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E L RECURSO A LA E SCRITURA

C. E L SENTIDO DE LA E SCRITURA Y SU INTERPRETACIÓN

2. El sentido de la Escritura

En el corpus paulino encontramos cuatro pasajes (más un quinto discutible) en que se habla explícitamente del sentido que tiene la Escritura en la vida de la fe cristiana.

a) Rom 4,3 y 22-24

En el capítulo 4 de la carta a los romanos Pablo cita un versículo del Génesis en el que apoya su tesis sobre la justificación por la fe: “Abrahán creyó a Dios y le fue reputado202

como justicia” (Rom 4,3 que cita Gn 15,6).

Hacia el final de este capítulo vuelve a citar la segunda parte del versículo —“le fue reputado como justicia” (Rom 4,22)— “ y añade: “No se escribió solo por él [Abrahán] que le fue reputado, sino también por nosotros, a los que se le iba a reputar203, a los

creyentes en el que resucitó a Jesús, nuestro Señor, de entre los muertos” (Rom 4,23- 24).

En este pasaje, este episodio de la Escritura aparece como escrito en función de los creyentes futuros en la pascua de Jesús, es decir, en función de los cristianos.

b) Rom 15,3-5

En el capítulo 15 de la carta a los romanos Pablo hace una exhortación a que los fuertes en la fe ayuden a llevar las cargas a los débiles y a que no busquen su propia satisfacción sino la de los demás, para contribuir así a edificar la comunidad204. Pone como ejemplo

a Cristo, que “no buscó su propio agrado sino, según está escrito, los ultrajes de los que

te ultrajan cayeron sobre mí” (Rom 15,3, citando Sal 69,9).

Y añade: “Porque todo lo que se escribió antes205, se escribió para nuestra

enseñanza, para que por la paciencia y por el consuelo de las Escrituras tengamos esperanza” (Rom 15,4).

En el versículo siguiente pide al “Dios de la paciencia y del consuelo” que les dé a los hermanos de la comunidad de Roma el vivir en mutuo acuerdo, el sentir lo mismo, según Cristo Jesús.

Según este pasaje, es para “nuestra enseñanza” —la de los cristianos— que se ha escrito “todo lo que se escribió antes”; ya no se trata solo de un episodio, por importante que sea, sino de toda la Escritura. Además, se afirma que la Escritura produce “consuelo”, y Pablo ora al “Dios del consuelo”, lo que vincula muy estrechamente la Escritura con Dios. El consuelo de la Escritura aparece unido a la paciencia —probable referencia a las dificultades que deben soportar los cristianospor las persecuciones—

como fuentes de la esperanza. Aparece, así, una hermosa cadena de efectos de la Escritura: enseñanza, consuelo, esperanza.

c) 1Co 10,1-11

En el capítulo 10 de la primera carta a los corintios Pablo recuerda una serie de episodios que ha vivido el pueblo de Israel al salir de Egipto y cruzar el desierto; lo hace con la intención de exhortar a los corintios a no caer en los pecados en que cayeron los israelitas —fundamentalmente concupiscencia, idolatría, fornicación y puesta a prueba del Señor y protesta contra Él—, que llevaron a muchos a la muerte206. La exhortación concluye con

las siguientes palabras: “Estas cosas les sucedieron a ellos como modelo207 y fueron

escritas para advertencia nuestra, a quienes ha llegado el fin de los tiempos; así, el que cree estar firme, cuide de no caer” (1Co 10,11).

De nuevo, la puesta por escrito tiene como finalidad en este pasaje comunicar algo a los cristianos. Aquí se trata de una advertencia o amonestación a no tomar —como muchos israelitas en el desierto— los caminos que llevan a la muerte.

La amonestación se hace más intensa en la medida en que Pablo les recuerda a sus lectores que esos israelitas “fueron bautizados” por medio de Moisés en la nube y en el mar (1Co 10,2), es decir, experimentaron en carne propia la acción salvífica de Dios; es más, comieron el “pan espiritual” —una alusión al maná— y bebieron la “bebida espiritual” —según Pablo, la roca de donde sacó Moisés el agua acompañó a los israelitas en la travesía del desierto, y él la identifica con Cristo208. Imposible no percibir

en este bautismoy en esta comida y bebida espirituales una alusión a los sacramentos cristianos del bautismo y la eucaristía. En este texto, los cristianos son designados como aquellos a los que ha salido al encuentro el fin de los tiempos, que viven por lo tanto en el ámbito de la acción escatológica definitiva de Dios, que supera con mucho el “modelo” que son los relatos del Antiguo Testamento.

d) 2Tim 3,14-17

En el capítulo 3 de la segunda carta a Timoteo Pablo exhorta a su discípulo a mantenerse en lo que aprendió y aceptó con fe209. Justifica su exhortación diciéndole: “Desde niño

conoces las sagradas letras210, que pueden darte sabiduría para salvarte por la fe en

Cristo Jesús” (2Tim 3,15).

La Escritura no aparece aquí como fuerza salvífica —esta es siempre en el corpus paulino la fe en Jesús—, pero queda estrechamente vinculada a la fe salvífica porque da la sabiduría necesaria para la fe.

El texto continúa explicitando el valor de la Escritura: “Toda Escritura es inspirada y útil para enseñar, argumentar, encaminar e instruir en la justicia, para que el hombre211

de Dios esté formado y capacitado para toda obra buena” (2Tim 3,16-17).

Al decir “toda Escritura es inspirada”, el texto se está refiriendo evidentemente a las “sagradas letras” mencionadas en el versículo inmediatamente anterior, es decir, a

nuestro Antiguo Testamento. De esa Escritura se dicen dos cosas: En primer lugar, que es inspirada212, un adjetivo que vincula la Escritura con el Espíritu de Dios. Este adjetivo

puede tener dos sentidos; uno es pasivo: el que escribió los textosescriturísticos lo hizo gracias a que recibió una inspiración del Espíritu de Dios; el otro sentido es activo: el texto inspirado queda exhalando el Espíritu, a la manera de una cerámica perfumada, de modo que el lector puede recibir de ella el Espíritu de Dios. Lo segundo que se afirma de la Escritura es su utilidad, la que le presta al “hombre de Dios” en su tarea pastoral; pero lo fundamental es que lo forma adecuadamente y lo capacita para el desempeño de esa tarea.

e) 1Co 4,1-6

El quinto pasaje al que aludía al empezar está en la primera carta a los corintios, pero no es inequívoco. Se encuentra en el contexto de la reprimenda que les da Pablo a los corintios por el hecho de que en la comunidad se han formado partidos, que se proclaman seguidores de Pablo, o de Cefas, o de Apolo, o incluso directamente de Cristo213. Pablo afirma con fuerza que los evangelizadores están al servicio de Dios y

que lo único que se les pide es que sean fieles; que es Dios solo quien los juzga214. A

continuación dice: “Hermanos, en atención a ustedes he aplicado lo dicho a Apolo y a mí, para que aprendan en nosotros lo de no salirse de lo que está escrito215, para que

nadie se hinche de orgullo a favor de uno y contra otro” (1Co 4,6).

No está claro si la frase puesta en cursiva en la mitad del versículo es la inserción de un copista o es una advertencia de Pablo a no propasarse en la interpretación de la Escritura. Algunos exégetas piensan que este propasarse podría referir a la interpretación alegórica que sería la de Apolo. Pero el texto no ayuda a dirimir este problema y la cita deberá quedar en cierto sentido muda.