

Propiedades de los eritrocitos

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