En el evangelio de Juan encontramos algunos versículos en los que se nos ilustra sobre la acción docente de Jesús. Es reconocido como maestro por los discípulos y las personas que están alrededor de Jesús. Es por ello que en este apartado vamos a profundizar en las enseñanzas que Jesús imparte y cómo se identifica personalmente mediante sus enseñanzas; pero, antes que ello, vamos a reconocer diversas situaciones que tuvieron que ir moldeando la auto identificación de Jesús. Trataremos, de manera general, de hacer una introducción de lo que fue su vida y camino de búsqueda, para luego analizar, con base a lo desarrollado, la presentación que Jesús hace de sí mismo.
2.3.1. Jesús, su contexto y auto identificación
Para profundizar sobre la procedencia de los conocimientos de Jesús, es importante reconocer en la vida de Jesús su proceso de auto identificación. Siendo el primogénito de su familia, ofrecido a Dios, recibió el nombre de Jesús88 (nombre y tarea del conquistador israelita Josué)89, y creció a la luz de figuras importantes del judaísmo como: Moisés, Elías y David90. Al parecer, formó parte de la tradición de los «nazoreos»; aunque su práctica y actuar hayan sido con rasgos proféticos de Elías91.
Sobre su educación inicial cabe la posibilidad de que José, además de la enseñanza práctica del oficio, le haya dedicado atención en la formación de las tradiciones religiosas y en los
88 En su tiempo el nombre de Jesús era un nombre común al cual había que añadirle alguna descripción para reconocerlo. Como lo afirma Meier, el nombre de Jesús provenía de Josué/ Yehoshúa que sigὀificaba “Yahvé ayuda”ν que eὀ uὀa iὀterpretacióὀ pὁpular se reiὀterpretó cὁmὁμ “Yahvé salva” ὁ “Yahvé salve”έ ωfrέ εeier, Pέ Un Judío Marginal I, 220.
89 Cfr. Pikaza, Historia de Jesús, 26.
90 El recuerdo de David perduraría en Israel con la esperanza mesiánica. Es importante reconocer que Nazaret tiene mucha importancia en dicha esperanza: el «Nezer» o estirpe de David. Es probable que radicales religiosos, en la línea «nazorea» hayan sido los fundadores de Nazaret, los cuales tendrían como ideal recrear en Galilea el antiguo ideal israelita: vinculado a las tradiciones del Éxodo y la Alianza, la memoria del profeta Elías y las promesas de la llegada del Reino de Dios. Cfr. Ibíd., 46.
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textos92ν eὀseñaὀὐa que se pudὁ haber desarrὁlladὁ eὀ uὀa escuela “elemeὀtal” (bet ha-sefer,
“escuela del librὁ”) que se dedicaba a la lectura de la bibliaέ σὁ se puede asegurar que Jesús haya seguido su enseñanza en la etapa posterior, la bet ha-midrash, donde se estudiaba la Tὁrá “a lὁs pies” de uὀ maestrὁ93.
Jesús, desde su trabajo como obrero, presenta dependencia económica con otros. Como podemos interpretar pertenecían a una clase social baja, al ser carentes de tierra. Esta etapa social y económica es importante para considerar su experiencia humana y religiosa. Estas experiencias, llevarán a Jesús a entender la Escritura y la tarea del pueblo desde otra perspectiva, una visión diferente de la ley: el inicio de una mutación social94.
A Jesús se lo considerará un judío «especial», un rabino de campo, que ha realizado su educación de manera comunitaria. La línea profética que presenta es de los sabios de campo y su conocimiento, similar a los de los maestros, se diferencia en su concepción; ya que Jesús interpreta la Ley desde la periferia. Sus discursos no son del plano de los detalles de la Ley, sino desde el fundamento, el mensaje central y sentido del hombre: Contexto de esperanza mesiánica95.
Podemos considerar que, además de los primeros estudios de Jesús en la bet ha-sefer, su situación social, económica, las tradiciones y el contexto donde fue creciendo, determinaron su personalidad y anhelo de búsqueda de un cambio en la sociedad. Como sabemos, uno de los primeros desplazamientos de Jesús, en su vida pública, es acercarse a Juan el bautista; «profeta escatológico y, precisamente por ello, Juan era un maestro y guía espiritual que enseñaba un particular rito de observancia como señal del comienzo de una vida nueva»96. Cabe reconocer que el bautismo administrado por Juan no tenía como obligación mantenerse
92 La educación no era una necesidad que se considerara absoluta y, por los hallazgos de targumes arameos, en el tiempo de Jesús muchos de los judíos no comprendían el hebreo hablado, menos aún de poder leerlo o escribirlo; pero las noticias que nos dan los evangelios de la capacidad de Jesús de debatir e interpretar las Escrituras (y la Halaká) nos llevan a considerar que Jesús habría recibido una educación por José o por alguien instruido. Para mayor profundización: Cfr. Meier. Un Judío Marginal I, 288.
93 Para mayor información sobre la educación en la época de Jesús ver: Meier, Un Judío Marginal II/I, 279- 293.
94 Cfr. Pikaza, Historia de Jesús, 85-92. 95 Cfr. Ibíd., 78-84.
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al lado del Bautista; pero debe decirse que Jesús permaneció al círculo íntimo de los discípulos de Juan; para, posterior a ello, emprender su propio ministerio que incluirá en su primera etapa un bautismo97 similar al de Juan98. Como lo afirma Pikaza sobre la estadía de Jesús con el Bautista, tiene un interés primordial en su proceso de búsqueda, ésta experiencia se dio:
…pὁrque peὀsó que Diὁs lὁ llamaba y pὁrque era precisὁ cὁὀvertirse, para evitar así la destrucción del juicio. Vino para aprender a su lado y seguirlo, cumpliendo la voluntad de Dios, en la madurez de su vida laboral y religiosa, pensando que este mundo debía terminar (por juicio de Dios: Hacha, fuego, huracán), de manera que sólo después, los liberados/convertidos podrían compartir el Reino99.
Tras un tiempo de discipulado en el grupo del Bautista, Jesús asume una misión distinta que ya no será el anuncio de un juicio, sino la instauración y proclamación del Reino. Su independencia, al inicio, fue una variante del movimiento del Bautista; pero, mediante una nueva concepción del sentido de la purificación, dejará de bautizar para el perdón de los pecados y anunciar el Reino de Dios. Este paso importante de Jesús se puede considerar una «experiencia distinta y novedosa, que le ha permitido descubrir a Dios como fuente de gracia, más allá del pecado, en la línea del principio de la historia de israelita (cf. Gn 1), como creador de vida y no como juez de pecadores, como podía suponer la misión del Juan Bautista»100.
97 El bautismo conferido por Jesús, como lo afirma Meier, reflejan elementos similares en la vida y predicación del Bautista. Jesús realizará una evolución espiritual; lo cual, lo llevará a apartarse de Juan. El martirio también juega un papel importante para la definición del ministerio de Jesús.
98 Cfr. Meier, Un Judío Marginal II/1,160-174. 99 Pikaza., Historia de Jesús, 98.
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